LA BIBLIA ENSEÑA – Hombre
Oh hombre, él te ha declarado lo que
es bueno,
y qué pide Jehová de ti: solamente
hacer justicia, y amar misericordia,
y humillarte ante tu Dios.
Oh hombre, él te ha declarado lo que
es bueno,
y qué pide Jehová de ti: solamente
hacer justicia, y amar misericordia,
y humillarte ante tu Dios.
Blog del TIEMPO!
En Estados Unidos se está viviendo un sorprendente fenómeno comercial, relacionado con la venta de muñecas embrujadas.
A pesar de que existen restricciones para la venta de este tipo de productos, el ingenio mal aplicado de los vendedores, está permitiendo que la venta de estas muñecas sea cada vez más importante.
Y en esto consisto una parte de la realidad. Las muñecas que se ofrecen son todas iguales, pero la imaginación de los vendedores y la receptividad de los compradores, producen esta vocación compradora.
Los vendedores ofrecen sus productos en distintas categorías. Una, es la de los bebés acosados por el espíritu de un niño muerto. Otra es la niña victoriana, que estaría habitada por el espíritu de una “niña vieja”.
Los vendedores asombran a sus clientes contándoles que varias de las muñecas vendidas habían asustado a sus anteriores dueños y que por eso las volvían a vender.
Estas expresiones contravienen la ley americana que prohíbe la venta de artículos cuyo valor no es tangible, lo que invalida los argumentos de ventas, puesto que las muñecas no tienen propiedades mágicas o paranormales.
Esta situación nos hace reflexionar acerca de cómo los hombres vamos perdiendo el temor y el temor a Dios.
La cuestión no es solo la existencia de vendedores inescrupulosos y sus artimañas, la cuestión es la de los compradores que se avienen a llevar a sus hogares muñecas que supuestamente tienen intrínsecamente valores que se oponen al Eterno.
Pensemos cuántas tragedias está padeciendo Estados Unidos en este tiempo. Pensemos si no es lícito creer que bien pueden ser como consecuencia de la falta de temor y temblor hacia el Dios Creador.
Diego Acosta
Fuente: New Yorker – Estados Unidos
Solo el hombre es capaz de perseverar en su error!
Por eso se nos advierte acerca de hablar mucho, de multiplicar las palabras que salen de nuestra boca, por el solo hecho de pronunciarlas.
Decía un amigo mío que hay personas que hablan no para ser escuchados…sino para escucharse. Y en grupo podrían agruparse los necios.
La cuestión sobre la que nos advierte la Biblia, es que debemos ser prudentes con nuestras palabras y sobre todo con el contenido y el significado de lo que decimos.
Quién habla para escucharse, pareciera que lo hace mecánicamente, sin advertir que está repitiendo conceptos o está diciendo auténticas barbaridades o tonterías.
Razones por las que el sabio Eclesiastés nos advierte acerca de lo que hacemos con el uso de la palabra, de las palabras.
Si hablamos mucho difícilmente podremos guiarnos por la Sabiduría y lo más posible es que lleguemos a los extremos que marcan el desvarío. Motivos por los que difícilmente seamos capaces de discernir nada.
Seamos prudentes, hablemos lo justo y aprendamos el alto significado del silencio.
Eclesiastés 10:14
El necio multiplica palabras, aunque no sabe nadie lo que ha de ser;
¿y quién le hará saber lo que después de él será?
Eclesiastes 10:14
Bem que o tolo multiplique as palavras, não sabe o homem o que será;
e quem lhe fará saber o que será depois dele?
Diego Acosta / Neide Ferreira
Blog delTIEMPO!
Uno de los debates más antiguos que se registran, es el de la confrontación entre el mundo de la ciencia y el mundo de la religión.
Solo que en este caso, reemplazaremos para seguir con el tema a la religión por Dios. Esta es la concepción que tenemos de la vida quienes nos declaramos seguidores de Jesús.
Científicos de la Universidad de Warwick en el Reino Unido realizaron un más que sorprendente anuncio: Han descubierto un planeta…que no debería existir.
Cuando hablamos de Dios y de la ciencia, estamos hablando en realidad de quienes se niegan a reconocer que todo lo que vemos y lo que no vemos, lo que conocemos y lo que no conocemos es obra del Dios Creador.
La existencia del nuevo planeta es contraria a los modelos que explican su existencia. Aún ante semejante contradicción algunos científicos se resisten a admitir que el Universo no tiene una explicación razonable para quienes lo estudian.
Es decir: Deberían admitir y no lo hacen, la existencia de Dios!
El exo planeta que existe pero que no debería existir, según los científicos podría no ser el único y podría haber un número que se sitúa entre 7 y 8.
Los que creemos en Dios nos sorprendemos por los continuos errores de los científicos, que envanecido por su saber, no reconocen que el principio de la Sabiduría es reconocer la existencia de Dios.
Diego Acosta
Resulta altamente sorprendente que en los tiempos en los que la ciencia médica ha alcanzado niveles asombrosos…existan más enfermos que nunca.
Una de las grandes crisis que se vaticinan para los próximos años es el de los sistemas de salud. Sabemos más, pero tenemos más enfermos…
No es esta una grandiosa contradicción?
El ejemplo del pueblo judío en el desierto tras recuperar su libertad luego de la esclavitud vivida en Egipto, nos demuestra rotundamente que Dios desea que seamos sanos.
No es contradictorio con esto que está ocurriendo?
De ninguna manera!
Hay mejor métodos de cura, pero también hay una mayor tendencia al pecado, como lo demuestran todos los sucesos lejanos o cercanos que revelan como la maldad de los hombres está en creciente proyección.
Podríamos decir que si el pueblo judío bajo la vigencia de la ley, fue asombrosamente sano, por qué no seremos sanos los que vivimos bajo la Gracia, luego del Supremo Sacrificio de Jesús?
En ÉL tenemos Poder para sanar y para ser sanos!
Diego Acosta
HACIENDO MEMORIA – CMXDIV
6 de Noviembre de 1520
El navegante portugués Fernando de Magallanes llega hasta la entrada del estrecho que llevaría su nombre, en el Océano Atlántico.
Las difíciles condiciones climáticas afectaron la navegación, pero finalmente llegaría hasta el otro extremo, en el Pacífico.
Magallanes que había sido humillado por el rey de Portugal, decidió prestar servicios al rey de España en Sevilla. Incluso cambió su nombre por el que le conocemos en español.
Diego Acosta