Hace un tiempo un amigo tuvo la oportunidad de intentar mejorar su nivel laboral.
Quienes decidieron sobre sus capacidades le recomendaron que siguiera estudiando y que luego tendría una segunda alternativa.
Pasaron un par de años y mi amigo no solo que no estudió sino que además sigue criticando a quienes lo evaluaron.
Por cierto que creo que él mismo se ha negado la posibilidad de cambiar el rumbo de su vida, tal vez por desidia o tal vez por rencor. Y lo más grave: culpando a Dios por lo sucedido
Esta situación ha sido motivo de muchas reflexiones, porque el caso de mi amigo no fue el primero y tampoco, seguramente, será el último.
El Eterno no tiene ninguna culpa por nuestra falta de voluntad o por las actitudes equivocadas que adoptamos, porque ÉL nos concede los talentos para que hagamos buen uso de ellos.
Pero nunca incidirá en nuestras decisiones, porque cada uno tiene el derecho de ejercer su libre albedrío. Con tristeza por mi amigo, me esfuerzo por no repetir su ejemplo.
Proverbios 4:19 El camino de los impíos es como la oscuridad;
no saben en qué tropiezan.
Provérbios 4:19 O caminho dos ímpios é como a escuridão; nem conhecem aquilo em que tropeçam. Diego Acosta / Neide Ferreira
Con notable ligereza se habla de nuevos modelos de familia, de nuevos modelos familiares.
Es que algo ha cambiado con relación a la familia compuesta por hombre-mujer?
Según lo que respondamos, estaremos identificando nuestra concepción de la vida, como su fundamento esencial.
Quienes creemos que la familia es el máximo nivel posible para la relación entre un hombre y una mujer, lo aplicamos con el rigor que se debe tener con todo lo relacionado con el Eterno.
ÉL estableció la unión entre el hombre y la mujer, como la culminación más elevada de la Creación y por tanto en el único modelo familiar posible.
Quienes no creen o reniegan de Dios, se aventuran a defender alternativas diferentes, podríamos decir que desafiantes de la Autoridad del Supremo.
Pero la razón no se adquiere por desafiar al Creador, la razón se defiende desde la perspectiva que siendo quién nos ha dado la vida, nadie como ÉL puede determinar qué es lo mejor para reproducirla.
Más de una vez me preguntaron si era un hombre feliz.
Y también más de una vez dije que no sabía exactamente qué significaba ese estado y por lo tanto no estaba en condiciones de responder.
En el fondo, creo que ser feliz para muchas personas no es otra cosa que hacer lo agradable, lo que provoca notoriedad.
Desde lo mundano la búsqueda de la felicidad es casi obsesiva, porque se fundamenta en el esfuerzo personal y también en los logros conseguidos.
En otras palabras, la felicidad se asienta sobre obras que tienen repercusión social o generan notoriedad de quienes las realizan.
Ser feliz por las obras, es lo mismo que pretender la Salvación por los hechos y en ningún caso por la fe que es capaz de transformar vidas.
La felicidad tiene otra perspectiva y no es otra, que aceptar lo que Dios tiene para cada uno sabiendo que es lo perfecto para cada momento de la vida.
Salmo 92:5
ES – Cuán grandes son tus obras, oh Jehová!
Muy profundos son tus pensamientos.
PT – Quão grandes são, Senhor, as tuas obras!
Mui profundos são os teus pensamentos!
Científicos escoceses analizaron el sorprendente caso de una hembra del conocido como pez espinoso, que fecundó sus huevos cuando aún estaban dentro de ella.
Ante lo que consideraron un «milagro» llamaron a la hembra María, pues había sido fecundada sin conocer varón, según sus propias expresiones.
Luego de numerosas explicaciones acerca de este hecho tan llamativo, los mismos científicos que se atrevieron a llamar a una hembra de sinuoso como María, finalmente esclarecieron el supuesto milagro.
Simplemente se trata de un caso muy singular, en el que la hembra podría haber estado en un nido donde otras hembras de la especie fueron fertilizadas por el esperma de sinuosos machos.
Sin embargo luego de esclarecido el caso, se insistió en que también podría tratarse de un cambio evolutivo o genético en el mecanismo reproductivo de la especie.
Leyendo despreocupadamente el comentario, bien podría suponerse que algo raro ha ocurrido o que efectivamente hay un caso de evolución.
Ni lo uno ni lo otro y los propios científicos precisan ahora buscar nuevos casos para fundamentar sus teorías y descubrir otra hembra a quién llamar María.
En todo caso, es aplicable aquello de que no ofende el que quiere, sino el que puede. Pero ante estos hechos, bien podríamos decir que ofensa no hubo pero sí una torpe manifestación de la tontería humana, cuando se reniega a Dios o se pretende ridiculizarlo.
Cuando mencionamos la palabra deportistas, casi como una conclusión obvia, pensamos en esfuerzo físico.
Si se es deportista, es evidente que entonces estamos hablando del uso del cuerpo, para participar como aficionado o como profesional de actividades que son propias.
Pero en estos tiempos de confusión generalizada y podríamos decir alentada, se está hablando de deportistas…electrónicos.
Tal vez sea una deliberada e intencionada manera de contribuir a la confusión de todo tipo, hablar de que una persona puede ser deportista-electrónico.
Si groseramente se intenta cambiar lo que Dios Creó como a un hombre y una mujer, ahora se añade otra contradicción para que las mentes secuestradas por todo lo frívolo, se mantengan en la confusión.
Puede parecer una cuestión menor, pero de ninguna lo es, cuando se trata de sacar de su quicio, aquello que solamente puede ser de una determinada manera.
Si de lo que se trata es de mencionar la posibilidad de hacer competiciones electrónicas, lo razonable es que se busque el nombre adecuado, pero no el de deportista.