SAL Y LUZ

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR

<< Jesús predicó que deberíamos ser la Sal y la Luz
para influir en el mundo y para guiarlo
en medio de las tinieblas.
Un Mandato que tiene plena vigencia
aun en las confusas circunstancias que vivimos.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO

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TIEMPO BÍBLICO

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR

<<DEVOCIONAL

Resulta muy difícil sustraerse al clima creado por las dramáticas circunstancias que estamos viviendo, en todo el mundo.

Difícil pero necesario, el tratar de abandonar el clima de miedo y de congoja, porque precisamente estamos llamados a ser la Luz en medio de las tinieblas.

No se trata de ser superhéroes sino de hombres y mujeres, que vivimos con la Confianza puesto en el Dios Topoderoso, que está en el control absoluto de estas horas, de las pasadas y de las futuras.

Quienes nos llamamos sus hijos no tenemos el derecho de abandonarnos ni a la temerosa comodidad de la tragedia ni tampoco a la frivolidad de pensar que nada nos pasará ni a nosotros ni a nuestros amados.

Se trata de mostrar a quienes nos rodean que en estos tiempos de oscuridad, de incierto y problemático futuro, confiamos más que nunca en el Eterno.

Por la sencilla razón que confiamos en su promesa de que estará siempre a nuestro lado, que nos traerá el consuelo de su Amor a través del grandioso testimonio del Hijo del Hombre, Jesús.

Jeremías 17:7
Bendito el varón que confía en Jehová,
y cuya confianza es Jehová.

Jeremias 17:7
Bendito o varão que confia no Senhor,
e cuja esperança é o Shenor.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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EJEMPLARIDAD

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR


►►DEVOCIONAL

Cuánto más difíciles sean las circunstancias que debamos afrontar como miembros de la sociedad, más grande será nuestra responsabilidad en nuestra condición de hijos de Dios.

Podríamos decir que contra más extremas se tornen las situaciones, en la misma proporción también deberá aumentar nuestro compromiso como Ciudadanos del Reino habitando en la Tierra.

Y estas no son meras palabras.

Hace unos días el Señor tuvo la Gracia de revelarnos que la gravedad de los problemas que estamos sufriendo, es proporcional a la maldad de los hombres.

Y esto nos coloca en el más que difícil escenario de ser ejemplares para todos quienes nos rodean, porque solamente así serán creíbles las palabras de aliento y tendrán valor nuestras oraciones.

Si no hay ejemplaridad en nuestros hechos, seremos vulgares hacedores de actitudes llenas de orgullo, de superioridad, de falsa humildad y también de soberbia, por nuestra supuesta relación con el Eterno.

En estos días la ejemplaridad, debe ser más que nunca, la norma que nos permita ser Luz en las horas oscuras que vivimos.

Mateo 5:14
Vosotros sois la luz del mundo;
una ciudad asentada sobre un monte
no se puede esconder.

Mateus 5:14
 
Vós sois a luz do mundo;
não se pode esconder uma cidade
edificada sobre um monte.

Diego Acosta / Neide Ferreira

GRATITUD

DEVOCIONAL

A lo largo de la historia se han sucedido tiempos tremendamente dramáticos complejos, tan complejos que cuando ocurrían eran de muy difícil comprensión. Pero todos esos tiempos confusos tuvieron algo en común.

Y no es otra cosa que el hecho de que millones y millones de hombres y mujeres, tuvieron en esas horas oscuras la certeza de que había una Luz que siempre vencería a las tinieblas.

Esa Luz es Eterna porque es Jesús quién la representa y es quién siempre nos ha dado la certeza de su Amor por cada uno de nosotros y la esperanza que al final todo será bueno, todo será para bien.

Por esto, en las circunstancias más adversas e incomprensibles e incluso abrumadoras para nuestro entendimiento, siempre nos quedará la Confianza en que el Hijo del Hombre nos acompañará y será la Luz que nos esclarezca.

Si dejamos de mirar hacia donde el mundo mira, tendremos el bálsamo de su Amor y de su cuidado. El miedo no es propio de los hijos de Dios! Sí, la gratitud!

Hebreos 12:28
Así que,
recibiendo nosotros un reino inconmovible,
tengamos gratitud,
y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia

Hebreus 12:28
Pelo que,
tendo recebido um Reino que não pode ser abalado,
retenhamos a graça,
pela qual sirvamos a Deus agradavelmente com reverência e piedade.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CONTAGIO

DEVOCIONAL

En los tiempos difíciles, la responsabilidad de quienes nos llamamos hijos de Dios se aumenta en la misma proporción que los problemas.

Si nuestra misión es ser Luz para quienes nos rodean, no podemos caer en la tentación de contribuir a que los comentarios o las versiones preocupantes se extiendan.

Debemos de recordar permanentemente que nuestra confianza está puesta en el Señor y que por lo tanto, quienes no lo tienen en su corazón viven con angustia y con miedos que aumentan de forma desproporcionada.

Estas reflexiones surgieron, cuando una hermana me preguntó al borde del llanto, si las cosas que veía y escuchaba la iban a afectar a ella y a su familia y que eso lo aterraba.

Con Amor y con firmeza la respondí, que si ella se declaraba creyente no tenía derecho a tener esas dudas, porque debería saber que todo está bajo el control del Eterno. Incluso su vida y la de su familia. Y por añadidura, de la mía y la de mis amados.

El enemigo disfruta con el contagio de las malas nuevas. Pero sabemos que será derrotado.

Job 11:18
Tendrás confianza,
porque hay esperanza;
mirarás alrededor, y dormirás seguro.

11:18
E terás confiança,
porque haverá esperança;
olharás em volta e repousarás seguro.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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EL TIEMPO

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

La primera Creación de Dios fue el tiempo. Por su Gracia los humanos recibimos el concepto que nos permite regir nuestra vida temporal. Por eso el Libro de Génesis comienza…En el principio!

Los hombres tuvimos una referencia desde lo que es Eternal, hasta lo que comienza y termina, tal y como es nuestra vida desde el pecado de nuestros padres Adán y Eva.

Pero es lo mismo, el tiempo para el Supremo que para nosotros los hombres?

Desde luego que no, porque para el Eterno no hay magnitudes, pero sí para quienes vivimos bajo su Omnipotencia, de allí que el valor que le podamos conocer es fundamental.

Recuerdo que en una predicación el Señor tuvo la Gracia de mostrarme que cada vez que decimos una frase muy común…aquí estoy matando el tiempo, es decir sin hacer nada.

Esa frase según lo revelado encierra una especie de suicidio, con relación al tiempo que nos ha dado el Supremo para que estemos en la Tierra, honrándolo por todo lo que somos.

Puede resultar exagerado hablar de suicidio, cada vez que estamos sin hacer nada, pero si profundizamos en la cuestión, advertiremos que no es para eso que estamos en el mundo.

Y si no hacemos lo que se nos ha dejado como Mandato, surge dominando la escena el atractivo del mundo, la seducción que conlleva aceptar vivir bajo sus dictados.

No hacer nada, es mucho más que una frase. Es lo mismo que cuando se induce a dejar la mente en blanco, con el hinduismo disfrazado de yoga. No podemos dejar nuestra mente en blanco porque debemos dedicarla a Jesús y a sus enseñanzas.

Una mente en blanco es el campo propicio para que el enemigo la ocupe con sus falsas promesas, sus tolerantes pensamientos con relación a toda forma de pecado.

El Tiempo de Dios tiene significado cuando lo dedicamos a llevar al prójimo el Mensaje de Salvación, que nos rescató del  lugar donde estábamos, sumidos en la tragedia cotidiana de no saber para qué vivimos.

El Tiempo del Eterno es el que nos transforma y nos hace ciudadanos del Reino, hombres y mujeres con un Propósito para vivir y para ser Luz en las tinieblas del mundo.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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DESAFÍO

DEVOCIONAL

El mundo desde siempre, atribuyó  a Dios los males que padeció y que padece, acusándolo de falta de Amor y de Misericordia.

Usando argumentos supuestamente morales, los hombres nos atrevemos a cuestionar al Eterno, atribuyéndole a su Majestad, lo que no es otra cosa que el resultado de nuestra propia maldad.

La Biblia nos anunció que precisamente por causa de la maldad, la fe de muchos se enfriará y es exactamente lo que está ocurriendo en nuestros tiempos.

Siendo consciente de mi propia responsabilidad, es legítimo preguntarse qué estoy haciendo para llevar Luz a los ciegos y cordura a los obstinados que se resisten a ver?

No tengo muchas posibilidades de negar lo evidente y también de que debo actuar con firmeza y valentía frente a la malignidad del mundo y a su osadía para renegar del Supremo.

Solo sabiendo que mi firmeza y mi valentía provienen de lo Alto, será posible que deje de ser un testigo complaciente y un hombre que deberá responder en el Juicio.

Salmo 5:4
ES – Porque tú no eres un Dios
que se complace en la maldad;
el malo no habitará junto a ti.

PT –  Porque tu não és um Deus
que tenha prazer na iniquidade,
nem contigo habitará o mal.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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