ido2

FABRICAR

ido2

Los hombres somos capaces de fabricar muchas cosas, algunas más útiles que otras, algunas más peligrosas que otras.

Pero entre todo aquello que seamos capaces de fabricar los hombres, no hay nada más significativo que el de hacer o hacerse ídolos.

La Palabra de Dios nos habla de aquellos que son hechos de oro y de plata, es decir hechos con metales preciosos y que por lo tanto tienen valor material en sí mismos.

Los hombres dedicamos esfuerzo y talento para conferirle valor a algo que nosotros mismos hemos creado. Ese valor que le conferimos es tan alto, que somos capaces de adorarlo.

Podemos imaginar algo más absurdo?

Yo me fabrico mi ídolo y luego le rindo pleitesía!

Tal vez sea esta una de las formas más elevadas de la irracionalidad con la que los humanos nos comportamos, intentando que algo ocupe un lugar importante en nuestra vida, aunque hayamos sido nosotros mismos sus creadores.

Mis ídolos pueden ser personas, cosas, amuletos o similares, pero ninguno de ellos puede tener el valor que les asigno.

Los hombres nos engañarán, las cosas se romperán o las perderemos y los amuletos, tarde o temprano comprobaremos su inutilidad.

Me puedo arrodillar ante una obra humana?

No me verá, no me escuchará y por supuesto no advertirá en qué situación me encuentro frente a ella. Es simplemente una creación de buena o mala calidad, pero siempre inanimada.

Oremos para luchar con nuestra propia mente! Oremos para que la idolatría nunca sustituya nuestra necesidad de acercarnos a lo verdadero.

A aquello que no vemos, pero que es real. Que nos verá, nos escuchará, algo que solamente Dios puede hacer!

Salmo 135:15-18

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

acti1

ELOCUENCIA

acti1

En mi época de juventud tuve oportunidad de trabajar junto a personas que tenían mucha más edad que yo.

Entre ellos había dos a los que llamaban cariñosamente “pico de oro”, porque se expresaban maravillosamente bien. Eran oradores innatos.

Sin saberlo, por la Gracia, pude aprender mucho de ellos, pues además de escucharlos con placer, aprendía con entusiasmo.

Un día ocurrió un suceso muy lamentable con uno de nuestros más humildes compañeros. Y entonces, uno de estos “pico de oro” tuvo una actitud de solidaridad que en su momento resultó emocionante.

Unos meses después, le comenté la impresión que me había causado su gesto solidario. Él me contestó: Espero que siempre te acuerdes más de eso, que de por mi forma de hablar…

Ciertamente, han pasado más de 50 años de esos momentos y me sigo recordando, no de los nombres pero si de los hechos.

Esto viene a mi memoria cada vez que asumo que debo obrar como hijo de Dios, no como una persona del mundo.

Por maravillosas que resulten nuestras palabras, siempre perdurarán nuestros hechos…los que hayan sido buenos y los que hayan sido malos.

El más grandioso ejemplo de Amor de la historia de la humanidad, no fue hecho con palabras, sino con sufrimiento en la Cruz!

De allí su Grandiosa elocuencia, pues nuestra incapacidad para describirlo, es otra demostración de todo lo que verdaderamente significa.

Cada vez que debo asumir una actitud, me acuerdo de mi compañero, como un ejemplo humano. Pero siempre tengo presente el ejemplar gesto de Jesús de morir por mí!

Juan 13:34

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

flowers

REGAR

flowers

Hace unos días le conté a un amigo lo que me había ocurrido, mientras regaba las flores del balcón de mi casa.

Mientras fui y volví tres o cuatro veces trayendo el agua, en uno de esas idas y venidas me sorprendí por el delicioso olor a tierra mojada que se podía percibir.

Además de apreciar como las plantas que adornan el pequeño jardín, crecen animadas por ese elemental cuidado de regarlas.

Mi amigo me escuchó y me miró sorprendido y me dijo…Y eso te llama la atención? No te ofendas, pero como te puedes sentir admirado por semejante tontería?

No me ofendí y decidí contestarle con un gesto, para no darle más importancia al asunto. Y allí terminó el diálogo.

Terminó, pero no lo que pensaba sobre lo que había sucedido. Me faltó decirle a mi amigo que en ese momento había dado gracias a Dios por ser capaz de darme cuenta de lo que había pasado.

Será que estamos perdiendo la capacidad de valorar las pequeñas cosas?

Pensando en mi amigo y su extrañeza por lo que le contado, confieso que sentí tristeza porque en su duro mundo estas cosas en lugar de ser bonitas, son un síntoma de flaqueza o de debilidad que nadie se puede permitir.

A pesar de eso, estoy convencido de que así son las cosas de Dios. Sencillas y directas, sin grandes complicaciones, salvo las que nosotros mismos creamos.

Si soy su hijo, me debo comportar como tal. Sirviendo, por ejemplo, en algo tan simple como regar una planta y recibiendo la pequeña y fugaz paga de ver flores y el delicioso olor de la tierra mojada.

Isaías 40:8

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

JUIC

EL JUICIO CERCANO

JUIC


Desde la humana perspectiva de los tiempos, saber que un día estaremos sometidos al Juicio de Dios, nos resulta algo lejano.

Incluso para muchos, es una situación que no la consideran factible o cercana observando sus hechos, que revelan su falta de temor y temblor.

Sin embargo la realidad es la que la Biblia se encarga de enseñarnos, para que nuestra conducta sea la que agrade al Eterno.

Debemos pensar que agradar al Todopoderoso de Israel, no es lo mismo que agradar a los hombres, porque estamos hablando de Eternidad y de cosas que un día terminarán.

Siendo así, muchas veces he pensado como verá Dios mi vida?

Desde luego que con Justicia, con su Justicia, que no es la de los hombres, que es tan falible como lo somos los propios hombres.

Estoy hablando de una forma de Justicia que es casi desconocida para cada uno de nosotros, porque está basada en los principios que muchas veces olvidamos o que deseamos olvidar.

Mi vida ha sido una transición de grandes errores a grandes faltas y de pequeños errores a pequeñas faltas, pero siempre lejos de lo que el Supremo ha establecido.

Pensando en los errores que nos alejan del Soberano, me vienen a la memoria los líderes que sabiendo esto, siguen perseverando en sus obras de maldad.

Mi temor y temblor hacia el Eterno, constituyen un freno a las concepciones humanas de la vida. No es que sea o me considere perfecto, solamente me recuerdo constantemente que un día seré llamado a Juicio.

Y ese día está mucho más cercano de lo que yo mismo me puedo imaginar. Por eso clamo para recibir ayuda para ser mejor!

Eclesiastés 9:1

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

buscar1

BUSCAR

buscar1


Siempre me ha causado una gran impresión ver a personas buscar algo ansiosamente!

Con instrumentos o sin ellos, pero siempre buscando con una actitud de apremiante necesidad!

Pero más sorprendente me resulta imaginar que muchas personas buscan afanosamente algo…que no saben que es.

Es decir: Buscan algo que necesitan o que consideran imprescindible, pero sin saber con precisión de qué se trata.

Si al menos quién busca supiera que busca, tendría más claros sus objetivos. Pero sin saberlo, no solo es difícil sino que es frustrante.

Este interés por la cuestión de la búsqueda, me recuerda a mis tiempos antes de saber de Jesús.

Yo también era de los que buscaba, sin saber muy bien qué!

Era una mezcla de esperanza y desesperanza, de alegría y de pena, de interés y de desinterés.

Fueron muchos años en una búsqueda infructuosa!

Pero buscando aprendí algo: Lo que yo buscaba no era algo que precisara de una manera vital para vivir en lo material.

Era algo que necesitaba en mi interior…aún sabiendo que a lo largo de mi vida siempre me había sentido cuidado, por alguien Superior, pero que no sabía quién era.

Cuando entendí el sentido de mi búsqueda, comprendí en qué consistía mi necesidad y a Quién debía buscar. Pero como siempre, fue ÉL quien me llamó y me llevó a su lado.

Por todo esto, cuando aprecio que hay alguien que está buscando algo para su vida, trato de ayudarle. No me detengo en sus métodos ni en su forma de buscar.

Simplemente trato de que encuentre a quién debe encontrar: Al Señor!

Deuteronomio 4:29

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

childdev

ENSEÑAR

childdev
Conozco el caso de una pastora que ante al pedido de uno de sus jóvenes discípulos de que orara por él, se negó rotundamente.

Recuerdo la expresión del joven que no entendía como quién era su mentora espiritual, se negara de esa manera, lo que originó su reclamo.

Pero, no entiendo como Ud. me niega algo sobre lo que predica constantemente?

Una cosa es predicar sobre la oración y otra cosa es impedir el crecimiento espiritual de las personas.

Yo busco crecer…pero sin orar.

Tu crecimiento será posible cuando ores con tus propias palabras al Señor! Nunca antes!

Este diálogo lo guardo en mi memoria como uno de los momentos más ejemplificadores de lo que significa discipular y ser discipulado.

Es absolutamente legítimo pedir oración en determinadas circunstancias. Lo que no es bueno, es orar siempre a su pedido por la misma persona.

Esta forma de tolerancia o comprensión hacia quién está creciendo en su relación con el Señor, es dañino para la propia persona.

Es una situación muy similar a la que se plantea con nuestros hijos, cuando una y otra vez consentimos que no asuman sus propias responsabilidades.

Debemos orar por nosotros mismos!

Esta es la libertad que nos concedió Jesús cuando se constituyó en el Único Intercesor para llegar al Padre!

No hacen falta bellos discursos o palabras maravillosas para llegar hasta Dios. Hace falta que Él pueda ver un corazón ansioso y obediente, que balbucea una oración!

La mejor forma de enseñar a orar, es permitir que la persona busque al Eterno con sus propias palabras, para que el mensaje llegue libre de condicionamientos!

Juan 14:13-14

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

resta2

RESTAURACIÓN

resta2


Jehová estableció una serie de requisitos a Israel, antes de tener la posibilidad de acogerse a las bendiciones prometidas.

Uno de los requisitos que estableció el Eterno es que los israelíes serían limpiados, para que pudieran volver a la Tierra Prometida.

Serían limpiados de todos sus pecados, les daría un nuevo corazón y una nueva actitud para que pudieran adorar al Todopoderoso de Israel.

Este impresionante pasaje que podemos leer en el Libro de Ezequiel, revela la importancia que tiene para el Soberano, que estemos verdaderamente limpios en su presencia.

Esa limpieza no solo está referida a la higiene física, sino a aquella otra que solamente ÉL puede ver porque es la limpieza de nuestro corazón.

Estas palabras puestas en boca del Profeta, nos deben hacer reflexionar acerca de cómo es nuestra vida, como estamos de limpios y como está nuestro corazón.

Seguramente, como me ocurrió en esa mirada hacia el interior, el Señor tendrá que restaurar mi corazón de piedra para ponerme un nuevo corazón de carne.

Esto significa la muerte física?

Significa que ese corazón de piedra debe ser cambiado por uno nuevo, que sea sensible a las necesidades del prójimo para que pueda derramar el Amor que he recibido del Supremo.

Siempre he creído que si no somos capaces de renovar nuestro corazón, nunca podremos renovar nuestra mente, porque los pensamientos prevalecerán sobre lo que Dios nos manda.

Si quiero ser limpio debo confesar mis pecados y debo confesar con mi boca el intenso deseo de ser Restaurado para poder ser realmente un hombre nuevo en Jesús.

Oremos por ello! Oremos por la Restauración!

Ezequiel 36:26

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

bib2

EL ORIGINAL

 

bib2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se atribuye esta historia a la madre de un músico, que estaba interpretando una composición muy conocida.
Ella le dijo: Que estás tocando?

Pero acaso no conoces este tema? Son los arreglos que le hacemos para interpretarla.

Si hijo, pero de tantos arreglos, nos estamos olvidando del original!

No deja de ser sorprendente que un diálogo coloquial tenga esta trascendencia, porque efectivamente la madre le reprochaba al hijo dedicarse tanto a los arreglos, olvidando la calidad del original.

Si aplicamos esta historia a nuestra vida de creyentes, tal vez nos sorprenderíamos por las veces en que nos apartamos de la Biblia y nos dedicamos a las interpretaciones que algunas personas hacen de su contenido.

Siendo como es el original, la Palabra de Dios!

Pareciera que nos atraen más las conclusiones de otras personas, que lo que mismo Creador nos habla a través de su maravilloso mensaje.

Un amigo me reprochaba la radicalidad que encierra esta historia, argumentando que era bueno escuchar lo que otras personas decían.

Y desde luego que lo es, pero nunca abandonando la fuente principal de Sabiduría que es la Biblia!

Muchas de las teologías que hoy corrompen y dañan la Iglesia de Cristo, se originan en erróneas interpretaciones del original, como diría la madre del músico.

Debemos de tener especial cuidado con estas desviaciones, porque terminan afectando seriamente a las personas que se están iniciando en el conocimiento de la Palabra de Dios.

Nunca un mensajero será más importante que el mensaje, del mismo modo que nunca una interpretación humana será más importante que el mensaje original del Señor.

Hebreos 1:1

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

 

para1

PARALÍTICO

para1

El Poder de Jesús es el mismo que hemos recibido cada uno de nosotros!

Por qué no lo utilizamos?

Bueno es que nos preguntemos esta cuestión tan vital para nuestra vida de creyentes y sobre todo, para quienes son nuestros prójimos.

En el Evangelio de Marcos, se nos enseña como Jesús perdonó los pecados a un paralítico, por la fe de sus amigos quienes lo llevaron hasta donde Él estaba.

No fue fácil hacerlo, porque debieron hacer una abertura en el techo de la casa para poderlo presentar al Hijo del Hombre, porque la postración del hombre era muy severa.

Jesús viendo la fe de ellos, de sus amigos, le perdonó sus faltas.

Pero, como siempre hay un pero en todo, los escribas se preguntaron porque este hombre blasfema, si el único que puede perdonar pecados es Dios?

Jesús conociendo sus corazones, les anunció: el Hijo del Hombre tiene potestad sobre los pecados para perdonarlos y para sanar y entonces mandó al paralítico que abandonara su lecho y volviera a su casa.

Ante semejante demostración del Poder de Cristo, aún dudamos?

Tengo que decir: Aún dudo?

Por qué ese sentimiento de duda?

Simplemente porque nuestra fe está condicionada por las circunstancias y fundamentalmente por nuestro temor enfermizo al ridículo.

Es evidente que no soy yo el que sano, sino el Poder que Jesús ha delegado en mí, en nosotros. Entonces, por qué no obramos con la Autoridad que hemos recibido?

Una pregunta que debe responder cada uno, en su interior.

Pido perdón por mi falta de fe, de confianza. Pido también la Valentía que viene de lo Alto, para obrar como un auténtico discípulo de Jesús!

Marcos 2:9-11

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com