samuel

RECORDAR

OLYMPUS DIGITAL CAMERA


Es más que común, que en determinadas circunstancias seamos propensos al olvido, en todo lo relacionado con lo que Dios ha hecho en nuestras vidas.

Me asigno méritos en determinados logros, ignorando lo esencial de ellos: Que fueron obtenidos por la Gracia del Eterno y no por ninguna capacidad personal.

Ese afán es contrario a la humildad que se nos reclama y en mucho se asemeja a un pasaje muy singular de la historia del Pueblo de Dios.

Israel había reclamado un rey…y el Todopoderoso se lo concedió.

Samuel se presentó ante los judíos para reclamarles que atestiguaran delante de Jehová si había hecho algo contrario a las leyes.

El Pueblo le respondió que nada había hecho.

El aquí estoy, de Samuel, lo muestra como otras ocasiones en su vida, dispuesto al servicio del Soberano de Israel, mostrando su larga vida de fidelidad.

Como no había nada que reprocharle, entonces el profeta le reclama al pueblo de Israel, por haber ignorado todo lo que Jehová había hecho por ellos en los tiempos pasados.

Este es exactamente el caso de lo que expongo, cuando digo que en los momentos de euforia, me olvido que se los debo totalmente al Creador.

Que nada hay que pueda hacer, por grandes que sean mis méritos y capacidades, sino no obro bajo la Soberana Voluntad.

Entonces, por qué soy tan propenso al olvido?

Simplemente porque no hago Memoria de todo lo que Dios ha hecho por mí, como Samuel le reclamó a los hebreos.
La Biblia nos enseña constantemente, acerca de cómo debemos de comportarnos frente a Jehová. Por eso no hay lugar para el olvido!

1 Samuel 12:7

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

lock

CANDADOS…

lock


A veces pienso, observando mi propia vida, que tengo algunas ataduras que están sujetas por un candado… del que yo mismo tengo la llave.

Parece bastante contradictoria esta afirmación, porque es difícil de explicar si yo tengo las llaves de esas ataduras, cómo es que sigo encadenado?

La explicación tiene una enorme sencillez y a la vez una enorme complejidad!

Las ataduras de las que hablo, no son solamente las que se originan en los pecados y en las iniquidades que cometo.

Son los hechos atávicos…los atavismos los que no me dejan ser completamente libre, siendo como creo ser un hijo de Dios.

Cuáles son algunos de esos atavismos:

Estar aferrado al pasado.

Estar permanentemente comparando mi vida con la de los demás.

Estar imaginando cosas que son tan irreales como absurdas.

Estar esperando que ocurran hechos maravillosos, ignorando los que ya han ocurrido.

Estar deseando tener una vida diferente, si ya es distinta por la Obra de Jesús.

Estar…

La lista se me ocurre interminable y por eso tengo en mis manos la llave con la que me podría liberar…y no lo hago, porque el peso de los atavismos es todavía demasiado grande en mi vida.

Es evidente que debo dar un paso de fe hacia una nueva forma de vivir, lejos del pasado, lejos de las fantasías, lejos de las propuestas del mundo.

Si tengo la posibilidad de vivir como Dios quiere que viva, por qué ansiar cosas diferentes…y peores?

Porque uno de los grandes atavismos es ignorar que lo que imaginamos como bueno o hasta grandioso, no es nada comparado con lo que el Eterno tiene para mí.

Salmo 104:41-43

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

parabola1

MISTERIO

37.905
En mis primeros tiempos de creyente me llamaba la atención que se utilizara en la Biblia la palabra MISTERIOS, porque consideraba que estaba relacionada con las cosas del mundo.

Sin embargo la explicación que dio el propio Jesús a los discípulos, me hizo advertir lo errado que había estado en mi consideración.

No fue la primera vez que me equivoqué y con seguridad que tampoco será la última.

Pero es bueno reflexionar sobre estos errores, porque me colocan en mi verdadero lugar: El de un hombre que debe seguir estudiando, que debe seguir profundizando para llegar a vislumbrar, los grandiosos asuntos que guarda la Palabra de Dios.

Jesús me enseñó como antes lo había hecho con sus seguidores, acerca del misterio del Reino de los Cielos, que está vinculado con nuestra presencia en la Tierra.

Estamos capacitados para establecer el Reino en todo lugar en el que nos encontremos, invocando el Santo Nombre.

Por esto es que Jesús dijo que utilizaba las parábolas, para que solamente pudieran entender sus enseñanzas, quienes estaban alentados por la fe.

Sin fe nadie puede entender no solo el significado de las enseñanzas de Jesús y mucho menos, la aclaración de los misterios que están contenidos en el Antiguo Testamento.

Siendo como soy un torpe seguidor de Jesús, he tenido la Gracia de que el conocimiento sobre el Reino me aliente en el esfuerzo de acercarme cada día más a la Palabra.

No nos hagamos el propósito de estudiar la Biblia para conocer los misterios, sino todo lo contrario. Los misterios nos serán revelados a causa de nuestro esfuerzo y de nuestra fe.

Marcos 4:11

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

palabra

HIRIENTE

palabra
En la diaria lucha contra la vanidad personal, a veces recibo una ayuda que me alienta y me reconforta, porque comprueoba que aunque difícil, es importante combatir el ego.

Lamento no haber recordado el nombre de quién tuvo la visión de hablar de las palabras hirientes que pronunciamos y de los efectos que producen.

Y en esto consiste la ayuda en la lucha contra la vanidad. Siempre hay personas que contribuyen a que no nos consideremos los únicos talentosos, capaces y bendecidos por Dios.

La frase a la que aludo habla de que las palabras hirientes quedan estancadas en el corazón de las personas que las reciben.

Impresionante revelación!

Todo lo que nos causa dolor, es como si quedara grabado en nuestro corazón y también en nuestra mente. Es una marca muy difícil de borrar, como no sea por la Misericordia del Único Misericordioso.

La frase a la que aludo habla también que son las frustraciones personales las que nos hacen decir cosas hirientes.

Y esas frustraciones son las que nos alejan de las bendiciones que Dios tiene para cada uno de nosotros.

Pienso: Y por qué una palabra hiriente, originada por una frustración, me aleja de las bendiciones del Eterno?

Sencillamente porque nuestro corazón está ocupado en malas obras y por tanto no es capaz de prepararse para cuando llega el bálsamo de la Bendición del Creador.

Cuando nos escuchemos decir algo fuera de lugar, más precisamente algo hiriente, no dudemos un instante en orar pidiendo al Soberano que nos conceda Sabiduría, para saber por qué estamos obrando de esta manera.

Las palabras ofensivas de maldad son destructoras. En primer lugar, para quién las pronuncia.

Santiago 5:16

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

orar1

ANTES…

orar1
Las personas que son propensas a obrar por impulsos, como es mi caso, estamos siempre bordeando la zona peligrosa que está cercana al abismo.

Por tremendista que resulte esta afirmación, así es como obramos en muchas circunstancias y así son de grandes los riesgos que corremos.

En el orden natural de los hechos, lo razonable sería antes de obrar poner la cuestión que sea en oración y recién entonces, cuando hayamos recibido la respuesta, obrar en consecuencia.

O descartar de plano el proyecto en el que habíamos colocado buena parte de nuestros anhelos!

Este último pensamiento es el que más descartamos quienes obramos de manera casi desaprensiva, poniendo o anteponiendo primero nuestra voluntad y luego la de Quién detenta la verdadera Voluntad Soberana.

De haber aplicado estos razonamientos, tal vez mi vida hubiera sido bastante diferente, con menos tropiezos, con menos problemas y sobre todo con más obediencia al Señor.

Este tema fue uno de los que más que costó entender cuando por la Gracia fui llamado por el Eterno para ser parte de su familia.

Interpreté que el bautismo en las aguas solucionaba todo, pero resulta más que evidente que el bautismo es un acto de fe pública que aceptamos a Jesús como nuestro Señor y nuestro Salvador.

A partir de entonces es cuando debemos avanzar en el difícil camino de poner por obras nuestra fe, principalmente en lo que se relaciona con la obediencia.

Siempre debemos orar ANTES y nunca, después de obrar!

Esta sencilla fórmula es la que se nos demanda para ser fieles y es la que nos evitará los pasos equivocados de la desobediencia.

Hechos 5:29

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

tole3

APARTARSE

tole3
Con profundo dolor reacciono frente a una afirmación realizada por un hermano que se denomina evangelista.

Públicamente sugirió que era mejor apartarse ante un problema matrimonial, porque vendrían cosas mejores que la presente.

No es literal la afirmación, pero sí es menos grave que el texto original, que puede provocar perjuicios para personas jóvenes en la fe.

Una vez más nos encontramos frente a un caso donde es absolutamente necesario reaccionar sin ninguna clase de medias palabras.

Así es que terminaremos llamando a lo malo bueno!

No cabe ninguna duda que la persona que sugirió apartarse ante un problema matrimonial o bien ignora la Palabra de Dios o ha decidido engañar a quienes creen en ella.

En cualquiera de los dos casos, está revelando la tremenda necesidad que tenemos los creyentes de estudiar la Biblia.

Solamente profundizando con seriedad en sus fundamentos podremos estar a salvo de afirmaciones temerarias e insensatas.

Asumo en lo personal la parte de responsabilidad que me toca, al decidir formar parte de la sociedad en la que vivo y en sus medios de manifestarse.

La pasividad ante afirmaciones equivocadas, inducen a nuevos errores, con la gravedad que encierra que estamos hablando de cosas de Dios, no de hombres.

A cada uno le será reclamado el haber hablado en el momento oportuno, tal y como nos enseña Ezequiel en sus referencias al Atalaya.

El conformismo, la tolerancia, no son los mejores instrumentos para hacer prevalecer la Verdad de Cristo!

Esto nos debe servir para hoy y para siempre!

No rehuyamos nuestras responsabilidades!

Josué 22:16

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

IDOL

IDOLATRAR

IDOL
En este tiempo como en otros tiempos, los hombres tenemos y tuvieron la debilidad de idolatrar a quienes no debíamos y no debían.

Por extensión esto significa que idolatramos a personas que no lo merecen o a figuras que nosotros mismos construimos con nuestras manos.

Siempre, estaremos haciendo mal!

No hay seres humanos que merezcan ser idolatrados ni figuras hechas por manos que un día perderán su fuerza.

Cualquier forma de idolatría será siempre castigada por Dios!

Esto fue lo que ocurrió con los israelíes en tiempos de los Jueces con el rey Abimelec. Hubo quienes lo siguieron y a ello se refirió Jehová.

Si querían gozarse con él, podían hacerlo y si Abimelec, se quería gozar con sus seguidores, también lo podía hacer.

La cuestión era lo que el propio Jehová dispondría ante tamaña rebelión, disimulada bajo las formas engañosas de seguir a un líder, a un ídolo.

Jotam, el hermano de Abimelec huyó de su presencia por el miedo que le inspiraba y finalmente hubo palabra de Jehová.

Es en este punto donde nos debemos detener para analizar lo que hacemos con nuestra propia vida, constatar si verdaderamente estamos convirtiendo a hombres en nuestros ídolos.

Ningún hombre puede ser ídolo de nadie, porque es perecedero como todos, su gloria y su poder se desvanecerán en el encuentro con el polvo de donde proviene.

Solamente el Todopoderoso debe ser nuestro Dios!

Nadie como ÉL, nadie superior a ÉL y todos inferiores a ÉL.

No olvidemos que esto es lo que está escrito en su Palabra y por tanto es la única Verdad.

Jueces 9:20-23

Diego Acosta/ Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

isra1

OÍR…

isra


A nadie se le escapa que oír es una decisión muy concreta. Si lo deseamos hacer, lo hacemos. Caso contrario, aunque escuchemos no le prestaremos atención.

Esta es la realidad con que nos enfrentamos bastante a menudo quienes nos llamamos hijos de Dios. No siempre estamos interesados en escuchar.

Esto es lo que planteó el salmista Asaf cuando habló al pueblo de Israel y de su conducta frente a Dios, de su actitud de no escucharlo.

Debemos ser conscientes que lo que le ocurrió a Israel como nación, también es válido para cada uno de nosotros como personas.
Las situaciones y los ejemplos son aleccionadores, precisamente por esa razón, porque son válidos en muchas situaciones.

Recuerdo cuántas veces a lo largo de mi vida de creyente me pareció oír la Palabra de Dios, pero siempre o casi siempre, hice prevalecer la mía contra la suya.

Esto es posible que ocurra?

Por supuesto que sí!

Pero, y las consecuencias?

Nadie cuenta los resultados de sus decisiones, cuando son adversos, porque a casi nadie le place reconocer un error.

Por eso es que somos capaces de persistir en conductas equivocadas, para que nuestros errores iniciales no sean advertidos por nadie.

Pero Dios lo sabe todo!

Por eso el salmista lleva a Israel el mensaje de Jehová: Si me hubieran oído les hubiera entregado a sus enemigos y habría vuelto su mano de Poder sobre sus adversarios.

Pero Israel decidió no oír al Eterno y se privaron de ser sustentados con lo mejor del trigo y ser saciados con la miel de la peña.

Es lo mismo que nos puede ocurrir, si decidimos no oír a Dios!

Salmo 81:11-12

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

Bosque8

ÁRBOL

Bosque8
Desde que los hombres podemos mirar los paisajes desde las alturas, hemos podido comprobar cómo fácilmente se puede adivinar como es un curso de agua.

Sea un gran río como un pequeño cauce, resultando más evidente en los grandes cursos, ver como los árboles crecen en sus orillas.

Pero llama poderosamente la atención como se puede seguir el desarrollo de un pequeño caudal, siguiendo la línea de los árboles que están a sus costados.

Tal vez estas evidencias nos sirvan como ejemplo, como los árboles saben aprovechar las condiciones más favorables para subsistir.

Es muy difícil encontrar a un árbol de una cierta copa, lejos de un curso de agua, lo que revela las dificultades que tiene para encontrar su sustento fundamental.

Nada más que con seguir estos elementales ejemplos que nos brinda la naturaleza, casi podríamos escuchar a Jesús, dándonos otra de sus grandes enseñanzas.

Solamente a los hombres que viven según su fe, se los puede distinguir del resto, porque viven confiados en que estarán a salvo de las grandes tempestades de la vida.

Por eso es que se nos reclama que seamos buenos ejemplos, antes que grandes portadores de la Palabra, porque un buen ejemplo siempre se advertirá, aunque sea un gesto silencioso.

Como los árboles los hombres debemos estar siempre cerca de los ríos de aguas vivas que emanan de la Palabra de Dios, el gran Río de nuestra vida.

No sería concebible vivir alejados de ese gran Río, sin tener que padecer las grandes dificultades que se afrontan estando alejados de la fuente de vida que es la Palabra.

Aprendamos esta lección de vida!

Jeremías 17:7-8

Diego Acosta / Neide Ferreira

Foto: Federico Acosta – https://efedeaphotos.wordpress.com/

www.septimomilenio.com

adorno

ADORNOS

adorno
En muchas ciudades ya lucen los adornos que son tradicionales de este mes, en el que hacemos Memoria del Nacimiento del Salvador.

Esto a pesar de todos los intentos por restarle el simbolismo profundo que tiene esta recordación y transformarla sencillamente en una fiesta más.

Los adornos rivalizan en ingenio y en magnitud, pero lentamente van perdiendo el significado que tuvieron en otros tiempos.

Si pensamos en nuestra niñez, nos resultará muy fácil advertir que lo que estamos viendo ahora, es muy diferente de lo que veíamos antes.

Lo formal prevalece sobre lo esencial y así todo se convierte en aturdimiento y en su forma más elemental, en un mero consumismo.

Esto es realmente lo que conmemoramos?

Lo mismo que ocurre con los adornos, ocurre en nuestra vida?

Lo formal se ha tornado más importante que lo esencial?

Lamentablemente todas las respuestas convergen en la misma dirección: Cada día que pasa nos alejamos más del significado profundo de lo que representa Jesús, para cada uno de nosotros y para el mundo.

Si somos capaces de llegar a esta difícil conclusión, también deberíamos ser capaces de luchar para restaurar la Gloriosa hora del Advenimiento.

Y como lo podemos hacer?

Evitando caer en el vértigo de este tiempo y evitando que otros sean devorados por el sentimentalismo y lo que es peor, por la hipocresía.

Está bien que recordemos a Jesús!

Pero lo hagamos como una experiencia íntima, personal, recordando a aquel niño que nació como nosotros y que luego tuvo una vida que fue ejemplar para todos.

Tengamos cuidado con los adornos, pues no nos dejarán ver lo que es auténticamente trascendente.

1 Juan 2:8

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com