J, C. Ryle / PARA PENSAR / ES
El secreto de un
cristianismo vigoroso
para todos los días,
es estar mirando
siempre para Jesús.
El secreto de un
cristianismo vigoroso
para todos los días,
es estar mirando
siempre para Jesús.
CONGREGACIÓN
del SÉPTIMO MILENIO
Con demasiada frecuencia nos olvidamos de los Mandatos que nos ha dado Dios y también su Hijo Jesús.
Pareciera que consideramos que estos Mandatos tienen el carácter de optativos y que no nos conciernen en forma directa.
Incluso hay quienes aseguran no vivir bajo la Ley y por tanto todo lo que signifique Mandamientos quedamos exentos de ellos.
Esto contradice frontalmente con lo que dijo Jesús, cuando afirmó que no solamente que no había venido a abolir la Ley sino que había venido para cumplirla.
Por tanto el ejercicio de Obediencia hacia lo dispuesto por el Eterno, es absoluto y no podemos quedarnos al margen bajo ninguna causa ni por ningún pretexto.
Esto también encierra una promesa del Omnipotente, como por ejemplo en el caso de honrar a nuestros padres, para que nos vaya bien y vivamos muchos años.
Pero, pensemos: Que nos ocurrirá si no cumplimos con el Mandato de honrar a nuestro padre y a nuestra madre?
Lo contrario de la promesa: No nos irá bien ni viviremos muchos años.
La vida de cristianos no es un juego!
Así como nos regocijamos con las bendiciones, debemos ser fieles cumplidores de las obligaciones.
Y nuestra vida no es una aventura caprichosa, sino una Verdad que nos puede llevar a la Eternidad.
Diego Acosta
HACIENDO MEMORIA – MXDVII
20 de Mayo de 1631
En el marco de la Guerra de los Treinta Años, se registró uno de los episodios más brutales del enfrentamiento, cuando más de 25 mil habitantes de Magdeburgo, fueron asesinados.
El ejército del Sacro Imperio Romano y la Liga Católica, asediaron durante siete meses a Magdeburgo, que finalmente terminó cediendo. Se produjo entonces el episodio que se conoce como el Saqueo de Magdeburgo.
Los soldados atacantes que no cobraban sus sueldos desde hacía meses, se dedicaron primero al pillaje y luego a la masacre de los habitantes. Se estima que de los 30 mil vecinos que tenía Magdeburgo, solo cinco mil conservaron la vida.
Diego Acosta
Una de mis mayores dificultades es la de vivir en este mundo, siendo como creo que soy ciudadano del Reino.
Es decir: Tengo que compartir la realidad de mi tiempo, pero a la vez ser consciente que mi ciudadanía en la del Reino.
Armonizar estas circunstancias, se me hace difícil porque diría que hora tras hora me encuentro con alternativas que me obligan a un constante esfuerzo de visión.
Sigo lo que el mundo me sugiere, me manda, me seduce o hago lo que Jesús determinó?
Está más que claro que no hay ninguna opción posible, pero si reconozco que esa lucha constante a veces me desequilibra y me hace recurrir casi angustiosamente a la Palabra de Dios.
La experiencia personal que se genera con los años, no es suficiente para fortalecer el ánimo, cuando debemos enfrentarnos a la brutal realidad del mundo.
Siempre queda el recurso de actuar en cada situación pensando en cómo lo hubiera hecho el Hijo del Hombre. Maravilloso recurso, infalible y perfecto.
Hebreos 2:18
Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado,
es poderoso para socorrer a los que son tentados.
Hebreus 2:18
Porque, naquilo que ele mesmo, sendo tentado, padeceu,
pode socorrer aos que são tentados.
Diego Acosta / Neide Ferreira
LA OTRA HISTORIA
Como será el mundo cuando dentro de 30 o 50 años las dos terceras partes de las personas vivan en ciudades?
Esto significa que alrededor de cinco mil millones de hombres y mujeres, serán los habitantes de ciudades casi inimaginables por su magnitud.
Un informe de las Naciones Unidas destaca que mientras en este tiempo alrededor del 55 por ciento de la población mundial vive en urbes urbanas, en 2050 ese porcentaje se elevará al 68 por ciento.
Para dar ideas de magnitudes Tokio con 37 millones de personas, tiene más habitantes que Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Estonia, Letonia y Lituania.
Sin embargo en 2028 Tokio dejaría de ser la mayor urbe del planeta para ceder ese lugar a Nueva Delhi en la India, que a su vez como país está creciendo tan rápido que en pocos años más será mayor que China.
Las cantidades son asombrosas: Nueva Delhi 39 millones, Tokio 37 y reflejan un crecimiento constantes. En 1950 la población mundial que vivía en ciudades era de 751 millones mientras que en 2018 esa cantidad se elevará a alrededor de 4.200 millones.
El crecimiento de las ciudades es espectacular: en Asia y África el aumento que tendrán las poblaciones será de un noventa por ciento superior, con relación al que cuentan en la actualidad. Asia tiene el 50 por ciento y África, el 43. Europa, América y Oceanía mantendrían el 50 por ciento de sus poblaciones urbanas.
La condición de ser mega-ciudad se alcanza cuando se superan los 10 millones de habitantes. Hoy son 33 las que tienen esas cantidades, 23 más que las que había en 1990. Pero se anticipa que en los próximos diez años, habrá 10 nuevas mega-ciudades más.
Los problemas de toda índole que representan estos datos, están relacionados con la capacidad que tengan las administraciones de dotar de servicios adecuados a sus vecinos.
Aunque las cifras son abrumadoras, recordamos que cada hombre y cada mujer tiene la responsabilidad, por sí mismo de ser Mayordomo de la Tierra. Esto es indeclinable y ante la magnitud de la situación, más que nunca practicable. Desde hoy mismo.
Diego Acosta
JESUS nos diz:
Não há profeta sem
honra, senão na sua
terra,
entre os seus parentes e
na sua casa.
Marcos 6:4