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MILAGRO EN TAILANDIA

 

Blog del TIEMPO!

Seguramente en todo el mundo, los bien intencionados habremos dado un suspiro de alivio por la vida de los doce niños y su entrenador salvados en la cueva de Tham Luang, en Tailandia.

Seguramente también habrá que agradecer a las personas que arriesgaron sus vidas y preocuparon a sus familias, para lograr el rescate del que nos alegramos.

Seguramente, una vez más tenemos que dar gracias al Dios Eterno, por haber escuchado las oraciones para la salvación de las trece vidas en peligro en una cueva tailandesa.

Para muchos, se trata de la evidencia de otro Milagro del Señor. Glorioso testimonio de su Poder, su Amor y su Misericordia.

Diego Acosta

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EL RUMBO

Si aceptamos la simbología de que la vida es un desierto, podremos entender lo que significa perder el rumbo en un panorama donde todo es peligrosamente igual.

Este pensamiento me ha acompañado durante un cierto tiempo, como consecuencia de las cosas que les ocurren a las personas más cercanas.

Qué fácil es perderse!

Primeramente lo digo por mí, por la necesidad que tengo de volver sobre mis pasos, para situarme de nuevo frente a la Majestad del Altísimo.

Perderse es fácil, reencontrar el Camino muy difícil!

Seguir los pasos de Jesús es maravilloso, pero exige el máximo de cada uno, para no caer ni en los descuidos ni en las tentaciones de las encrucijadas.

Siempre me digo que el camino es uno, no tiene atajos ni tampoco senderos que hagan más fácil la marcha!

Por eso debo estar más que atento para no perder la Guía que representan las enseñanzas del Hijo del Hombre y aplicarlas en cada momento de mi vida.

Por duro y exigente que sea el camino, es el único que nos lleva al Glorioso final de la vida Eterna!

Juan 10:4

Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas;

y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

João 10:4

E, quando tira para fora as suas ovelhas, vai adiante delas,

e as ovelhas o seguem, porque conhecem a sua voz.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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RIESGO

Una de las situaciones más complejas que podemos afrontar los seres humanos, es vincular las confrontaciones personales, con Dios.

Esta es una de mis mayores preocupaciones porque muy a menudo me encuentro con esta especie de dilema, que significa diferenciar los problemas de hombres y entre hombres, con lo relacionado con el Eterno.

Principalmente esta situación se plantea cuando por las razones que sea tengo un problema, de carácter personal, con alguien muy cercano.

La parte irracional de mi persona se rebela, sobre todo cuando creo que tengo razón en una discusión, pero tengo que ceder por una cuestión que hace a la jerarquía de la otra persona.

Entonces comienza mi conflicto interior y creo que Dios no ha sido justo conmigo y me ha abandonado.

Y es en ese momento cuando yo mismo me pongo en peligro, al no saber diferenciar que un problema con otro hombre, no tiene nada que ver para que se modifique mi relación con el Eterno.

Ser sabio en estas circunstancias es muy difícil, pero absolutamente necesario, para no agregar a un problema mundano, otro de tremenda gravedad espiritual.

En las cuestiones humanas, dejemos al margen al Señor, quién es nuestro verdadero socorro.

Esdras 9:10

ES – Pero ahora, ¿qué diremos, oh Dios nuestro, después de esto?

Porque nosotros hemos dejado tus mandamientos.

PT – Agora, pois, ó nosso Deus, que diremos depois disso?

Pois deixamos os teus mandamentos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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corrupción septimomilenio

ORACIÓN – Por honradez

 

 

Oremos por un cambio en el corazón de los seres

humanos!

Oremos para luchar contra la honradez!

Oremos para combatir toda forma de corrupción personal

o pública!

Oremos para que el amor al dinero no nos aparte de Dios!

Oremos para no ser tolerantes ni con los corruptores ni

con los corrompidos!

Oremos por la lucha personal contra el corazón corrupto!

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