GOSPEL. ALABANZA GITANA
EL ARCO IRIS DE DIOS
Blog del…TIEMPO!
En estos días en los que se exalta a toda forma de homosexualidad, bueno es recordar cuestiones esenciales.
Una de ellas, es que hemos sido creados Hombre y Mujer.
La otra, que el supuesto símbolo que utilizan indebidamente quienes defienden toda forma de homosexualidad, es ni más ni menos que el símbolo de una Promesa de Dios a los hombres.
El Arco Iris, es la representación visual de que nunca habrá un Diluvio como castigo a la maldad de los hombres.
Honremos el Arco Iris, en lo que verdaderamente representa y no seamos tolerantes para permitir que se le conceda otro sentido.
Diego Acosta
REFLEXÃO – Cura
LEER Y LEER
Siempre me ha parecido maravilloso ver a hombres, dedicando su tiempo a leer la Palabra de Dios.
La causa de esta actitud de admiración, no es otra que ver como el futuro del Evangelio queda asegurado con quienes tienen la responsabilidad de ser cabeza de sus familias.
Esto que puede parecer una cuestión menor, es sin embargo uno de los objetivos deseables, para que cada familia tenga un sacerdote conocedor de la Biblia y además un hombre preocupado por saber más.
Solo ese conocimiento es el que puede asegurar la solidez de la vida conyugal y también la firmeza en la educación de los hijos.
Principios sencillo, pero fundamental para lo que nos ha llamado el Señor!
Quizás haya quién piense que los hombres pueden hacer cosas más importantes. Quizás sí, pero lo primero que debe hacer un hombre es preocuparse en conocer aquello que debe practicar diariamente.
La mujer, como ayuda idónea que es, debe respaldar ese esfuerzo para consolidar una firmeza que será la mejor guía para los niños, que son los padres del futuro.
Pensaba en esto, sabiendo que habrá quienes lo comprendan y quienes lo desechen por considerar que hay cuestiones más urgentes que deben ser resueltas.
Pero precisamente la Palabra nos enseña que primero debemos ayudar a establecer el Reino y luego todo vendrá por añadidura.
Seamos edificadores del Reino!
Así resplandecerá la Gloria del Eterno sobre nuestra vida y la vida de nuestros hijos!
Así lucharemos contra las acechanzas del mundo y las tinieblas que lo dominan.
Deuteronomio 4:9
Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.
Deuteronômio 4:9
Tão somente guarda-te a ti mesmo e guarda bem a tua alma, que te não esqueças daquelas coisas que os teus olhos têm visto, e se não apartem do teu coração todos os dias da tua vida, e as farás saber a teus filhos e aos filhos de teus filhos.
Diego Acosta / Neide Ferreira
REFLEXIÓN – Sana
REFLEXÃO – Pecadores
JESUS disse:
Eu não vim para chamar
os justos,
mas os pecadores, ao
arrependimento.
BRUTAL ARGUMENTO ISLÁMICO
Blog del TIEMPO!
Los dirigentes del estado islámico proclaman la necesidad de que las personas se casen cada vez más jóvenes, con un terrible argumento: Aumentar la natalidad de los musulmanes.
Por esta razón justifican los casamientos con niñas de seis años, tal como hizo Mahoma cuando tenía más de 50 años con una niña llamada Aisha.
Semejante argumento es utilizado para justificar la necesidad de aumentar la natalidad, tal y como lo mandó Mahoma, para afectar el equilibrio con los infieles o sea, con todos los que no somos musulmanes.
Esta es una nueva advertencia que recibimos, para que ignoremos a los tolerantes y seamos conscientes de las acechanzas que deberemos de soportar en lo inmediato.
El alto índice de maternidad de las mujeres musulmanas, contrasta con el bajo de las mujeres de Occidente. Para agrandar la diferencia, el estado islámico establece que las niñas de seis años deben casarse.
Seguimos con la tolerancia?
Acaso en nuestra sociedad no acusaríamos de pedofilia a un hombre que intentara abusar de una niña de seis años?
Y más directamente: Dejaríamos que nuestra hija o nuestra nieta de seis años se casara con un hombre mayor o lo denunciaríamos por abusador?
Diego Acosta
PAN DE VIDA – Pecadores
JESÚS dice:
No he venido a llamar a justos,
sino a pecadores, al arrepentimiento.















