LABIBLIA – 1 Juan 2:15-29

“Juan recuerda que para enfrentar al anticristo hay que ser fieles para ser merecedores de la vida Eterna”.

2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 
2:16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 
2:17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
2:18 Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. 
2:19 Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. 
2:20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. 
2:21 No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad. 
2:22 ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. 
2:23 Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. 
2:24 Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. 
2:25 Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna. 
2:26 Os he escrito esto sobre los que os engañan. 
2:27 Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él. 
2:28 Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados. 
2:29 Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.

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LA BIBLIA – 1 Juan 2:1-14

Juan advierte acerca de la imperiosa necesidad de permanecer fieles a las enseñanzas de Jesús, ante la obra de maldad de los falsos profetas.

2:1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 
2:2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. 
2:3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. 
2:4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; 
2:5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. 
2:6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
2:7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. 
2:8 Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. 
2:9 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. 
2:10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. 
2:11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
2:12 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. 
2:13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. 
2:14 Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno. 

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LA BIBLIA – Juan 1:1-10

Juan que fue uno de los hombres más cercanos a Jesús, declara que esa proximidad con el Verbo de Vida, constituye la base para creer en la evidencia de que ÉL fue un hombre como nosotros. Y que su Palabra debe estar viva en nosotros…”

Primera Epístola de JUAN – 1:1-10

1:1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida
1:2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó);
1:3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
1:4 Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.
1:5 Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.
1:6 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;
1:7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
1:10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

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LA ESPERANZA…!

Hay quienes niegan que debamos tener esperanza!

Tal vez porque alientan a los hombres a vivir de acuerdo a su propia capacidad y a ser los artífices de los hechos que formarán parte de su paso por la tierra.

Si nos preguntamos: Debemos o no debemos de tener esperanza, la respuesta es rotundamente afirmativa. Debemos tener esperanza!

Solamente que de una manera completamente distinta a quienes exaltan al hombre por el hombre mismo. La esperanza nos debe conducir a la Majestad del Soberano!

Es la que nunca nos desilusionará, la que nunca nos hará sentir infantiles, ni tampoco amantes de las fantasías o las ilusiones.

En mis primeros tiempos de creyente, cuando aún precisaba los alimentos de los niños, pensaba que la esperanza no era propia de quiénes éramos seguidores de Jesús.

Era porque no conocía su verdadera dimensión y la comparaba con mis anteriores formas de concebir la esperanza.

No sabía que se fundamentaba precisamente en el Hijo del Hombre, en las promesas del Padre y en el total cumplimiento de todas las que se hicieron en el pasado y se formularon para el futuro.

No tiene más esperanza el que mente llena su mente de fantasías, ni el que se adjudica grandes hechos. Todo lo contrario, se alejan cada día más de lo verdadero.

Si nuestra esperanza está depositada en la Vida Eterna y en la certeza de la venida de Jesús como Rey de Reyes, NUNCA seremos defraudados.

Creer en eso es absolutamente legítimo y habla de nuestra confianza en el Hijo de Dios. Tengamos viva la buena esperanza!

Salmo 146:5

PT – Bem-aventurado aquele que tem o Deus de Jacó por seu auxílio

       e cuja esperança está posta no Senhor, seu Deus.

ES – Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob,

        cuya esperanza está en Jehová su Dios.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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JESÚS Y SU IGLESIA

Blog del…TIEMPO!

A propósito de la decisión del Sínodo de las iglesias luteranas de Noruega, de autorizar los casamientos entre parejas del mismo sexo, creemos que es fundamental recordar los mensajes que JESÚS envió a SUS IGLESIAS. Recordemos el Libro de Apocalipsis.

A Efeso, Apocalipsis 2:2-7

2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos;

y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado.

Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.

A Esmirna, Apocalipsis 2:8-11

El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto:

Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.

10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.

A Pérgamo, Apocalipsis 2:13-17

13 Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.

14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.

15 Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco.

16 Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.

17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.

A Tiatira, Apocalipsis 2:19-28

19 Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras.

20 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos.

21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.

22 He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella.

23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras.

24 Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga;

25 pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga.

26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,

27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;

28 y le daré la estrella de la mañana.

A Sardis, Apocalipsis  3:1-6

Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.

Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.

Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.

El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

A Filadelfia, 3:7-13

Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.

Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.

Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.

El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

A Laodicea, Apocalipsis 3:14-22

He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!

16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.

18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la verg:uenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.

20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Repito y me repito lo que dijo JESÚS: El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Diego Acosta

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CUERDA ROTA

En su infinita Sabiduría la Biblia nos urge una y otra vez que tengamos nuestras cuentas al día con Dios.

Podríamos pensar: Por qué tanta insistencia?

Sencillamente porque es la única forma en que podamos vivir en paz y lo que es más importante, vivir en armonía con el Creador.

Estos conceptos que pueden resultar bastante complejos de asimilar, los podremos entender mejor con un sencillo ejemplo práctico.

Imaginemos que somos un instrumento musical de cuerdas. Imaginemos que el Gran Autor deseara hacer uso de ese instrumento, que somos nosotros mismos.

Imaginado esto, formulamos la pregunta: Podríamos ser un instrumento útil se tenemos rota una cuerda?

Con toda seguridad la respuesta es negativa!

Es por causa del Eterno?

No.

Somos los únicos responsables de tener una cuerda rota, que es lo mismo que decir que no tenemos nuestras cuentas acertadas con el Supremo.

Muchas veces he pensado en este tema, tratando de entender el por qué de la urgencia, el por qué de la necesidad.

Utilizando el ejemplo de la guitarra inútil, he entendido perfectamente como es mi vida de hijo de Dios y como soy de imperfecto para servir.

Reponer una cuerda es relativamente fácil. Arreglar nuestra relación con el Omnipresente también, siempre y cuando haya verdaderamente un propósito de arrepentimiento sincero.

Si se rompe algo en nuestro trato personal Padre-hijo, no dudemos ni un solo segundo en restaurarlo!

Pensemos que tal vez esa solución sea la última que hagamos antes de que nuestra vida se apague. Y nadie sabe cuándo ocurrirá eso!

Salmo 16:15

PT – Quanto a mim, contemplarei a tua face na justiça;

eu me satisfarei da tua semelhança quando acordar.

ES – En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia;
Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LOS “FINES DEL MUNDO”

Se registran a lo largo de la historia numerosas predicciones acerca de lo que se ha dado en llamar el “fin del mundo”.

Basados en revelaciones, cálculos, predicciones, cuentas fantasiosas, situaciones y relaciones increíbles, hombres y mujerres de todas las tendencias aseguraron a sus contemporáneos que muy pronto se acabarían sus vidas.

Estos fantasiosos anuncios afectaron a miles de personas que se suicidaron de las más diversas maneras, para no ser víctimas del brutal vaticinio.

En la cruel lista de profetas fallidos se encuentra ocupando con mucho margen el líder de la secta los testigos de Jehová, Charles Russell que por lo menos en siete ocasiones predijo el fin del mundo.

En total se registran no menos de 117 anuncios del fin del mundo!

Lo más notable de esta escandalosa estadística, es que muchos de los supuestos profetas al ver fallados sus anuncios, los repetían cambiando de fechas y de circunstancias. Y más sorprendente todavía es comprobar como en algunas sectas se siguen dando por buenos estos anuncios, con justificaciones tan inauditos como descabellados.

Los hombres en su soberbia niegan al Eterno. Se niegan la Verdad y por eso son anunciadores de algo que solamente que solamente Dios sabe, según lo anunció Jesús: Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre, Mateo 24:36.

Diego Acosta

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UNA LEVEDAD…

Mirando una flor que en algunos países se llama diente de león, no pude menos que pensar en cómo es la vida de los humanos.

Muy bonita en apariencia pero de muy corta duración!

Tal vez convendría decir: De cortísima duración!

La flor cuando está en su plenitud es francamente atractiva, pero basta la más mínima brisa para que sus partes comiencen a desprenderse y solamente queda el cuerpo, que carece por completo de atractivo.

No es esto lo que nos sucede?

Seguramente pocas cosas deben ser más atractivas que el cuerpo humano en su plenitud, pero también pocas cosas son tan efímeras.

Si comparamos nuestra vida con relación al tiempo transcurrido desde la Creación del primer hombre, nuestra existencia debería ser de apenas unos segundos.

Solamente eso!

Sin embargo nos comportamos con la arrogancia y la prepotencia como si controláramos el tiempo y las decisiones fueran nuestras.

Por eso hubo quienes no entendieron a Jesús cuando anunció que el Reino se ha acercado y pensaron que ellos mismos lo verían. Y Pablo tuvo la misión de explicarles, que no era así.

Si verdaderamente fuéramos tan sabios como declaramos, entonces dejaríamos nuestros necios afanes y dedicaríamos nuestro tiempo a cosas mejores. A cosas mayores!

No estaríamos preocupados ni por la ansiedad del dinero, ni por la fama y mucho menos por la gloria que conceden los humanos.

Buscaríamos acercarnos al Hijo para llegar hasta el Padre, y comenzar a entender algo que me resulta tan inimaginable pero tan real, que es la Vida Eterna.

Pero nuestra levedad, nos impide ser sabios y nos afanamos por la belleza de la flor que llamamos diente de león.

Salmo 89:47

Pt –  Lembra-te de quão breves são os meus dias;

por que criarias debalde todos os filhos dos homens?

ES Recuerda cuán breve es mi tiempo;

¿Por qué habrás creado en vano a todo hijo de hombre?

Diego Acosta / Neide Ferreira

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