Los hombres tenemos la capacidad de transformar lo virtuoso en algo completamente diferente, obrando con la deliberada intención de acomodarnos a las situaciones que debemos afrontar.
Una de esas actitudes virtuosas es la de la PRUDENCIA, que siempre será una buena consejera contra los arrebatos o los impulsos de los que en la mayoría de los casos, llegamos a arrepentirnos amargamente.
Los beneficios de la actitud prudente son muy evidentes, pero más de una vez nos escondimos de la prudencia, para evitar comprometernos con opiniones que no admiten posturas tibias.
Ese ocultarse revela uno de los aspectos más oscuros de nuestra condición humana, porque nos deja en evidencia por ser cobardes disfrazados de sabios.
Más de una vez confieso que he obrado con esta deliberada forma de proceder, de la que me avergüenzo de solo recordarlo.
Es esta nuestra forma de mostrar que somos hijos de Dios?
Quién puede acreditar en el Ser Supremo, si nosotros lo negamos con nuestros hechos?
Cada vez que la tibieza comience a ablandar nuestra mente y nuestras palabras pensemos como obraría el Señor en una circunstancia parecida.
Deberíamos tener en un lugar bien visible de nuestra memoria aquello que Jesús anunció a los miembros de la iglesia de Laodicea a causa de su tibieza.
No utilicemos la prudencia como la herramienta con la que disimular nuestra indignidad. No es así como nos debemos presentar ante el Trono de la Gloria.
Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
La versión portuguesa afirma que cuando soplaba la brisa vespertina, escucharon que Jehová paseaba por el jardín y entonces se escondieron.
La conciencia les advertía que habían cometido pecado contra lo dispuesto por el Creador y por esa razón y por primera vez buscaban alejarse de su presencia.
Génesis 3:9
Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
Esta forma de expresarse nos revela como Jehová se manifestó a pesar de saber lo que había ocurrido. Utilizó el mismo tono condescendiente que había empleado siempre.
La pregunta fue dirigida directamente al hombre, para que se explicara por su actitud de esconderse de su presencia. La conducta furtiva nunca es posible delante del Creador, como se nos recuerda en el Salmo 139:1-12.
Génesis 3:10
Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
Adán respondió con el lenguaje de la tristeza y también del temor, pero sin ningún síntoma de confesión.
Génesis 3:11
Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?
Debemos reflexionar sobre la actitud del Eterno, que a pesar de saber que el hombre había pecado, esperaba una palabra de arrepentimiento.
Adán por primera vez también, nos muestra como nos comportamos sus descendientes, como nos resistimos a admitir nuestra iniquidad.
La confesión genera perdón, el ocultamiento juicio.
La pregunta del Eterno si había comido del árbol que le había mandado que no comiese, lo dejaba en completa evidencia.
Génesis 3:12
Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
El que tenemos por padre, hizo lo que repetimos una y otra vez: No asumimos nuestra responsabilidad y tratamos de que sea otro el culpable, quién cargue con la iniquidad.
En este caso Adán nos proporciona un ejemplo tremendo de esta actitud: En primer lugar culpa al propio Dios de lo ocurrido, pues se defiende que había sido la mujer que Él le había dado, la que lo había inducido a comer.
Descarga también sobre su compañera parte de la culpa por el pecado. Siempre buscamos que la condena nos afecte lo menos posible.
Adán era plenamente consciente de lo que había hecho, porque fue a él directamente a quién Dios le advirtió que no comiera fruto alguno del árbol prohibido. En este caso no había habido ningún intermediario, por lo que la responsabilidad era plenamente suya.
De allí que su argumento relacionado con que Dios le había dado la compañera, no dejó de ser un modo miserable de tratar de eludir la evidencia que lo acusaba.
La foto corresponde al incendio de la tumba de José el hijo de Jacob.
La convocatoria fue formulada para afectar a Cisjordania y la Franja de Gaza, luego de las oraciones semanales musulmanas.
Durante la madrugada la tumba de José el hijo de Jacob fue atacada con bombas incendiarias, provocando graves daños.
Este hecho fue hecho fue condenado por el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, quién señaló que era un acto “irresponsable”.
La Tumba de José es un lugar de peregrinación para los judíos religiosos en Naplusa, en el norte de Cisjordania, hoy territorio bajo la jurisdicción de Israel.
Ante la convocatoria al viernes de revolución, fueron cerrados los accesos a la mezquita de Jerusalén, a todos los hombres menores de 40 años.
La ola de violencia además de cientos de heridos ha dejado un saldo de 7 muertos israelíes y 32 árabes. La tensión se agravó luego de las últimas oraciones musulmanas en Gaza.
Desde os tempos mais remotos, o ser humano sempre precisou de uma referência para se orientar e poder ir de um lado para outro.
Dessa forma, nossos antepassados foram capazes de se mover por terra e por mar. Com o aperfeiçoamento dos meios técnicos, o método para se orientar de dia e de noite foi aprimorado.
Mas existe alguma coisa que os homens ainda não conseguimos: encontrar um sistema ou método que seja adequado para nos guiar… na vida.
Mesmo que esta afirmação pareça estranha, esta incerteza fez com que centenas e centenas de livros tenham sido escritos, com ideias diferentes e sempre com o mesmo objetivo.
Apesar disso, boa parte dos homens no passo e no presente continua sem encontrar o rumo certo ou, pelo menos, mais ou menos correto.
Por que não somos capazes de resolver esta questão tão importante?
A resposta poderia ser complicada, se quisermos. Mas, na verdade, é muito simples, se não quisermos usar palavras pomposas ou conceitos tão confusos que fazem com que percamos a direção.
Os homens não temos um guia verdadeiro porque não queremos.
Simples e claro, apesar de duro.
Nós sempre tivemos o instrumento ideal para saber como viver e como agir do jeito certo em todas as situações.
O texto que contém tudo aquilo que nós precisamos para poder viver bem e de boa forma, porque a Bíblia tem o mesmo autor que nós mesmos, ou seja, a Bíblia foi criada por Deus.
Se não aceitamos esta Verdade, continuaremos sem guia!
Desde los tiempos más lejanos el hombre siempre precisó tener referencias para guiarse y poder ir de un punto a otro.
Así nuestros antepasados pudieron avanzar por la tierra y por el mar. El desarollo de los medios técnicos perfeccionó el método para orientarse tanto de día como de noche.
Pero hay algo que los hombres no hemos conseguido todavía: Encontrar un sistema o un método que sea idóneo para guiarnos en la…vida.
Por sorprendente que resulte esta afirmación, esa incertidumbre es la que ha provocado que se hayan escrito cientos y cientos de libros con ideas diversas y con el mismo objetivo.
A pesar de ello buena parte de los hombres de los tiempos pasados y del presente, siguen sin encontrar el rumbo correcto o cuando menos, aproximadamente correcto.
Por qué no somos capaces de resolver esta cuestión tan importante?
La respuesta es de una enorme complejidad, si se desea hacerla compleja. Pero es de una enorme sencillez si se desea no enredarse en palabras ni en conceptos algunos tan confusos, que contribuyen a nuestra propia confusión.
Los hombres no tenemos una Guía auténtica, porque nos negamos a tenerla.
Tan claro y rotundo como eso.
Porque muchos hombres y mujeres desde siempre, tuvimos una herramienta más que idónea para saber cómo vivir y cómo obrar correctamente en cada situación.
Es el Texto que contiene todo lo que los hombres precisamos para poder vivir bien y con bien, porque la Biblia tiene el mismo autor que nosotros, es decir la Biblia es la Creación de Dios.
El texto original de las 95 Tesis de Lutero en su versículo inicial utiliza el verbo alemán tut buße que traducido literalmente significa: arrepentíos.
Por tanto el texto que se utiliza frecuentemente:
1. Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo: «Haced penitencia…», ha querido que toda la vida de los creyentes fuera penitencia.
Es una manifiesta tergiversación porque NO hay ninguna referencia Bíblica que respalde que Jesucristo haya dicho: Haced penitencia.
Esta aclaración es fundamental para entender como algunos puntos de las Tesis han sido manipuladas buscando restar el valor de lo expuesto por Lutero.
Para corroborar esta afirmación, reproducimos del Evangelio de Mateo 4:17
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
La cita corresponde a la Biblia versión Reina-Valera del año 1960.
Estamos advertidos sobre esta cuestión, puesto que la penitencia es una doctrina que pertenece a la iglesia católica romana y no a lo que textualmente reproduce la Biblia. Y obviamente a lo expuesto por Lutero en sus Tesis.