ENCUBRIR

Miente quién encubre? No, pero no está diciendo toda la verdad. Estamos tratando de que otra persona no llegue a saber algo sobre lo que nosotros sí tenemos conocimiento.

Qué consecuencias puede tener el encubrimiento? Muchas y ninguna buena. Entre otras razones porque estamos defraudando la confianza de la persona con la que estamos hablando.

Además a quién ocultamos algo que sabemoencubridors, lo podemos inducir a que tome actitudes erradas a raíz de esa falta de conocimiento o de esa verdad restringida.

También puede tratarse de nuestra intención que un determinado hecho o una determinada circunstancia no sea conocida por las demás personas.

Estamos mintiendo?
Absolutamente no, pero no estamos honrando nuestra propia fidelidad, porque omitir lo que sabemos puede constituir también una forma de manipulación de los hechos.

Los hombres y mujeres que nos llamamos hijos de Dios de ninguna manera podemos caer en estas prácticas, porque deshonrando nuestra propia fidelidad estamos deshonrando todo aquello en lo que creemos.

Seamos fiables. Seamos previsibles. No actuemos como se obra en el mundo, donde todo vale, sea lo que sea. Si no somos fieles en lo poco, seremos fieles en lo mucho?

Alguien nos creerá cuando hablemos del Señor, si hemos sido capaces de omitir algo simplemente porque nos convenía o nos parecía bien? Encubrir es una omisión de la Verdad y seremos esclavos de esa decisión.

2 Samuel 14:17-18
Diego Acosta García
www.septimomilenio.com

COSTO

Muchas veces nos preguntamos: Que significa pagar costos por las decisiones personales? Precisamente este era el tema de una conversación entre varios jóvenes.

Las opiniones eran diversas y las conclusiones pocas, porque es difícil llegar a profundizar en un tema tan complejo y mucho más porque las variantes son múltiples.

Pero algo quedó más o menos claro. Para las nuevas generaciones que interpretan que todo les debe ser dado, simplemente porquepagar1 les gusta o lo precisan, el solo debatir la cuestión era un significativo punto de partida.

Cuando tuvimos oportunidad de opinar dijimos lo que pensábamos: Que todas las decisiones implican un costo, que obviamente no tiene porque ser dinerario.

Si nuestra intención es vivir como el mundo quiere, nos sometemos a sus leyes impiadosas e inmisericordes. Si nos decidimos a ser fieles a nuestras creencias, también pagaremos el costo asumiendo compromisos.

Esta es exactamente la situación de las personas que deciden afrontar la vida juntos, obviando la cuestión del matrimonio y viviendo según las reglas permisivas de la sociedad.

Se puede hacer? Desde luego que sí. Es bueno hacerlo? Desde luego que no. El costo que tiene, por ejemplo el matrimonio, es que hay que tomar conciencia que no es descartable, sino defendible con firmeza.

Jesús asumió su vida terrenal sabiendo el costo que tendría que afrontar en un determinado momento. Lo asumió en plenitud, perdonó a quienes le quitaron la vida y la ofreció por nuestra Salvación. Ese es el ejemplo!

Génesis 3:22-23
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

SÉPTIMO MILENIO: LA TRAGEDIA DE LAMPEDUSA

Resulta muy fácil de aplicar calificativos tremendos sobre lo ocurrido con los inmigrantes que perdieron la vida frente a las costas de Sicilia en Italia, sin caer en los tópicos.
Hombres, mujeres y sus hijos perdieron la vida en un absurdo accidente, que deja al lampelampe2lampe1descubierto una realidad que supera las lamentaciones y las condolencias.
Quienes son los muertos? Aquellos que tuvieron la osadía de buscar una nueva vida a sus condiciones habituales, miseria, tragedias cotidianas, incultura.
Hombres y mujeres de tres países africanos que quedaron a merced de los traficantes de personas en Libia, que no vacilaron en enviar a la muerte a cientos de personas.
Porque el de Lampedusa no es el único caso y lamentablemente, tampoco será el último. La brutal tragedia de África, frente a la supuestamente opulenta Europa.
Reflexionando podremos advertir que la inmigración es un fenómeno tan antiguo como el hombre mismo. La Biblia lo confirma en numerosos testimonios.
Tal vez comenzando por Abram, que luego sería Abraham, más tarde el padre de todas las naciones a través de las bendiciones que recibió de Jehová.
Ni los africanos son los responsables últimos de sus problemas, ni tampoco Europa es la responsable final. Que es lo que está ocurriendo en estos tiempos?
Tal vez sea que la infinita y perversa avaricia de los humanos, nos lleven a situaciones tremendas que parecen estar completamente fuera de control, mientras no se cambie la situación riqueza-avaricia-muerte.
No estamos haciendo una proclama contra quienes tienen dinero y sus empresas. Estamos haciendo un llamado a la razonabilidad de quienes buscan aumentar sus ganancias a cualquier precio y no pagar sus impuestos, a cualquier precio.
Que sucedería si en un gesto de maravillosa solidaridad quienes tienen que pagar sus impuestos, paguen y quienes deben ser honrados, obren honradamente?
No sería otra cosa que aplicar la Justicia del Reino que anunció Jesús. Por qué nos negamos los hombres a esta realidad? Porque es evidente que la avaricia y el afán de riqueza nos tienen ganado el corazón.
Cambiemos el corazón de los hombres y no habrá más muertes como las de Lampedusa, que se convertirán seguramente, en una simbólica referencia a la tragedia de los hombres que viven sin Dios.

Diego Acosta García
www.septimomilenio.com

SILENCIO

Pocas cosas impactan tanto, como entrar de golpe en un tiempo de absoluto silencio. Nuestros oídos quedan sorprendidos y naturalmente nosotros más todavía.

Alguna vez leímos que a veces el silencio es aturdidor…y seguramente debe ser así. Esta es la situación absolutamente opuesta a la forma en que vivimos.

El ruido domina por completo nuestro sistema nervioso y nos hace perder objetividad sobre qué es bueno o es malo con relación a lo que podemos llegar a soportar.

Vivimos en una especie de escalada hacia silen1niveles más altos de ruido y esto con toda seguridad no es bueno ni para nuestro cuerpo ni para nuestra vida interior.

Por qué? Lo relacionado con el cuerpo es demasiado evidente y lo relacionado con nuestro interior, podríamos decir que el exceso de ruido, el aturdimiento nos aleja del Señor.

En qué sentido? A mayor volumen de ruido es más difícil que podamos escuchar el suave susurro del Espíritu cuando nos habla y estamos tan perturbados que finalmente no lo escuchamos.

Sería bueno que nos alejemos del ruido del mundo y tratemos de encontrar el silencio en el que podamos verdaderamente hablar con el Señor… y sobre todo que lo podamos escuchar.

El Shalom del que nos habló Jesús es un equilibrio total y solamente lo podremos encontrar en el silencio. No en el ruido que nos altera y nos perturba y nos aleja de Su Palabra.

Lamentaciones 3:25-26
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

Foto: Federico Acosta – www.efedeaphotos.wordpress.com

CARTA DE BERLÍN: UNIFICACIÓN

Hola.
El sol está templando esta fresca jornada del 3 de Octubre en BerlínThe Brandenburg Gate is illuminated during a rehearsal of the ninth Festival Of Lights in Berlin, Tuesday, Oct. 9, 2012. During the festival which runs from Oct. 10, until Oct. 21, 2012, about 70 buildings and landmarks of the German capital will be specially illuminated. (AP Photo/Markus Schreiber), en el día que se cumplen 23 años de la Unificación de Alemania, un día especialmente importante destacado como feriado nacional.
Es sorprendente advertir como los ciudadanos alemanes reflejan en la Puerta de Brandeburgo, un poco el símbolo no solo de la Unificación del país sino también de su plena libertad.
Miles de personas se reúnen espontáneamente en la Puerta que en otro tiempo era también el reflejo de la pérdida de la libertad que se concretaba para miles de personas tras el muro.
Podría decirse que los alemanes disfrutan en medio de un clima muy especial de este día tan singular. La plenitud del país es evidente como también lo son los problemas que afectan a la sociedad.
Tal vez sea por eso que la mayoría de la opinión pública apoya sin reservas que la casi legendaria canciller Ángela Merkel, forme gobierno con el otro gran partido del país que representa el pensamiento socialista.
Esta coalición abrumadoramente mayoritaria tiene la confianza de los alemanes para poder proyectar hacia el futuro este presente signado por la tranquilidad que transmite la economía.
Para quienes vivimos en esta ciudad maravillosa, es un placer disfrutar de todas estas sensaciones que resultan más tangibles al ver a padres con sus hijos disfrutar del Día de la Unificación.
Que es también una forma de celebrar la libertad bajo una misma bandera y bajo una misma Constitución. Oremos por este país que fue capaz de pedir perdón por su historia reciente.
A veces pensamos como cambiaría la perspectiva de muchas naciones si gobernantes y gobernados tuvieran la valentía y la humildad de pedir perdón por su pasado y por el daño que causaron.
Es una reflexión para el pedido de oración por los gobernantes y también por quienes los eligieron.
Gracias y bendiciones.

Diego Acosta García

www.septimomilenio

ESPEJO

Un hermano publicó un dibujo en el que una persona se acerca a un mendigo y ve reflejada su propia imagen en un espejo que la persona que pedía se colocó delante.

Una idea excelente con un resultado sorprendente.
Por qué se vería reflejado en un espejo esa persona que se acercaba a ver a quién estaba pidiendo?espej

Es probable que esa persona estuviera en la situación de resolver si debería o no debería ayudar a ese hombre que estaba sentado en la vereda. Una situación muy parecida a la que nos hemos enfrentando muchas veces.

Escrutamos más que miramos los rostros de quienes demandan ayuda, como si pudiéramos conocer su intimidad y tratando de descubrir las razones por las que estaba pidiendo.

Tanto se ha dicho acerca de quienes han hecho de la mendicidad una forma de vivir, que estamos llenos de dudas acerca de si verdaderamente estamos frente a un profesional del pedido.

Ciertamente esta duda podría tener legitimidad en el mundo. Pero los creyentes no deberíamos tener esas dudas porque no depende de quién recibe la ayuda, sino del ánimo con la que se la entrega.

Cada vez que el Espíritu nos impulse a abrir nuestra mano, lo debemos hacer sin vacilar. La ayuda no está condicionada a nuestro juicio sino a la actitud de nuestro corazón. Así lo reclama el Señor!

1 Corintios 16:15-16
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

ESTACIONES

En la ciudad donde vivimos los primeros vientos frescos están anunciando el breve otoño que precede al riguroso invierno, con la nieve, la lluvia y las muy bajas temperaturas.

Pero, mientras tanto podemos disfrutar del maravilloso tiempo en que los árboles antes de perder sus hojas, las cambian de los colores verdes rutilantes a los rojizos y amarillos.otoño

Todo forma un espectáculo que nos revela la grandiosidad de la Creación ante sus más sencillas formas de vida. Lo mismo podrán decir quienes viven en los lugares de la primavera comienza a anunciarse con su colorido.

Semejante armonía puede provenir de un sencillo ruido, como se nos dice? No será que el Eterno creó todo con una armonía inimaginable para que los hombres podamos disfrutar todo el año de los frutos para comer?

Por qué hay invierno y hay verano? Por un simple capricho o por una Sabiduría ajena a la capacidad humana? No obstante habrá quienes sigan insistiendo en creer en teorías que nunca se comprobarán.

Todo el espectáculo de la naturaleza es un excelente instrumento para ejemplificar por qué creemos en Dios y por qué creemos que la Naturaleza lo representa en su Grandiosa complejidad.

Enseñemos a nuestros hijos como la Creación manifiesta la existencia del Eterno aún en sus más simples detalles. Miremos los árboles y ellos nos darán otra gran lección sobre el Señor!

Isaías 55:12
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

Foto: Federico Acosta – www.efedea.wordpress.com

SÉPTIMO MILENIO: LA CUESTIÓN DEL MATRIMONIO EN BUENOS AIRES

El Diario Clarín de Argentina, publicó un comentario relacionado con el matrimonio en Buenos Aires, la Capital del país. Por considerarlo de especial interés lo editamos a manera de reflexión acerca de nuestra responsabilidad como creyentes, con relación a la institución matrimonial. Oremos por el matrimonio!

El matrimonio, en el ojo del huracán

Por Ricardo Roa

En los últimos veinticinco años la cantidad de matrimonios cayó a menos de la mitad en la ciudad de Buenos Aires. Es un cambio de tendencia contundente. El matrimonio como lo conocimos toda la vida era sinónimo de casarse por civil, el ingreso normal a la vida en pareja y a los hijos. Para cada vez más está dejando de serlo.
Son los que no le encuentran un sentido práctico o le temen al casamiento tradicional, que a la ilusión le agregaba un compromiso de por vida. Pero no hay ley capaz de hacer cumplir ese deseo y ese mandato de seguir juntos hasta que la muerte nos separe. Y así, las separaciones primero y los divorcios después ocurrían de todos modos.
El cambio de época se ve por todas partes. No sólo en el retroceso de las parejas que pasan por el Registro Civil. El año pasado, los divor
anillos1cios fueron casi la mitad de los casamientos y los que eligen sólo convivir se cuadriplicaron desde los 80. Un último dato: hoy, seis de cada diez chicos porteños son de padres separados.
¿Quién se acuerda de aquellos tiempos cuando un soltero que pasaba los 30 ing
resaba a la categoría de solterón y a esa edad las solteras ya habían quedado para vestir santos? Eran estigmas de fracaso afectivo y soledad y hasta una carga para la familia. Ahora es de lo más normal.
La postergación de la edad matrimonial y el crecimiento de las uniones y nacimientos no matrimoniales son fenómenos similares a los de los países desarrollados y todo está asociado a la búsqueda del bienestar y de la realización personal ante todo, según dice la especialista Georgina Binstock.
El divorcio introdujo la posibilidad de poner el fin legal al matrimonio para siempre. Lo que no ha cambiado o cambió muy poco es la ley para regular las nuevas formas de convivencia, aunque la mujer esté más protegida que antes.

Una pareja sellaba el destino de los bienes de cada uno uniéndose en matrimonio, pero no pasa lo mismo con las uniones de hecho. No se forma la sociedad conyugal y las concubinas no tienen iguales derechos a las casadas. Para que eso ocurra habrá que esperar la reforma al Código Civil, hasta ahora atascada.
Sin embargo, la ley y la jurisprudencia les han reconocido ciertos beneficios como recibir la indemnización y pensión si el concubino muere o permanecer en la vivienda que compartían si hay hijos menores o la cobertura de la obra social. Pero entre los convivientes no hay bienes gananciales: se queda con ellos el que los tiene a su nombre. Los pleitos entre los concubinos suelen ser más complejos
que los de los casados.
Otro caso, mucho menos conocido y usado, es el de las uniones convivenciales, que permiten acordar derechos y obligaciones bajo un esquema similar al del matrimonio. Guste o no, esto también viene empujado por un huracán de transformaciones, y en el ojo de ese huracán los protagonistas somos todos.


Fuentes: Dario Clarín – Argentina

Press SM – Diego Acosta García Corresponsal en Berlín

www.septimomilenio.com

TIEMPO

El tiempo es uno de los conceptos más difíciles de comprender para los seres humanos. Seguramente porque quién lo estableció como una Gracia, es Eterno.

Los hombres nos debatimos frente a este concepto y nos cuesta entender lo corta que es nuestra vida, ya sea que se alargue pocos o muchos años, la falta de referencias es constante.

Cuando leemos en la Palabra de Dios sobre la Eternidadarena podemos imaginar lo que representa, pero la idea de algo que ni comienza ni termina, que no tiene un momento de inicio ni uno de final, se torna incomprensible.

Lo Eterno es exactamente lo opuesto a nuestra naturaleza, pues cumplimos el ciclo de una manera inexorable, sabiendo cuando comienza, pero nunca sabemos el momento del final.

Y precisamente en esta circunstancia radica la Gracia del Señor con relación a nuestro tiempo. Sería inimaginable el efecto que nos causaría el saber qué día, a qué hora, sería el momento de nuestro final como humanos.

Este conocimiento desbordaría por completo nuestro raciocinio y viviríamos condicionados por una certeza demasiado grande para nuestra mente y para nuestra propia naturaleza.

Por esta razón la Biblia nos indica que vivamos cada día, que vivamos día por día, utilizando lo mejor posible cada minuto, porque no sabemos cuándo será el último. Seamos sabios con nuestro tiempo!

Eclesiastés 3:11
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

ÉXITO

Un hermano de grandes talentos se convirtió en el más notorio miembro de la congregación por la magnitud de sus triunfos en el mundo. Pero a medida que ascendía, descendía en su relación con el Señor.

Alarmados buscamos la forma de hacerlo reflexionar, pero sus argumentos fueron escaconcretos: La Iglesia lo condicionaba con sus limitaciones y él precisaba estar libre.

Le explicamos que en la iglesia se enseñaba la sana doctrina y que las normas que asumíamos y acatábamos, eran las normas del Eterno. Él dijo entonces que sería creyente a su manera.

Un par de domingos después vino a despedirse, para anunciar que no volvería a la Iglesia. Llegó a decir que a veces se avergonzaba del barrio en el que estaba la Iglesia y lo pobre que era.

Fue un duro golpe y tratamos de que especialmente los jóvenes comprendieran los riesgos del éxito y que no estábamos obrando por envidia, sino por cuidar su relación con el Señor.

El que fue nuestro hermano sigue siendo un hombre muy exitoso y seguimos sus pasos a la distancia, a través de la notoriedad de sus logros.

Reflexionamos acerca de nuestra responsabilidad por su alejamiento y de los peligros que tiene la sociedad cuando nos encandila y dejamos de ver al Señor. Oramos por el hermano y porque no haya más casos como el suyo!

Proverbios 19:3
Diego Acosta García
www.septimomilenio.com