SER PRÓSPERO


La Iglesia del Señor en estos tiempos que vivimos está bajo la influencia de una serie de doctrinas, que son tan exitosas como antibíblicas en sus contenidos.

Jesús advirtió que esto ocurriría en los tiempos finales y por tanto no debemos de asombrarnos que ocurra, puesto que fue el propio Maestro quién nos enseñó sobre la cuestión.

Lo importante es no solo reconocer las falsas doctrinas y a los falsos profetas que las alientan, sino saber que nos pueden afectar en el momento menos esperado.

Por qué estamos expuestos a la teología de la prosperidad, entre otras? Simplemente porque en un determinado momento caemos en el facilismo de no pensar lo que escuchamos.

Caemos en el facilismo de no oponernos a lo que la mayoría puede entender como válido en una congregación. Simplemente por eso. Entonces seremos defensores de la prosperidad de los hombres y no de la de Dios.

Los argumentos manipulados nos alejan del Plan que el Creador tiene para cada uno de nosotros, que por cierto es mejor y superior, a cualquier ideología o doctrina que nos prometa grandes cosas.

Podemos ser muy prósperos en la humildad de nuestra vida, si tenemos el corazón, la mente y los propósitos puestos en Jesús, obrando con amor y mansedumbre. Esa es una maravillosa riqueza!

Salmos 52:7
Diego Acosta García

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