enseña septimomilenio

CALIDAD

DEVOCIONAL

En el mundo se considera la educación de calidad, como uno de los elementos que definen la situación de un país.

Es decir, se habla de que el nivel de enseñanza que se imparte en los colegios públicos, es alto y permite el desarrollo de los niños pensando en su futuro.

Tomando en cuenta estos pensamientos, me he preguntado si quienes nos llamamos hijos de Dios, también pensamos en la educación de calidad?

Realmente le damos a nuestra descendencia la educación que pueda llamarse de calidad, con relación al Eterno?

Pienso que la respuesta sincera debería ser NO!

Estoy demasiado ocupado en mi propia vida, que ni siquiera soy capaz de ocuparme de lo que estudian mis hijos o mis nietos en la escuela, dejando de lado mi responsabilidad indeclinable e intransferible.

Al Creador y a mis hijos debo ofrecerle lo mejor de mí, no los restos del tiempo que me sobra tras dedicarle atención a ese personaje tan importante que soy yo mismo.

Esto me será reclamado!

Deuteronomio 12:27
Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando,
para que haciendo lo bueno
lo recto ante los ojos de Jehová tu Dios,
te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre.

Deuteronômio 12:27
Guarda e ouve todas estas palavras que te ordeno,
para que bem te suceda a ti e a teus filhos,
depois de ti para sempre, quando fizeres o que for bom e reto
aos olhos do Senhor, teu Deus.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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agujero septimomilenio

PERSONAL. CREADOR

Las primeras  imágenes logradas por el hombre de un agujero negro, representan un importante logro científico.
También la confirmación de la Teoría de la Relatividad presentada hace un siglo por el sabio alemán Albert Einstein.
Este acontecimiento revela qué poco sabemos los hombres de lo Creado y como negamos lo evidente, al negar al propio Creador.

Diego Acosta

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vertigo septimomilenio

SIN FE…?

ANTIVIRUS

Dos encuestas realizadas recientemente, revelan cómo se va reduciendo el número de jóvenes que están dejando de creer en Dios.

No resulta muy sorprendente esta conclusión, por cuanto esos mismos jóvenes tienen una nueva creencia: La de la tecnología y más precisamente la informática.

Estaríamos hablando que más que dejar de creer, estamos haciendo una sustitución: Cambiamos al Dios verdadero por lo que llamamos sistemas de información.

En el fondo este supuesto cambio de tendencia no es otra cosa que la muestra rotunda de todo lo que la Iglesia de Jesús, está dejando de hacer con nuestros jóvenes.

Estamos más preocupados en divertirlos que en enseñarlos, más interesados en darles actividades que en profundizar sus conocimientos del Mandato que todos hemos recibido.

No nos preocupan las estadísticas, nos preocupan las evidencias de que hay algo que estamos haciendo mal y que es urgente corregir. Esto también nos será reclamado.

Diego Acosta

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ciruelo septimomilenio

EL PROCESO

DEVOCIONAL

En la casa donde vivo hay un hermoso jardín, poblado de árboles frutales. Entre ellos se encuentra un ciruelo, que con el tiempo de la primavera ha estallado en colores con sus delicadas flores.

Las primeras brisas las van haciendo caer, cumpliendo así el ciclo que llevará después al árbol a producir los brotes de donde surgirán los frutos deliciosos que ofrece año tras año.

Mirando todo esto, el Espíritu me recordó como es el crecimiento de los hombres y mujeres que aceptamos a Jesús. Podríamos decir que florecemos tras la muerte y el perdón de los pecados con el bautismo.

Luego seguirán las enseñanzas, que nos harán crecer hasta que finalmente comenzaremos a dar los Frutos que se nos demandan. Los maravillosos frutos de la Fe.

El Espíritu me enseña, en cualquier lugar y circunstancia. Para que comprenda el inmenso valor del perdón de los pecados y para que ayude a otros a recibir, lo que tengo por Gracia.

1 Corintios 3:7
Así que ni el que planta es algo,
ni el que riega,
sino Dios, que da el crecimiento.

1 Coríntios 3:7
 Pelo que nem o que planta é alguma coisa,
nem o que rega,
mas Deus, que dá o crescimento.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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