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PROCESO

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Un amigo me comentó que era muy difícil ser cristiano.

No pude menos que estar completamente de acuerdo con él, no por mis ideas, sino porque el propio Jesús lo anunció.

Mi amigo insistió en su preocupación, porque veía como pasaba el tiempo y su vida no experimentaba los cambios que había pensado se producirían.

Le pregunté si esos cambios significaban cuestiones materiales…Y me respondió que sí, que estaba pensando en cuestiones materiales.

A las espirituales él creía que las tenía cubiertas a partir del momento en que aceptó a Jesús como su Señor y su Salvador.

Entonces comprendí que necesidad tenemos quienes nos declaramos cristianos de comprender verdaderamente lo que esto significa.

Y Pablo nos habló de ello: Es un proceso que se prolongará a lo largo de nuestra vida, para poder alcanzar la santidad que se nos demanda.

Y la cuestión clave radica en llegar a la conclusión que desde el momento de nuestro bautismo iniciamos un proceso.

Un proceso que no solo abarca nuestros comportamientos espirituales, sino también los materiales y de allí su enorme complejidad y dificultad.

Jesús siempre habló claramente, porque ÉL es la Verdad.

Si asumimos que estamos viviendo en un proceso continuo, tendremos que aceptar que un día tras otro iremos cambiando en pequeñas cosas.

Un día, por ejemplo, nos daremos cuenta que hemos dejado de mentir como lo hacíamos antes. Es decir, que mentimos menos que antes.

Quizás este ejemplo sirva para entender la naturaleza del proceso y su significado. Si comenzamos a dejar de mentir, también supone que hemos empezado a dejar de mentirnos.

Y esa es una buena señal.

Efesios 4:13

Diego Acosta / Neide Ferreira

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INCOMPRENSIBLE

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Salomón al que se le reconoce la autoría del Libro de Eclesiastés o del Predicador, asombra con algunas de sus manifestaciones.

Nos centramos en la que habla de las obras de Dios y de su magnitud, que es tan grande que se torna incomprensible a los ojos de los hombres.

Aún de los ojos del sabio, que cuando afirma que la conoce, en realidad no logra abarcar ni la complejidad ni la magnitud de aquello que el Creador ha hecho.

Esta afirmación puede resultar sorprendente e incluso para algunos críticos, hasta superada por los acontecimientos que hemos vivido los hombres en la progresión de la ciencia.

Esta clase de especulaciones resultan muy novedosas, pero si nos detenemos a analizarlas, veremos que son nuevos ejercicios y nuevos intentos de tratar de explicar aquello que el hombre no logra entender.

Salomón dice que el sabio conoce la obra de Dios, pero no logra alcanzarla. Siempre en el caso que el sabio admitiera la existencia de un Creador.

Cuando el sabio niega que todo lo que existe y su orden prodigiosamente sobrenatural se deben al Creador, el sabio se está negando a sí mismo la posibilidad de comprender lo que resulta evidente.

Estos razonamientos son de una gran utilidad práctica para nosotros los creyentes, que muchas veces debatimos cuestiones que evidentemente son ajenas a nuestra capacidad de comprensión.

Tal vez si el sabio asumiera una actitud de humildad, igual que nosotros los que no somos sabios, nos podríamos acercar a la Magnificencia de la Obra de Dios.

Acercar para reverenciar y para agradecer haber visto una parte del todo.

Eclesiastés 8:16-17

Diego Acosta / Neide Ferreira

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EL MOMENTO…

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No es demasiado llamativo encontrar a personas que del mismo modo que niegan la existencia de Dios, también niegan la existencia de Satanás.

Pareciera que con el simple hecho de negar estuvieran estableciendo un nuevo orden en el que no existe ni lo sobrenatural ni lo destructivo.

Tristemente esas personas un día advertirán que cuando ocurran determinadas cosas, no le encontrarán razones ni motivos.

Así es la obra destructora del enemigo de nuestra fe, del enemigo de las personas que somos las Joyas de la Creación de Dios.

Una de las herramientas más sencillas y contundentes que tiene Satanás para obrar contra los hombres, es el…momento oportuno.

Y nos preguntamos existe el momento oportuno?

Absoluta y categóricamente…NO.

Podemos afirmar sin temor a ninguna clase de equivocación que el momento oportuno es un invento del Diablo para impedirnos hacer lo que debemos.

Y de manera especial con esa simple herramienta nos impide que hagamos lo que debemos hacer cuando se trata de trabajar para la extensión del Reino.

Como trabaja Satanás con el momento oportuno?

En cuanto me libere de este trabajo urgente…comienzo.

En cuanto termine de estudiar esta materia…comienzo.

En cuanto mi hijo cumpla un año…comienzo.

En cuanto nos casemos…comienzo.

En cuanto mis padres se muden de casa…comienzo.

En cuanto mi jefe se jubile…comienzo.

En cuanto…comienzo.

La lista es interminable!

Porque Satanás nos engaña al postergar una y otra vez con el sencillo argumento que ya vendrá la ocasión propicia.

Satanás sabe que esa ocasión no se presentará nunca.

Todo esto ocurre porque nos olvidamos que el momento PERFECTO es el determinado por Dios.

Lucas: 4:6-8

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Y SI…

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Hace muchos años cuando era un joven con la vitalidad propia de la edad y con las influencias propias de un tiempo singular, viví una experiencia inolvidable.

Las propuestas de cambio de la sociedad eran tantas y tan variadas, que era difícil tomar la decisión de elegir una en concreta.

Todas iban contra el orden tal y como lo conocíamos, contra la religión, contra los grandes poderes, en suma contra todo lo que significara alguna forma de autoridad.

En ese clima un día en mi trabajo, uno de mis compañeros que me escuchó pacientemente, me comentó: Y si…estuvieras equivocado?

La sola mención de esa posibilidad me produjo una reacción desproporcionada, porque era imposible equivocarse en cuestiones como las que planteaba.

Con el ímpetu y arrebato propio de aquella edad temprana lo refuté afirmando que en realidad no era más que un señor mayor que se había quedado en el pasado.

Entonces él insistió: Y si…Dios existiera, que dirías?

Tampoco me había planteado el interrogante, alejado como estaba del Señor a causa de las experiencias vividas en el catolicismo.

Lo cierto es que todo terminó con un pedido de disculpas a mi compañero…y con grandes dudas acerca de lo que me había dicho.

Tenía que aprender a diferenciar lo que ocurre en las iglesias del propio Dios. Los hombres siempre nos equivocamos, el Eterno NUNCA.

Evocando ese episodio tan lejano vienen a mi memoria otras circunstancias y otros momentos, en los que por la Gracia comprendí que los errores humanos, no deben atribuirse al Soberano.

Son responsabilidad exclusiva de cada persona!

Salmo 19:12-13

Diego Acosta / Neide Ferreira

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MENOR

 

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Leyendo la Biblia siempre encontraremos auténticas joyas de revelación, de lo que verdaderamente representa la palabra Omnipotencia, por ejemplo.

En el Libro de Esdras encontramos un párrafo de la carta que un gobernador persa dirigía al rey Darío relacionada con la edificación de la casa y de los muros en Jerusalén.

Quienes lo estaban haciendo?

Los judíos que habían regresado del cautiverio de Babilonia y deseaban restaurar aquello que había construido por Salomón.

Es notable como los términos de la carta nos van revelando que toda conclusión posible, está relacionada con quién tiene el verdadero Poder.

Era el rey Darío quién tenía la máxima Autoridad?

Sí, pero por encima de él estaba la del Dios de los judíos, que había permitido que su pueblo fuera llevado a Babilonia y ahora consentía que la obra de restauración en Jerusalén, pudiera continuar a pesar de las trabas administrativas.

Notable ejemplo para nosotros!

Quién era en esos tiempos de Esdras el soberano del mayor imperio de Oriente, sin embargo no tenía la Autoridad que sí tenía Jehová.

Por qué razón?

Porque Darío era quién detentaba el poder sobre un vasto territorio y sobre miles y miles de personas, pero su poder era meramente terrenal.

Cada vez que nos encontremos ante situaciones que parecen haber llegado a su límite, nunca olvidemos que la mano del Eterno es la mano sobrenatural que todo lo puede.

Incluso de hacer prosperar la obra de nuestras pequeñas e inútiles manos, en contra de todo lo que pueda pensarse y en contra de todo lo que pueda argumentarse.

Esdras 5:11

Diego Acosta / Neide Ferreira

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ASPIRACIÓN…

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Hace algún tiempo un joven manifestó que aspiraba a ser un hombre importante del Evangelio, tanto que trascendiera a su propia muerte.

Como era insistente en esta actitud, en una oportunidad lo abordamos para llegar al fondo de sus intenciones.

Por qué deseas ser importante? Porque entonces significará que habré hecho bien mi trabajo. Eso significa que serán los hombres los que reconocerán tu obra? Si, claro.

No te parece que el reconocimiento de los hombres siempre tendrá menor relevancia que el reconocimiento de Dios?

El joven se vio sorprendido por la pregunta pero afirmó: Claro que es el de Dios más importante, pero si lo fuera de los hombres, significaría que han tomado en cuenta lo realizado y podré ser un buen ejemplo.

Preguntas y respuestas fueron todas en la misma dirección y lo cierto es que llegó un momento en el que solo cabía una requisitoria más.

Este tema de ser importante, es un deseo de tu corazón? El joven calló durante un cierto tiempo y finalmente respondió: Si…

Entonces, le dijo uno de los ancianos, me temo que tú no buscas servir a Dios, sino que buscas servir a la importancia de tu propio nombre.

Fue un momento muy difícil, porque el joven que ansiaba ser importante se derrumbó entre lágrimas…Había comprendido como era de grande su error.

No es malo tener una aspiración en nuestra vida de creyentes. Lo malo es convertir esa aspiración en un instrumento para destacarnos, buscando la honra que dan los hombres.

La mayor aspiración, es ser fieles al Mandato del Supremo.

Romanos 12:3

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Tiempo

PLAZO

Tiempo

Los hombres buscamos obsesivamente fijarnos plazos para todo. Principalmente para aquello que es motivo de nuestros afanes.

Pero que es un plazo?

Es un término determinado de tiempo, que puede medirse en horas, días, meses, años.

Incluso hay quienes fijan esos términos a partir de los minutos, lo que revela hasta qué punto nos afanamos para establecer un límite a nuestra ansiedad.

Sorprendentemente cuando hablamos de plazos lo hacemos con una libertad total, como si fuéramos dueños de nuestra vida y amos de nuestros hechos.

Un plazo es algo que determinamos con la certeza que está a nuestro alcance establecerlo y también cumplirlo o hacerlo cumplir.

En todo esto sin embargo, hay algo fundamental que se nos olvida. Hay algo que en nuestra soberbia humana dejamos completamente de lado.

Y es nada más ni nada menos, que nos olvidamos que el Tiempo o los Tiempos, solo los determina el Señor!

Por esta razón es que muchas veces nos encontramos con amargas realidades, cuando vemos que nuestros plazos no se cumplen o no nos cumplen en el tiempo que habíamos establecido.

Es evidente que debemos reflexionar sobre estas cuestiones porque de ellas dependen como son nuestras actitudes presentes y futuras.

Un plazo que determinamos sin someterlo a la Voluntad del Todopoderoso, es un ejercicio de prepotencia incompatible con quienes nos llamamos sus hijos.

Una reflexión oportuna sobre el Tiempo nos evitaría dolorosos problemas, angustias y frustraciones.

El Tiempo es un regalo del Señor para que los humanos administremos mejor cada minuto de nuestra vida. Y no debemos olvidar nunca que ÉL sí que es Eterno.

Salmo 90:11

Diego Acosta / Neide Ferreira

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IDEALIZAR

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La Palabra de Dios tiene respuestas para todos los grandes interrogantes humanos. Incluso para aquellos que nos llevan a idealizar a algunos hombres y mujeres del pasado y del presente.

Leyendo con detenimiento lo que la Biblia nos revela acerca de sus grandes personajes, advertimos algunas cuestiones muy notables.

Una de ellas es que siempre son mostrados con realismo, es decir sin incurrir en ninguna de las exageraciones a las que somos tan afectos los humanos.

Esa manera de mostrarlos tal y como fueron, tal y como vivieron, nos debería hacer reflexionar acerca de ser más equilibrados en todas nuestras manifestaciones.

Otra cuestión que deberíamos advertir, que por importantes que fueran en el cumplimiento del Plan de Dios para los hombres, siempre tuvieron sus flaquezas, sus errores, sus debilidades.

En otras palabras: Que los hombres somos humanos y que estamos muy alejados de ser aquello que nos imaginamos que algunos fueron.

La medida de la Perfección solamente está relacionada con el Eterno. ÉL es lo Perfecto…pero de ninguna manera podemos comparar esa calidad con la de ningún otro ser humano por virtuoso que sea.

Estos pensamientos son el producto de una breve discusión que mantuvimos en torno al hombre a través del cual surgió la Reforma.

Resulta indudable que el Todopoderoso lo usó de una manera tremenda, como no es menos cierto que de ninguna manera pueda afirmarse que ese hombre fuera perfecto.

No lo fue y esto es un llamado de atención para quienes tienen la tendencia a idealizar a determinadas personas, para luego caer en la simpleza de la desilusión al conocer la verdad sobre ellas.

Filipenses 3:12

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TALENTO

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Debemos de recibir cada talento como un don que Dios nos concede con su Amor!

Es importante que recordemos que cada don es un regalo que debemos de apreciar en todo su valor y por tanto debemos cuidarlo y desarrollarlo.

Específicamente cada talento lo debemos de cuidar para brindarlo a los demás, porque ese es el verdadero propósito para el que lo recibimos.

De manera muy especial debemos centrar nuestra atención en aquello que Dios ha concedido cuando se trata de nuestros hijos.

Podríamos decir que los talentos de nuestros hijos quedan bajo nuestro cuidado, porque es parte de nuestra obligación desarrollarlos para que un día puedan estar al servicio de los demás.

Todo tiene un Propósito en las cuestiones relacionadas con el Todopoderoso, por lo tanto desde esa certeza debemos de obrar con relación a los dones y talentos de nuestros hijos.

Recuerdo el caso de un compañero de colegio que tenía el especial talento de tocar la guitarra. Pero sus padres sin tener conocimiento de Dios, frustraron su capacidad con obligaciones desmedidas.

Ese error es muy posible de repetir porque está relacionado con el afán desmedido de los padres por encontrar una opción para el futuro a través de sus hijos.

El afán está casi inexorablemente encadenado con la esperanza que crea el dinero, sin pensar en las consecuencias que puede llegar a provocar.

Los talentos deben estar siempre al servicio del Señor!

Si lo asumimos desde esta visión, seguramente se podrán mejorar e incluso hasta llegar a niveles inimaginables. Todo está en manos del Hacedor!

Santiago 1:17

Diego Acosta / Neide Ferreira

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VELAR

Kneeling prayer

Cuál es nuestra misión con relación a nuestra familia?

Estar atentos siempre a todo lo que les ocurra!

Esto que pareciera algo más que obvio, sin embargo no lo es tanto porque con excesiva frecuencia nos olvidamos lo fundamental que resulta este cuidado.

No basta con que nos preocupemos con lo que ocurre en el día a día, también es necesario que tengamos siempre el recurso de la Oración en máximo estado de alerta.

Siempre!

Aunque pareciera que es lo mismo, hay una gran diferencia entre preocuparnos y orar por lo que pueda estar ocurriendo.

Las preocupaciones llevan a compartir los malos momentos y pueden derivar en auténticos estados de angustia.

La Oración nos coloca en un plano superior donde no hay lugar ni a las emociones ni a los sentimientos, generalmente orígenes de la acentuación de los problemas.

Si permitimos que la emotividad nos domine, perderemos la perspectiva de lo que significa la comprensión del Poder que tiene la Oración.

La preocupación es legítima, pero no lo es menos que la necesidad de estar orando constantemente para que el Poder del Soberano se manifieste sobre la vida de nuestros amados.

Esto vino a mí ánimo cuando advertí que en lugar de orar me preocupaba por la situación de uno de mis amados, de uno de mis familiares más queridos.

Recordé que la preocupación nunca solucionará las situaciones, por grande que sea incluso hasta nuestra angustia.

En cambio la Oración puede determinar un cambio en momentos difíciles, ante circunstancias muy graves.

El Poder de la Oración siempre será nuestra arma para derrotar al enemigo de la preocupación.

Mateo 24:43

Diego Acosta / Neide Ferreira

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