Piedras11

PEDRAS…

Piedras1


Não deveríamos nos admirar pelo fato de termos problemas quanto mais trabalhamos para o Senhor.

A explicação é fácil: você acha que o inimigo da nossa fé ficaria parado se estivesse vendo que estamos trabalhando para estabelecer o Reino de Deus?

Isto significa simplesmente que devemos estar preparados para os ataques, ciladas e más atitudes provenientes do inimigo.

Quando chegamos a ocasiões como estas, devemos estar firmes em oração e continuar lutando, porque sabemos que o mal nunca prevalecerá sobre o bem.

Provavelmente estas são nada mais que palavras para aquelas pessoas que estão passando por uma situação como a que descrevemos.

Uma coisa é a teoria e outra, muito diferente, é a prática. O dia a dia com problemas e aflições aparecem justamente quando deveríamos estar bem para poder servir melhor.

Entretanto, é importante lembrar-nos que o Filho do Homem já tinha falado que teríamos dificuldades, ou seja, nunca nos enganou, o que é um argumento usado pelo inimigo.

Aliás, ele não só não nos enganou, mas também nos deu a ferramenta ideal para lugar contra o mal: Orar!

Se precisarmos passar por um caminho de Pedras, não devemos nos preocupar!
Os caminhos planos e com paisagem agradável geralmente são os mais perigosos, porque não levam a lugar nenhum, ao contrário!

Um caminho de pedras é uma boa indicação de que estamos indo na direção certa, no caminho certo.

Muitas vezes, é melhor ter pedras debaixo dos nossos pés do que tapetes macios e confortáveis. Em um deles, andamos com o Senhor, no outro, com o inimigo!

2 de Coríntios: 1:3-4

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

Piedras1

PIEDRAS…

Piedras1


No debe sorprendernos que cuánto más trabajemos para el Señor, más problemas tendremos!

La justificación es muy sencilla: Se quedará quieto el enemigo de nuestra fe, al vernos trabajar por el establecimiento del Reino?

Esto significa que lisa y llanamente debemos estar preparados para sus ataques, para sus enredos y también para sus malas acciones.

Cuando lleguen momentos como estos, debemos aferrarnos a la oración y seguir dando la batalla, puesto que el mal nunca prevalecerá sobre el bien.

Es muy probable que estas sean meras palabras para quienes están viviendo una situación como la que ha sido descripta.

Una cosa es la teoría y otra muy distinta es la práctica, el día a día con aflicciones y problemas, que nos surgen cuando más precisamos estar tranquilos para ser mejores servidores.

Pero debemos recordar que el Hijo del Hombre nos anticipó dificultades, por lo que no nos ha engañado, como suele argumentar el enemigo.

No solamente que no nos ha engañado sino que nos ha dado el instrumento eficaz para combatir contra el mal: La Oración!

No nos preocupemos si tenemos que avanzar por un camino de PIEDRAS…!
Los caminos planos y con buenas vistas son los que finalmente resultan más peligrosos, porque no llevan a ninguna buena parte.

Todo lo contrario!

Un camino pedregoso es una buena referencia de que estamos avanzando en la buena dirección, con el rumbo correcto.

Muchas veces son preferibles las piedras bajo nuestros pasos, que la mejor y más suave de las alfombras. Con una caminamos con el Señor y con la otra…con el enemigo!

2 de Corintios: 1:3-4

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

juntos

JUNTOS

juntos


Hay versículos de la Biblia que son un auténtico compendio de Sabiduría que viene de lo Alto y que resultan imprescindibles de aplicar en nuestra vida cotidiana.

Uno de ellos se refiere a andar juntos, como lo estableció Jesús con los discípulos, a los que siempre envió de a dos para cumplir sus misiones.

Enviar de a dos puede resultar para algunas personas un buen ejemplo de falta de confianza. Pero en un sentido más profundo, tiene un contenido muy especial.

Se trata de la compañía, del ayudarse mutuamente, cuando llegan los momentos de desfallecimiento, de cansancio, sea físico o espiritual.

Además el andar juntos significa también concordar con aquello que debemos hacer y que juntos es más fácil de concretar.

Tal vez sea por eso que frecuentemente entre los creyentes se hable de las personas que hacen la guerra por sí mismos, alejados de los demás.

Esto tendría su explicación si respondiera de manera concreta a un mandato específico, caso contrario el andar solo muchas veces significa un acto de soberbia mayúsculo.

Andar solo puede representar una manera de tener autoconfianza excesiva, que nos expone a más de un tropiezo.

Volviendo al ejemplo de andar juntos, también supone un ejercicio de tolerancia, de respeto, de consideración hacia quién está a nuestro lado.

Demos gracias al Todopoderoso por tener a alguien a nuestra vera, porque puede resultar el apoyo imprescindible para un momento de debilidad.

No olvidemos que en todo lo que el Eterno hace o manda hay un sentido superior que muchas veces no sabemos comprender en toda su magnitud.

Amós 3:3

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

juntos1

JUNTOS

juntos


Existem versículos na Bíblia que são um verdadeiro compêndio de sabedoria que vem do Alto. Eles não só são essenciais, mas também podem ser aplicados à nossa vida diária.

Um deles fala de andarmos juntos, como Jesus estabeleceu para os seus discípulos, mandando-os cumprir suas missões sempre de dois em dois.

O fato de ser mandado a ir acompanhado pode significar para alguns um bom exemplo de falta de confiança. Entretanto, em um sentido mais profundo, significa alguma coisa muito especial.

Porque tem a ver com companhia, auxílio mútuo, para aqueles momentos de desfalecimento, cansaço, seja ele físico ou espiritual.

Além disso, andarmos juntos também significa estar de acordo com aquilo que temos que fazer, e é mais fácil de realizar com outra pessoa.

Talvez por esse motivo, entre os cristãos, são mencionadas pessoas que vivem lutando por elas mesmas, longe dos outros.

Isto poderia ser explicado se fosse resultado de uma ordem específica porque, senão, andar sozinho representaria uma atitude de arrogância.

Andarmos sozinhos poderia representar ainda excesso de autoconfiança, o que nos deixaria expostos a tropeçar.

Voltando ao exemplo de andarmos juntos, isto também significa exercitar a tolerância, o respeito, consideração para com a pessoa que está ao nosso lado.

Sejamos agradecidos ao Todo Poderoso por termos alguém junto conosco, já que também poderá ser um apoio muito importante em um momento de fraqueza.

Lembremos sempre que, em tudo aquilo que o Eterno nos manda fazer, existe uma finalidade superior que, geralmente, não conseguimos entender em toda a sua extensão.

Amós 3:3

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

humi

DOLIDO

humi


La importancia de las cosas que nos ocurren, siempre se ven disminuidas cuando las contrastamos con la vida de Jesús.

Especialmente aquellas que tienen que ver con las humillaciones, las afrentas, incluyendo los castigos físicos y las burlas inmisericordes.

Esto vino a mi mente cuando de la manera más inesperada debí afrontar una situación en la que me consideré tratado con injusticia, humillado.

Es muy difícil poder definir que parte de mi fue más afectada: Si mi supuesto buen nombre y honor o el orgullo o la dignidad.

La primera reacción fue la de hacer justicia, obviamente con mis manos y según mi criterio, arbitrariamente a mi favor, por supuesto.

Cruda realidad la que enfrenté, porque debí hacerme cargo de mis decisiones, aunque no fueran las mejores ni las que se podía esperar de alguien que se llama creyente.

En el momento de comenzar a actuar según mi idea de la auto-justicia, fue que vino a mi memoria lo sufrido por Jesús.

Me puedo comparar con Jesús? En qué?

En Dignidad?

En Santidad?

En Amor?

En Misericordia?

En Grandeza?

Ni en eso ni en ninguna otra cosa, me puedo comparar o siquiera intentarlo con el Hijo del Hombre!

Siendo así, por qué ante la menor adversidad reaccionamos defendiendo lo que somos o lo que nos creemos que somos?

Acaso Jesús se defendió luego de haber sufrido lo que sufrió?

Se lamentó de todo lo que había sufrido en lo físico y en lo espiritual?

Se mostró DOLIDO?

Recordemos esta lección para no caer en la ligereza de buscar la justicia del hombre, en lugar de esperar la Justicia de Dios!

Filipenses 3:8-10

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

galilea

SEPARACIÓN

galilea


Las admirables enseñanzas de Jesús en su Ministerio Terrenal, son tan variadas como insustituibles para quienes nos constituimos en sus seguidores.

Revelan también como son las actitudes de quienes eran los discípulos de entonces y como son las nuestras ahora, si nos podemos llamar discípulos.

El Hijo del Hombre, caminaba por la región que circunda a Cesárea de Filipo, en dirección a Capernaum, en el camino que lo llevaría meses más tarde a Jerusalén para afrontar el tiempo final.

Jesús trataba que nadie supiera sobre esta marcha a los efectos de enseñar especialmente a los discípulos acerca de su anunciada muerte y Resurrección al tercer día.

Los doce no entendían estos anuncios y a pesar de ello se negaban a preguntarle de manera concreta, que era lo estaba anunciando y cuál era su significado.

Es algo sorprendente lo que hacían los discípulos?

No nos pasa lo mismo a los creyentes de estos tiempos?

Las situaciones son muy similares.

Los discípulos contemporáneos de Jesús no se animaban a preguntarle y nosotros, ahora, pareciera que tampoco deseamos saber el significado de las señales que estamos recibiendo.

El Hijo del Hombre anunciaba su muerte y Resurrección y nosotros recibimos ahora claras señales de que se acercan los tiempos del fin.

Pero ni los discípulos antes y nosotros ahora, nos atrevemos a profundizar en estas cuestiones. Por qué? Porque tal vez tenían y tenemos miedo a las respuestas.

Los discípulos de Jesús y nosotros en este tiempo, debemos de tener la convicción que todo lo anunciado se concretará y que nada dejará de estar bajo el control Soberano de Dios.

Marcos 9:30-32

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

small3

MUNDO PEQUEÑO

small3


Asumiendo que no hay dos personas iguales, por la Gloriosa Decisión del Dios Todopoderoso, es importante reflexionar sobre lo que podemos llamar…la displicencia.

Es una especie de síntesis de este pensamiento: No me toca, no me afecta…

Que significa esto?

Cuando utilizamos la relación causa-efecto, podemos discernir que estamos hablando de aquello que nos atañe directamente, caso contrario no nos afecta.

Si nos enteramos que hay una sequía pavorosa en alguna parte del mundo, nos preocupa pero fugazmente, por la sencilla razón de que no es algo que estemos padeciendo directamente y por lo tanto no nos afecta.

Para seguir ejemplificando la idea, del mismo modo reaccionamos cuando los cristianos son atacados en distintas partes del mundo.

Lo lamentamos, pero no nos toca y por tanto no nos afecta!

La lista de situaciones es tan larga como sea nuestra preocupación por saber lo que ocurre en el planeta en que habitamos.

Esta reflexión puede parecer excesiva, mucho más cuando nuestro mundo personal no es tan grande como debería ser. Más bien es pequeño, muy pequeño!

Y como es posible que tengamos un mundo pequeño?

También tiene una fácil explicación: Si partimos de la idea de que todo lo que no nos toca no nos afecta, en ese mundo de límites tan pequeños, pocas cosas nos pueden llegar a conmocionar.

Pero ocurre que ese mundo pequeño es contrario a la Gran Comisión establecida por Jesús. El mundo pequeño es contrario al mandato que nos envía hasta los confines de la Tierra.

No nos engañemos, porque nuestro mundo pequeño, se puede destruir en cualquier momento!

Jeremías 17:9

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

old4

SONRISA

old4


En el país donde vivo es habitual que a las personas mayores se les ofrezca la posibilidad de sentarse, en el transporte público.

Algo, que por razones obvias, me ocurre muy frecuentemente y que acepto o rechazo, según cada ocasión.

La semana anterior acepté la oferta que me hizo un señor con bastante más edad que la mía. Por qué lo hizo? Porque fue el primero que me vio al subir a un vehículo con una carga un tanto pesada.

Por supuesto que acepté dando las gracias. Pero se las di por dos razones. Una por facilitarme la posibilidad de viajar más cómodo y la otra, por la sonrisa con la que me fue ofrecido el asiento.

Puede que se trate de un episodio más o menos normal y que no tenga más trascendencia que la tuvo. Pero algo en mí no se dio por satisfecho con esta explicación.

Cuando el Espíritu nos inquieta, tratemos de buscar las razones!

Seguí pensando en el tema del asiento y la sonrisa y más o menos rápidamente descarté tanto una cosa como la otra, como motivo de la inquietud.

Lo que verdaderamente era motivo de reflexión era la actitud del señor mayor, que cedió a otro señor mayor la oportunidad de utilizar la comodidad de la que estaba disfrutando.

El gesto sonriente fue advertido por otras personas y entonces pensé y ahora pienso, en que hermoso y simple gesto pudimos apreciar varios testigos.

Creo que esta es la manera de obrar de quienes nos llamamos hijos de Dios. Sin grandilocuencias ni exageraciones. Pero mostrando en los hechos el corazón de Jesús!

Lucas 9:47-48

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

adverso

LO ADVERSO

adverso


Hay momentos especialmente difíciles en los que debemos afrontar las decisiones que creíamos favorables y que se tornan contrarias.

Son los momentos en los que en el mundo, cuesta hacerse a la idea de encontrar razones para lo que evidentemente es un fracaso.

Como obrar en estas situaciones?

Esta es la gran pregunta que nos debemos hacer quienes nos llamamos hijos de Dios.

Como actuar?

Como explicar y cómo explicarnos lo sucedido?

Las ideas se suceden unas a otras a un ritmo vertiginoso tratando de llegar a alguna conclusión, que nos ayude a entender lo ocurrido.

Cómo es posible que de un momento para otro lo que se tenía como una promisoria perspectiva, se convierta en una dolorosa negativa?

Sin duda es en momentos como estos cuando más debemos reflexionar acerca de la Soberanía del Eterno sobre todas las cosas.

Si creemos en esto también lo debemos aceptar, aunque los resultados nos dejen sumidos en la más grande decepción.

Pensaba en todo esto, mientras me ocupaba especialmente de guardar mi corazón de las acechanzas del enemigo, que tiene ante sí una supuesta fácil victoria.

Esto será así, si uno no es capaz de dominar sus sentimientos y comprender que si en la bonanza dábamos gracias, ahora en el momento difícil, también debemos seguir dando gracias.

Puede resultar incomprensible para la mente este argumento, pero no se trata de cuestiones vinculadas ni con la razón ni con el corazón.

Se trata de la obediencia que debemos al Todopoderoso, en todo!

En aquello que nos llena de alegría o en lo que nos pone al borde del llanto.

Eclesiastés 7:14

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

inter1

INTERCEDER

inter1


Resulta conmovedor comprobar lo que ocurre cuando abandonamos la gran preocupación que tenemos por nosotros mismos y dirigimos nuestra atención hacia quienes nos rodean.

Especialmente aquellos que se encuentran en necesidad, atravesando situaciones difíciles o soportando los duros y necesarios momentos de la prueba.

Es en esas circunstancias cuando intercedemos por los demás, abandonando la obsesiva preocupación por nuestros propios intereses.

El Poder de la Oración es tan tremendo, que cuando lo utilizamos clamando por Misericordia por los demás, es impresionante como podemos apreciar la presencia de Dios en la vida de los demás…y en la nuestra.

Esto lo pude comprobar cuando hice exactamente lo que debía hacer: Orar intercediendo por la necesidad de un hermano.

Tiene algún mérito orar por los demás?

Ninguno, pues estamos haciendo lo que debemos, con el agregado que esa intercesión se une a la de otras personas que están orando por un mismo motivo.

El día que el Espíritu me tocó poderosamente para interceder, algo muy importante ocurrió en mi vida, pues quedó atrás la alta dosis de egoísmo que había en mi interior.

No es que ahora haya dejado de ser egoísta, pero pienso menos en mis circunstancias y más en la de quienes me rodean. Y aún de aquellos a quienes no conozco, pero tengo la certeza que precisan de oración.

El Todopoderoso escucha las oraciones, pero de manera singular las que levantamos intercediendo por los demás, porque no estamos pidiendo nada que sea de nuestro interés personal.

Cada intercesor que se levanta, es un clamor que llega hasta el Eterno, buscando su Misericordia y su Amor!

Hebreos 7:25

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com