LA OTRA HISTORIA

la otra

LOS CÁTAROS Y LOS REBELDES CONTRA EL CATOLICISMO

Hacia finales del siglo XI había en Europa un fuerte movimiento contestatario a las autoridades de la iglesia católica.

En ese clima aparecieron algunos hombres que plantearon la necesidad de volver a los tiempos de la simpleza y austeridad de la iglesia primitiva.

En la ciudad de Albi comenzó a predicarse en contra de la jerarquía de la iglesia católica, lo mismo que en Lyon y también en el sur de Francia.

El movimiento genérico que recibieron las voces de protesta fue el de albigenses, vaudenses o cátaros, que identificaban a quienes se oponían al clima de corrupción en todos los órdenes que denunciaban en la iglesia romana.

El movimiento se extendió principalmente al norte y al centro de Italia y también a otras regiones de Europa. El catarismo proclamaba la existencia de dos mundos: el del bien y el del mal.

El papel de Cristo lo explicaban como el de enviado por Dios para traer el mensaje de salvación y no el de redención de los pecados.

Las primeras reacciones de la iglesia católica se produjeron en Toulouse en el sur de Francia en 1145. Como no se lograron los resultados esperados en 1209 se reunieron un gran número de barones y nobles del norte, y avanzaron hacia el sur asediando Carcassonne. Se nombró como jefe de los cruzados  a Simón de Monfort.

En 1233 la estrategia de la jerarquía católica cambió y se creó la inquisición a través de los domínicos. En los años siguientes los cátaros fueron reducidos por la acción de los tribunales y las ejecuciones.

El final, por la magnitud de la represión, se produjo en 1321 en Narbona. Los cátaros sufrieron miles de muertos y se los consideró desaparecidos a partir de medios del siglo XIV.

Este movimiento afectó a la iglesia católica que habría de sufrir otro grave enfrentamiento en 1517, con el inicio de la Reforma.

Diego Acosta

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