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LEER

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En una ocasión se me recomendó que dedicara mi tiempo a leer la Biblia. Eran momentos muy difíciles para mí y la propuesta me sorprendió bastante.

Yo precisaba aliento, comprensión, estímulo y una gran dosis de compañía, para poder superar la instancia con la que me estaba enfrentando.

Pero, hubo insistencia en que leyera la Palabra.

Me pregunté muchísimo por qué la persona a la que había recurrido, me insistía que hiciera algo, que si bien sabía era necesario por no decir imprescindible, no entendía por qué lo sería aún más en esas circunstancias.

Fue así como decidí escuchar el consejo, a pesar de no entenderlo y me sumergí en las profundas aguas de los Salmos.

En ese Río de Vida, encontré lo que estaba buscando!

No eran palabras de hombres las que estaba recibiendo, sino aquellas que el Eterno ha dispuesto para que escuchemos quienes estamos necesitados del verdadero Consuelo, de la verdadera Guía.

Que significaba entonces leer la Palabra?

Ni más ni menos que escuchar la voz del Padre hablando a su hijo, para que asumiera más que nunca esa condición y se aferrara a su Amor y Misericordia.

Por primera vez comprendí lo que significa el gozo…no de cuando estamos alegres, sino de cuando estamos viviendo tiempos muy diferentes.

Se puede estar muy triste, en una dificultad muy grande y a pesar de todo tener gozo en el corazón!

Esto que pareciera una auténtica locura sin sentido, solamente puede ser entendido por quienes saben que el Todopoderoso es el Supremo Hacedor!

Y solamente ÉL sabe lo que precisamos. Por eso nos concede el Gozo!

Salmo 119:111

Por heredad he tomado tus testimonios para siempre,
Porque son el gozo de mi corazón.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Daniel the prophet

A CAUSA…

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Daniel es el protagonista de dos episodios impresionantes y los dos tienen que ver con sus profundas convicciones, con relación al Eterno.

Como de nada podían acusarlo, sus enemigos creyeron que podían hacerlo por causa de su relación con Dios y su Ley.

Qué gran honra para Daniel ser acusado por ser fiel al Poderoso!

Probablemente nunca nos encontraremos en situaciones ni siquiera parecidas a las que le tocó vivir el profeta, pero su ejemplo nos debe llamar a la reflexión.

Con cuánta ansia buscamos el reconocimiento de los hombres!

Ser distinguidos por nuestros pares!

Ser merecedores del respeto y la consideración de quienes nos rodean!

Como se envanece el corazón cuando creemos que algo de todo eso lo estamos logrando!

Pero Daniel nos enseña lo contrario. El no buscó agradar a hombre alguno, aunque tratara con los poderosos de la tierra.

Él buscó la honra que solo el Altísimo nos puede conceder!

Por esto, muchas veces cuando asumo la responsabilidad de ser fiel al mandato del Señor y escribo estos Devocionales, lucho con firmeza contra mi vanidad.

Trato de sobreponerme a la humana tentación de pretender ser alguien, a través del Ministerio que se me ha encomendado.

Y entonces pienso: Acaso el Ministerio es mío? El mayor o el menor talento que pueda tener para ejercerlo, es producto de mi capacidad o de mi esfuerzo?

Entonces recobro el aplomo y busco confiadamente la ayuda del Único que la puede dar y de la Sabiduría del Único que la puede conceder.

Aprendamos de Daniel. De su confianza en el Supremo y de su actitud de no rendirse ante hombres.

Daniel 6:5

 Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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FARISEO…?

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Alguna vez leyendo sobre los fariseos, no pude menos que imaginarme una escena, donde en otro tiempo y con otro decorado, los hombres de hoy hacemos lo mismo que los de ayer.

Puede decirse que nada ha cambiado, que todo sigue igual como nos dice el sabio Eclesiastés.

En base a este sencillo ejercicio de imaginación, comprobé una vez la absoluta vigencia que tiene la Palabra de Dios.

Fue la Verdad y lo sigue siendo!

Sin límites ni condicionantes de tiempo!

Así es como volviendo sobre la idea de los fariseos, pensé en mi congregación y se me ocurrió contar cuántos fariseos había.

Lo más sorprendente de todo fue que me encontré encabezando la lista de quienes hacemos algo en público  y procedemos de muy distinta manera en privado.

Un simple ayuno lo transformamos en una auténtica condena al hambre, cuando solamente se nos ha pedido que lo practiquemos un solo día.

Estas conductas son tremendamente peligrosas para las congregaciones, pero llegando al fondo de la cuestión, son peores para quienes las utilizan como norma de vida.

Todo puede marchar más o menos bien, hasta que un día nos encontramos con una situación verdaderamente difícil y entonces no sabremos como obrar.

Buscaremos al Señor pero no lo encontraremos!

Lo buscaremos y se nos habrá perdido en nuestra maraña de disimulos, semi verdades y engaños!

Entonces nos daremos cuenta de la tremenda realidad que atacaba Jesús, cuando se oponía con tanta energía a los fariseos.

Con temor y temblor, recupero mi tiempo presente, para iniciar una nueva forma de vida. Bien alejada del fariseísmo!

Mateo 23:13

Mas !!ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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EJEMPLO

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Hace muchos años en una iglesia de la que conservo hermosos recuerdos, el pastor siempre comentaba la historia de su antecesor.

Decía que un domingo faltando minutos para que comenzara el culto, alguien vino con la novedad de que los baños se habían atascado y que estaban inutilizables.

Los miembros de la congregación se fueron informando sobre la novedad y comentando como se haría para solucionar el problema, teniendo en cuenta que era día domingo y que por tanto nadie trabajaba.

Entretenidos con esos comentarios, pasaron muchos minutos y hasta que alguien reparó que el culto no había comenzado y que tampoco estaba el pastor.

Los que habían llegado primero, dijeron que lo habían visto, pero que no sabían dónde podía estar.

Salieron a la calle para tratar de ubicarlo e incluso dieron una vuelta, pero el ministro seguía sin aparecer.

Los miembros de la alabanza decidieron comenzar con su preciosa misión, en medio de una cada vez más creciente expectativa por saber dónde estaba el pastor.

Todo siguió igual, hasta que alguien pensó en ir a los baños y allí lo encontraron. Se había quitado la chaqueta y la corbata y estaba afanado en solucionar el problema.

Le dijeron: Pero pastor…usted debería estar en el culto y predicando, no limpiando los baños.

Mi predicación de hoy es esta: Yo imito a Jesús, que vino a servir y no a ser servido!

Con emoción su sucesor me comentaba, que este había sido el más notable mensaje que había recibido en su vida.

Mateo 20:28

Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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JESUS

JESÚS…!

JESUS

Jesús, es religión? No.

Jesús, es una solución? No.

 

Jesús, es el Intercesor!

Jesús, es la Vida!

Jesús, es la Verdad!

Jesús, es el Verbo!

Jesús, es la Salvación!

jJesúcristo, es Rey y Señor!

Juan 5:24

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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puerta

PUERTAS ABIERTAS…

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En los momentos de euforia, siempre hago Memoria de una dolorosa experiencia que acompañó mis primeros tiempos de creyente.

Asistí de manera privilegiada, de todo el proceso que llevó a la apertura de un nuevo templo.

Fue un tiempo precioso por el trabajo que hubo que realizar y por la certeza que tenían los hermanos experimentados que estábamos sirviendo al Señor!

Cuando el impulso no pudo resistir a la terminación de las obras, una mañana de domingo, con el templo inconcluso, se celebró el primer oficio.

Entonces ocurrió un hecho que en su momento fue más anecdótico que representativo. Una hermana anunció que había recibido una Palabra del Soberano y entonces se decidió que fuera ella quién predicara.

Con mucha expectativa la escuchamos, conocedores los demás más que yo, de su larga experiencia misionera y también de su cercanía con Dios y de su seriedad.

El mensaje fue tan acorde con el momento que se vivía en la nueva congregación, que quizás por eso nadie o muy pocos, reparamos en su final.

El mensaje terminó con el profundo: Y si…

Se estaba revelando que el Eterno anunciaba lo alerta que deberíamos de estar, para que los egos personales, las rivalidades y vanidades no afectaran a la Obra.

Tristemente quienes escuchamos fuimos una pequeña minoría, que tuvimos la condición de ser testigos de cómo se desencadenaron las pequeñeces de los hombres.

En pocos meses aquella Obra se dio por terminada y asistí con perplejidad al cierre del lugar de culto. La lección fue durísima, pero he aprendido que ignorar las advertencias de Dios, nos pueden llevar al abismo.

Hay puertas abiertas y también…puertas cerradas.

Hebreos 10:26

Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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sardis

INDIFERENTES…

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Son tantos los mensajes que nos dejó Jesús sobre los tiempos finales, que sorprende como mucho de quienes nos llamamos sus seguidores, mantengamos una actitud de total indiferencia.

Se podrá argumentar que esta frase es francamente tremendista y hasta alarmista!

Pero, haciendo un frío examen de nuestras actitudes comprobaremos como el mensaje del Evangelio languidece, en medio de congregaciones cada vez más preocupadas en vanalidades.

Quienes leemos con atención todo lo que se escriben nuestros hermanos, podemos comprobar cómo diariamente, preocupa más el quienes somos que lo que hacemos.

La vanidad nos domina de una manera tan grande, que hemos olvidado que Jesús no nos mandó que seamos exitosos y hombres meritorios, de grandes templos y milenarias congregaciones.

Nos mandó preocuparnos por los humildes, por los más débiles, por buscar a los perdidos y por ayudar a las viudas y a los huérfanos.

Es tan serio lo que estamos haciendo, que este pequeño resumen de mandatos, parecen de otro tiempo y destinado a otras personas.

Sin embargo, lo grave es que estos mandatos están rigurosamente vigentes y nos tienen por destinatarios como lo fueron los miembros de la Iglesia de Sardis.

Es en vano que tratemos de encontrar disculpas o esgrimir razonamientos sobre los tiempos distintos o las circunstancias diferentes.

La Palabra de Dios es viva, ha sido y será Inspirada por un Pensamiento Eternal, que nos concierne a todos los hombres.

Por añadidura podríamos decir, que en estos tiempos tan complejos y difíciles, más que nunca debemos aferrarnos al supremo valor de la Palabra, para vivir con dignidad nuestra condición de hijos de Dios.

Apocalipsis 3:3

Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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COBARDÍA…?

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Jesús nos mandó: Mirad que nadie os engañe!

No solo era una advertencia.

También lo podemos interpretar como vivir en estado de permanente alerta para evitar que la maldad del mundo, sea mayor que la obra de extensión del Evangelio.

Si realmente viviéramos en estado de alerta, podríamos apreciar como cada día, el mundo nos gana pequeñas batallas.

Una de ellas, es la de ir aceptando la prédica sobre todo tipo de meditaciones. Resulta evidente, que la meditación está relacionada con las diversas formas de aplicar el budismo.

Con bochornosa tranquilidad aceptamos que se hable y se comente de la meditación budista y en cambio no somos capaces de proclamar la Verdad de Cristo.

Para el caso de la meditación tenemos tolerancia y para el Mensaje de Salvación una impúdica vergüenza.

Pablo dijo que no se avergonzaba del Evangelio!

Nosotros, los que nos llamamos los hijos de Dios, pareciera que sí nos avergonzamos!

Por qué no hablamos de la Palabra de Dios?

Tenemos miedo?

Tratamos de parecer tolerantes?

No buscamos confrontar con nadie y nos refugiamos entre los muros de un templo, desoyendo el mandato bíblico de hacer exactamente lo contrario.

Tuvo miedo o vergüenza Pedro cuando habló a los judíos?

Estamos viviendo tiempos difíciles, dificilísimos. Pero debemos dar gracias por tener el privilegio de vivir en las horas de las dificultades. No por nuestras fuerzas, sino por la convicción de nuestra fe en el Señor.

Todos los días me digo: No es hora de tibieza!

Y no quiero ser vomitado de la boca del Eterno!

Ahora no tengo ni tenemos ninguna disculpa ni excusa!

Ninguna!

Apocalipsis 3:15-16

Diego Acosta / Neide Ferreira

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debiles

PEQUEÑITOS…

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Jesús puso especial énfasis en el cuidado de los más débiles.

Seguramente por eso llamó pequeñitos a quienes eran los más propensos a ser llevados a situaciones que podrían significar su caída.

Esta advertencia debe ser tenida en cuenta para vivir de acuerdo con lo que nos fue enseñado. Las posibilidades que tenemos de hacer caer a alguien, son mayores de las que nos imaginamos.

Este tipo de cuestiones, son las que me gustaría no tener que leer en la Palabra de Dios, porque hacerlo representa asumir un serio compromiso.

Una vez que fue leída, ya ni siquiera tenemos la excusa de la ignorancia!

Nos quedamos sin ninguna clase de pretexto!

Pero como casi siempre estos pensamientos están viciados por una cierta actitud conformista y eso se revela en la relación que tenemos entre pecado y responsabilidad.

Si hago una revisión profunda de mis hechos, ya no tengo la seguridad de no ser responsable de ninguna caída.

Es probable que pueda argumentar la falta deliberada de intención, pero no es menos cierto, que los hechos pueden haber existido.

Viviendo el día a día, con la máxima atención, podré saber cuando estoy haciendo peligrar a un hermano o a una hermana.

Hacer peligrar puede significar tener actitudes que no sean lo suficientemente claras y que lleven a malas interpretaciones, para que quién me está mirando y no pueda entender si procedí bien o mal.

Hasta en eso debemos cuidar nuestros hechos!

Vivir como Jesús quiere que vivamos demanda una atención permanente. Toda despreocupación nos está vedada y toda frivolidad nos será demanda.

Marcos 9:42

Diego Acosta / Neide Ferreira

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