OTROS dioses

CONGREGAÇÃO

SÉTIMO MILÊNIO

Comunhão com ele.” (I João 1.6) – Quando, pela fé, nos unimos a Cristo, fomos colocados em uma comunhão tão completa, que nos tornamos um com Ele. Os interesses dEle e os nossos se tornam mútuos e idênticos. Temos comunhão com Cristo em seu amor. Amamos o que Ele ama. – Spurgeon

Acordei com a palavra: fazem ou têm outros deuses!

Comecei a pensar o que seria “outros deuses”, seriam ídolos? Imagens? Mas…o que é um deus, que lugar ocupa na nossa vida? Que “poder” damos a esse deus?

Um deus, no meu ponto de vista, é algo ou alguém que tem o domínio da vida, mente e, principalmente, do coração. Aquilo que direciona e guia os princípios, pensamentos, opinião e até gostos (musical, visual, estética, etc.).

Quando Deus fez o homem, Ele o fez à Sua imagem e semelhança, para ter identidade com Ele, gostar do que Ele gosta, pensar como Ele pensa, ver com Ele vê

Na meditação do Spurgeon hoje falava da “comunhão… tornar mútuo e idêntico”, ou seja, IDENTIDADE.

Enquanto buscarmos identidade fora daquela para a qual fomos criados só encontraremos vazio.

Hoje em dia, mais do que nunca, as pessoas buscam eternizar momentos de felicidade ou alegria para demonstrar que são felizes, sim.

Quem não conhece uma pessoa que posta algo no Facebook ou Instagram, e na verdade a vida dela não tem nada que ver com a imagem postada? Todos nós conhecemos!

Satisfação própria, liberdade de ação, filosofias sem fundamento, princípios destorcidos, vidas insaciáveis, almas sedentas… deuses mortos, sem braço, mão ou pé. Deuses criados com as nossas mãos.

Qual é a solução? A única que pode existir: Voltar ao princípio, voltar a ter a identidade com Aquele que nos criou.

“Era uma vez uma geração que se dizia livre e era dela mesma, que buscava a alegria eternizando momentos para demonstrar que era feliz, sem saber o que era isso, que busca varecordar o que era ser feliz revivendo tempos não vividos; era uma vez… uma geração que achava que Deus era para os avós, que não tinham nada mais e não “evoluíram”, não eram “cultos”… era uma vez uma geração que tinha outros deuses…”

Seja a pessoa que muda a história e não faz parte dessa geração!

Elié Ferreira

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OBEDIÊNCIA

CONGREGAÇÃO

SÉTIMO MILÊNIO

Fica uma pergunta no ar:
Como, a que, e a quem obedecer?
Vejo a obediência como uma atitude particular.
Não depende da opinião de ninguëm, mas de ninguém mesmo, só Daquele a quem eu devo obediência.
Pedimos muitos conselhos, inclusive a profissionais de aconselhamento, pastores, pais, amigos, etc…
Mas, creio eu, que dentro de nosso coração sabemos a quem e a que obedecer.
Disse Jesus: VÓS SEREIS MEUS AMIGOS SE FIZEREM O QUE VOS MANDO!
Ele é Nosso Amigo, e quer que sejamos Seus amigos.
Para ser seu amigo, temos que fazer o que Ele manda, assim de claro!
Além de obedecer, devemos também crer em SUAS PRECIOSAS PROMESSAS. Recordá-las, e crer que FIEL É O QUE PROMETEU, O QUAL TAMBÉM O FARÁ!
Se alguma promessa do Senhor não se cumpriu em nossas vidas, o problema deve ser nosso, porque ELE É FIEL, quem peca na infidelidade somos nós, levados por influências externas, concorda comigo?
Bem, esta é minha experiência…
Muitos, em certo tempo, me chamaram de louca, inclusive até eu me achava louca…rsrsrsrs
Espero que tenha sido por ser obediente…rsrsrsrs

Pra. Arlete Batista Ferreira

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ALABAR A DIOS

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Alabar a Dios es mucho más que cantar o tocar, es una vida rendida en admiración al Admirable, es dejarse guiar por el Consejero, es vivir bajo el gobierno del Príncipe de Paz.
Cuando es así no cantamos por cantar, cantamos con conocimiento y sabiduría y entonces alabaremos y se moverá el Espíritu de Dios. No es una emoción, es Poder de lo alto para sanar, liberar y transformar. Cuando es emoción, nos emocionamos y después… nada; todo vuelve a ser igual, vivir en derrota, fluctuantes y carnales. Hay que ser prudentes, declaramos tantas palabras sin poder cuando cantamos con emoción.
Hay una alabanza que dice:
«En todo momento alaba al Señor, en todo momento.
Cuándo hay risa, cuándo hay llanto.
Cuándo hay alegría o tribulación
Cuando llueve o cuándo sale el sol
Siempre alabo al Señor»
¿Son ciertas cada una de esas palabras, son vida en nuestra vida?
Si no son una emoción, saldrán de nuestra boca con poder, pero si no van impregnadas del Espíritu entonces serán palabras huecas y vacías, que perderán toda validez cuando terminemos de cantar.
(Porque Dios es el Rey de toda la tierra;
Cantad con inteligencia) Salmo 47:7
Dios no busca alabanceros ni cantantes, busca adoradores que le adoren en Espíritu y en Verdad.

Lourdes Diaz.

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CADA UNO…

CONGREGACIÓN

SÉPTIMOMILENIO

Tratando de sacar algunas conclusiones, impresiona advertir que nuestra relación con Dios se magnifica, cuando tenemos problemas o estamos tristes o angustiados.

Será una novedad para el Creador?

Estoy convencido de que NO, porque nos conoce como nadie y desde antes que nadie, por lo que sabe como somos y de lo que somos capaces de hacer.

En tiempos de bonanza, nos creemos seres superiores, que incluso hasta podemos prescindir del propio Altísimo. Así somos y ese es un resultado que confirma nuestro comportamiento.

La cuestión cambia cuando llega la hora de la aflicción, la hora difícil de la prueba y más todavía, cuando no comprendemos que está pasando y por qué nos está pasando.

Es en ese momento, cuando nuestras fuerzas han menguado, cuando advertimos que no somos capaces de hacer nada por nosotros mismos, nos acordamos del Eterno.

Esta es la triste realidad con la que obro y seguramente muchos creyentes hacen exactamente lo mismo. Por qué llegamos a estos extremos?

Diego Acosta

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MANDATOS

 

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Con demasiada frecuencia nos olvidamos de los Mandatos que nos ha dado Dios y también su Hijo Jesús.

Pareciera que consideramos que estos Mandatos tienen el carácter de optativos y que no nos conciernen en forma directa.

Incluso hay quienes aseguran no vivir bajo la Ley y por tanto todo lo que signifique Mandamientos quedamos exentos de ellos.

Esto contradice frontalmente con lo que dijo Jesús, cuando afirmó que no solamente que no había venido a abolir la Ley sino que había venido para cumplirla.

Por tanto el ejercicio de Obediencia hacia lo dispuesto por el Eterno, es absoluto y no podemos quedarnos al margen bajo ninguna causa ni por ningún pretexto.

Esto también encierra una promesa del Omnipotente, como por ejemplo en el caso de honrar a nuestros padres, para que nos vaya bien y vivamos muchos años.

Pero, pensemos: Que nos ocurrirá si no cumplimos con el Mandato de honrar a nuestro padre y a nuestra madre?

Lo contrario de la promesa: No nos irá bien ni viviremos muchos años.

La vida de cristianos no es un juego!

Así como nos regocijamos con las bendiciones, debemos ser fieles cumplidores de las obligaciones.

Y nuestra vida no es una aventura caprichosa, sino una Verdad que nos puede llevar a la Eternidad.

Diego Acosta

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LA INTEGRIDAD

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Somos parte de quienes sostienen que el fin de los siglos anunciado por Jesús, está muy cercano.

No nos apoyamos ni en un sentido religioso de sus palabras, ni en la voluntariedad, ni en la tentación de parecer más cristiano que otros.

Solamente nos detendremos en un aspecto, que rara vez se menciona con relación a este tema. El fin de los tiempos, tiene una evidente relación con cada uno de nosotros.

El fin puede llegar antes del propio regreso de Jesús, porque habrá llegado el término de nuestra vida!

Para decirlo más claramente: El fin de los siglos, puede llegar como le ha llegado a millones de personas desde hace casi dos mil años, simplemente porque les ha llegado la muerte física.

Y pensando en ese fin es que debemos dar un paso sustancial en la dirección correcta: No desviarnos ni a derecha ni a izquierda en el Camino que es el propio Hijo del Hombre.

Esto significa nada más ni nada menos, que debemos de poner todo nuestro esfuerzo para acercarnos al modelo de la Perfección que es Jesús.

Cada día que pasa nuestro fin se acerca, aunque no coincida con el fin de los siglos!

Pablo debió escribir a los primeros cristianos para alertarlos de que el final no llegaría de forma inminente como se creía, erróneamente.

Lo que si llegaría sería el fin de la vida personal, que fue exactamente lo que ocurrió. Esto es así porque nos olvidamos que el Tiempo de Dios es Eternal y el nuestro tiene un límite.

Recordar esta cuestión tan trascendente, puede parecer un acto de gran negativismo, por usar una palabra coloquial de este tiempo.

Todo lo contrario, estamos advertidos a no ser engañados por el propio Jesús y lo primero que debemos hacer es no engañarnos nosotros mismos.

Tanto nuestro final personal como el fin de los siglos, llegará en el momento que solo el Padre sabe!

Razón más que suficiente para que busquemos ser cada día mejores, con la visión de Cristo. Y el principio de ser cada día mejores, se basa en nuestros hechos para que sean la evidencia de nuestra fe.

Y el primero de ellos, no puede ser otro que servir y no servido.

Diego Acosta

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CRUZ Y TUMBA VACÍAS

CONGREGACIÓN

DEL SÉPTIMO MILENIO

Más de 1.900 años después sabemos que Jesús es el Mesías prometido del Antiguo Testamento!

Sin ninguna clase dudas y en el tiempo que conmemoramos su Gloriosa Resurrección, aguardamos confiadamente su Segundo Advenimiento.

Pero es bueno recordar como fueron aquellos días que cambiaron para siempre la Historia de la Humanidad, para los habitantes de Jerusalén y más precisamente para el grupo de hombres que estuvo estrechamente ligado a Jesús.

Para los judíos su condena y ejecución significó según entendieron en esos días, el fin del problema que había planteado un humilde profeta venido de Nazaret.

Para los romanos fue también el final de un problema que habían creado a Poncio Pilatos, las diferencias entre los judíos habitantes de Jerusalén.

Creemos no equivocarnos al afirmar que también para los discípulos había llegado el final, porque a pesar de las tres advertencias del Hijo del Hombre, sobre su muerte y Resurrección no terminaron de comprenderlo y aceptarlo.

Más todavía: El hombre a quién Jesús llamó amigo, sería quién lo entregara miserablemente por 30 denarios, buscando él mismo su propio fin colgado con una soga.

Aquel viernes terrible, significó la huida de los hombres más cercanos a Jesús. Temían por su vida, como le sucedió a Pedro y los demás trataron de permanecer lejos para no ser recordados como los frustrados seguidores.

El viernes la Cruz de Jesús quedó vacía al ser depositado su cuerpo en la tumba y el domingo fue precisamente ese lugar el que quedó vacío.

Jesús había Resucitado!

Se cumplieron todas las profecías del Antiguo Testamento y en especial la que formuló Isaías y que conocemos como el Canto del Siervo, que leemos en el Capítulo 53:10-11 de su Libro.

Por ser especialmente significativo, recordamos con temor y temblor lo que Pablo nos dejó como legado para nuestra fe en 1 de Corintios 15:1-9

Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;

por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;

y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

y que apareció a Cefas, y después a los doce.

Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.

Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;

y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.

Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.

Por eso, recordemos que el Bien triunfó sobre el mal, que la Vida triunfó sobre la muerte, para siempre. Por eso la tumba y la cruz están vacías!

Diego Acosta

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PRIMERO DIOS


CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Cuándo le preguntaron a Jesús cuál es el gran mandamiento de la ley, él contestó: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”, Mateo 32:27.
Este es el grande y primer mandamiento, parece fácil pero no lo es, podemos pensar que lo cumplimos pero fallamos constantemente. ¿Es fácil amar a quién no ves y ponerle en primer lugar? ¿ Preferir a Dios antes que a padre o madre, hijos, o antes que la pareja? ¿Antes que el trabajo? ¿Antes que los amigos?¿Antes que las posesiones?
¡¡Si, antes y ante todo!!
Es difícil cumplir con este mandamiento, no voy a hablar de nadie, puedo ponerme a mí misma de ejemplo. Para mí es un reto diario, no poner a nadie ni nada antes que a Dios, pero también reconozco mí cobardía a la hora de tener que recordarle a personas queridas y especiales para mí, que se están equivocando, que están dejando a Dios en un segundo o tercer plano; que cuándo ponen a sus hijos, a su pareja, su trabajo, antes que a Dios le están deshonrando.
Siempre me digo a mi misma ¡Eres una cobarde! Porque lo que no quieres es molestar a la otra persona, también me digo: ¡Eres una sentimentalona!! Porque como la tal o cual persona es tu amiga no quieres enfadarla.
Los cobardes no le gustan nada al Señor, la cobardía es un síntoma de miedo, Proverbios 29:25 dice: “El temor al hombre es un lazo, pero el que confía en el SEÑOR estará seguro”. Por cobardía Elí perdió su sacerdocio por cubrir y no amonestar a sus hijos. Pero lo más rotundo es lo que nos advierte Apocalipsis 21:8 los cobardes no entrarán al Reino.
Los sentimentales tampoco le agradan al Señor, el sentimentalismo es un mal consejero. Cuándo Jesús anuncia a sus discípulos que le es necesario ir a Jerusalén y allí padecer mucho, Pedro le quiso disuadir diciéndole: “Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca”, Mt.16:22.
Pedro le estaba hablando al amigo, al maestro, al compañero que les había acercado el Reino de Dios, con el que se deleitaba, no quería perderle, ya no podía imaginarse su vida sin él.
La respuesta de Jesús fue contundente: !!Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Mateo 16:23
Poner la mira en las cosas de Dios es darle a Él las primicias, el primero en todo.
Por eso hoy quiero decirte a ti que lees, escudríñate, ¿qué es lo primero para ti? Dejas de orar? Dejas de acudir a la iglesia? Dejas de cumplir con el compromiso adquirido con Dios?
También quiero pedirte que te examines ¿ eres cobarde? ¿ eres sentimental? Pues tú cobardía y sentimentalismo le desagradan a Dios tanto como el que lo relega a un segundo plano.
De tal manera te ama Dios que dio a su único Hijo para que no te pierdas y tengas vida eterna, pero Jesús fue a la cruz primero porque amaba al Padre y no quería desobedecerle y después por amor a ti. Pon a Dios en primer lugar y todo lo que amas, lo que necesitas o lo que quieres, Él, lo tendrá en sus manos y lo guardará para ti.
Jesús lo tuvo claro, su decisión le llevó a negarse a si mismo. Decide.

Lourdes Diaz

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LA PALABRA

Dios le reveló a Moisés como fue la Creación y destacó de manera muy especial, que todo fue hecho con el Poder de su Palabra

El Eterno estaba magnificando ante los hombres el Poder de su propia existencia, antes de la Eternidad y antes de que comenzara el Principio, como se escribió en Génesis.

Por esta razón debemos de tener especial cuidado con la Palabra. Con la Palabra de Dios para estudiarla, comprenderla y vivirla y también con nuestras propias palabras.

Es sorprendente como el Soberano nos concedió el uso de la palabra, tal vez lo único en lo que nos podemos  aproximar a su Grandeza.

ÉL habló y Creó todo lo que conocemos y lo que desconocemos.

Nosotros hablamos y podemos dar vida o dar muerte a lo que sí conocemos.

Es decir: Si bendecimos a una persona, a una situación, a una iglesia, a un país, estamos dando vida a través de la palabra viva que trae consigo el Poder de Dios.

Si maldecimos, estamos desatando las fuerzas oscuras, opuestas a la Santidad del Altísimo y generamos muerte a los mismos que antes podríamos haber bendecido.

De allí la importancia de la Palabra.

La de Dios porque es la del Omnipotente y del Justo de Israel y la nuestra, porque puede ser la expresión de lo mejor o de lo peor de hombres y mujeres que somos una parte imperfecta de la Creación.

Reflexionemos sobre esta cuestión, porque es necesario advertir que cuando bendecimos también estamos trayendo bendiciones a nuestra propia vida.

Pero cuando hacemos lo contrario, estamos llevando el mal a otros y trayéndolo a nuestra propia vida y a nuestra casa.

No en vano Jesús nos advirtió que en el final de los tiempos, tengamos cuidado para que nadie nos engañe. Y tal vez debemos hacerlo para cuidarnos de nosotros mismos.

De nuestro engañoso corazón que nos puede llevar a decir cosas, que lamentaremos el resto de nuestra existencia.

Diego Acosta

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CALZA TUS PIES Y CORRE

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

La letra de una canción dice: con mi Dios yo saltaré los muros, con mi Dios ejércitos derribaré, el adiestra mis manos para la batalla… la cantamos tantas veces, pero… ¿ la creemos? ¿ la vivimos?

Son muchas las batallas en la vida de un cristiano, tenemos las que enfrentan todos los seres humanos, más las que se añaden por ser un hijo de Dios; lo que me sorprende es lo desprevenidos que estamos en ocasiones y como caemos en la trampa de la discusión, del juicio, de la división, del desánimo, caemos en la tibieza, en la amargura, el resentimiento, la indignación, entramos en polémicas y murmuraciones o dejamos que la duda nos aleje del Señor.

Hace unos días me encontré con alguien que servía al Señor y que alababa a Dios y oraba al Padre; se había desencantado y dejó que en su corazón entrara queja hacia los hombres, se apartó del Señor y ahora su vida va mal pero no lo reconoce, sigue enfadada con Dios. Por supuesto ella no se culpa, la culpa es de los demás.

La palabra de Dios dice en la Carta de Efesios 6: 12 que no tenemos lucha contra sangre ni carne… estamos advertidos, tendremos luchas, se nos presentaran batallas pero Dios nos dice que tenemos que estar fortalecidos en el poder de su fuerza. No caigas en el engaño, no dejes que tus pies queden presos en las asechanzas entretejidas para hacerte sucumbir de la fe.

En otro versículo del mismo capítulo dice:  y calzados los pies con el apresto del Evangelio de la paz. Apresto es: Preparación a que se someten los tejidos para que tengan mayor consistencia. Si lees la palabra de Dios, si hablas con Él, si le escuchas, si le honras, si le obedeces,  si atesoras la palabra leída y la pones por obra, tu tendrás esa preparación, tu tendrás consistencia, resistencia y podrás enfrentar cada prueba y cada dificultad que venga a tu vida, sabrás que aquello que te está pasando no es culpa de nadie, es algo para lo que Dios te ha preparado. Hay un verdadero enemigo, de eso también aprendes con el Señor y además te da las armas para vencerle, no debes temer. Pero hay un enemigo verdaderamente peligroso para ti, Tú, tú mismo . Has de aprender a conocerte y a someterte a Dios, salta ese muro, derriba ese ejército, Dios te adiestra, te prepara para la batalla, eres más que vencedor. Calza tus pies y corre la carrera de la fe.

Lourdes Diaz

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