A BÍBLIA ENSINA – Boca
Não multipliqueis
palavras de altíssimas
altivezas,
nem saiam coisas árduas
da vossa boca;
porque o Senhor é o
Deus da sabedoria,
e por ele são as obras
pesadas na balança.
1 Samuel 2:3
Não multipliqueis
palavras de altíssimas
altivezas,
nem saiam coisas árduas
da vossa boca;
porque o Senhor é o
Deus da sabedoria,
e por ele são as obras
pesadas na balança.
1 Samuel 2:3
No multipliquéis
palabras de grandeza
y altanería;
Cesen las palabras
arrogantes de vuestra
boca;
Porque el Dios de todo
saber es Jehová,
Y a él toca el pesar las
acciones.
1 Samuel 2:3
La erupción del Volcán de Fuego sorprendió por su extraordinaria potencia. Ha provocado por lo menos 25 muertos y también más de un millón de personas afectadas.
Las imágenes que se originan en el país Centro americano son tremendas y conmovedoras, al revelar la magnitud de los daños que ha provocado la erupción.
La capital, Guatemala también se vio oscurecida por el manto de cenizas y el aeropuerto La Autora, debió ser cerrado como consecuencia de los problemas de visibilidad.
La columna de humo se elevó por encima de los seis mil metros y se verifican las primeras asistencias de países vecinos, para tratar de aliviar la situación de los pobladores más afectados.
Diego Acosta
Blog del TIEMPO!
Un notorio telepredicador de la llamada teología de la prosperidad, exhibía sin ninguna clase de inhibiciones los resultados de sus mensajes.
Se declaraba poseedor de tres aviones privados y reclamaba A sus fieles, que le apoyaran para poder comprar un cuarto avión más grande y potentes que los que tiene.
Siguiendo con la sorpresa de su petición, argumentaba que era el propio Dios el que lo había impulsado a reclamar a sus fieles tan importante cantidad de dinero.
Sumando y restando resulta evidente que la teología de la prosperidad es una eficiente manera para convertir en millonarios…a sus predicadores.
Y pensando un poco en profundidad: Que habrá sido de los hombres y mujeres que ingenuamente creyeron en su mensaje y dieron su dinero… a cambio de nada.
La teología de la prosperidad terminó revelando y mostrando su verdadera cara, antibíblica y oportunista.
No juzgamos ni criticamos, solamente apelamos a la Justicia del Eterno, para que sancione a los mercaderes del Evangelio, que no solo se corrompen sino que afectan a quienes no son más que frustrados corrompidos.
En eso confiamos y rogamos por la Misericordia del Supremo, para no caer y ser piedra de tropiezo para nadie.
Diego Acosta