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MODAS

Tristemente tenemos que hablar de como el mundo influye en la Iglesia, dejando al descubierto el grave incumplimiento de quienes nos proclamamos seguidores de Jesús.

No influimos, somos influenciados!

Los memoriosos hablan de lo que ocurrió cuando el hombre llegó a la luna: Fue la moda de Daniel y sus profecías.

Medio siglo después, seguimos con las modas. La última es la de predicar colocándose sobre los hombres el manto que utilizan los rabinos en los cultos.

Ni aquello ni Daniel ni esto del manto, tiene que ver con la misión que nos encomendó el Hijo del Hombre. No es con estas actitudes que llevaremos el Mensaje de Salvación hasta los confines de la Tierra.

Antes bien, estamos revelando nuestra escasa convicción en aquello que tenemos que predicar, cuando nos abandonamos con solemnidad a los excesos de cualquiera que se quiera distinguir con presuntos mensajes proféticos.

Es tiempo de pedir perdón y volver a las fuentes desde donde fluye la Vida y abandonar toda forma de idolatría, disfrazada de falsas revelaciones.

Volvamos a Jesús!

Mateo 24:4

Respondiendo Jesús, les dijo:

Mirad que nadie os engañe.

Mateus 24:4 

E Jesus, respondendo, disse-lhes:

Acautelai-vos, que ninguém vos engane.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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expulsión

JUDÍOS EXPULSADOS

HACIENDO MEMORIAMLXIV

1 de Agosto de 1492

Un poco tiempo antes de que Cristóbal Colón descubriera un nuevo continente en su nombre, los reyes católicos ordenaron la expulsión de los judíos.

La medida era de aplicación rigurosa para quienes no se convirtieran al catolicismo, llamándolos marranos. Quienes no lo hicieran serian castigados severamente.

Las penas impuestas eran de expulsión o la de muerte, en caso de perseverar en la actitud de rebeldía a la disposición real.

Diego Acosta

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UN POCO

Repasando con un amigo algún tiempo de nuestras vidas, llegué a algunas conclusiones preocupantes, tanto para él como para mí.

La razón?

Advertí que los hechos que había recordado se parecían mucho a los míos, especialmente en lo relacionado a nuestra relación con Dios.

Hice memoria, del caso de las personas que se acercan al mar y permanecen en la orilla, con miedo a adentrarse en las partes más profundas.

Estas actitudes traducidas a las cuestiones espirituales, demuestran que con Dios hacemos lo mismo. Nos acercamos pero con límites.

Esto significa en mi caso miedo a asumir más compromisos que los necesarios, para no involucrarme en responsabilidades mayores.

Acercarse con esas precauciones es como tomar un atajo, que me aparta del Camino verdadero, pero que me permite hacer un recorrido más placentero, más cómodo y evidentemente menos exigente.

Sin embargo, el Espíritu me advirtió sobre esta cuestión con una sencilla pregunta: Y si el Eterno hiciera lo mismo? De solo imaginarme semejante posibilidad, pedí perdón y mi vida cambió para siempre.

En lugar de atajos, ahora tengo compromiso. Ya no doy un poco sino que me brindo todo, sin ninguna clase de reservas!

Deuteronomio 13:4

En pos de Jehová vuestro Dios andaréis;

a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz,

a él serviréis, y a él seguiréis.

Deuteronômio 13:4

Após o Senhor, vosso Deus, andareis,

e a ele temereis, e os seus mandamentos guardareis, e a sua voz ouvireis,

e a ele servireis, e a ele vos achegareis.

Diego Acosta / neide Ferreira

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