PRECURSOR DE LA REFORMA

 

LA OTRA HISTORIA

El inglés John Wycliffe fue condenado por una bula del papa Gregorio XI, como consecuencia de sus 18 Tesis, que se oponían a algunas de las normas que regían en la iglesia romana.

Entre ellas figuraba su afirmación de que el Poder se recibía por Gracia de Dios y de esta manera cuestionaba la autoridad que tenía el papa romano.

Propugnó una vida modesta para quienes serían en la iglesia, a pesar de que él personalmente vivió lejos de esa concepción que planteaba.

Su vida estuvo signada por los enfrentamientos que tuvo con el poder del papa frente a las autoridades reales de la época en que le tocó vivir.

Se opuso también a la adoración de las llamadas reliquias que eran muy comunes en su tiempo y también cuestionó el celibato sacerdotal.

Fue en su enfrentamiento constante con el poder de la iglesia, el autor de la traducción de la Biblia Vulgata al inglés, algo que estaba absolutamente prohibido.

Esta traducción le significó el reconocimiento de sus seguidores, muchos de los cuales viajaban como predicadores vestidos de rojo, para destacar su actitud favorable a la pobreza del clero.

Se considera a John Wycliffe un precursor del movimiento que encabezaría Martin Lutero, que conocemos como la Reforma Protestante.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

EN CONCIENCIA

A veces tratando de entender lo que ocurre en mi vida, suelo caer en la tentación de creer que algunas cosas son producto de mi capacidad.

Esto es pura vana-gloria!

Lo verdaderamente difícil de entender, es que nada de lo que somos ni nada de lo que tenemos es producto de nuestro talento ni resultado de nuestros méritos.

Todo, absolutamente todo es el resultado de la Gracia de Dios obrando en cada vida, como en la mía por ejemplo.

Por tanto, obremos siempre asumiendo en conciencia, que lo tengo o lo que soy es mi obra personal!

Aceptemos con humildad lo que recibimos. Sin escuchar las lisonjas ni tampoco las críticas, cuando lleguen. Que llegarán!

El Eterno no mira a ningún orgulloso de la tierra!

Salmo 84:11

ES – Porque sol y escudo es Jehová Dios;

Gracia y gloria dará Jehová.

No quitará el bien a los que andan en integridad.

PT –  Porque o Senhor Deus é um sol e escudo;

o Senhor dará graça e glória;

não negará bem algum aos que andam na retidão.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

REFORMA Y PROTESTANTES

LA OTRA HISTORIA

Las 95 Tesis que expuso Martin Lutero en Wittenberg, provocaron una serie de acontecimientos que significaron uno de los mayores cambios surgidos en la Edad Media y cuyos efectos se magnifican hasta nuestros días.

En 1518 se inició el proceso que culminaría en la Dieta de Worms, donde el monje agustino se ratificó en sus manifestaciones y se negó a repudiar 41 de los puntos contenidas en su Tesis.

Esto le valió la excomunión y la expulsión de la iglesia católica romana, tornando irreversible la división que se plantearía con el correr de los años.

Resulta valioso establecer como surgió el término Protestante y como se lo asoció con la Reforma iniciada por Lutero.

Desde 1523 el Sacro Imperio Germánico tuvo como uno de sus propósitos lograr la unidad religiosa en sus dominios, decisión que encontró enconadas respuestas en la propia Alemania.

Dos obras de Lutero eran las bases de las disidencias con la iglesia romana. Uno era el llamado Catecismo Mayor y el otro Los artículos de Esmalkalda.

Básicamente se establecía que la Biblia era la única autoridad de fe para la Iglesia y la Gracia de Dios, la única manera de lograr la Salvación, descartando el valor de las obras.

El término protestantes comenzó a utilizarse para identificar a los seguidores de Lutero, especialmente para los príncipes disidentes.

En 1526 la Dieta de Espira, ciudad ubicada sobre el río Rin, prácticamente dejó sin validez práctica lo resuelto por la Dieta de Worms y facilitó que los príncipes pudieran determinar si podían seguir a los luteranos.

En 1529, una nueva reunión de la Dieta de Espira que prohibió esas libertades, ratificando la hegemonía de la iglesia católica, generando lo que se conoce como la Protesta de Espira.

La palabra protestantes adquiría una nueva dimensión y se la vincularía directamente a la Reforma de Lutero. Surgiría también el complejo proceso de separación total de la iglesia católica romana.

En nuestros tiempos el movimiento de la Reforma o el Protestantismo reconoce al menos tres grandes grupos de iglesias, que congregan a más de 800 millones de personas en todo el mundo.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

LA BIBLIA – Hebreos 12

La disciplina es formadora y prepara para entender y recibir la Gracia.

1  Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.

Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;

y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:
    Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
    Ni desmayes cuando eres reprendido por él;

Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo. m

Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?

Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.

Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?

10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.

11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas;

13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.

14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.

17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

18 Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,

19 al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más,

20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo;

21 y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;

22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,

23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,

24 a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.

25 Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.

26 La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.

27 Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.

28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.