O PODER DA CRÍTICA
CONGREGAÇÃO
SÉTIMO MILÊNIO
Tenho visto que estamos, mais do que nunca, vivendo em uma onda expansiva de críticas “construtivas”. Em todos os lugares, redes sociais, aplicativos, filmes, televisão, o que mais vemos são ensinamentos de como viver melhor. Todas as pessoas têm algo para ensinar, um segredo de vida para desvelar, uma fórmula para ter sucesso – o tal “pulo do gato” para conseguir êxito. Medimos e somos medidos pelo que fazemos, temos, vestimos, trabalhamos, estudamos, etc. Não ouvimos o que as pessoas falam com a mente limpa, escutamos com uma resposta ou crítica preparada.
E o que isso tem a ver com a nossa vida com Deus? Tudo!
Quando a Bíblia fala em Mateus 7: “Não julgueis para que não sejais julgados. Pois com o critério que julgardes, sereis julgados, e com a medida que usardes para medir a outros, igualmente medirão a vós” – se refere exatamente a isso: não fale dos outros, não critique, você sabe o que ele/a está passando? Como é a vida dele/a? E mais ainda, DA MESMA MANEIRA farão com você.
E o que criamos com isso? Uma roda-viva que não tem fim: eu falo/critico/julgo = serei falado/criticado/julgado = o outro será falado/criticado/julgado…e isso não tem fim, cria uma nuvem sobre a cabeça da pessoa que anda carregando um peso que não sabe nem de onde vem isso. No final, gera uma falsa condenação/acusação/culpa que um ser humano não pode carregar, gerando então a destruição/morte da alma.
Jó passou por uma enxurrada de palavras, conselhos e críticas “do bem” dos seus amigos e familiares. Estavam errados? Queriam o mal de Jó? Não, em absoluto; queriam “ajudar”. Mas o que ele precisava mesmo era apoio/amor/compreensão e talvez ajuda, não palpite ou o famoso: “falo para o seu bem”.
Quando “comentamos” sobre alguém, o que fazemos na verdade é JULGAR – “fulano está fazendo isso, mas acho que seria melhor assim”, ou então, “fulano não está vendo a realidade” – crítica “construtiva” que tem o poder de destruir.
“Façam aos outros o que querem que eles façam a vocês” – Mateus 7:12 – NTLH
Como você quer ser tratado?
Antes de falar de alguém, pense se você gostaria que fizessem o mesmo com você!
As palavras que saem da sua boca têm o poder de edificar ou destruir.
Pense antes de falar/comentar/criticar – vai edificar/ajudar/acrescentar?
Seja você o diferente no meio que vive, criando assim uma roda-viva que possa trazer vida!
Que o Espirito Santo nos mostre e possamos frear nossa língua.
Elié Ferreira
LIFE BREAD. STRIVE
Strive to enter in at the strait gate:
for many,
I say unto you, will seek to enter in,
and shall not be able.
Luke 13:24
MÚSICA. ALABANZA
LA CREACIÓN. PLACENTERO (363)
GRIS…
DEVOCIONAL
Si tuviéramos que poner un color al mundo en el que vivimos, elegiríamos el gris.
Por qué razón?
Simplemente porque es el color que mejor armoniza con lo ambiguo, lo indefinible.
Esta propuesta de lo mundano nos debe alertar acerca de lo que hacemos, lo que pensamos y sobre todo de la responsabilidad que tenemos como hijos de Dios.
Nada es ambiguo ni mucho menos indefinible con las cuestiones que son un Mandato para quienes hemos aceptado al Señor y por tanto somos hombres y mujeres nuevos.
Así debemos entender esta ruptura con el pasado que se produjo cuando fuimos bautizados y cuando nos convertimos en seguidores de Jesús.
Por tanto debemos rechazar todo lo que se nos propone como una forma de vivir despreocupada, alocada o desprejuiciada.
Las risas de hoy se pueden convertir en amargo llanto, pero para siempre!
Por esto es que debemos rechazar todo lo que es malo y desechar por completo de llamarlo bueno. Así lo estableció el Eterno!
Salmo 25:8
ES – Bueno y recto es Jehová;
por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.
PT – Bom e reto é o Senhor;
pelo que ensinará o caminho aos pecadores.
Diego Acosta / Neide Ferreira
EN ESTE DÍA. ESFORZAOS
Esforzaos a entrar por la puerta angosta;
porque os digo
que muchos procurarán entrar,
y no podrán.
Lucas 13:24
LA CREACIÓN. DISFRUTA (362)
CONTRA MÍ…!
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO
Jesús nos advirtió con tremenda rotundidad:
El que no es conmigo, contra mí es;
y el que conmigo no recoge, desparrama.
La vigencia de estas Palabras, nos deben llamar a una urgente reflexión. Urgente por la necesidad que tenemos los hombres en este tiempo, de recordar los principios fundamentales que deben regir nuestra vida.
Está claro que la influencia del mundo sobre la Iglesia y sobre nosotros sus miembros, es cada día más importante, más profunda, más amenazadora.
Esto es posible porque en las congregaciones se piensa más en hacer un auténtico espectáculo, que en profundizar en el contenido de los Mandatos bíblicos.
Pensamos más en divertirnos y en divertir, especialmente a nuestros jóvenes, que en enseñarles todo aquello que deben ser los cimientos donde edificarán su futuro.
Una congregación divertida, entusiasta, animada, es sinónimo de atracción para que cada vez haya más personas que se sientan motivadas y complacidas con lo que se les brinda.
Tristemente no pensamos que una congregación que se desarrolla en esa dirección, se está apartando cada día más, de lo que es Verdadero.
Y lo más grave: De la verdadera y única misión de la Iglesia de Jesús. No estamos para divertirnos ni para agradar a nadie. Estamos para enseñar, hacer discípulos y llevar el Evangelio hasta los confines de la Tierra.
Haciendo esto estaremos expandiendo el Reino de Dios, si nos empeñamos en hacer lo contrario, estaremos abriendo las puertas de la Iglesia a las iniquidades del mundo, a su influencia y a su perdición.
Se puede pensar que con este criterio no resultará fácil atraer a las personas a Jesús!
No podemos ni debemos caer en estas especulaciones!
No podemos predicar sueños fantasiosos, frente a una realidad que nos muestra como el mundo propone y la mayoría acepta lo que es contrario a todo lo enseñado por Jesús.
Desde la igualdad del género, a la tolerancia a cualquier forma de pecado, todo es posible cuando se pretende suavizar o modernizar un Mensaje que es Único y de obligado cumplimiento.
Jesús nos advierte:
El que no es conmigo, contra mí es;
y el que conmigo no recoge, desparrama.
Y podemos terminar con sus propias Palabras:
El que quiera oír, oiga.
Diego Acosta



















