REACCIONAR

DEVOCIONAL

Un simple hecho, puede alterar nuestros comportamientos y hacernos olvidar lo sustancial.

Esta reflexión se origina en un episodio que en un principio tuvo mucho de casual, pero que en su momento me alteró y preocupó.

Tanto que tuvo que ser el Espíritu, quién me hiciera volver a la realidad y recordar que siendo hijo de Dios, no podía comportarme de esa manera.

Era necesario reaccionar!

Tengo conciencia de que todo lo que me ocurre está bajo la Soberana Voluntad del Eterno, por tanto cada actitud que adopte tiene que reflejar mi obediencia y mi fidelidad.

Pero, si no consigo reaccionar ante un hecho más o menos trivial, cómo tendré una responsabilidad mayor en mi parte de la extensión del Reino?

Como podré afrontar cuestiones verdaderamente importantes, sino soy capaz de obrar ante lo pequeño o circunstancial?

En definitiva, es necesario que aprenda a obrar como hijo de Dios, no como un hombre temeroso ante otros poderes nefastos. Teniendo como tengo la certeza, que no hay Poder mayor que el del Altísimo!

Jeremías 10:6

No hay semejante a ti,
oh Jehová;
grande eres tú,
y grande tu nombre en poderío.

Jeremias 10:6

Ninguém semelhante a ti,
ó Senhor;
tu és grande,
e grande é o teu nome em força.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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EL TRABAJO

Blog del TIEMPO!

En el Día que se conmemora los trágicos acontecimientos que generaron la fecha del Trabajo, es relevante remitirnos a la Palabra de Dios.

En el Libro de Jeremías Capítulo 22 versículo 13 leemos:

!Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas sin equidad,

sirviéndose de su prójimo de balde,

y no dándole el salario de su trabajo!

Jeremias 22:13: 

Ai daquele que edifica a sua casa com injustiça e os seus aposentos

sem direito;

que se serve do serviço do seu próximo, sem paga,

e não lhe dá o salário do seu trabalho.

Los hombres ignoramos los Mandatos del Eterno y debemos asumir sus consecuencias. El Mandato del salario, lleva implícito el honrado cumplimiento de las labores.

Diego Acosta

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