CIUDADANOS

 

Hace poco tiempo dos creyentes discutían con mucha vehemencia y de forma cada vez más acalorada, tanto que consiguieron llamar la atención de las personas que estábamos cercanos.

Al subir el tono de sus palabras y la acritud de sus gestos, decidimos intervenir, pero antes lo hizo una vieja maestra de la escuela bíblica, que primeramente hizo prevalecer sus años.

Les preguntó quienes discutían tan airadamente, cuál era el motivo de sus diferencias y ellos le contestaron casi a dúo, que discutían sobre temas relacionados con el futbol.

Entonces ella les preguntó: Discuten así sobre el futbol? Cuesta trabajo comprender que ese sea el verdadero motivo. Ellos ampliaron el concepto: Estamos discutiendo sobre las selecciones nacionales…de futbol.

Entonces no están hablando de futbol… están hablando de nacionalidades y esa es la verdadera causa de la discusión. Los dos hombres quedaron sorprendidos por esta afirmación.

Se miraron y finalmente terminaron aceptando que las diferencias que tenían, en el fondo estaban motivadas por la nacionalidad de cada uno, representada en este caso, por las selecciones de futbol de cada país.

Este reconocimiento motivó un cambio sustancial en la situación, provocando que la maestra les llamara a la reflexión a propósito de la nacionalidad.

Si ustedes se llaman hijos de Dios, son ciudadanos del Reino y por tanto deben considerar que el país donde nacieron no determina su verdadera identidad. Acaso es más importante ser ciudadano de un país que del Reino?

Lucas 11:2

Diego Acosta García

LA RECOMPENSA


Qué ocurriría si pudiéramos escuchar nuevamente el Sermón del Monte? Nos resultaría fácil o cómodo recibirlo o nos molestaría que lo tuviéramos que confrontar con nuestra realidad?

Pocas veces hacemos un ejercicio de realismo porque estamos limitados por nuestros afanes y porque tal vez porque podemos intuir que ese ejercicio, no nos resultará conveniente.

La realidad es problemática porque está basada en nuestras obras no en nuestros dichos, porque está basada en lo que se puede comprobar no en lo que es simplemente una forma de hablar.

Jesús vino a advertir a los hombres acerca de cómo estaban viviendo y a enseñar acerca de cómo deben vivir para formar parte del Reino de los Cielos o lo que es lo mismo, del Reino de Dios.

Entre la fatuidad de nuestros hechos y la humildad de nuestros dichos hay tanta contradicción, que difícilmente seríamos capaces de asumir que estamos obrando diferente de lo que predicó Jesús con su Sermón.

Cotejar nuestros mensajes con el Sermón es sumamente fácil. Cotejar nuestros hechos con el Sermón, nos puede llevar a enfrentarnos con una realidad muy difícil de justificar.

Jesús habló acerca de la recompensa que recibiremos en el Reino, no en la tierra. Jesús habló del Reino, no de las obras vanas que muchos de nosotros hacemos en la tierra…aspirando al reconocimiento personal.

Mateo 5:12
Diego Acosta García

AGRADAR


Es probable que la gran mayoría de nosotros vivamos pensando en lo que los demás opinan de nosotros, lo que genera una especial forma de vivir y de comportarnos.

Buscamos agradar para ser admitidos, para ser reconocidos, porque es un rasgo esencial de la condición humana el sabernos valorados por las demás personas.

En esa búsqueda invertimos muchos esfuerzos y afanosamente no solamente buscamos agradar sino que también intentamos ser como las otras personas querrían que fuéramos.

Curiosamente contra más nos esforzamos menos resultados logramos porque comienza a operarse en nuestro interior, un cambio realmente peligroso.

Podemos llegar a un estado en el que somos más como los demás suponemos que desearían, que como realmente somos y se nos plantean auténticos problemas de lo que podríamos llamar la identidad.

La búsqueda de agradar a los demás es un afán además de peligroso inútil, porque nunca conseguiremos nuestros objetivos así como tampoco nos mostraremos como realmente somos.
La verdadera raíz del problema es que el afán de agradar domina nuestros actos y nos olvidamos que somos seres únicos e incomparables y por tanto somos una joya de la Creación.
Agradar a los demás es completamente diferente de ser una referencia para los demás, que es lo que se nos demanda porque Dios tiene un propósito único e intransferible para cada uno de nosotros.

Efesios 6:6
Diego Acosta García

LOS CONSEJOS

La Palabra de Dios nos enseña por la activa y la pasiva acerca de la necesidad de pedir consejos para enfrentar situaciones o para tomas decisiones relevantes.

Esta enseñanza de que busquemos consejos es más que sabia, porque nos permitirá cotejar opiniones de personas en las que confiamos y también personas reconocidas por su prudencia.

Es evidente que recibir consejos nos permitirá aclarar nuestras dudas y también nos ayudará a formarnos una opinión sobre el tema que nos preocupa.

Con pedir consejos hemos acabado con la cuestión? Decididamente no, porque la Biblia nos enseña a que debemos escudriñar todo lo que leemos y todo lo que se nos dice.

Y por qué entonces pedimos consejos? Porque de ellos recibiremos sabiduría, pero de escudriñar y contrastar esos consejos, tendremos la certeza de que hemos adoptado la decisión correcta. 

Podríamos decir que todavía falta lo más importante: Saber si luego de haber escuchado los consejos y después de haberlos escudriñado, estamos obrando según la Voluntad Soberana del Señor.

Y para buscarla debemos poner nuestra decisión ante su presencia, clamando para que nos indique su Voluntad y obrar entonces en consecuencia, sabiendo que estamos haciendo lo correcto.

En la hora de las decisiones es bueno buscar consejos, pero siempre será lo más importante saber lo que Dios quiere de nosotros y hacer lo que Él quiere que hagamos.

Isaías 25:1
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: HACEDORES DE MALDAD


Hace unos pocos años fuimos reprendidos con un cierto rigor por haber manifestado que afrontábamos la penúltima crisis económica. En realidad estábamos tan convencidos como lo estamos ahora, que no estábamos frente al último problema creado por la economía, por lo que en ese momento le pregunté a mí superior, si el error fue haber dicho penúltima, en lugar de antepenúltima. No estoy fomentando las malas maneras y mucho menos la falta de respeto hacia un superior, solamente estamos reflejando un hecho que lamentablemente confirma que a pesar de los tres o cuatro años transcurridos sigue teniendo vigencia la respuesta.
Quizás haya que hacer una reflexión acerca de la naturaleza de las crisis para demostrar que aunque parezcan relativamente iguales, son cada vez más diferentes. Por mencionar la más importante de todas, la del crac del 29 ocurrida el siglo pasado en los Estados Unidos se solucionó con la entrada en la guerra del país frente al eje Alemania-Japón. Bastó esa intervención que sumada a los aportes realizados a Europa para su reconstrucción, para que Estados Unidos no solamente superara la crisis económica sino que se convirtiera en la primera potencia mundial en todos los órdenes.
Luego vinieron otras crisis provocadas por la carestía del petróleo y finalmente las que se registraron en la primera decena de años del tercer milenio. Una de las agencias de calificación otorgó la triple AAA, la mejor posible, sobre su estado económico a Lehmann Brothers, que quebraría al día siguiente arrastrando a las bolsas y a los bancos a una crisis de proporciones globales. Cuando nos parecía que nos estábamos reponiendo del impacto resulta que ahora nos enfrentamos a la debilidad de las economías de los países que forman parte de la Unión Europea, principalmente.
Estas reflexiones sobre las crisis no apuntan a explicarlos teóricamente, pero si intentan demostrar que a lo largo de los tiempos siempre hubo y los habrá, los hombres hacedores del mal. Hombres que están perfectamente caracterizados por unas pocas palabras: necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia.
Son necios, porque solo responden a las normas dictadas por su avaricia por las riquezas.
Son desleales, porque no tienen dudas de arruinar a quienes son sus connacionales.
Son sin afecto natural, porque condenan a sus propios países con sus maniobras especulatorias.
Son implacables porque sus objetivos originados en la avaricia no tienen ninguna clase de condicionantes ni de límites.
Son sin misericordia, porque con sus acciones han llevado a la ruina física y personal a millones de personas, han creados caos económico, quiebras y pérdidas de lugares de trabajo. E incluso han causado la muerte de personas que se quitaron la vida a causa de no soportar los acontecimientos que vivían.
Seguramente muchos pensarán en los especuladores, en aquellos que obran en los límites de las leyes, con la complicidad por omisión de los funcionarios que deberían controlarlos y por la manifiesta ineficacia de los gobiernos que deberían perseguirlos.
¿Quedarán impunes los especuladores y sus seguidores?
No, porque quienes practique tales cosas son dignos de condenación.
¿Lo decimos nosotros? No. Lo afirma la Palabra de Dios. Siempre debemos recordar que nadie por poderoso que sea o por poderoso que se sienta eludirá el Juicio de Dios.

2:Pedro 2:32
Diego Acosta García

LA TECNO IGLESIA

Alguna vez nos imaginamos a Jesús en el Sermón del Monte? Alguna vez pensamos en ese prodigioso momento en el que transmitía su mensaje a miles de personas?

Es probable que nos podamos dar una idea de cómo fue posible que se concretara ese tiempo en el que el Autor de nuestra fe, expusiera los fundamentos del Reino.

Tal vez en lo que no hayamos reparado es que ese mensaje histórico para los hombres, fue dado sin la intervención de ninguna tecnología, sin la ayuda de toda la parafernalia de nuestros tiempos.

Por esta razón debemos reflexionar acerca de lo que está ocurriendo en nuestros días, cuando podemos ver en las iglesias más y más elementos técnicos.

El mundo del sonido y de las imágenes, de los más modernos y eficaces métodos de difusión, están puestos al servicio de quienes buscan impactar a las congregaciones.

Es esto bueno o malo? Bueno si se actúa con mesura, malo si caemos en el efectismo. Mucho nos tememos que lo que sería una buena utilización de los recursos tecnológicos, se está convirtiendo en un auténtico objetivo.

La prudencia debe regir todos nuestros actos. No nos oponemos a la tecnología, pero si declaramos que sea utilizada con sabiduría para que no se convierta en un fin en sí misma.

Proverbios 2:2
Diego Acosta García

CUANDO DEJAMOS DE APRENDER?


Pareciera que nuestra capacidad de aprendizaje tiene un límite, a partir del cual ya no es necesario que sigamos recibiendo más conocimientos porque los que tenemos nos bastan.

Ese es el momento en el que nuestra soberbia determina que ha llegado el momento de no comportarnos como alumnos, sino que debemos pasar a ser maestros.

Un paso tan arriesgado como poco conveniente, porque la Palabra de Dios nos enseña repetidamente que debemos estar prestos a seguir creciendo, sin importar nuestras circunstancias.

No importa que seamos importantes según nuestra opinión, ni relevantes según los cargos que ocupemos, siempre debemos de seguir creciendo, porque nunca estaremos en el nivel que se nos reclama.

Dejar de ser alumnos nos priva además, de los preciosos momentos en que la persona más inesperada, nos brinda un mensaje de sabiduría, de reflexión, de exhortación.

Dios utiliza los medios más variados y sorprendentes para hablarnos y cuando nos cerramos en nuestra postura de ser lo suficientemente conocedores, nos perdemos sus mensajes.

Es importante que reflexionemos sobre esta cuestión. No caigamos en la vanidosa postura de saberlo todo y seamos humildes para que nuestras vidas puedan enseñar a los demás.

Salmos 119:73
Diego Acosta García

 

LOS SEMBRADORES

Los hombres y mujeres que formamos la especie humana, es probable que tengamos una cosa en común: Que a todos nos gusta ver los resultados de nuestro trabajo.

Este criterio parece esencial en la vida de cada uno de nosotros y se manifiesta en una mayor o en una menor medida, pero finalmente se traduce en lo mismo: Queremos ver los frutos de nuestras obras.

Este afán muchas veces nos conduce a la apatía y a la desmotivación porque dudamos si una determinada tarea, nos puede brindar lo que estamos buscando.

Si hablamos de llevar el mensaje de Salvación, muchas veces dejamos de hacerlo, porque de antemano descartamos que podamos haber dado con la persona adecuada para recibirlo.

Es decir: nos convertimos en los jueces de nuestros propios actos, negando a otro ser humano la posibilidad de escuchar el mensaje de Jesús, el mismo que nos fue dado para nuestra salvación.

Debemos abandonar esta actitud egoísta y sin fundamento espiritual, porque hemos sido enseñados que quienes siembren no siempre serán los que recojan las cosechas.

Seremos juzgados por nuestras obras como reflejo de la medida de nuestra fe y por tanto no debemos ser mezquinos con nuestro trabajo porque solamente Dios lo podrá honrar. Nunca dejemos de sembrar!

Salmos 126:5
Diego Acosta García

Y LA MAYORDOMÍA?

Cuando se anuncian los grandes cambios que se están registrando en la tierra como consecuencia de la obra del hombre, es bueno preguntarse por nuestra responsabilidad.

El propósito de Dios es que el hombre señoreara sobre todo lo creado y sojuzgara a toda la Creación, por lo que nos constituyó en mayordomos de su Obra.

Es evidente que nos cuesta entender el sentido de la responsabilidad personal que tenemos en esta cuestión, porque siempre lo relacionamos con la responsabilidad que tenemos los 7 mil millones de habitantes.

Sin embargo cada uno de nosotros ha sido hecho responsable de todo lo que le ocurra a la Tierra, por lo que no podemos eludir la carga que tenemos sobre lo que le suceda al planeta en el que vivimos.

De allí la importancia de hacernos cargo de este mandato recibido, siendo ejemplares en su cumplimiento para que las personas que nos rodean, lo comprendan y obren en consecuencia.

Tan importante como esto, es la primordial tarea de enseñar a nuestros hijos, para que sean ellos los portadores en el futuro de la alta misión que tenemos como mayordomos.

Ser hijos de Dios nos compromete doblemente en esta cuestión de guardar y preservar la Creación, porque formamos parte de ella y porque al estar en su cúspide, tenemos una más grande responsabilidad.

Génesis 2:27-28
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: TOQUE DE QUEDA EN NIGERIA POR LA VIOLENCIA CONTRA CRISTIANOS

Los cultos que se celebraban con motivo del Día del Padre, terminaron en tragedia cuando fueron atacadas varias Iglesias en las ciudades de Kaduma y Zaria, en el norte del país.
Los primeros ataques se produjeron en Wusasa, en donde los terroristas islámicos atacaron a los fieles en dos oportunidades, provocando un gran número de muertos y heridos.
Fuentes de las iglesias agredidas indicaron que los muertos eran más de 40, pero la policía informó que el número de cadáveres que se habían encontrado en el lugar fue inferior a 10.
El pastor de una de las iglesias atacadas dijo que un coche azul se estrelló contra la entrada del lugar de culto, provocando la muerte de por lo menos tres personas.
Uno de los pastores de la Iglesia Aso Rock afirmó que había malestar en su corazón por la ola de violencia que está afectando a los cristianos en el norte de Nigeria, donde predominan los musulmanes.
En un episodio que refleja el aumento de la escalada de violencia, se afirma que en la Iglesia Cristo Rey, tres terroristas suicidas fueron interceptados por la policía.
Las personas que se encontraban en el lugar advirtieron que estaban por escapar por lo que se lanzaron tras ellos incendiando el vehículo en el que se encontraban.
El otro terrorista hizo detonar los explosivos que llevaba pegados a su cuerpo, provocando su muerte y la de uno de los agentes de seguridad, que estaba actuando en lugar.
Ante la gravedad de la situación el gobierno del Estado dispuso la vigencia del toque de queda, a los efectos de intentar reducir los reiterados casos de violencia que se vivieron por los ataques de los terroristas islámicos.
El Presidente Goodluck Jonathan expresó su profundo pesar por los ataques en Kaduna y Zaria, lamentando que haya personas que en lugar de usar sus talentos para impactar positivamente en el país, los están usando para perjudicar a sus conciudadanos.
Los cristianos han anunciado en varias oportunidades que no permanecerán indiferentes a los ataques de los terroristas islámicos, por lo que la violencia continúa en Nigeria.

Fuentes: The Guardian – Nigeria
Diego Acosta García