LAS OVEJAS DEL SEÑOR

Con demasiada frecuencia podemos comprobar cómo los líderes de las Iglesias consideran a las congregaciones en las que sirven, como si fueran de su propiedad.

Esta práctica está más extendida de lo que nos podamos imaginar y lleva a situaciones francamente preocupantes, porque el sentido de propiedad de los rebaños parece haber cambiado de titularidad.

Muchos líderes consideran a las ovejas como suyas, como propias, como si alguien les hubiera extendido un título de propiedad y en función de eso controlan, administran y en cierta forma persiguen a las ovejas.

Podríamos preguntarnos: Cuál es el fundamento bíblico  que tienen estas actitudes? La respuesta es que están en franca oposición con el espíritu de las enseñanzas del Señor Jesús.

El es buen Pastor, podríamos decir que el Único Buen Pastor y por mucho qué nos empeñemos en manipular el argumento, lo cierto es que las ovejas le pertenecen de manera total, sin ningún género de dudas..

Puede ocurrir que alguien hable de… mis ovejas, pero con el propósito y la responsabilidad de tener que apacentarlas, pero eso tiene claramente el sentido y la dirección espiritual de cuidar y no de poseer.

En estos tiempos tan difíciles que estamos viviendo, es necesario que tanto los líderes como quienes formamos parte de los rebaños, entendamos que el Único Buen Pastor es el Señor Jesús. Y a Él pertenecemos!

Juan 10:11
Diego Acosta García

LOS FALSOS PROFETAS (2)

Cuando los discípulos fueron advertidos sobre los peligros de estas personas, recibieron indicaciones acerca de las distintas formas en las que operan en la sociedad.

Muchas veces nos costará reconocerlos porque utilizan un lenguaje muy lleno de florituras y por supuesto muy atractivo y por lo tanto nos quedamos como si estuviéramos frente a pompas de jabón.

Pero el peligro de los falsos profetas es tan real como lo enseñó Jesús, porque desde siempre están al acecho de quienes viven con poca atención hacia las cosas que los rodean.

Cada día más facilitamos con nuestra frívola actitud casi contemplativa, la acción de quienes viven para destruir, para crear discordia y para afectar a la Iglesia del Señor.

No podemos pensar que el enemigo está lejos de nosotros, por el contrario quizás lo tengamos más cerca de lo que nos podamos imaginar y por tanto es nuestra responsabilidad escudriñar todo para quedarnos con lo bueno.

Los tiempos que corren nos someten a fuertes presiones que puedan llegar a perturbar nuestras emociones o sentimientos, en cuyo caso podríamos ser víctimas propicias.

Estamos en la hora de la Verdad, de la personal y de la colectiva como congregación, es también el tiempo en el que debemos estar más que alertas contra la obra destructora de las falsos profetas.

Mateo 7:15
Diego Acosta García

LA INDIFERENCIA…


Nos contaron que un joven fue despertado por un vecino a altas horas de la madrugada. Para su sorpresa el visitante le pidió… comida para sus hijos y le dijo que varias personas le habían negado ayuda.

Nos podemos imaginar la escena, una persona desesperada y un joven que inesperadamente se encuentra frente a una situación que le era difícil de imaginar.

En la fría indiferencia en la que vivimos un hombre se dirige a otro para pedirle comida para sus hijos…La explicación es muy sencilla: está sin trabajo y el último dinero que tenía lo utilizó para pagar el alquiler.

Con la ayuda recibida solucionó el problema para un día, para dos o tal vez para tres. Pero y los demás días? Qué pasará con esa familia cuando tenga que pagar nuevamente el alquiler?

Que comerán mientras tanto? Que alimentos tendrán en el futuro? Parecen preguntas muy sencillas… porque solamente estamos hablando de comer… pero y todo lo demás?

El alquiler, la  asistencia a clase de los hijos y el no tener trabajo…Este es el drama de muchas personas que ignoramos totalmente, por el simple expediente de no tener contacto con nadie donde vivimos.

Y nos seguimos preguntando: son estas actitudes de creyentes? Es así como debemos obrar quienes nos llamamos hijos de Dios? Que diremos cuando seamos llamados el día del Juicio? Las respuestas son estrictamente personales!

Santiago 4:8
Diego Acosta García

TENEMOS OPCIONES?

Es curioso lo que sucede en nuestra sociedad, en la que todo se relativiza o todo es ambiguo, dejándonos un amplio margen para vivir como para que cada uno elija la forma de hacerlo.

Es curioso, porque a la vez que supuestamente se nos libera de la vigencia de los principios o normas que deberíamos de tener, se nos somete al duro yugo de las estadísticas.

Esos cambios de una dirección a otra, generalmente nos producen tensiones que no sabemos a que obedecen, pero que son fruto de la forma en que vivimos y de la forma en la que aceptamos vivir.

Por un lado se nos dice que todo está permitido y que no debemos dejar que se nos controle, pero también se nos habla de las estadísticas y de los resultados que se nos demandan continuamente.

Somos hijos del relativismo o de la ambiguedad, pero sometidos a la dictadura de las normas rigurosas que nos imponen los resultados que son los que marcan la diferencia entre ser exitosos o ser perdedores.

Podemos sentirnos libres con lo relativo y esclavos con la demanda continua de que produzcamos hechos que puedan ser medidos, cuantificados para entonces felicitarnos o hundirnos en el fracaso.

No importa mucho el daño que esta forma de vida ocasione en las personas, porque en realidad se trata de un modelo que es ajeno a cualquier forma de cuidado hacia lo estrictamente humano.

Por eso se nos advierte que tengamos cuidado con lo que se llama el doble ánimo, que hagamos una cosa y hablemos otra, en abierta oposición la una con la otra. Como hijos de Dios debemos de tener la guía de sus principios.

Santiago 4:8
Diego Acosta García

CRISTIANOS PERSEGUIDOS

Hay advertencias que parecen que no tienen nada que ver con nuestras vidas, como si los anuncios no fueran dirigidos a los seguidores de Jesús sino a otras personas.

Sin embargo la realidad es muy diferente: Cuando Jesús anunció las persecuciones que padeceríamos en su nombre estaba hablando de un tiempo que está más cercano de lo que nos podamos imaginar.

La tranquilidad de asistir a los cultos de los domingos y a las actividades de la Iglesia que tanto nos animan y reconfortan, en muchos lugares del mundo no son posibles de realizar, sin correr riesgos de vida.

El solo seguimiento de Jesús ya supone que somos sospechosos y predicar su Evangelio nos ubica en la categoría de delincuentes y la tenencia de la Biblia en la mejor prueba en nuestra contra.

Es necesario que pensemos en los hermanos perseguidos, en las Iglesias que son cerradas por aplicación de normas absurdas, que son las mismas que se aplican a discotecas, por ejemplo.

Está llegando la hora de que obremos como un Cuerpo, que se duele cuando alguno de sus miembros es afectado. No podemos permanecer indiferentes a la tragedia y a la pérdida de vidas.

Estamos siendo llamados a levantar un clamor por quienes sufren hostigamientos, procesos, detenciones, condenas y hasta entregan su vida por seguir a Jesús. Clamemos por ellos!

Mateo 24:9
Diego Acosta García

EL MAR ROJO PERSONAL


Cuando hablamos de crisis todos pensamos que la que nos afecta en lo personal, es la más grave, la más difícil, la más tremenda de sobrellevar y con eso estamos marcando diferencias con el resto de los humanos.

Puede parecer una exageración esta clase de comportamientos, pero es casi inevitable que ocurran este tipo de actitudes, porque las crisis ya sean de los países o de las personas, tienen distintas repercusiones.

Si son de los países influyen en los comportamientos colectivos y sin son personales, con más razón tienen impacto sobre nuestras actitudes y nuestras reacciones.

Pensando en crisis personales, creemos que lo importante no es la magnitud de lo que sucede sino como obramos ante las circunstancias que nos afectan.

Moisés vivió probablemente una de las crisis más tremendas de la historia. Guiaba a su pueblo hacia la libertad y tenía detrás al ejército de Faraón y por delante el Mar Rojo.

Que pensamientos pasaron por su mente en esos momentos tan dramáticos? Que lo animaba a perseverar en el mandato que había recibido de Dios de seguir avanzando hacia la libertad?

Seguramente fueron los mismos que deberíamos de tener cada uno de nosotros ante una crisis: La certeza de que no estamos solos, que Dios siempre estará a nuestro lado porque esa es su promesa!

Josué 21:45
Diego acosta García

LA HONESTIDAD ES UN MÉRITO?


En los tiempos que vivimos podemos constatar cómo cada día que pasa se dan a conocer nuevos casos de corrupción en los ámbitos públicos y también en los privados.

Pareciera que el “todo vale” se ha instalado en la sociedad en las que nos toca vivir, pertenezca al continente que pertenezca no importando tampoco que idioma se utilice.

La corrupción incluso en algunos casos hasta parece recibir una suerte de admiración disimulada, para poner de manifiesto como algunas personas son capaces de burlar la ley.

Poco a poco vamos asimilando que hay una cierta impunidad que está tolerada y en consecuencia hay determinados límites que es posible traspasar sin mayores problemas.

Es tan grave esta situación que nos preocupan nuestros hijos y sus hijos y los hijos de sus hijos, que se habituarán a vivir en un clima donde la corrupción y la corruptela son más o menos tolerados.

Frente a todo esto no nos cabe otra cosa que volver a recordar las enseñanzas recibidas y a recordar que la honestidad no es un mérito, sino algo que se nos demanda.

Dios no es un Dios de mentira, ni de engaños, ni de corrupción, ni de tolerancia con el pecado, ni tampoco admite que se abuse de poder en contra del más débil. Dios es un Dios de honestidad!

Amós 8:4-7
Diego Acosta García

APRENDER A ESPERAR

En estos tiempos en lo que todo se resuelve en el momento, donde las prisas son determinantes en nuestras decisiones o reacciones, estamos perdiendo el rumbo de lo verdadero.

Estamos siendo llevados a una forma de vida donde la inmediatez supera toda forma de prudencia, donde lo que debe resolverse necesariamente en el futuro, nosotros pretendemos que sea ahora, ni siquiera mañana.

Estamos caminando por el peligroso sendero de que nada debe esperar y que todo debe resolverse en el momento, aún a pesar de los inconvenientes que este tipo de comportamientos puede generar.

No damos lugar a la pausa y a la reflexión, a saber que cuando buscamos lo inmediato nos estamos perdiendo lo mejor, porque los frutos de las prisas nunca pueden ser buenos.

La naturaleza nos enseña que hay un tiempo para todo: para sembrar, para regar, para esperar y para cosechar. Cuando alteramos este ritmo lo más probable es que nos quedemos sin nada que recoger.

Recuperemos la enseñanza que nos obliga a esperar el verdadero tiempo de Dios, que no necesariamente tiene que coincidir con el de nuestros afanes y de nuestras búsquedas presurosas. El tiempo de Dios es el tiempo perfecto!

Levítico 26:4
Diego Acosta García

Y LA SAMARITANA?

No cabe la menor duda que tenemos una alta capacidad para ser selectivos con las personas que nos agradan y cómo las diferenciamos perfectamente de las que nos producen rechazo.

En estas pocas palabras se puede resumir una auténtica postura frente a la vida, que en el caso del mundo es razonablemente, pero nunca justificable entre quienes nos llamamos hijos de Dios.

Es triste pero es más común de lo que nos gustaría admitir, con qué frecuencia obramos con la máxima preferencia en nuestras relaciones personales.

Es también muy notorio como rehuimos a las personas que nos pueden llevar a conflictos o que son conflictivas y como nos alejamos de quienes tienen actitudes desagradables.

Tal vez Jesús nos podría preguntar: Y la samaritana? En ese momento no sabríamos que contestar porque Él sí que fue a donde no debía o a donde nadie quería ir.

Porque Él sí que habló con  quién nadie quería hablar o con quién nadie debía hablar. Él nos mostró que es el Camino para que otras vidas no se pierdan.

Jesús nos mostró que cuánto más difícil nos resulte cumplir su mandamiento de llevar el mensaje de Salvación, más sentiremos Su presencia a nuestro lado. Nos hacemos la pregunta: Y la samaritana?

Salmos 25:7
Diego Acosta García

LA LUVIA ES DE DIOS

Desde hace muchos años venimos orando porque sea cambiada la actitud de quienes consideran que cuando el cielo está despejado, es buen tiempo, que está bueno.

Por el contrario, cuando hay amenaza de tormentas o cuando llueve, esas mismas personas hablan de que el tiempo está cambiando, que está malo y que ha dejado de hacer bueno.

Estas tremendas palabras están pesando especialmente en España, donde desde las conversaciones diarias hasta en los propios medios de comunicación, se habla de buen tiempo cuando hay sol y no llueve.

Oremos porque el Espíritu toque los corazones y dejen de levantarse estas sentencias que están condenando a un país a la falta de lluvia, como está ocurriendo en estos tiempos.

España está sufriendo una sequía desconocida desde hace más de medio siglo y sin embargo se dice que el tiempo está bueno porque hay sol y por supuesto, no está lloviendo.

Levantemos un clamor para que esta actitud sea cambiada en este país y en los otros donde se habla de la misma manera, para entender que la lluvia temprana y la lluvia tardía son Gracias del Señor.
Levantemos un clamor para que cuando llueva demos las gracias por la lluvia, porque significará que el Espíritu habrá tocado a los hombres y las mujeres para que puedan comprender que la lluvia es de Dios!

Salmos 68:9
Diego Acosta García