EL DESCANSO

En un momento especialmente difícil en la familia, sorprende advertir como todas las personas que la integran están preocupadas, pero confiadas en el Señor.

Nunca podríamos eliminar el componente de preocupación ante algo importante que está por ocurrir, pero siempre tendremos la certeza que el Eterno oirá nuestras oraciones.

Estos son los momentos en los que la fe se manifiesta de una manera rotunda, porque cuando declaramos algo lo estamos haciendo aunque tengamos dudas.

La vida de los creyentes no está exenta de problemas y situaciones difíciles, de eso ya fuimos advertidos por Jesús, de manera que nada nos debe sorprender.

Sin embargo debemos obrar sabiendo que en cualquier situación por compleja que sea, siempre tendremos el recurso poderoso y maravilloso para interceder por quién lo necesita.

Es también en los momentos en los que otras personas se derrumbarían dominados por la angustia y la incertidumbre, cuando podemos ser un ejemplo callado de lo que el Señor puede hacer en las vidas de quienes lo han aceptado como su Señor.

En el día de la tormenta y cuando veamos todo oscuro, debemos aferrarnos a las promesas del Señor, sabiendo que siempre se cumplirán y que Él estará a nuestro lado en el Gobierno de todas las cosas.

Job 24:33
Diego Acosta García

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