SÉPTIMO MILENIO: RENUNCIAS PARA REFLEXIONAR

En estos días se han producido dos casos de gran repercusión mediática que terminaron en las dimisiones de sus protagonistas, lo que lleva a comentarlos desde una perspectiva diferente.
Se trata de quién fuera el máximo responsable de la CIA, por causa de que fueron reveladas relaciones extramatrimoniales.  El otro caso son responsables de la BBC de Londres, afectados por una noticia que provocó un auténtico escándalo.
Entendemos que dada la notoriedad de los hechos es redundante profundizar sobre los detalles, aunque si sea provechoso analizarlos desde la perspectiva de la valoración de las actitudes.
Es digno de resaltar que en casos de escándalos públicos protagonizados por personas de relevancia, por sus cargos o por su notoriedad, en algunos países no dimiten.
Este es precisamente el contraste que deberíamos marcar con relación a los dos episodios que hemos mencionado, pues resultan alentadores desde la visión de la moral pública.
La sensación de impunidad que rodea a muchas personas con cargos relevantes, convierten en sonrojantes sus actitudes al confrontarlas con los episodios que comentamos.
Obviamente esto no significa abrir juicios de valor sobre los episodios, solamente comentamos acerca de la actitud de dimitir ante la evidencia de que determinadas conductas merecen la reprobación social.
La restitución de los valores morales es una de las grandes necesidades que tiene la sociedad global en la que vivimos. Los ejemplos de renuncias ante la inconducta, sean del tipo que sean, siempre serán un aliciente en medio de tanta falta de asunción de responsabilidades.

Fuentes: New York Times – Estados Unidos / BBC Londres – Reino Unido
Press SM – Diego Acosta García

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