LAS LEYES HUMANITARIAS

DEVOCIONAL

En el Libro de Deuteronomio, podemos aprender las normas que Jehová dio a los hombres, en el pasaje que se conoce como las Leyes Humanitarias.

Normas que tienen miles de años, pero que siguen teniendo vigencia espiritual, porque de ellas se puede aprender a obrar según lo que Dios ha establecido.

Una de esas normas establece que quién entre en un viñedo, podrá comer hasta saciarse, pero no podrá poner un solo racimo en su  cesta.

Con el mismo criterio se enseña para que quienes entren en un plantío de trigo, puedan recoger las espigas con sus manos, pero no utilizar la hoz para cegarlas.

Son principios que pueden sorprender por en estos tiempos, pero de obligatorio cumplimiento, cuando hablamos de lo que tenemos y de cómo podemos ayudar al Prójimo necesitado, con lo que el Eterno nos ha dado.

Deuteronomio 23:24-25
Cuando entres en la viña de tu prójimo,
podrás comer uvas hasta saciarte; mas no pondrás en tu cesto.

Cuando entres en la mies de tu prójimo,
podrás arrancar espigas con tu mano;
mas no aplicarás hoz a la mies de tu prójimo.

Deuteronômio 23:24-25
 Quando entrares na vinha do teu próximo,
comerás uvas conforme o teu desejo até te fartares,
porém não as porás no teu vaso.
Quando entrares na seara do teu próximo,
com a tua mão arrancarás as espigas,
porém não meterás a foice na seara do teu próximo.

Diego Acosta / Neide Ferreira

MOISÉS EXHORTA A LA OBEDIENCIA

El Patriarca nos exhorta a ser fieles a Jehová
porque en ello está la Sabiduría y la inteligencia.
También nos exhorta a guardar nuestra alma,
para que no olvidemos los milagros que hemos visto
y para que enseñemos todo a nuestros hijos
y a los hijos de nuestros hijos.
EN ESTE DÍA

ALERTA: NO CELEBRAR HALLOWEEN

PERSONAL

La sociedad presiona para participar de una supuesta fiesta o celebración, que nada tiene ni de lo uno ni de lo otro.

Halloween es la contracción de All Hallow´s Eve que se puede interpretar Víspera de Todos los Santos o también como Noche de Brujas, una fiesta de origen pagano que se celebraba los 31 de Octubre.

Su origen se remonta a unos 3000 años de antiguedad, cuando en Irlanda se iniciaba el nuevo año celta y era el día en que comenzaba el solsticio del otoño.

La singularidad de este día era que las personas creían que en esa jornada el espíritu de los muertos podían hacerse presentes entre los vivos y por tanto se podía hablar con ellos.

La cuestión es: Podemos celebrar algo como esto?

Que nos manda la Palabra de Dios?

Deuteronomio 18:10-12

10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.

12 Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.

Estamos advertidos: es responsabilidad de los padres que sus hijos no participen de esta supuesta fiesta cargada de malignidad y contraria a las normas del Eterno.

Diego Acosta