LA SAL DERRAMADA

Sabiendo que debemos ser Sal en el mundo, recordamos cuántos esfuerzos malgastamos en luchas estériles, en conversaciones sin razón, en afanes irrelevantes.

Entonces es cuando nos acordamos para lo que verdaderamente fuimos llamados y es el momento de recapacitar acerca de lo que verdaderamente debemos hacer.

No nos debemos censurar por haber hecho cosas incorrectas con nuestro llamado, pero si debemos reaccionar para no seguir cayendo en los mismos errores.

Hasta cuando perderemos nuestro tiempo con cuestiones irrelevantes? Hasta cuando dedicaremos nuestra energía en las vanidades del mundo? Hasta cuando?

Es evidente que las decisiones son personales y que cada uno de nosotros responderá el día del Juicio por nuestros actos y no por los actos de los demás.

Entonces debemos de preocuparnos de nuestros hechos o de nuestras omisiones, que también cuentan y mucho, a la hora de ser mayordomos de nuestra propia vida.

Aprendamos a distinguir lo verdadero de lo que no lo es, a saber discernir en qué debemos preocuparnos y en qué cosas debemos dejar de lado, porque no contribuyen para el bien de nadie.

El mundo necesita que seamos sal, pero no una sal derramada y sin que preste ninguna utilidad, sino una Sal que contribuya a dar sentido y sazonar la vida de quienes nos rodean, con nuestro testimonio personal.

Lucas 14:34
Diego Acosta García

BUSCAMOS AGRADAR?

Frecuentemente actuamos buscando agradar a las personas con las que hablamos, tratando de crear un ambiente propicio para que el mensaje de Salvación sea eficaz.

También frecuentemente nos empeñamos en ser lo suficientemente agradables como para influir en el ánimo de otras personas, para que puedan aceptar nuestro mensaje.

En otras palabras casi siempre estamos buscando agradar a nuestros interlocutores, mostrándonos distintos de cómo verdaderamente somos y perdiendo nuestra identidad.

Nos hemos preguntado, por qué obramos de esta manera? Quizá la respuesta pueda estar relacionada con nuestro afán de llevar almas al Señor, utilizando cualquier medio.

Debemos recordar que el fin no justifica los medios y por tanto estamos obrando equivocadamente cuando nos mostramos más agradables o diferentes de cómo realmente somos.

Estamos fingiendo una personalidad que no tenemos para que las otras personas puedan formarse una idea de cómo somos los creyentes, en lugar de hablar con firmeza de nuestro testimonio.

La Gran Comisión no debe cumplirse valiéndonos de cualquier artimaña por bien intencionada que sea, porque Jesús no nos mandó a eso sino a llevar Su mensaje.

Obremos con naturalidad, expresemos con alegría la nueva condición que tenemos como hijos de Dios y no busquemos ni convencer ni agradar a nadie, porque finalmente la obra es del Espíritu Santo. No de nosotros.

1 Tesalonicenses 4:1
Diego Acosta García

NO NOS COMPAREMOS

Muchos de los problemas que nos afectan se generan en nuestro afán de compararnos constantemente con otras personas, aún con aquellas que nada tienen que ver con nuestras vidas.

Este afán de compararnos nos lleva a sufrir las consecuencias de la superioridad con la que podamos actuar o con la inferioridad con la que podamos llegar a sufrir.

Tanto en un caso como en el otro, la prepotencia de creernos superiores o la angustia de sentirnos inferiores, conspira contra nuestra propia naturaleza.

Por qué nos comparamos? Simplemente porque nos olvidamos o no deseamos recordar que somos joyas únicas de la Creación y que entre más de siete mil millones de personas que habitamos el mundo, seguimos siendo únicos.

Esta realidad es la que nos negamos a admitir cuando nos comparamos, porque la tendencia natural del mundo es precisamente dirigirnos en esa dirección equivocada.

Si nos comparamos no estamos haciendo otra cosa que convertirnos en esclavos del más cruel de los engaños, porque es imposible que se puedan comparar dos creaciones únicas en su género.

Deberíamos en cambio, recordar las enseñanzas que recibimos para tratar de hacernos semejantes a Jesús, porque sería el ideal de nuestra vida como creyentes y como hijos de Dios.

2 Corintios 3:10
Diego Acosta García

POR QUÉ NOS IMPRESIONA EL BOATO?

 

El boato que muchas ceremonias tienen como uno de sus contenidos principales es una forma de establecer las diferencias entre determinadas personas y el resto de los mortales.

El boato sirve para marcar distancias que se relacionan con el poder material, con las riquezas, con el brillo de lo mundano, con una determinada forma de vivir.

El boato es una especie de síntesis de algo que se nos quiere transmitir y que no es otra cosa que el de hacernos sentir inferiores, frente a personas que por lógica son superiores.

En otras palabras podríamos decir que el boato está dirigido a encandilarnos y a evitar que veamos la realidad, a dejarnos atraer por sus luces deslumbrantes y no reparar en cada cosa que nos rodea.

Y por qué nos resulta tan atractivo el boato? Quizás porque refleje una oscura aspiración de tener una figuración distinta a la que tenemos, quizás porque ansiamos superarnos en la escala social.

Ante estas afirmaciones debemos pensar: Qué tiene de bueno el boato? En qué nos ayuda? Quienes se sirven del boato para enaltecer lo que no debe ser enaltecido, para destacar lo que no debe ser destacado?

Jesús nos dijo que el Hijo de Dios no tenía donde descansar su cabeza y en esa frase nos enseñaba acerca de la humildad, contraria por completo a toda forma de boato. No nos dejemos deslumbrar por nada ni por nadie!

Mateo 8:20

Diego Acosta García

TODO ES RELATIVO…

Conversando con un hermano sobre temas de actualidad, en varias oportunidades utilizó la frase: Eso es relativo…que era evidentemente su postura frente a cuestiones muy graves.

Hablábamos de la defensa de la familia, del derecho a la vida y de la actitud que debemos mantener frente a la corrupción en todos los órdenes que podemos constatar en la sociedad.

Él relativizaba todo, indicando que los hombres somos corruptos por naturaleza y que por lo tanto deberíamos de tener una postura flexible frente a los casos que estábamos comentando.

A la familia había que defenderla, pero en determinadas condiciones. Al aborto lo deberíamos permitir en determinados casos…. Y a la corrupción deberíamos tratar de que no alcanzara grandes proporciones.

En fin… todo era relativo en cuánto a asumir posturas categóricas como se supone que debemos asumir quienes nos llamamos hijos de Dios. Pero al relativizar todos los conceptos… al final su postura era de una tibieza total.

Intentamos hacerle reflexionar acerca de esta actitud frente a la vida y también intentamos que recordara los principios espirituales con los que había sido criado.

Fue inútil. Lo relativo había ganado su corazón y se escudaba en la falsa actitud de ser prudente y no agresivo, de ser comprensivo y no firme. Solo nos queda orar para que el Espíritu le revele el engaño del relativismo y para que no caigamos en lo mismo!

Apocalipsis 3:16
Diego Acosta García

FUE EVA LA PRIMERA FILÓSOFA?

 

En Grecia se dice que la filosofía fue creada cuando un hombre dijo: Miento. A partir de entonces comenzaron los interrogantes que se basaban precisamente en una sucesión de mentiras.

Es notable como esta explicación tiene también otras definiciones, que incluso justificaron los principios marxistas o los del humanismo a partir de lo que se llamó la inmanencia.

Sean como sean las razones que los humanos podamos dar a las creaciones de nuestro pensamiento, lo cierto es que en la mayoría de los casos olvidamos en un acto deliberado lo que la Biblia enseña.

La mentira tiene un padre y podríamos decir que tiene una madre, que fue la primera que recibió una mentira y fue capaz de trasladarla al primer hombre para desencadenar el Plan de Salvación de Dios.

Estamos advertidos acerca de la mentira, aunque nos perdamos en estériles debates sobre su origen, debemos de saber que tiene un origen contrario a la naturaleza de nuestro Creador.

Por tanto debemos ser fieles seguidores de lo opuesto a la mentira, que no es otra cosa que la Verdad, porque solamente con ella no estaremos bajo el yugo del mal, sino que seremos libres.

1 Juan 2:21

Diego Acosta García

LAS OVEJAS DEL SEÑOR

Con demasiada frecuencia podemos comprobar cómo los líderes de las Iglesias consideran a las congregaciones en las que sirven, como si fueran de su propiedad.

Esta práctica está más extendida de lo que nos podamos imaginar y lleva a situaciones francamente preocupantes, porque el sentido de propiedad de los rebaños parece haber cambiado de titularidad.

Muchos líderes consideran a las ovejas como suyas, como propias, como si alguien les hubiera extendido un título de propiedad y en función de eso controlan, administran y en cierta forma persiguen a las ovejas.

Podríamos preguntarnos: Cuál es el fundamento bíblico  que tienen estas actitudes? La respuesta es que están en franca oposición con el espíritu de las enseñanzas del Señor Jesús.

El es buen Pastor, podríamos decir que el Único Buen Pastor y por mucho qué nos empeñemos en manipular el argumento, lo cierto es que las ovejas le pertenecen de manera total, sin ningún género de dudas..

Puede ocurrir que alguien hable de… mis ovejas, pero con el propósito y la responsabilidad de tener que apacentarlas, pero eso tiene claramente el sentido y la dirección espiritual de cuidar y no de poseer.

En estos tiempos tan difíciles que estamos viviendo, es necesario que tanto los líderes como quienes formamos parte de los rebaños, entendamos que el Único Buen Pastor es el Señor Jesús. Y a Él pertenecemos!

Juan 10:11
Diego Acosta García

LOS FALSOS PROFETAS (2)

Cuando los discípulos fueron advertidos sobre los peligros de estas personas, recibieron indicaciones acerca de las distintas formas en las que operan en la sociedad.

Muchas veces nos costará reconocerlos porque utilizan un lenguaje muy lleno de florituras y por supuesto muy atractivo y por lo tanto nos quedamos como si estuviéramos frente a pompas de jabón.

Pero el peligro de los falsos profetas es tan real como lo enseñó Jesús, porque desde siempre están al acecho de quienes viven con poca atención hacia las cosas que los rodean.

Cada día más facilitamos con nuestra frívola actitud casi contemplativa, la acción de quienes viven para destruir, para crear discordia y para afectar a la Iglesia del Señor.

No podemos pensar que el enemigo está lejos de nosotros, por el contrario quizás lo tengamos más cerca de lo que nos podamos imaginar y por tanto es nuestra responsabilidad escudriñar todo para quedarnos con lo bueno.

Los tiempos que corren nos someten a fuertes presiones que puedan llegar a perturbar nuestras emociones o sentimientos, en cuyo caso podríamos ser víctimas propicias.

Estamos en la hora de la Verdad, de la personal y de la colectiva como congregación, es también el tiempo en el que debemos estar más que alertas contra la obra destructora de las falsos profetas.

Mateo 7:15
Diego Acosta García

LA INDIFERENCIA…


Nos contaron que un joven fue despertado por un vecino a altas horas de la madrugada. Para su sorpresa el visitante le pidió… comida para sus hijos y le dijo que varias personas le habían negado ayuda.

Nos podemos imaginar la escena, una persona desesperada y un joven que inesperadamente se encuentra frente a una situación que le era difícil de imaginar.

En la fría indiferencia en la que vivimos un hombre se dirige a otro para pedirle comida para sus hijos…La explicación es muy sencilla: está sin trabajo y el último dinero que tenía lo utilizó para pagar el alquiler.

Con la ayuda recibida solucionó el problema para un día, para dos o tal vez para tres. Pero y los demás días? Qué pasará con esa familia cuando tenga que pagar nuevamente el alquiler?

Que comerán mientras tanto? Que alimentos tendrán en el futuro? Parecen preguntas muy sencillas… porque solamente estamos hablando de comer… pero y todo lo demás?

El alquiler, la  asistencia a clase de los hijos y el no tener trabajo…Este es el drama de muchas personas que ignoramos totalmente, por el simple expediente de no tener contacto con nadie donde vivimos.

Y nos seguimos preguntando: son estas actitudes de creyentes? Es así como debemos obrar quienes nos llamamos hijos de Dios? Que diremos cuando seamos llamados el día del Juicio? Las respuestas son estrictamente personales!

Santiago 4:8
Diego Acosta García

TENEMOS OPCIONES?

Es curioso lo que sucede en nuestra sociedad, en la que todo se relativiza o todo es ambiguo, dejándonos un amplio margen para vivir como para que cada uno elija la forma de hacerlo.

Es curioso, porque a la vez que supuestamente se nos libera de la vigencia de los principios o normas que deberíamos de tener, se nos somete al duro yugo de las estadísticas.

Esos cambios de una dirección a otra, generalmente nos producen tensiones que no sabemos a que obedecen, pero que son fruto de la forma en que vivimos y de la forma en la que aceptamos vivir.

Por un lado se nos dice que todo está permitido y que no debemos dejar que se nos controle, pero también se nos habla de las estadísticas y de los resultados que se nos demandan continuamente.

Somos hijos del relativismo o de la ambiguedad, pero sometidos a la dictadura de las normas rigurosas que nos imponen los resultados que son los que marcan la diferencia entre ser exitosos o ser perdedores.

Podemos sentirnos libres con lo relativo y esclavos con la demanda continua de que produzcamos hechos que puedan ser medidos, cuantificados para entonces felicitarnos o hundirnos en el fracaso.

No importa mucho el daño que esta forma de vida ocasione en las personas, porque en realidad se trata de un modelo que es ajeno a cualquier forma de cuidado hacia lo estrictamente humano.

Por eso se nos advierte que tengamos cuidado con lo que se llama el doble ánimo, que hagamos una cosa y hablemos otra, en abierta oposición la una con la otra. Como hijos de Dios debemos de tener la guía de sus principios.

Santiago 4:8
Diego Acosta García