FELIZ CUMPLEAÑOS!


Que grato es recordar el día de nuestro aniversario, el día de nuestro nacimiento, que pasó a formar parte de la historia familiar y luego parte muy destacable de nuestra historia personal.

Cuando somos niños el aniversario tiene un significado que poco a poco vamos conociendo y al comienzo solo lo asociamos con el día en que se nos consienten algunas cosas y se nos regalan otras.

Más tarde comprendemos que las personas que se reúnen en nuestro día son nuestros amigos, nuestros parientes, nuestros compañeros y el significado comienza a transformarse.

Con los años muchas personas siguen celebrando su aniversario y otras, por el contrario, toman la decisión de ni siquiera acordarse de la fecha en que nacieron.

Por qué ocurre esto? Por qué algunos celebran y otros no lo hacen? Seguramente las razones son las mismas, pero opuestas. Unos están contentos con su vida y otros no.

Pero siendo hijos de Dios debemos tomar conciencia que cada día que vivimos, es por Su Gracia y que cuando cumplimos años también es por Su Gracia.

Por tanto si creemos que no debemos celebrar nuestro aniversario no lo celebremos, pero si celebremos otro año más de Misericordia del Señor sobre nuestra vida. Entonces, celebremos con alegría!

Josué 1:5
Diego Acosta García

SEXO NEUTRO?


Frecuentemente las informaciones nos revelan que hay padres que toman decisiones de consecuencias imprevisibles para sus hijos, bajo la falacia argumental de la libre opción.

Lo tremendo de estos casos que esas decisiones están relacionadas nada más y nada menos, que con la identidad sexual de los niños, con el argumento que son ellos los que deben decidir sobre su futuro.

En otras palabras: los padres determinan que sus hijos en algún momento de sus vidas, decidan si son hombres o si son mujeres, adoptando comportamientos descabellados.

De esta manera, las niñas o los niños, son tratados como seres neutros, sin nada que los identifique por su sexo llevando las situaciones a casos aberrantes en los que incluso ha debido intervenir la Justicia.

La gravedad de estas decisiones de los padres está relacionada con su propia actitud frente a su condición de hombre y de mujer, en cierta forma a negar su propia naturaleza.

Es desafiar la Creación, buscando bajo la supuesta cobertura de una libertad mal entendida, para convertir en seres inocuos a sus propios hijos en una flagrante violación de sus responsabilidades.

Nunca debemos olvidar que hemos sido creados hombre y mujer, varón y varona como los definió Adán, porque esa identidad de hombre y mujer es la que a Dios le ha placido que tengamos.
Ud. Que opina?

Marcos 10:5
Diego Acosta García

EN VANO EDIFICA…

A lo largo de la historia de la humanidad y por qué no a lo largo de nuestra historia personal, se pueden recoger una impresionante cantidad de testimonios de hombres y mujeres que trabajaron hasta el límite de sus fuerzas.

Personas que como nosotros, trabajaron más allá del sol a sol, para lograr objetivos que siendo importantes nunca fueron lo suficientemente trascendentes para sus vidas.

Con ese propósito fueron abandonados sueños y esperanzas, postergados por el afán de transformar en hechos lo que creemos que es importante, sin considerar nunca su verdadera dimensión.

Lo más triste de las personas que nos afanamos en el trabajo, es que cuando advertimos que hasta hemos dejado de lado o casi abandonados a nuestros hijos, entonces ya es demasiado tarde.
Advertiremos que nos hemos privados de los maravillosos momentos que nos ha preparado el Señor con nuestra familia, afanados como estamos en ser hacedores.

Cuando volvemos la vista atrás nos damos cuenta que el pasado es irredimible y que pagamos un alto precio por cosas que finalmente carecen de valor y lo que es peor, de sentido.

Hagamos lo que tengamos que hacer pero siempre sabiendo que lo que hacemos, es lo que quiere el Señor que hagamos. No nos convirtamos en máquinas hacedoras de cosas vacías de sustancia.

Salmos 39:6
Diego Acosta García

EL EQUILIBRIO TEMERARIO

La mayoría de nosotros alguna vez a lo largo de su vida tal vez se tuvo que enfrentar con una decisión que suponía un alto riesgo, fundamentalmente porque suponía un equilibrio muy difícil.

El equilibrio  se relacionaba o se puede relacionar con aquello que deseamos hacer y que nosotros sabemos que no nos está permitido por nuestras creencias.

Entonces se  establece en nuestro interior una auténtica lucha, para tratar de auto-convencernos que en determinadas circunstancias el supuesto de la flexibilidad es asumible.

A partir de ese momento nos exponemos seriamente a enfrentar situaciones que seguramente nos afectarán con el paso del tiempo, porque una vez que cumplimos el propósito inicial,  llega el tiempo de la reflexión.

Seguramente entonces nos lamentaremos amargamente por haber intentado ese equilibrio tan precario, entre lo que nos atrae, nos deleita, nos arrebata y lo que debemos hacer.

Amargamente tendremos que aceptar que todo lo que resulta atractivo tiene una duración fugaz y que lo permanente es lo que verdaderamente alimenta nuestra vida espiritual.

Por buscar equilibrios temerarios podemos llegar a afectar gravemente nuestra condición de hijos de Dios, llevándonos a situaciones que solo nos provocarán angustia y desilusiones. No forcemos el equilibrio.

Proverbios 1:7
Diego Acosta García

QUIÉN: UN DISCAPACITADO?


Esta pregunta no es un invento, es una pregunta que hemos escuchado más de una vez a distintas personas, cuando se referían a las condiciones de otros seres humanos.

Violenta el espíritu saber que hay quienes consideran seres inferiores a quienes tienen cualquier tipo de minusvalía, tanto física como psíquica, como si esa circunstancia los convirtiera en una especie de sub-humanos.

En realidad, tal vez deberíamos llegar a la conclusión que las minusvalías físicas o psíquicas, tal vez sean menos importantes que lo que podríamos llamar una minusvalía espiritual.

Esta afirmación se origina en la actitud que asumimos los miembros de la sociedad, frente a otros seres que también forman parte del mismo ámbito en el que se desenvuelve nuestra vida.

Precisamente es con los discapacitados o con quienes algún tipo de minusvalía, con quienes nos deberíamos volcar no solo para ayudarlos sino para respaldarlos en su necesaria proyección como personas.

Esta es una misión fundamental de quienes nos llamamos hijos de Dios, para que nuestras hechos hablen mejor que nuestras palabras, cuando somos solidarios con los discapacitados.

El Señor Jesús nos enseñó a amar a los más débiles, entendiendo que esta es una de las maneras más importantes de brindar el amor que recibimos de Él, hacia quienes son especialmente dignos de nuestra misericordia y el mayor de nuestros respetos.

1 Samuel 2:4
Diego Acosta García
Agradecemos la publicación en facebbok de la foto que ilustra este Devocional y nos permitimos utilizarla, pensando en la importancia que tiene como mensaje.

PRACTICAR LAS ENSEÑANZAS

Muchos de nosotros llevamos años aprendiendo más y más de la Palabra de Dios y ponemos nuestro empeño en seguir conociendo más y más de ella, como un medio de acercarnos al Señor.

Es bueno e importante que seamos conscientes de esta necesidad que nos capacita para nuestra vida cristiana personal y nos permite ayudar a quienes están comenzando a dar sus primeros pasos en el Evangelio.

De esto surge la importancia que tiene la Palabra como instrumento de conocimiento y también necesariamente, como instrumento de aplicación de todo lo que se nos ha enseñado.

De poco valdría todo lo que podamos haber aprendido si no lo llevamos a la práctica, si nuestros conocimientos se quedan en eso, en conocimientos, vanos verdaderamente son.

Por lo tanto cuando aprendimos sobre la necesidad de ayudar a los más débiles, esto nos debe impulsar a abandonar posturas egoístas y acercarnos con amor a quienes están aguardando que alguien los trate con generosidad.

Es una idea simple, muy sencilla, pero que en el fragor y en el afán en el que vivimos, olvidamos fácilmente. Cuántas veces pensamos en las necesidades de quienes nos rodean?

El Señor Jesús tuvo especial cuidado por los más débiles, por los niños, por las viudas, los huérfanos y los extranjeros. Este es el momento de comenzar a obrar para imitar su ejemplo. No lo dejemos para mañana.

Job 4:3
Diego Acosta García

HOMBRE SENCILLO Y PALABRA SABIA

Tenemos una cierta tendencia a descalificar a quienes no son creyentes como nosotros y además, a descalificar a quienes tienen un escaso nivel de estudios.

Estas tendencias cuando son concurrentes pueden provocar situaciones inesperadas, porque nos puede sorprender que una persona que ni es creyente ni tiene estudios, pueda llegar a ser muy sabia.

Esto viene a propósito de que un cierto día leímos una publicación muy doméstica, en el que una persona que conocíamos, reflexionaba acerca de las enseñanzas del Señor Jesús.

Primero tuvimos curiosidad y luego respeto por la profundidad de los pensamientos de este hombre, a pesar de no ser un creyente y de sus limitados recursos tanto idiomáticos como gramaticales.

Pero nos preguntamos: acaso importan esas limitaciones? Descalifican o desmerecen los pensamientos fundamentales que manifiestan? Por qué no aceptamos lo principal y dejamos de lado lo irrelevante?

Estamos llamando la atención sobre la importancia que tiene para nuestra vida de creyentes el estar atentos a los mensajes que escuchamos para mantener viva la necesidad de aprender lo bueno.

Con esto queremos afirmar también la necesidad que tenemos de estar atentos para descartar lo malo, principalmente cuando el mundo trata de imponernos sus pensamientos.

Los hombres de buen corazón, sean sencillos o no, sean creyentes o no, están más cercanos a aceptar el mensaje de Salvación y por tanto debemos ser pacientes y amorosos con ellos para que nos puedan escuchar.

Romanos 2:13
Diego Acosta García

LA DUDA Y LA EXPLICACIÓN

En una cordial reunión de amigos, uno de ellos manifestó su enorme sorpresa cuando escuchó que una de las personas manifestaba tener un gran problema.

Inmediatamente le preguntó: Pero si tú eres creyente por qué Él permite que tengas problemas o dificultades? No puedo entender a los que dicen  que Dios los ama, y tienen semejantes problemas?

Esta argumentación no por conocida ni escuchada, siempre llama la atención entre los creyentes y principalmente entre quienes llevan poco tiempo en los Caminos del Señor.

Por esta razón es necesario ser muy prudentes en las explicaciones que ofrecemos y en los argumentos que utilizamos, para no molestar al incrédulo y para no afectar al nuevo hermano en la fe.

Es necesario que entendamos que nuestras explicaciones a quienes no han aceptado  al Señor como su Salvador, a pesar de haber escuchado su mensaje,  no deben ser nunca agresivas.

Y con los nuevos creyentes debemos ser prudentes, para que nuestras palabras consoliden su fe creciente y no afecten su sensibilidad por un nuestra brusquedad o por nuestro exceso de celo.
En su ministerio el Señor Jesús fue categórico en sus afirmaciones y solamente fue drástico con quienes se le oponían, cuando sus argumentaciones eran falaces y mal intencionadas.Pero Él habló con amor a las personas.

Seamos mansos y humildes en nuestras actitudes  porque de ellas se generan las mejores impresiones que puedan recibir quienes saben de nosotros, que somos hijos de Dios.

Colosenses 3:12
Diego Acosta García

EL DRAMA DEL SUICIDIO

La cuestión del suicidio vuelve a ser tema de actualidad, porque las estadísticas son verdaderamente  impresionantes por los impactantes números que contienen.

El suicidio es la mayor decisión que los seres que formamos parte de la especie humana podemos adoptar, una decisión tremenda pero que no representa una opción.

Se trata de una cuestión que supera el libre albedrío, porque no concierne a decisiones que están relacionadas con la opción que podemos hacer frente a diferentes alternativas.

Por lo tanto debemos asumir que el suicidio está directamente relacionado con el principio de vida que estableció Dios cuando creó el primer miembro de la especie, soplándole Su aliento.

Como sociedad y como creyentes debemos asumir que el suicidio es una cuestión que nos atañe especialmente, porque cada persona que se quita la vida nos afecta a todos. El drama de uno debería ser el drama de todos.

Como creyentes debemos extremar nuestra capacidad de establecer relaciones con otras personas, a fin de advertir por la cercanía, quién puede estar aproximándose a tomar una determinación radical.

Debemos asumir que el derecho a la vida ha sido establecido por Dios a los hombres que ha creado y por tanto, no podemos tomar una determinación sobre si seguimos viviendo o si apelamos al suicidio.

Génesis 2:7
Diego Acosta García

CUANDO DIOS NOS HABLA…

Podemos tener la certeza de que Dios siempre nos habla, ni antes ni después del momento preciso del cumplimiento de sus propósitos sobre nuestras vidas.

Muchas veces nos quejamos amargamente de que Dios está callado con nosotros y que sin embargo, sí habla a otras personas a otros hermanos, pero con nosotros está en silencio.

Y es verdad que esto ocurre porque su trato es diferente con cada uno de nosotros, pero nunca nos debemos olvidar que Él no se olvida de nosotros ni mucho menos nos ignora.

Las circunstancias de nuestras vidas nos hacen olvidar muchas veces que su mano Poderosa está sobre nosotros y nos afanamos en resolver lo que solamente Él puede hacerlo.

Por eso debemos aguardar confiadamente que Dios nos hablará, cuando sea el momento preciso y siempre nos dirá aquello que será lo mejor para nosotros, aunque tengamos dificultad en creerlo.

Debemos esperar confiadamente todo el tiempo que sea necesario, para que Él nos hable, de una manera imprevisible pero siempre confirmando sus palabras. Siempre.

Escuchar la voz de Dios nos ayudará a encontrar el verdadero sentido de sus propósitos para nuestras vidas y debemos de tener la certeza de que su voluntad es la de un Padre bueno con sus hijos.

Jeremías 29:11
Diego Acosta García