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diosa CIENCIA…?

ANTIVIRUS

Un reconocido científico afirmó que somos los humanos los que hemos creado a Dios, no ÉL a nosotros.

Viniendo de quién viene la expresión puede causar impacto, pero es justo destacar que esta manifestación es la típica de quienes privilegian a la ciencia y la colocan en una especie de Olimpo de los dioses.

Es decir, quienes niegan a Dios como Creador, colocan a la Ciencia como diosa superiora, pues alguien debe ser el receptor de la condición de Hacedora de todo lo que vemos y lo que no vemos.

De esta manera los científicos se convierten en apologistas de la evolución, aún cuando declaran que el proceso se originó en un plan de diseño que fue inventado hace 600 millones de años.

Preguntamos: Quién diseñó ese plan hace 600 millones de años?

Quién o quiénes fueron los autores de ese diseño?

Y con estas preguntas volvemos al principio: Alguien creó a los autores de ese plan de diseño. O se gestaron de la nada?

Quién niega al Eterno por relevante que sea, no deja de asombrarnos por la simpleza de sus argumentos, que en definitiva la conceden a la ciencia la condición de diosa. Una diosa menor por cierto.

Diego Acosta

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HALAGOS

DEVOCIONAL

Puede que pocas cosas sean más peligrosas para un predicador, que recibir el halago de los miembros de la congregación tras dejar su mensaje.

Esta reflexión tiene su fundamento en la necesidad de preservar el corazón de quién predica y también en la necesidad de cada creyente de ser prudente.

Si pienso que en cada predicación el protagonismo es del Espíritu Santo, resulta más fácil admitir que haya hermanos que se manifiesten a favor de las palabras recibidas.

Pero, no es menos cierto que esas manifestaciones pueden afectar emocionalmente a quién predicó, porque pueden llevarlo se sentirse más importante que el mensaje.

Como norma pertenezco al grupo de predicadores, que entendemos que el mejor reconocimiento a un mensaje, es el de atribuir su inspiración al Espíritu Santo.

Esto es lo fundamental, tanto para quién habla como para quién escucha. Nada hay más importante que saber que el mensaje ha sido inspirado, teniendo al mensajero como a un instrumento apropiado.

Salmo 144:11

ES – Rescátame,
y líbrame de la mano de los hombres extraños,
cuya boca habla vanidad,
y cuya diestra es diestra de mentira.

PTLivra-me
e tira-me das mãos dos filhos estranhos,
cuja boca fala vaidade
e cuja mão direita é a destra da iniquidade.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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