LO PRIMERO…

arrepentSi nos preguntáramos que es lo que precisamos para obtener la Salvación, sin ninguna duda debemos respondernos: Arrepentirnos!

Sin que demos ese paso de reconocimiento de nuestros pecados, es imposible que comience a operar el Plan de Salvación.

Si no somos capaces de admitir que pecamos, si no somos capaces de comprender que en cada pecado hay una ofensa directa al Todopoderoso, nunca llegará el perdón.

El arrepentimiento es la gran cuestión con relación a la Salvación!

Cuando hablamos con personas que tienen ansiedad por conocer a Jesús, muchas veces intentamos buscar los atajos que los puedan llevar más rápidamente hacia Él.

Pero nos equivocamos y equivocamos a quién necesita certezas y no supuestas vías rápidas, para llegar hasta Quién nos puede perdonar.

Si recordamos nuestra experiencia personal con Jesús, tendremos ante nosotros lo real y verdadero y no intentar buscar otros caminos cuando solamente hay uno.

Pensando en esto, debemos de tener en cuenta que la firmeza con la que expresemos nuestro testimonio frente a quienes están ansiosos por beber del Río de la Vida, siempre debe estar basada en lo que nos fue enseñado.

Obrar con ligereza o frivolidad en estas cuestiones nos puede llevar a cometer un grave perjuicio a quién confiadamente nos escucha.

El Señor siempre habló con rotundidad!

Es absolutamente imprescindible reconocer nuestros pecados y arrepentirnos por todo lo que hicimos mal. Solamente con esa declaración, comenzaremos a andar por el verdadero Camino.

Nunca enseñemos otra cosa! Lo primero para la Salvación es el arrepentimiento por los pecados cometidos!

Amós 5:12

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

ORDEN

Orden_1Hace algunos años recibimos a un reconocido maestro, un auténtico siervo de Dios. Luego de enseñarnos sobre los Evangelios, le hicimos la pregunta final: Que mensaje nos dejaría para el futuro?

Uno solo: ORDEN!

Nos quedamos asombrados y ante nuestra perplejidad el maestro agregó: Cada uno de ustedes debe encontrar el sentido de lo que he querido decir.
Pero, no nos puede ayudar?
No, el ORDEN tal y como se los he planteado es una cuestión estrictamente personal y por eso cada uno con la ayuda del Espíritu Santo debe encontrar sus propias respuestas.

A pesar de que lo hablamos entre varios de los que asistimos a la reunión, el sentido de la respuesta no lo podíamos encontrar.

Orando pedí Sabiduría y a partir de ese momento comenzó a abrirse una Luz dando claridad a la confusión de mis ideas.

Recordé que cuando era joven la idea de ORDEN era contraria por completo a lo que entendía por libertad. El concepto de aquellos tiempos era que nadie podía ser libre si estaba sometido a cualquier forma de orden.

Era una propuesta política anarquista?

No lo creía ni lo creo ahora. Era más bien una actitud ante los retos que se planteaba a un joven con preocupaciones por la sociedad.

Pero el ORDEN del que habló el maestro, estaba relacionado con el auténtico caos que había sido mi vida. Había sido libre viviendo así? De ninguna manera, había sido esclavo de mi propia confusión.

Gracias al Señor, cuando el ORDEN verdadero vino a mi vida, todo cambió. No llegó la tan temida rutina, sino la tan ansiada Libertad.

Levítico 18:4

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

AVISO

Foto

Una de las situaciones más dolorosas que podamos enfrentar, es arrepentirnos por no haber hablado en el momento debido.
Esto generalmente suelo ocurrir con nuestros seres más cercanos, los más amados.

El recuerdo de situaciones pasadas parece no enseñarnos lo suficiente, como para no repetir antiguos errores, que al volver a consumarse nos sumen en un profundo dolor.

Hemos conocido una situación que derivó en un triste final, por no haber sido dichas cosas que eran importantes y que fueron calladas por un exceso de prudencia y hasta podríamos decir, de amor.

Sin embargo debemos ser conscientes que como nos manda la Palabra de Dios, siempre debemos obrar con firmeza cuando se trata de enfrentar cuestiones de importancia.

Mucho más cuando están involucrados los seres que forman parte de nuestros afectos más directos. Suele ocurrir que para no herir susceptibilidades o para no plantear eventuales conflictos, callamos en lugar de hablar.

Nos debe quedar totalmente claro que lo que aparentemente es una buena solución, es una pésima forma de obrar, fundamentalmente porque es contraria a lo que Dios nos manda hacer.

Es evidente que la natural tendencia a ser considerados, agradables, nos induce a creer que esos son razones suficientes como para conducirnos sin la determinación que cada momento exige.

Muchas contrariedades las hubiéramos evitado, si en lugar de actuar con excesiva ligereza, nuestra postura fuera coincidente con lo señalado por el Todopoderoso.

Un aviso firme, categórico, formulado con Amor siempre será mejor que creer que por obrar con benevolencia, seremos capaces de resolver cuestiones importantes.

Es lo que nos manda la Palabra de Dios.

Ezequiel 3:21

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

CONSEJOS

consejo1En los difíciles tiempos que atravesaba Job, Elifaz le dio consejos. Podríamos pensar si Elifaz era la persona más adecuada para ayudar a alguien, pero resulta evidente que lo que habló fue bueno.

Tanto en el caso de Job como en lo nuestro personal, muchas veces podemos pensar si lo que se nos dice es bueno, dependiendo de quién sea el que hable.

En realidad siempre debemos escudriñar todo lo que escuchamos, lo que leemos, hasta lo que pensamos. Es lo que nos manda la Palabra de Dios.

El escudriñar deja de lado quién ha sido el que ha hablado o el que ha opinado, para centrarse en el mensaje que ha dejado.

De esta manera eliminamos el prejuicio que podríamos tener hacia determinadas personas, por su condición, por su origen o por tus antecedentes.

Procediendo de esta manera podremos escudriñar un consejo, libre de todas esas circunstancias que nos pueden inducir a pensar si es bueno o si es malo, desde una perspectiva de juicio anticipado.

Si Elifaz era el mejor consejero o si Job lo debería haber escuchado, no hace al fondo de la cuestión. Lo que resulta importante es analizar que fue lo que Elifaz habló.

Esto nos debe llevar a pensar que siempre debemos estar dispuestos a escuchar, del mismo modo que siempre debemos estar dispuestos a escudriñar.
Obrando de esta manera, nos libraremos de todo lo equivocado y nos abriremos a recibir al que Dios puede haber puesto en la persona más insospechada.

Así como debemos ser precavidos con los consejos, así también, tenemos que estar abiertos a recibirlos.

Job 22:23

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

PECADO

pecadoCada vez hablamos menos del pecado, como si su omisión significara su inexistencia. Y sin embargo, podríamos afirmar que nunca como ahora el pecado… sobreabunda.

Nos estamos acostumbrando a entender como bueno o adecuado lo que el mundo piensa de la forma en que vivimos: Cada uno puede hacer lo que mejor le parezca…

Para decirlo con más rotundidad: Si te parece bien…hazlo!

Esta visión del comportamiento está llevando al mundo a una situación que hasta algunos años era impensable. Quién podría haber pensado que un día aceptaríamos el aborto, la homosexualidad y hasta el casamiento entre personas del mismo sexo.

Todo parece indicar que estamos eligiendo un camino que no lleva a ninguna parte. Y este es uno de los grandes errores. Este camino que estamos siguiendo, sí tiene un destino…

Ese destino no es otra que el que vivieron muchas personas en el pasado, incluyendo a la propia Jerusalén, que fue arrasada, su templo destruido y su gente sometida a cautiverio en Babilonia.

Habrá quién piense que eso es irrepetible, pero olvidamos con demasiada frivolidad que la historia se repite. Una y otra vez, como lo atestigua la propia Palabra de Dios.
Los hombres tenemos la capacidad de olvidar lo que se nos enseña y de repetir los mismos errores!

Pensemos que ya no se trata de repetir el ciclo de la enseñanza-olvido-pecado-arrepentimiento. Se trata que cada día nos aproximamos más al momento del Juicio personal y al que nos corresponde como sociedad.

Y cuando llegue ese Juicio no podremos justificarnos con los comportamientos colectivos frente al pecado, sino que tendremos que responder por nuestra responsabilidad personal.

Lamentaciones 1:1-2

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

CICLOS

figuera3Jesús enseñó utilizando los elementos de la naturaleza, porque era lo que más fácilmente podían comprender las personas a quienes hablaba.

En cierto sentido Jesús enseñaba como el paso del tiempo iba modificando a las semillas, hasta transformarlas en frutos que luego servirían para alimentar primero a los hombres y luego a los animales.

Empleando el mismo criterio para referirnos al paso del tiempo, debemos entender que también en nuestra vida hay ciclos que comienzan, se desarrollan y terminan.

Si dan frutos son los tiempos que consideramos como buenos. Si los frutos no son los esperados, a esos tiempos los llamamos malos.

Si lo aplicamos a nuestra vida, podremos apreciar como todo lo que tuvo un comienzo, también tendrá un final. Lo verdaderamente importante es lo que hicimos durante ese tiempo.

Si dimos buenos frutos para otras personas, habrán sido buenos tempos. Si no los dimos, habrán sido malos, aún cuando nosotros podamos considerar con benevolencia que no fueron tan malos.

La comprensión de que todo lo que comienza tendrá un fin, nos ayudará a saber que nada permanece inmutable con relación al tiempo y a las personas.

Por eso nacemos, somos niños, luego jóvenes, maduramos y comenzamos el camino hacia la vejez. De allí la importancia de que no debemos aferrarnos a nada de nuestro pasado.

Porque precisamente es pasado y tenemos la obligación de asumir el tiempo que tendremos por delante. Si hemos terminado un ciclo que nos gustó tenemos que saber que vendrá otro, inexorablemente.

De allí la promesa de que lo mejor está por venir!

No sabemos como será el nuevo ciclo, pero sí sabemos que Dios siempre desea lo mejor para nosotros.

Mateo 24:32

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

EL HAMBRE

kinder5Las dramáticas imágenes con las que se suelen acompañar las referencias a los niños que padecen el hanbre, se vieron reforzadas, si eso fuera posible, con una frase muy contundente.

Decía más o menos así: El hambre no se combate porque no afecta a los ricos!

Como siempre hacemos, contrastamos lo leído con la Palabra de Dios y los resultados son impresionantes. Es evidente que el hambre mata a miles de personas diariamente.

No es menos evidente que ese infortunio escandaloso cada vez nos afecta menos, porque el acostumbramiento nos lleva a la indiferencia.

La cruel referencia de la campaña a los ricos también es altamente expresiva. Son los ricos culpables de todos los males? Evidentemente no y no sería justo señalarlos como los únicos responsables.

Lo que sí resulta cierto es que debemos de actualizar ese aspecto de nuestra conciencia que nos impide recordar con la frecuencia debida, el drama del hambre, principalmente entre los niños.

Ellos son los más frágiles de la cadena humana y es por donde resulta más fácil su ruptura.

Cambiando nuestra postura de conformismo e indiferencia, habremos comenzado a luchar verdaderamente contra el flagelo.

Pero la Biblia nos habla de un hambre mayor: El hambre de escuchar la Palabra de Jehová. Y lo más grave es que cuando el Eterno envíe esa hambre a la tierra, no hallaremos su Palabra.

Guardémonos del hambre físico, ayudemos a quienes lo padecen y oremos por quienes son los responsables de tanta muerte y angustia.

Guardémonos más todavía de sufrir el hambre de la Palabra de Jehová. Si no podemos saciar ese hambre iremos camino de la segunda muerte!

Amós 8:11-12

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

RECLAMAR

justiceEs propio de la naturaleza humana que reaccionemos malamente frente a algunas situaciones, que por injustas nos llevan a pensar en los impíos y en sus malas artes.

Esto es exactamente lo que ha venido ocurriendo donde vivo, con algunos vecinos que abusando de la buena voluntad de los demás, día tras día molestaban con sus hechos provocadores.

Lo cierto es que en algún momento hasta pensé en lo peor, que no es otra cosa que hacer justicia con mi propia mano.

Algo de lo que pronto me tuve que arrepentir, a partir del momento en que fui advertido de mi estado de ánimo, lleno de ira ante los atropellos, completamente injustificados.

Esa provocación constante me llevó a clamar por Justicia ante el Señor!

No fue la mano de otro hombre la que se abatiría sobre los impíos que nos mortificaban, violentando las normas de urbanidad y respeto que observamos.

La oración abrió el camino a la verdadera Justicia!

Cuanto más seria se volvía la situación, más orábamos. Hasta que un día algo cambió. La actitud desafiante de algunas personas fue severamente castigada por las autoridades.

Pero había otro problema pendiente, quizás el más grave y el que más nos afectaba. Seguí clamando por Justicia.

Y cuando la ostentación de incultura era casi insoportable, nuevamente llegó la Justicia, teniendo como instrumento a las autoridades que cumplieron con su deber de poner orden.

Nunca caigamos en la torpeza de buscar con nuestras manos la justicia.

La verdadera Justicia es del Eterno. Siempre!

Salmo 89:14

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

OSADÍA

 

osadía
Con demasiada frecuencia escuchamos a quienes hacen alarde de su valentía y más todavía…de su osadía. Así es como nos enteramos del protagonismo de hechos insólitos y fuera de lo normal.

Quienes integramos la mayoría de las personas normales no podemos menos que sorprendernos, ante semejantes superhombres o supermujeres.

No sabíamos que existieran tantos seres excepcionales!

Creemos que si confrontamos todos los hechos proclamados con la Verdad, pocos resultarían realmente virtuosos.

Pensando en esto vienen a nuestra memoria algunos de los grandes episodios de valentía que nos revela la Palabra de Dios.

Sus protagonistas eran seres excepcionales?

Por mencionar solamente dos: David era un super guerrero o Ester una osada supermujer?

Rotundamente podemos afirmar que no lo eran. Pero sí eran un hombre y una mujer confiados en el Poder del Eterno, que era quién guiaba todos sus actos.

Aquellos grandes momentos en los que arriesgaron sus vidas, eran inspirados por su certeza de que el Soberano sobre todas las cosas estaba con ellos.

Tal vez esta sea la gran diferencia entre esos hombres y nosotros. Cuántas veces podríamos ser protagonistas no como grandes héroes pero sí como fieles seguidores del Señor.

Nos falta la confianza necesaria como para comprender que nada hacemos por nosotros mismos. Y para ser más claros todavía: Nada podemos hacer sin la ayuda del Señor!

Por lo tanto cuando hablamos de valentía u osadía, por contradictorio que resulte a los ojos del mundo, cuánto más grande sea el desafío y más temor nos inspire, tanto mayor será la Grandiosa obra del Todopoderoso!

El Señor se glorifica en nuestra debilidad!

Jeremías 20:11

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

CAMPAÑA

Corruption
En una acción contra la inmoralidad pública, se aludía con muy buen criterio a las llamadas “pequeñas corrupciones” que son los que muchos de nosotros cometemos diariamente.

Se hacía referencia a los usos cotidianos de esas cosas que con el paso del tiempo se van convirtiendo en normales, cuando verdaderamente no lo son y no tienen ninguna clase de justificativos.

Una de ellas, la que recordamos en este momento aludía a la compra de música de manera ilegal, pirata, para utilizar un término fácilmente reconocible.

Evidentemente son muchas las “pequeñas corrupciones” que cometemos a diario y es importante aludir a ellas, para poder hablar y tener la plena libertad de juzgar con severidad a la corrupción con mayúsculas.

Sin reconocer nuestros errores nunca podremos tener la autoridad moral para reclamar a los hombres públicos, la probidad de la que al parecer carecen.

Sin reconocer nuestros errores estamos corriendo el riesgo de ser juzgados con la misma vara con la que juzgamos.

Reclamar honradez en la vida pública, es quizás el más antiguo de los reclamos que se formula a los gobernantes.

Y reclamar la honradez cotidiana en las pequeñas cosas también debería ser una constante en nuestras propias vidas. Siendo nosotros mismos los primeros ejemplos.

La Biblia nos advierte acerca de la corrupción y no hace distinciones entre las “pequeñas” y las grandes, las privadas o las públicas. Simplemente menciona a la corrupción como un mal dominante del corazón humano.

Hagamos de la campaña contra la corrupción, nuestra propia campaña contra nuestra propia corrupción. Entonces y solo entonces, habremos comenzado a ganar la batalla contra los corruptos.

Gálatas 6:8

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira