MATAMOS LA TIERRA?

ANTIVIRUS

Hablar del tiempo suele ser el recurso que más empleamos, cuando no sabemos cómo hacer para romper los silencios incómodos.

Pero, este recurso se transforma en preocupación cuando de verdad hablamos del tiempo y de lo que significa cuando se registran records tras records de altas temperaturas.

Bien podríamos decir, que el calor mata…al planeta en el que vivimos!

Desde que se registran las temperaturas, los últimos cuatro años han sido los más calurosos, lo cual significa que el problema del calentamiento que sufre la Tierra se está agravando continuamente.

Para entender lo que está pasando, los países que suscribieron un acuerdo en París para limitar la suba de las temperaturas a no más de 1,5 grados, están incumpliendo gravemente lo pactado.

Si se mantiene el ritmo de aumento de las temperaturas, no solamente que el acuerdo de París no se cumplirá, sino que se lo duplicará o triplicará, en un plazo muy corto.

La famosa línea roja de las temperaturas, está siendo superada por la realidad, de que los hombres no estamos cumpliendo con el Mandato de ser Mayordomos, incluso de la tierra.

Como siempre ocurre, incumplir los Mandatos de Dios tendrá sus consecuencias. En el caso del tiempo, se podría activar nuevamente el fenómeno del Niño, lo que provocaría olas de calor en Australia, inundaciones en América del sur y sequías en Asia y África.

También habrá otras consecuencias de ciclones y grandes tormentas y de sequías, que afectará directamente a la provisión de alimentos y también de agua potable.

La opción es muy concreta: Cumplimos o incumplimos el Mandato de ser Mayordomos de la Tierra. Cada uno tiene su parte de responsabilidad. Ineludible e irrecocable.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

 

 

 

HAMBRUNA MUNDIAL POR SISMO

HACIENDO MEMORIA – MI

19 de Febrero de 1600

La violenta actividad del volcán Huaynaputina, que está ubicado al sur del actual Perú, en la Cordillera de los Andes, provocó la mayor lluvia ácida de la Edad Media.

La erupción afectó durante más de dos años a la agricultura de vastas regiones del planeta, provocando graves daños en la producción de alimentos. Se considera que por lo menos fue cuatro veces mayor que la del Vesubio, que devastó a Pompeya.

Las muertes por falta de comida se contabilizaron por millones y uno de los hechos históricos más singulares originados en América del Sur.

Diego Acosta

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