Paulo enseñó que el Eterno no había desechado a su pueblo, el de la descendencia de Abraham, recordando que se había reservado siete mil hombres como remanente,
entre quienes no habían doblado sus rodillas ante Baal.
EN ESTE DÍA
Paulo enseñó que el Eterno no había desechado a su pueblo, el de la descendencia de Abraham, recordando que se había reservado siete mil hombres como remanente,
entre quienes no habían doblado sus rodillas ante Baal.
EN ESTE DÍA