GUERRA MILAGROSA

LA OTRA HISTORIA

Se cumplen 55 años del final de la Guerra de los 6 Días, que enfrentó a Israel con la coalición árabe formada por Egipto, Siria, Irak y Jordania.

Una guerra que para los árabes era de muerte y exterminio de Israel y para la que alistaron a una fuerza que dejaba en clara posición de inferioridad al Estado judío.

Esta guerra tuvo hechos sorprendentes por lo que se la calificó de “milagrosa”, al rendirse o huir fuertes unidades árabes, frente a pequeños contingentes israelíes.

Fue así como los árabes perdieron vastos territorios, incluyendo a los Altos del Golán, Judea, Samaria y recuperando el pleno control de Jerusalén, la histórica capital espiritual de Israel, desde los tiempos del rey David.

La Guerra de los 6 Días, terminó con el acatamiento del alto el fuego dispuesto por las Naciones Unidas, paralizando Israel un eventual ataque sobre Damasco, la capital de Siria.

Desde entonces creció el antisemitismo, el movimiento palestino y también el cambio de postura de Francia bajo la presidencia del general De Gaulle, quién pasó de ser proveedor de armas de Israel a convertirse en un apoyo de los árabes.

La Guerra de los 6 Días, sigue constituyendo una dolorosa pérdida para el mundo árabe y para muchos judíos, el testimonio de la protección de Dios sobre su Pueblo.

Diego Acosta

EL CÍRCULO DE DAVID

DEVOCIONAL

Observando con detenimiento la vida de David, podríamos imaginarnos que fue un círculo en el que hubo grandes momentos y otros más que difíciles.

En ese círculo imaginario podemos ubicar los triunfos y las alegrías en la parte superior y las angustias y derrotas en la inferior. Esto respondería a la lógica más elemental.

Pero, en todo esto hay algo esencial, que tal vez se pierda de vista por plantearnos situaciones que destacan de manera notable la vida de quién fuera Rey de Israel.

Y lo esencial es que debemos advertir que en todo círculo hay un centro y en ese centro del rey, siempre, en cualquier circunstancia estuvo Jehová.

El Dios al que David clamó, agradeció y también preguntó, si lo había abandonado. Estas circunstancias tanto se parecen a nuestra propia vida, que deberíamos recordarlo continuamente.

No para quejarnos o alegrarnos de las distintas partes del círculo, sino para recordar que el centro de nuestra vida, siempre lo debe ocupar Dios.

Salmo 51:8
Hazme oír gozo y alegría,
y se recrearán los huesos que has abatido.

Diego Acosta / Neide Ferreira

LA RIQUEZA DE ISRAEL

ARQUEOLOGÍA BÍBLICA

Desde hace décadas se viene analizando la cuestión relacionada con las afirmaciones de la Biblia, qué en tiempos de David, su Reino era rico, siendo que mayoritariamente su población era nómada.

Esta aparente contradicción ha sido resuelta con una interpretación formulada por estudiosos que aportaron a la cuestión la idea de que la arqueología no puede medir a una población nómade, por obvias razones de la falta de conservación material de sus viviendas.

Ampliando este punto de vista, durante ocho años se realizaron excavaciones en las minas de cobre que se explotaron en la región de Arava, en el sur de Israel, donde se encontraron hornos, capas de cobre e instrumentos para el trabajo minero.

Esas minas fueron explotadas en tiempos de David y de su hijo Salomón y los restos de escoria, principalmente en el valle de Timna y se puede concluir que las sociedades no necesitaban ser sedentarias o poseer grandes palacios para ser ricas e influyentes.

El concepto novedoso radica en la explicación de que solo un imperio podría ser responsable de una operación de explotación tan grande y que requería miles de trabajadores para hacerla efectiva.

Se concluye que en aquellos tiempos no había un gran imperio pero sí la suma de la presencia de varias tribus, entre ellos los edomitas que actuaron en forma conjunta y organizada.

La sociedad era mixta con personas viviendo en tiendas de campaña y otras en edificios. Cosa que sucedió hasta la destrucción del Primer Templo en Jerusalén, en el año 587 a.C por las huestes babilonias de Nabucodonosor II.

La complejidad de estas circunstancias y su correcta interpretación es la que permite afirmar una vez más, la absoluta legitimidad de la Palabra de Dios en todos sus aspectos. Incluyendo obviamente, la riqueza de Israel en tiempos de David y de su hijo Salomón.

Diego Acosta

Fuente: Jerusalén Post / Israel

 

 

 

EL TEMPLO VIVIENTE

DEVOCIONAL

En el primer Libro de Reyes se nos reveló que Salomón tardó siete años, en construir el Templo que su padre el rey David le encomendó para que en él fuera honrado el Eterno.

Todos los materiales que se emplearon fueron los mejores y los artesanos fueron elegidos con el mayor cuidado para que también fueran los más sabios en su utilización.

Haciendo una analogía, bien podríamos hablar de nosotros mismos, que somos el Templo viviente del Espíritu Santo!

Hemos dedicado lo mejor de nosotros en este templo tan singular?

Lo estamos cuidando con el esmero que este preciado lugar se merece?

Estas son las grandes preguntas que me hago cada día, para que el templo que es mi propio cuerpo, esté lo menos mancillado posible y para que la honra hacia Dios pueda ser auténtica.

Es demasiado importante lo que debo hacer, como para distraerme o como para no dedicar todo mi empeño en la obra de preservarlo de las maldades del mundo y de mis propias maldades.

En hacerlo debo emplear el resto de mis días!

1 Reyes 6:38
Y en el undécimo año, en el mes de Bul, que es el mes octavo,
fue acabada la casa con todas sus dependencias,
y con todo lo necesario.
La edificó, pues, en siete años.

Diego Acosta / Neide Ferreira

LA MURALLA DE JERUSALÉN-2

La defensa de la Ciudad de David
se levantó hace 2.700 años
y fue destruida en el 586 a.C.
y su descubrimiento pone de relieve
el valor histórico de la Palabra de Dios.
Diego Acosta – ARQUEOLOGÍA BÍBLICA

 

 

EL MANDATO DE SALOMÓN

DEVOCIONAL

El admirable mandato que recibió Salomón de su padre, para que levantara el Templo que se consagraría a Jehová, nos lleva a algunas reflexiones.

Si grandiosa era la obra física, no menos grandiosa resultó la obra espiritual, ya que el hijo de David debía prepararse para afrontar una responsabilidad de tan alto contenido.

El rey le dijo que no desmayara, que no temiera y que se esforzara, en el cumplimiento de la gran tarea que se le encomendaba.

Si llevamos este episodio a nuestra vida personal, también tenemos la alta responsabilidad de erigir el templo para el Espíritu Santo.

Solo que en este caso el templo somos nosotros mismos y de allí la necesidad de aspirar a ser dignos de semejante honor y también a ser íntegros en la cotidiana tarea de levantar el templo espiritual.

Por estas razones no debemos desmayar ante la adversidad ni ante los tropiezos, porque del mismo modo como Salomón tenía el respaldo de Jehová, tenemos sobre nosotros el del Espíritu.

1 Crónicas 24:13
Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra
los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel.
Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes.

Diego Acosta / Neide Ferreira

EN TÍ CONFIARÉ

DEVOCIONAL

El rey David siempre declaró su plena confianza en Jehová, en los grandes momentos y también en los se sentía impotente ante la magntidud de la adversidad que debía afrontar.

Esa confianza lo guió para escribir una imprescindible enseñanza que debemos de tener en todos los tiempos de nuestra vida.

En esto pensaba cuando afronté una prueba que era muy importante y que se resolvió favorablemente, porque todas las dudas se disiparon.

Todo aquello que había pensado también quedó en el pasado porque la confianza en Dios fue superior a cualquier problema que pudiera tener.

Como sería de distinta mi vida si siempre confiara de esta manera en el Todopoderoso de Israel!

En las grandes dudas o dificultades o aún en los menores problemas, siempre debemos apelar al Eterno confiadamente, porque nunca habrá un mal que sea superior a su infinito Poder.

2 Samuel 22:3
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio;
Salvador mío; de violencia me libraste.

Diego Acosta / Neide Ferreira