EN ESTE DÍA. NIÉGUESE
Y decía a todos:
Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo,
tome su cruz cada día,
y sígame.
Lucas 9:23
LA CREACIÓN. CANTA (260)
RENUEVO
DEVOCIONAL
Cada vez que decimos que estamos trabajando para el Reino, estamos haciendo una afirmación de un enorme significado.
Yo trabajo para el Reino!
Pero como trabajo?
Por cumplir?
Por convicción?
Por rutina?
Por fe?
Según como sea la respuesta de cada uno, así será también la medida del trabajo que hacemos para extender el Reino que anunció Jesús.
Siempre he pensado que en todo lo relacionado con el Señor no pueden existir cosas a medias. Son o no son, porque así lo determinó el Hijo del Hombre: El si, si, el no, no.
Teniendo claro este concepto todo resultará más idóneo, porque estaré haciendo aquello que verdaderamente es necesario que sea hecho.
Y además de eso, de la mejor forma en que nuestros dones y talentos lo permitan!
En eso consiste el renuevo que cada día debemos de poner al servicio del Eterno. Así como ÉL pone cada día renovada su Misericordia!
Job 14:7
Porque si el árbol fuere cortado,
aún queda de él esperanza;
retoñará aún,
y sus renuevos no faltarán.
Jó 14:7
Porque há esperança para a árvore,
que, se for cortada,
ainda se renovará,
e não cessarão os seus renovos.
Diego Acosta / Neide Ferreira
SEÑAL DE FUEGO…?
ANTIVIRUS
Las catastróficas cifras con las que se puede sintetizar hasta ahora el incendio que afecta a California, deben llamarnos a la reflexión.
California es una de las regiones más ricas del mundo, perteneciendo como pertenece a Estados Unidos. Si fuera un país independiente, sería uno de los 4 o 5 más ricos del mundo.
Esta cuestión es relevante porque se trata de poner énfasis en que el incendio no puede ser controlado, a pesar de los enormes medios que se utilizan y de los enormes fondos que se destinan a su sofocación.
Pensando en que hay más de mil desaparecidos y que esta cantidad puede aumentar, que han sido castigadas las áreas más especialmente ricas del Estado, conviene también detenerse en este punto.
Cuando los discípulos le preguntaron a Jesús por las señales del fin, mencionó catástrofes como la que estamos viviendo.
Por tanto, no será esta una de esas señales?
No será una poderosa señal del Eterno para que dejemos de vivir en la indiferencia ante el dolor y el problema ajeno y nos preocupemos por el prójimo?
Por la magnitud del incendio, pensemos si realmente no estamos frente a una señal del fin?
Diego Acosta
EN ESTE DÍA. PERDONADOS
Porque,
¿Qué es más fácil, decir:
Los pecados te son perdonados, o decir:
Levántate y anda?
Mateo 9:5
LA CREACIÓN. IGNORAMOS (259)
MILITARIZAR EL REINO…?
Blog del TIEMPO!
Por difícil que resulte de entender, una iglesia pentecostal en Brasil totalmente rendida a la teología de la prosperidad, ahora propugna una especie de militarización de las congregaciones.
Con el lema de Gladiadores del Altar – GA – impreso en camisetas verdes, se alienta a que jóvenes de hasta 25 años se conviertan en gladiadores de Dios para deshacer la obra del mal.
Esta impresionante desviación de la Palabra, está impulsada por una de las mayores iglesias pentecostales de América, originada en Brasil y con total identificación con la prosperidad.
Cabe preguntarse:
Dios precisa de gladiadores?
Dios precisa gladiadores de qué altar?
Es posible que estemos llegando a los momentos en los que la tolerancia hacia determinadas visiones de la Biblia, deban ser tratadas con la mayor firmeza y contundencia.
Puede un líder de la prosperidad alentar una cruzada contra la maldad en el mundo?
Si el principio en sí mismo es espúreo, como se puede hablar de luchar por el Reino de Dios?
Cuando Jesús fue preguntado por las señales de los tiempos del fin, respondió que lo primero era que no nos dejáramos engañar.
Nos estamos dejando engañar con estos supuestos gladiadores del altar?
Hasta cuando seremos tolerantes en la gran tarea de poner en orden la casa del Señor?
Diego Acosta
EN ESTE DÍA. SALVARÁ
Porque todo el que quiera salvar su vida,
la perderá;
y todo el que pierda su vida
por causa de mí y del evangelio,
la salvará.
Marcos 8.35














