p6565


En los primeros años del siglo pasado el mundo se deslizaba irremediablemente a un conflicto armado, pero nadie parecía querer advertirlo.

Por el contrario se fantaseaba con la guerra y con la realidad, como si se estuviera jugando con pompas de jabón y no con la vida de las hombres y mujeres que caerían en la contienda.

Estos tiempos en algunos aspectos se parecen a los que mencionamos, porque vivimos despreocupadamente encerrados en nuestra burbuja, ignorando la realidad que nos rodea.

Ya hemos igualado el significado del matrimonio en la práctica y en las leyes, sancionamos la eutanasia, las leyes defienden a los homosexuales y hasta proclamamos la prosperidad en las iglesias.

Hay motivos para seguir jugando con pompas de jabón?

En varios países se está insinuando el antisemitismo, la persecución a las iglesias cristianas cada vez es más importante y todos los días nos enteramos de nuevas formas de perversión.

Pero nosotros seguimos insensibles a esas realidades, buscando refugio en las iglesias, ignorando de esta manera los anuncios de Jesús sobre lo que ocurriría en los tiempos del fin.

Hasta cuando viviremos así?

Seguramente hasta que la intolerancia religiosa violente nuestros lugares de culto, hasta que comiencen a prohibirse las manifestaciones de nuestra fe y hasta que se intensifique la persecución a los cristianos.

Debemos creer que vivimos tiempos proféticos! Debemos despertar a la realidad y no extasiarnos con pompas de jabón!

Mateo 24:8-10
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6561

ABATIDOS


En una reunión se originó un gran debate, cuando alguien afirmó que se sentía abatido por todo lo que veía y de cómo el mal estaba prevalenciendo en el mundo.

Inmediatamente varios reaccionamos para afirmar que esa postura era poco edificante y otros para llegar más lejos todavía: Que era indigna de una persona que se llamaba creyente.

En ese tono debatimos acerca de la eterna lucha entre el bien y el mal y de como siempre había prevalecido el Bien. No obstante los argumentos siguieron subiendo de tono.

Pero, cuando prevaleció la sensatez y poco a poco los ánimos se fueron calmando, por fin llegó el momento del debate sereno acerca de una cuestión tan importante.

Quién había afirmado que se sentía abatido rectificó su posición y admitió que se trataba de un mal momento personal pero que estaba absolutamente convencido del triunfo final de Dios.

Mencionamos el Libro de la Victoria o lo que es lo mismo, el Libro de Apocalipsis, cuando finalmente se produce el Segundo Advenimiento y Cristo establece el Reino.

En el final, todos los que participamos de la reunión, nos sentimos un tanto abochornados por la forma en que habíamos actuado y mutuamente nos pedimos disculpas.

Pero hubo una coincidencia generalizada: Que el apasionamiento que habíamos demostrado revelaba que estábamos dispuestos a extender el Reino y convencidos del triunfo del Bien sobre el mal.

Proverbios 11:21
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6553

PRECIO


Un ingenioso chiste narra la historia de una persona que acepta una determinada oferta ante la promesa de una importante cantidad de dinero. Pero cuando le disminuyen la cantidad, se declara ofendida.

El tema está planteado con una gran sutileza, pero no deja de revelar como es nuestra condición y como obramos según cada situación y también como son de cambiantes nuestras actitudes.

Se le atribuye a Napoleón el haber afirmado que todo hombre tiene su precio. Y probablemente esté en lo cierto, siempre y cuando se lo considere desde la perspectiva del mundo.

Tal vez desde esa visión la frase sea irreprochable y tristemente cierta. Obramos con una escala de valores totalmente condicionada por el dinero, de allí el tanto tienes… tanto vales.

Pero esto es siempre así?

Desde luego que no. Los hombres y mujeres que aceptamos a Jesús como nuestro Señor y nuestro Salvador, fuimos comprados por el sacrificio supremo del Hijo de Dios en la Cruz.

Porque fue tan grande el precio pagado por todos nosotros, nunca más hubo sacrificios de sangre reclamados por el Eterno. El de Jesús fue el sacrificio final.

Por lo tanto debemos comportarnos como lo que somos: Hijos de Dios redimidos por la sangre del Cordero. Si algún día aceptamos que se nos ponga precio, estaremos rechazando la mayor Gracia que se nos ha concedido.

Mateo 27:9
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6549

TRABAJAR


Un hermano nos invitó a tomar un café con el evidente propósito de hablar y no de esconder su estado de ánimo. Rápidamente entró en el tema que lo tenía preocupado.

Un poco producto de su formación nos dijo que como que se lo infravaloraba y se lo infrautilizaba en la Iglesia, razón por la que estaba pensando en abandonar la congregación.

Le pedí que me explicara que era lo que hacía en la iglesia, no porque lo ignorara sino porque deseaba escuchar de su propia boca en lo que estaba trabajando.

Minuciosamente detalló su responsabilidad y comentó que por todo lo que él sabía y por todo lo que podía hacer, era muy poco lo que se le demandaba.

Entonces le preguntamos: Ud. quiere trabajar más o servir más?

Durante un cierto momento la cuestión quedó en el aire porque el hermano no atinaba a dar una respuesta. Entonces ampliamos el concepto: Hay una diferencia entre trabajar más y servir más.

Como seguía sin comprender le dijimos que trabajar era venir y cumplir con una obligación. Servir era venir y hacerlo con alegría, porque no estábamos trabajando para nadie en especial, solamente para el Señor.

El hermano finalmente advirtió la importancia de la diferencia y dejó de considerar que era poco lo que hacía. En realidad era poco, porque hasta ese momento solamente estaba trabajando para hacerse notar y no sirviendo al Señor.

1Crónicas 25:8
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6541

JUSTICIA?


Llenarnos de ira por una situación eventual puede ser altamente peligroso, pues podemos tomar actitudes que finalmente sean contrarias para nosotros mismos.

Lo más grave de estos episodios es que en muchos casos podemos estar justificados para reaccionar, pero es necesario recuperar la calma y pensar en lo que se nos ha enseñado.

Por mucha razón que tengamos, hacernos justicia con nuestra propia mano no es lo que nos manda la Palabra de Dios, por lo que lo debemos asumir aún cuando debamos hacer un gran esfuerzo.

Precisamente en estos casos es cuando más debemos poner en práctica lo que debimos haber aprendido, porque hacernos justicia también implica el riesgo de excedernos en nuestra actitud.

La condición de creyente debe ser puesta de manifiesto en esos duros momentos de la prueba, cuando además sabemos categóricamente que tenemos la razón de nuestra parte.

Siendo así es más difícil todavía obrar con sabiduría, pero debemos clamar al Señor para que nos devuelva el equilibrio necesario como para hacer frente al momento en el que nos encontramos.

Muchas veces hace falta más valentía para obrar con mansedumbre como Jesús, que para reaccionar en forma airada ante cualquier problema en el que nos podamos encontrar.
Debemos recordar que la Justicia es del Eterno y que Él nunca dejará a los suyos siendo víctimas de una injusticia!

Salmos 103:6
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6533

CARGAS


Sentirse cansado, agobiado, es bastante normal en los tiempos que vivimos. Quizás sea por el ritmo frenético que nos hemos auto impuesto como sociedad.

Pero también puede haber otras razones, que resultan más difíciles de explicar y tambien de aceptar. Una de ellas, es que nosotros mismos nos obligamos a soportar pesadas cargas.

Cuáles son esas cargas?

Por ejemplo: la de atesorar cosas que no forman parte de nuestros usos cotidianos y que las convertimos en algo valioso y por lo tanto muy bueno de conservar.

Esas cargas pueden ser los objetos más disímiles, desde ropa, utensilios y hasta cosas en desuso que quedaron desactualizadas por el avance de la tecnología o por el cambio de nuestras circuntancias personales.

Pero, si nos libráramos de estas cargas, nos daríamos cuenta de que todavía estamos soportando pesos. Y esos pesos no son otra cosa que nuestros hábitos, nuestras costumbres.

Nos aferramos a normas y valores que pudieron ser consideradas buenas en su momento, pero que al convertirnos en hombres y mujeres nuevos, son un obstáculo para nuestro crecimiento como creyentes.

Por esta razón nos pesan, nos agobian. Porque antes mirábamos al mundo desde una perspectiva y ahora lo tenemos que hacer con los ojos de Jesús y eso nos cuesta.

Es hora de quitar todo lo que ha quedado atrás con el hombre viejo o con la mujer vieja que fuimos. Es hora de tener leve el equipaje!

Mateo 11:30
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6527

MILAGROS


Dios en su infinito Amor puede darnos la Gracia de repetir milagros  para que podamos tener confirmación de su Poder y Soberanía sobre todas las cosas.

Si un milagro puede conmovernos, imaginemos lo que ocurre cuando ese milagro vuelve a repetirse!

Esto es lo que sucede, cuando por ejemplo, nacen dos criaturas con diferencia de meses o de años, en condiciones en las que la lógica humana se mostraría reacia a aceptarlo.

En estas situaciones solamente debemos rendirnos ante lo que es evidente, como le ocurre a las personas que se niegan a aceptar a Dios o no creen en su capacidad para realizar milagros.

Muchas veces nos callamos frente a hechos tan extraordinarios, porque los reservamos a los límites de nuestra creencia personal, cuando en realidad deberíamos hacerlos públicos para que otros vean lo que no quieren ver.

Podemos afirmar en lo personal, que esta clase de milagros además de conmovedores, representan la alegría de recibirlos con agradecimiento y de disfrutarlos con reverencia.

En los momentos trascendentales de nuestra vida, no debemos olvidar nunca de poner de manifiesto lo que Dios ha hecho, porque es la mejor confirmación de que lo seguirá haciendo.

Los milagros de Dios no son cosas del pasado. Podemos tener la certeza de que se seguirán repitiendo por su gran Amor por nosotros! Aunque no seamos merecederos de ellos!

1 Crónicas 16:10-12
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6523

EDIFICAR


Construir algo siempre ha sido una cuestión importante para los hombres. Desde grandes monumentos para que los supervivan después de muertos, hasta obras que podrían demostrar su poderío y supuesta grandeza.

Edificar siempre ha sido una constante, que asumiendo una dimensión más sencilla está relacionada con la necesidad de proveerse de un lugar donde vivir y un techo bajo el cual protegerse.

En estos dos grandes ejemplos que hemos sugerido se pueden reflejar también en dos cuestiones que se plantean en el Libro de los Proverbios, con relación a la mujer sabia.

Esa mujer que luego es exaltada en el propio Libro como la virtuosa, destacando varios dones que ponen de manifiesto su singular capacidad como esposa y como madre.

Esa mujer sí que puede edificar su propio hogar, es decir darle a su familia una visión que esté animada por el Espíritu de Dios e influir en su descendencia para que no se aparte del buen Camino.

A eso le podemos llamar edificar una familia, en un sentido figurado pero que se torna literal por la trascendencia que asume hacia el futuro, como legado de sabiduría.

La mujer necia en cambio es capaz de derribar hasta lo que está bien construído y con sólidas bases. La necedad humana es lo contrario de la Sabiduría y por eso es tan peligrosa y destructiva.

Proverbios 14:1
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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DINERO

 

Dv10fe14
Hace un tiempo con unos amigos surgió la idea de hacer una lista de todo lo que haríamos si, por ejemplo, ganáramos muchísimo dinero jugando a la lotería.

La lista creció rápidamente: casas, autos, viajes, joyas discretas, ropas no excesivamente llamativas, trabajos nuevos, empresas, vacaciones y evidentemente un cambio en el status diario.

El entusiasmo que provocó la idea fue tan grande, que en un determinado momento parecía que efectivamente todos éramos nuevos millonarios preocupados en que invertir tanto dinero.

Como siempre alguien se llamó a la realidad y nos contagiamos todos. Cada uno volvió a lo suyo, a lo que tenía que hacer, no sin cierta pena de que el juego se hubiera esfumado y no teníamos el dinero que nos imaginábamos.

Todo pareció quedar en eso, pero cuando pensamos en lo que habíamos hecho, llegamos a la conclusión que por espacio de un cierto tiempo habíamos elegido al dios mammón.

Porque en ningún momento nos habíamos acordado del Dios Verdadero y en el caso que lo hubiéramos hecho, a nadie se le había ocurrido agradecerle el dinero que supuestamente habíamos ganado.

Ni siquiera eso. Una vez más comprobamos como el dinero es capaz de transformarnos y de trastocar nuestras convicciones. Comenzando porque pensamos que jugar no era malo y que ganar con el juego, tampoco lo era.

Cuidado con el dios mammon. Es tan hábil, que hasta nos seduce hasta cuando intentamos   divertirnos!

1 Timoteo 6:9-11
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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MAÑANA…

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Conversando con una amiga, llegamos a una conclusión sorprendente: Como podemos decir… mañana haré esto y pasado lo otro?

Esta forma de comportamiento revela hasta que punto estamos desorientados con relación a nuestra condición humana y a la despreocupación con la que nos olvidamos del tema.

Parece evidente que nos comportamos como si nuestra vida no tuviera un límite, como si fuéramos a vivir un largo número de años y muchas veces, como si esa decisión dependiera de nosotros mismos.

Tan falsos son unos argumentos como otros.

Lo cierto es que en el desconcierto en el que vivimos, llegamos a confundir muchas de las opiniones del mundo y las trasladamos con mucho entusiasmo a nuestra burbuja cotidiana.

Puestos en este punto, parecemos incapaces de negarnos de participar de la desesperada lucha de los humanos por pretender seguir siendo jóvenes, a pesar de los años pasadis de ese tiempo de la vida.

Más grave resulta todavía, cuando pretendemos que la cirugía corrija lo que la más elemental aplicación de la razón, nos indica. En otras palabras: Desafiamos a Dios buscando postergar el ciclo de la madurez y la vejez.

Oremos para que el Eterno nos conceda Sabiduría para entender que Su  Plan, se cumplirá inexorablemente. Oremos para comprenderlo y para disfrutarlo tanto con nuestros hijos como con nuestros nietos.

Job 16:22
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira