MAQUI

MAQUINAR…

MAQUI


Esta palabra, maquinar, siempre me ha impresionado como especialmente peligrosa, porque la he tenido como la expresión de algo que representa la maldad.

Incluso en mi vida puedo afirmar que todas las veces que me he sorprendido en la acción de maquinar, nunca me gustaron los motivos y mucho menos los resultados.

Hay algo casi tenebroso en la actitud de maquinar, que es diferente de pensar!

Maquinar es tramar algo en forma oculta, secreta, como si fuera una conspiración y por supuesto, con malas intenciones o malos propósitos.

Casi podríamos decir que es lo mismo que elaborar una iniquidad, que no solamente significa maldad sino que también representa la intención de realizar algo que supone una injusticia.

Todos estos pensamientos están relacionados con una situación de la que fui testigo y que fue muy explícita acerca de maquinar algo en perjuicio de alguien.

Las personas que se encuentran en una situación de inferioridad, siempre están expuestas a que quienes están por encima de ellas, tengan actitudes de prepotencia, basada en la soberbia.

Quién está sufriendo la agresión, rara vez tiene forma de defenderse. Pero eso es solo la apariencia, lo que el ojo humano puede abarcar.

Porque todos los débiles debemos de tener claro quién es nuestro Defensor, nuestro Abogado, nuestro Intercesor. Estando bajo su protección no hay ninguna maquinación que pueda triunfar.

Por esta razón he pensado que cuando nos llegue el momento de afrontar a alguien que ha tramado algo en nuestra contra, reaccionemos sin resentimiento y con humildad.

La Justicia vendrá de una mano mucho más poderosa que la de cualquier humano, por importante que se crea.

Miqueas 2:1

Diego Acosta / Neide Ferreira

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cuidado

EL CUIDADO

Seguramente todos podremos recordar algunos momentos de nuestra vida en los que la sensación de ser cuidados, nos resultó imborrable.
Son momentos entrañables que forman parte de la historia íntima, que tal vez no revelemos nunca, pero que guardamos en nuestra memoria.
También habrá quienes puedan decir que nunca se sintieron cuidados y por lo tanto tratan el tema como un ejercicio intelectual.
Yo guardo en mi memoria algunos momentos preciosos en los que me sentí cuidado, me cuesta trabajo pensar si en esos momentos participó mi padre o mi madre. Pero si tengo claro que esos gestos existieron.
Del mismo modo debemos ser sabios y brindar nuestro afecto a otras personas, especialmente y primordialmente a nuestros hijos. Para que ellos puedan a su vez transmitir esa sensación de ser cuidados.
Pero hay una diferencia fundamental, con relación a sentirse cuidado.
Y no es otra cosa que la de sentirse cuidado… por el Señor!
Esto es exactamente lo que me ha ocurrido en días pasados y muy recientemente, cuando contra toda lógica pude realizar un esfuerzo, que en principio era superior por completo a personas de mi edad.
Sin embargo afronté ese esfuerzo con la certeza de que sería CUIDADO por el Eterno y por lo tanto con esa Confianza, hice mucho más de lo que me hubiera imaginado.
Por esta razón doy gracias al Todopoderoso, porque tuvo la Misericordia de guardarme y la Gracia de enseñarme que era por ÉL que todo lo ocurrido resultara bueno y agradable.
Estemos atentos, porque EL CUIDADO de Dios, puede ser imperceptible en el aturdidor mundo en que vivimos.
Salmo 55:22
Diego Acosta / Neide Ferreira
crea

OBRA

crea
Cada día que termina es bastante normal que examinemos que es lo que hemos hecho, tratando de buscar los resultados.

Es decir, estamos buscando los resultados de nuestro esfuerzo, que deberían plasmarse en hechos concretos o al menos es lo que esperamos.

Si cambiamos la visión el autor de Eclesiastés, hace referencia a como los hombres nos empecinamos en tratar de conocer como es la Obra de Dios.

Y en ese sentido hace una afirmación impresionante: Por muy sabios que seamos los hombres, nunca llegaremos a conocer la Magnitud de la Creación.

Si nos detenemos en el significado profundo de esta reflexión, comprenderemos las razones por las que los hombres más preparados, estamos hablando de los científicos, no consiguen dar respuestas concretas.

Es verdad que conocemos muchas cosas y seguramente seguiremos conociendo, porque el Eterno permite por Gracia que así sea.

Pero hay una dimensión que resulta inalcanzable para el más sabio de los sabios, como puede ser por citar un caso, el de la energía atómica.

El hombre la descubrió y la utilizamos, para lo malo y para lo bueno, pero como no sabemos todo lo que deberíamos saber, no podemos controlarla.

Si trasladamos estos conceptos a nuestra vida personal, podríamos llegar a conclusiones más o menos parecidas, porque nos imaginamos que sabemos mucho de nosotros mismos y sin embargo hay cosas que solo las sabe Dios.

Seamos sensatos en la búsqueda de la Sabiduría y cuando por Misericordia la tengamos, no pretendamos saberlo todo, porque sería un acto de soberbia que puede ofender a Quién nos ha Creado.

Busquemos ser sabios, pero no pretendamos saberlo todo!

Eclesiastés 8:17

Diego Acosta / Neide Ferreira

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egip

CLAMAR

egip
Más de una vez habremos escuchado como hay personas que aseguran que Dios se ha olvidado de ellas, que no ha escuchado sus pedidos de auxilio.

Y más de una vez ha sido necesario hablar con ellas para explicarle que en los momentos de angustia, siempre el Eterno nos ayuda. Siempre.

La gran diferencia se manifiesta en que las soluciones que nos parecen mejores, no siempre están en la dirección que el Supremo tiene de los mismos hechos.

Este es el verdadero fondo de la cuestión y para explicarlo podemos recordar como el pueblo hebreo clamó por la opresión que faraón ejercía sobre ellos en Egipto.

Fue una solución como la que se podían imaginar?

No.

Fue una solución rápida?

No.

Debieron esperar que la acción del Todopoderoso finalmente doblegara la altivez y la soberbia del hombre que se creía el dueño del mundo.

Los hebreos habrían esperado que algo así sucediera?

No.

Pero es lo que ocurrió, porque en todo lo que Dios obra, siempre hay una enseñanza perdurable para nosotros y para quienes nos sucedan.

El Pueblo de Dios, fue liberado pero luego de que faraón fuera doblegado por las diez plagas, es decir pasó un tiempo entre el momento de la respuesta y el tiempo de la ejecución.

Esta es la lección que debemos de tener en cuenta cuando decidimos CLAMAR al Eterno por la solución de las situaciones que nos angustian.

Todo llegará a su tiempo y en el modo que Dios decida, no en el tiempo y de la forma que pensamos que es lo mejor.

Salmos 81:8

Diego Acosta / Neide Ferreira

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lección

LECCIÓN

lección
Un amigo me ha dado una gran lección relacionada con la bendición.

Durante una conversión le comenté que estaba un tanto preocupado porque un acuerdo que habíamos hecho, no había sido todo lo bueno que yo pensaba, a causa de un imprevisto que me había perjudicado.

Él me escuchó, creo que con mucha atención y al cabo de unos minutos me comentó: He tomado una decisión que nos dejará en paz a los dos.

Cuando me informaste acerca de cómo te habían sentido de preocupado por causa del imprevisto, que había modificado el acuerdo, pensé: Me estoy quedando con la mitad de la bendición.

Por eso creo que yo debo resolver la cuestión del imprevisto, así los dos tenemos la totalidad de la bendición y no solo una parte.

Como es de suponer le agradecí efusivamente porque entendí que no solo era un buen acuerdo, sino que además nos dejaba con la bendición completa.

Cuántas veces por obrar con afán desmedido, aunque no sean importantes ni las cantidades ni los motivos, nos perdemos una parte de la bendición.

No es que la bendición deje de estar presente, pero se desdibuja porque una actitud personal, la disminuye a causa de una falta de grandeza, que no guarda ninguna relación con la propia bendición.

Así que a mi amigo, le agradecí por la decisión y por la lección. Por la decisión porque nos dejaba a los dos en paz y por la lección porque me enseñado lo valioso que es dominar el afán, por pequeño que sea.

Seamos generosos en nuestras acciones, porque el Poderoso de Israel, será más generoso todavía!

Lucas 6:38

Diego Acosta / Neide Ferreira

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bibelstudium

ESTUDIAR

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Una de las demandas que recibimos, siendo como somos hijos de Dios, es la de estudiar el Texto Sagrado.

Con qué propósito?

Es perfectamente lícito entender que se trata de llegar a un conocimiento cada vez más profundo, para poder trasladar ese conocimiento a quienes son más jóvenes que nosotros en la fe.

Si tenemos como fin conocer la Palabra para enseñarla y para que sea una Guía cada vez más eficaz en nuestra vida, entonces estamos en lo cierto.

Pero, hay riesgo de equivocarse?

La posibilidad es muy grande y está relacionada como siempre con nuestro corazón y lo que guardamos en él, como fin último.

Si deseamos ser conocedores de la Biblia para ser un auténtico río de aguas vivas, es más que bueno. Pero si deseamos ser sabios para ser reconocidos como tales estamos al borde del abismo espiritual.

Tomando el ejemplo de Jesús, cuando eligió a quienes serían sus discípulos, la mayoría de ellos eran hombres más que simples.

Si pensamos en tiempos más cercanos, podemos comprobar cómo algunos de los grandes hombres del Evangelio tampoco eran grandes sabios. Y lo más importante: Tampoco deseaban serlo.

Las ambiciones personales muchas veces pueden desvirtuar, incluso los talentos que podamos tener para ser realmente hombres sabios.

Quienes verdaderamente han sido elegidos para ser sabios, primero fueron humildes y luego fueron más humildes todavía. No cayeron en la vana-gloria.

En eso consiste el gran secreto de aprender: Tener muy claro el propósito final que tenemos.

Romanos 15:4

Diego Acosta / Neide Ferreira

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arpa

ALMA MÍA…

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David tuvo un diálogo maravilloso con su alma, que muchos de nosotros tal vez hayamos tenido aunque sin habernos percatado.

El Rey le planteó a su alma algunas cuestiones que muchas veces no me han dejado dormir, me han quitado la paz y también el gozo.

Y cuando esas cosas ocurren tienen como consecuencia lo que el hijo de Isaí le pregunta: Por qué te abates dentro de mí?

Y vuelve a preguntarle al alma: Por qué te turbas dentro de mí?

Debo confesar que en muchas ocasiones que he leído estos versículos, me han resultado asombrosos, pero impracticables…

Asombrosos porque me resultó siempre conmovedora la actitud que el gran Rey de Israel tenía para con el auténtico Soberano.

Pero me resultaban impracticables, porque evidentemente yo no tenía esa confianza tan radical que él tenía en Jehová.

Es que David era muy diferente de mí, de nosotros?

Bien podríamos decir que ni fue mejor ni fue peor que yo, ni que de ninguno de nosotros. Solamente que el Poderoso le confió grandes cosas.

Eso lo torna diferente?

NO, simplemente que él tuvo que afrontar situaciones y yo y cada uno de nosotros las nuestras, todas distintas y en su medida, todas difíciles.

Por eso cuando David habla con su alma le pide que espere, lo cual significa que toda su confianza estaba puesta en el Todopoderoso.

Luego le dice que repose y que despierte. Lo que significa primero descansar y luego estar listo para hacer aquello que se nos mande.

Aprendamos de David!

Que nuestra alma sepa en Quién tenemos depositada la confianza!

Salmo 62:5

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Reflexionando1

SIMPLEMENTE…FE

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De donde proviene la FE?

Esta pregunta me la he formulado tantas veces como me fue necesario, hasta encontrar una respuesta que pudiera satisfacer a mi mente humana.

La FE proviene indiscutiblemente de ese momento maravilloso en que sabemos que fuimos escogidos por el Supremo para ser sus hijos.

Es decir, tenemos FE porque es determinante para ser hijos de Dios y solamente ÉL nos puede poner esa marca indeleble que llamamos FE.

Es curioso porque pensando en esto, alguna vez también me he preguntado, por qué si la marca es indeleble a veces nuestra FE declina?

La respuesta es categórica: No es nuestra FE la que declina, lo que mengua es nuestra actitud frente a esa decisión del Todopoderoso.

Declina nuestra parte del Pacto con Dios, porque somos humanos, porque muchas veces nos creemos iguales a quién nos ha Creado y porque otras tantas veces pensamos que hemos sido olvidados por ÉL.

Pero en ninguno de los dos casos la FE que el Eterno nos ha dado ha cambiado, sigue inmutable, por lo que quienes se alejan del Creador están siguiendo una decisión personal, que no le concierne a ÉL.

En algunas ocasiones tener estos pensamientos pueden resultar perturbadores, pero no es malo que nuestra mente entienda las razones del Espíritu que está en nosotros.

Por eso será, que quienes abandonan la FE, siempre tienen una inquietud que los hace recelar del nuevo tiempo que están viviendo.

Este es el sólido argumento en el que me baso para hablar de la libertad que tengo de obrar en un determinado sentido. Porque sé que el respaldo de mi FE no proviene de mí, sino de Dios.

Romanos 12:3

Diego Acosta / Neide Ferreira

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rela2

RELATIVO?

epa02870618 A Nepalese street child sleeps on Thamel street in Kathmandu, Nepal, 18 August 2011. According to Child Workers in Nepal Concerned Centre (CWIN), there are 8,000 to 9,000 street children in the Nepalese capital of Kathmandu and every year around 500 children land in the streets of Kathmandu coming from different districts of Nepal with the hope to find a better future.  EPA/NARENDRA SHRESTHA


Cada día más podemos comprobar cómo en el mundo todo se ha relativizado, argumento fundamental para la permisividad.

Lo que antes era una norma de conducta inalterable, se ha transformado a causa del relativismo, en algo obsoleto, fuera de tiempo e incluso fuera de lugar.

Lo que era considerado como algo malo, ahora podemos llegar a entender que quizás no lo sea tanto y que podemos estar exagerando en ese tema.

Lo mismo ocurre con otros valores que hace un tiempo eran terminantes y que ahora se han transformado en auténticas piezas de museo.

Ahora frente a cualquier hecho, circunstancia, comportamiento o cosa, todo se lo relativiza.

El gradualismo se impone como una norma y lo que antes nos hubiera hecho reflexionar, ahora simplemente lo tomamos como una antigüedad que se enfrenta a la modernidad.

Entonces podemos fácilmente confundir progresismo con lo que está fuera de toda norma, pero como es simpático o agradable, sencillamente lo toleramos.

Esta dramática forma de comportarnos hace que todo pueda ser justificado, con buenas razones o sin ellas, lo importante es tolerar y no ser categórico.

En estos casos me viene a la Memoria lo que Jesús le transmitió a Juan en Apocalipsis, cuando habló de la iglesia de Laodicea.

Qué bueno que fuéramos hombres y mujeres comprometidos con la Verdad, sin relativismos ni justificaciones.

Y Jesús dijo, que bueno que fuéramos fríos de todo lo relacionado con Dios. Tanto en un caso como en otro, seríamos precisos y no relativos.

Pero lo peor de todo es no ser nada, ni caliente ni frío. Un ser humano así, no sirve para nada. Con perdón…

Apocalipsis 3:15

Diego Acosta / Neide Ferreira

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pren

CAPA

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Antiguamente cuando se hacía un préstamo, se solía tomar como garantía de pago una prenda, que era generalmente una capa con la que las personas se cubrían durante la noche.

Es decir: La garantía de pago era algo necesario para quién era el tomador del crédito, pues sin la prenda o la capa era muy difícil soportar las temperaturas invernales.

Las normas para los préstamos eran claras y drásticas: No se cobraba interés, no se ejercía ninguna presión para recibir la devolución de lo prestado e incluso el préstamo podía extenderse más allá del año sabático.

Esto significaba que podía haber una remisión de lo prestado o lo que es lo mismo, que quién debía no estaba obligado a devolverlo.

Estas cuestiones que parecen tan asombrosas e incluso nos pueden resultar fuera de lugar, son rigurosamente Bíblicas.

Hacen parte de las normas que Jehová estableció para los hombres. Podríamos argumentar que eran otros tiempos, otras formas de pensar y otras formas de proceder.

Reflexionemos: Si esto fuera así, entonces no anhelemos las promesas de bendiciones del pasado, porque fueron para un tiempo diferente del nuestro.

Este sencillo argumento desvirtúa lo que es hoy una norma en la vida de la sociedad: La avaricia prevalece sobre cualquier otra norma que pudiera existir.

Aunque sea una norma bíblica, lo importante es el dinero!

Y los resultados de esta forma de comportarnos son más que evidentes. Vivimos amenazados por lo que pueda ocurrir con la economía, simplemente porque no respetamos o desdeñamos las normas del Supremo.

Seamos coherentes: Si buscamos las bendiciones del pasado, cumplamos también las normas pretéritas.

Deuteronomio 24:10-13

Diego Acosta / Neide Ferreira

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