SIN RESULTADOS

resultados

Vivimos en una sociedad donde todo se cuantifica, aún las cosas espirituales. Y también en las congregaciones.

Hacemos estadísticas sobre:

Cuántas visitas realizamos,

Cuántas Biblias entregamos,

Cuántas personas convertimos con la Evangelización,

Cuántos hermanos participaron de los Estudios Bíblicos,

Cuántos hermanos asisten a los cultos,

Cuántas veces ensayaron los levitas de la congregación…

Si pensamos un momento, quizá podamos agregar nuevos datos a estas planillas que supuestamente reflejan la vida de una Iglesia.

La pregunta es: Que ocurre con los resultados?

Lo que ocurre con los buenos números, es una obviedad.

Pero que sucede cuando los números no resultan los esperados o demuestran una baja en lo que podríamos llamar la “productividad” de la Iglesia?

Me pregunto, que ocurriría si Jesús entrara en mi congregación y se le ofrecieran planillas y más planillas?

Las aceptaría?

Las rechazaría?

Pensando en estas cuestiones es que siempre recuerdo a un querido maestro que un día dijo, que la mejor forma de servir al Señor, era no ver nunca los resultados de nuestra tarea.

Es decir, trabajo…sin resultados!

He pensado y pienso que es muy difícil asumir esta forma de servir, pero también es necesario recordar que quienes siembran, casi nunca recogen las cosechas.

Si esta forma de obrar estuviera librándonos de la envidia o de la vanidad, tal vez sería buena como consejo. Trabajar sin ver resultados, puede resultar saludable para nuestra vida espiritual.

Tengamos mucho cuidado con aplicar los métodos del mundo en la Iglesia. Porque es otra manera de que el mundo prevalezca en lo que Jesús ha depositado en nuestras manos.

1 Corintios 3:17

Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él;

porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LAS ENSEÑANZAS DE LOS PADRES FUERON DESDE NIÑO MUY IMPORTANTES PARA LUTERO / II

reforma

500 ANIVERSARIO…A 335 DÍAS

NOTAS DE LA REFORMA / 29

5 de Diciembre de 2016

Los padres de Martin Lutero fueron especialmente cuidadosos en enseñar a su hijo todo lo relacionado con Dios.

Su padre antes de acostarse lo hacía arrodillar al lado de la cama, para orar por él, para que recordara el nombre del Creador.

La madre, le enseñaba que las transgresiones de los reglamentos de la Iglesia, eran transgresiones a las leyes de Dios.

Tanto uno como otro procuraban que sus hijos recibieran diarias enseñanzas acerca de lo que el Todopoderoso significaba en sus vidas.

Martin  muy pequeño aprendió el Padre Nuestro y también los Diez Mandamientos. Además recibió la indicación de respetar a la Iglesia romana.

Diego Acosta

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SE ORDENA LA CACERÍA DE BRUJAS EN TODO EL MUNDO

brujas

HACIENDO MEMORIA – DCCXI

5 de Diciembre de 1484

El papa Inocencio VIII publicó una encíclica que reconocía la existencia de las brujas y ordenaba combatirlas en cualquier lugar del mundo.

La bula derogó el canon del año 906, en la que la iglesia católica afirmaba que el solo creer en las brujas constituía una herejía.

El papa Inocencio VIII envió a dos inquisidores a Alemania, donde consumaron la primera cacería de brujas documentada de la historia.

Diego Acosta

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COMIENZA LA EXPULSIÓN DE JUDÍOS DE PORTUGAL

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HACIENDO MEMORIA DCCX

4 de Diciembre de 1496

El rey Manuel I inicialmente liberó las medidas  que afectaban a los judíos, impuestas por su antecesor Juan II, especialmente después de la expulsión ordenada por los reyes católicos en España.

Se estima que fueron alrededor de 80 mil los judíos españoles que ingresaron en Portugal.

Manuel I al pedir en matrimonio a Isabel, la hija de los reyes católicos, recibió el pedido de que también expulsara a los judíos de Portugal. Así fue como se consumó otra diáspora obligada del Pueblo de Dios. La alternativa era convertirse a la iglesia católica.

Diego Acosta

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