DÉBILES

Quién se supone que es lo suficientemente fuerte como para no ser considerado débil?

Esta inquietante pregunta forma parte de las reflexiones que nos formulamos con relación a nuestra vida de creyentes y sobre lo que hacemos y lo que dejamos de hacer.

Hay personas que son ásperas y duras con quienes están por debajo, pero son serviciales y atentas con quienes están por encima de ellos. Este lamentable comportamiento, es más habitual de lo que nos imaginamos y por supuesto, afecta a los más indefensos.

Por eso es que en la Palabra de Dios se menciona específicamente a los débiles. No solo porque son los más vulnerables, sino por que también son los que menos resistencia nos pueden ofrecer.

Frecuentemente son el escape que muchas personas utilizan, cuando deciden rebelarse contra situaciones que los afligen, pero como no se atreven optan por lo más fácil y lo menos peligroso.

Pablo hace especial mención de los débiles y expone un concepto muy importante: Ellos son nuestra responsabilidad y por tanto debemos ayudarlos a causa de su propia condición.

Por esta razón utiliza un ejemplo que fácilmente podemos entender y que es muy sencillo de llevar a la práctica: La cuestión de los alimentos, para que ni con lo que comamos vayamos a afectar a los débiles en la fe.

Seamos sabios: Huyamos de la posibilidad de ser piedra de tropiezo para los débiles, porque la mano de Dios está sobre ellos!

Romanos 15:1

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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