DECISIÓN


Puede ocurrir que en un momento determinado debamos tomar una decisión compleja, delicada, fundamentalmente porque podría llegar a afectar nuestra posición en la iglesia donde congregamos.

En esa circunstancia nos preguntamos cuál sería la actitud correcta, si hacer lo que nuestra conciencia nos manda o hacer lo que nuestra cabeza nos aconseja.

En ese tiempo tan difícil, con el debate entre nuestra conciencia y nuestra conveniencia, en el fondo sabemos que en la Palabra de Dios está la respuesta correcta.

Por qué no la consultamos? Quizás porque estamos buscando encontrar una salida, un atajo que nos permita superar la encrucijada con una fórmula que calme nuestro interior y nos permita mantener nuestra posición.

Si somos coherentes con nuestras convicciones, finalmente un día consultaremos la Palabra y si abrimos las páginas del Libro de Ester, entonces dejaremos de tener dudas.

Ester en una dramática situación de su pueblo, el pueblo judío, no vaciló en poner en riesgo no solo su condición de reina en Persia, sino que además arriesgó su propia vida.

Sabiendo esto y como finalmente el Eterno justificó a Ester y a Mardoqueo, ya no podemos tener ninguna duda sobre como debemos obrar. Nuestras decisiones deben ser correctas delante de Dios, no delante de los hombres.

Ester 4:16
Diego Acosta García
Música: Neide Ferreira

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