p6600

ABANDONO


Pocas cosas nos pueden resultar más perturbadoras que ver a alguna persona en estado de abandono en la calle. Lo primero que nos ocurre es que no sabemos como reaccionar.

Luego nos asaltan las dudas sobre lo que podemos o debemos hacer, que generalmente no nos respondemos, pero que en la práctica supone que no hagamos absolutamente nada.

Tratamos de pasar lo más rápidamente posible de la situación y alejarnos de ese hombre o de esa mujer que nos conmueve, que nos afecta pero que no nos llama a la acción.

Incluso muchas veces hay personas que imaginan que si ayudan a alguien en la calle, se pueden encontrar con complicaciones legales o responsabilidades imaginarias.

Las excusas para no ayudar son de lo más variadas, pero siempre concluyen en lo mismo: Como no sé como se puede aliviar la situación de las personas, no puedo hacer nada…

Pero acaso la persona abandonada no es lo mismo que la historia del buen samaritano?

Recordemos quienes pasaron alrededor del caído y quién finalmente se detuvo. Cuando reclamamos misericordia para nuestras vidas, nos olvidamos que la negamos a quién también la necesita.

Si precisamos ayuda, si clamamos por la misericordia, por qué la negamos con tanta facilidad? Y si el Eterno se comportara con nosotros de la misma manera?

Lucas 10:36-37
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

p6589

REJAS?


Una mañana en un colegio, advertimos las medidas de seguridad que tienen las ventanas como precaución para los niños que estudian en el lugar para evitarles caídas desde mucha altura.

Mientras mirábamos el Espíritu nos inquietó a propósito de la semejanza que podía haber entre esas medidas de prevención y las que existen en las cárceles.

No pudimos menos que pensar en los hombres y mujeres que viven esta realidad cotidianamente. Y pensamos en ese bien maravilloso que es la libertad.

Siendo solidarios con quienes están cumpliendo las penas impuestas por la sociedad, nos imaginamos cuanto desearán recuperar la libertad que tienen perdida durante el tiempo de la condena.

También recordamos con afecto a quienes comparten algunos de sus días con estos hombres y estas mujeres, que viven en cárceles, donde no siempre se cumplen las medidas razonables sobre el número de reclusos.

Pero más que eso, nos vino la Palabra de Dios, acerca de que no es una locura pensar que se puede ser libre en una cárcel. Basta con aceptar a Jesús como el Salvador!

Solamente Él nos puede hacer recuperar la libertad perdida, transformando ese tiempo en la cárcel, en una grandiosa oportunidad para estudiar su Palabra y para extenderla a las personas con las que convivimos.

En el momento en que lo hagamos seremos libres, con la Libertad que solamente se puede conseguir con el Señor! Aunque a los hombres, esto les parezca una locura.

Juan 8:32
Diego Acosta

Música: NeideFerreira

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p6584

PAJARITOS


Aún cuando no se perciban mayores señales en cuanto a las condiciones del tiempo, los pajaritos ya saben que se aproxima el fin de los fríos y que pronto llegará la primavera.

Como lo saben? El instinto los hace conocedores del ciclo vital en el que viven y por esta razón, disfrutan de esos pequeños anuncios de que el cambio está por llegar.

Esta sabiduría natural los hace comprender que luego del frío llegará el tiempo templado y más tarde el calor, con lo que se va renovando la forma de vivir.

Los pequeños pajaritos comenzarán a crecer y con nuevos alimentos siguiendo el ciclo de la vida, pronto les llegará el tiempo en que tendrán compañeros y luego tendrán hijos.

Si fuéramos capaces como reclamó Jesús a los suyos de interpretar la naturaleza y aplicarla a la vida personal, tal vez podríamos ser más comprensibles con lo que nos ocurre y evitar los errores.

Sabríamos que para cumplir determinados objetivos, irremisiblemente debemos pasar por etapas que llamamos crecimiento y que terminan en la plenitud de la madurez.

La Palabra de Dios nos enseña a buscar las fuentes de la Sabiduría para que vivamos según los Propósitos auténticos y no las vanas fantasías, que resultan tan atractivas como irrealizables.

Los pajaritos saben cuando está llegando el cambio del tiempo. Seamos capaces de imitarlos en su elemental comprensión de la vida, para que podamos cumplir con aquello que se nos demanda.

Mateo 16:3
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6570

ALMENDRO


Cuando el Eterno le preguntó que veía, Jeremías dijo: Un almendro y recibió la aprobación por su respuesta, para a partir de entonces convertirse en uno de los mayores profetas.

Este pasaje de confirmación de un ministerio nos debe hacer reflexionar acerca de lo que significa estar disponibles y sobre todo, estar listos para hacer lo que Dios nos mande.

El árbol que vio Jeremías era el almendro, al que se lo conoce por “sin sueño”, porque es el primero que se despierta luego del letargo invernal, floreciendo en el mes de enero.

Como todo tiene su significado y su trascendencia en las cosas de Dios, cuando el Eterno convoca a quién habría de ser su profeta, utiliza una palabra muy especial en hebreo.

Si almendro significa sin sueño, el Soberano utiliza un giro idiomático que significa “en vela” es decir, estar despierto. Tan relevante es este juego de palabras que trasciende el comienzo del relato del Libro del profeta.

Dios NO detiene su Obra, aunque muchas veces pensemos que se ha olvidado de nosotros o que el tiempo parece haberse paralizado y no avanza en el cumplimiento de las promesas.

Estar despiertos significa que debemos estar prestando atención y no aletargados por el sueño. Velar, representa que debemos estar listos para cuando seamos llamados.
Recordemos que Dios impulsa el tiempo, a la vez que alienta su Plan Eternal!

Jeremías 1:12
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira
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p6565


En los primeros años del siglo pasado el mundo se deslizaba irremediablemente a un conflicto armado, pero nadie parecía querer advertirlo.

Por el contrario se fantaseaba con la guerra y con la realidad, como si se estuviera jugando con pompas de jabón y no con la vida de las hombres y mujeres que caerían en la contienda.

Estos tiempos en algunos aspectos se parecen a los que mencionamos, porque vivimos despreocupadamente encerrados en nuestra burbuja, ignorando la realidad que nos rodea.

Ya hemos igualado el significado del matrimonio en la práctica y en las leyes, sancionamos la eutanasia, las leyes defienden a los homosexuales y hasta proclamamos la prosperidad en las iglesias.

Hay motivos para seguir jugando con pompas de jabón?

En varios países se está insinuando el antisemitismo, la persecución a las iglesias cristianas cada vez es más importante y todos los días nos enteramos de nuevas formas de perversión.

Pero nosotros seguimos insensibles a esas realidades, buscando refugio en las iglesias, ignorando de esta manera los anuncios de Jesús sobre lo que ocurriría en los tiempos del fin.

Hasta cuando viviremos así?

Seguramente hasta que la intolerancia religiosa violente nuestros lugares de culto, hasta que comiencen a prohibirse las manifestaciones de nuestra fe y hasta que se intensifique la persecución a los cristianos.

Debemos creer que vivimos tiempos proféticos! Debemos despertar a la realidad y no extasiarnos con pompas de jabón!

Mateo 24:8-10
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6561

ABATIDOS


En una reunión se originó un gran debate, cuando alguien afirmó que se sentía abatido por todo lo que veía y de cómo el mal estaba prevalenciendo en el mundo.

Inmediatamente varios reaccionamos para afirmar que esa postura era poco edificante y otros para llegar más lejos todavía: Que era indigna de una persona que se llamaba creyente.

En ese tono debatimos acerca de la eterna lucha entre el bien y el mal y de como siempre había prevalecido el Bien. No obstante los argumentos siguieron subiendo de tono.

Pero, cuando prevaleció la sensatez y poco a poco los ánimos se fueron calmando, por fin llegó el momento del debate sereno acerca de una cuestión tan importante.

Quién había afirmado que se sentía abatido rectificó su posición y admitió que se trataba de un mal momento personal pero que estaba absolutamente convencido del triunfo final de Dios.

Mencionamos el Libro de la Victoria o lo que es lo mismo, el Libro de Apocalipsis, cuando finalmente se produce el Segundo Advenimiento y Cristo establece el Reino.

En el final, todos los que participamos de la reunión, nos sentimos un tanto abochornados por la forma en que habíamos actuado y mutuamente nos pedimos disculpas.

Pero hubo una coincidencia generalizada: Que el apasionamiento que habíamos demostrado revelaba que estábamos dispuestos a extender el Reino y convencidos del triunfo del Bien sobre el mal.

Proverbios 11:21
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6553

PRECIO


Un ingenioso chiste narra la historia de una persona que acepta una determinada oferta ante la promesa de una importante cantidad de dinero. Pero cuando le disminuyen la cantidad, se declara ofendida.

El tema está planteado con una gran sutileza, pero no deja de revelar como es nuestra condición y como obramos según cada situación y también como son de cambiantes nuestras actitudes.

Se le atribuye a Napoleón el haber afirmado que todo hombre tiene su precio. Y probablemente esté en lo cierto, siempre y cuando se lo considere desde la perspectiva del mundo.

Tal vez desde esa visión la frase sea irreprochable y tristemente cierta. Obramos con una escala de valores totalmente condicionada por el dinero, de allí el tanto tienes… tanto vales.

Pero esto es siempre así?

Desde luego que no. Los hombres y mujeres que aceptamos a Jesús como nuestro Señor y nuestro Salvador, fuimos comprados por el sacrificio supremo del Hijo de Dios en la Cruz.

Porque fue tan grande el precio pagado por todos nosotros, nunca más hubo sacrificios de sangre reclamados por el Eterno. El de Jesús fue el sacrificio final.

Por lo tanto debemos comportarnos como lo que somos: Hijos de Dios redimidos por la sangre del Cordero. Si algún día aceptamos que se nos ponga precio, estaremos rechazando la mayor Gracia que se nos ha concedido.

Mateo 27:9
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6549

TRABAJAR


Un hermano nos invitó a tomar un café con el evidente propósito de hablar y no de esconder su estado de ánimo. Rápidamente entró en el tema que lo tenía preocupado.

Un poco producto de su formación nos dijo que como que se lo infravaloraba y se lo infrautilizaba en la Iglesia, razón por la que estaba pensando en abandonar la congregación.

Le pedí que me explicara que era lo que hacía en la iglesia, no porque lo ignorara sino porque deseaba escuchar de su propia boca en lo que estaba trabajando.

Minuciosamente detalló su responsabilidad y comentó que por todo lo que él sabía y por todo lo que podía hacer, era muy poco lo que se le demandaba.

Entonces le preguntamos: Ud. quiere trabajar más o servir más?

Durante un cierto momento la cuestión quedó en el aire porque el hermano no atinaba a dar una respuesta. Entonces ampliamos el concepto: Hay una diferencia entre trabajar más y servir más.

Como seguía sin comprender le dijimos que trabajar era venir y cumplir con una obligación. Servir era venir y hacerlo con alegría, porque no estábamos trabajando para nadie en especial, solamente para el Señor.

El hermano finalmente advirtió la importancia de la diferencia y dejó de considerar que era poco lo que hacía. En realidad era poco, porque hasta ese momento solamente estaba trabajando para hacerse notar y no sirviendo al Señor.

1Crónicas 25:8
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6541

JUSTICIA?


Llenarnos de ira por una situación eventual puede ser altamente peligroso, pues podemos tomar actitudes que finalmente sean contrarias para nosotros mismos.

Lo más grave de estos episodios es que en muchos casos podemos estar justificados para reaccionar, pero es necesario recuperar la calma y pensar en lo que se nos ha enseñado.

Por mucha razón que tengamos, hacernos justicia con nuestra propia mano no es lo que nos manda la Palabra de Dios, por lo que lo debemos asumir aún cuando debamos hacer un gran esfuerzo.

Precisamente en estos casos es cuando más debemos poner en práctica lo que debimos haber aprendido, porque hacernos justicia también implica el riesgo de excedernos en nuestra actitud.

La condición de creyente debe ser puesta de manifiesto en esos duros momentos de la prueba, cuando además sabemos categóricamente que tenemos la razón de nuestra parte.

Siendo así es más difícil todavía obrar con sabiduría, pero debemos clamar al Señor para que nos devuelva el equilibrio necesario como para hacer frente al momento en el que nos encontramos.

Muchas veces hace falta más valentía para obrar con mansedumbre como Jesús, que para reaccionar en forma airada ante cualquier problema en el que nos podamos encontrar.
Debemos recordar que la Justicia es del Eterno y que Él nunca dejará a los suyos siendo víctimas de una injusticia!

Salmos 103:6
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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p6533

CARGAS


Sentirse cansado, agobiado, es bastante normal en los tiempos que vivimos. Quizás sea por el ritmo frenético que nos hemos auto impuesto como sociedad.

Pero también puede haber otras razones, que resultan más difíciles de explicar y tambien de aceptar. Una de ellas, es que nosotros mismos nos obligamos a soportar pesadas cargas.

Cuáles son esas cargas?

Por ejemplo: la de atesorar cosas que no forman parte de nuestros usos cotidianos y que las convertimos en algo valioso y por lo tanto muy bueno de conservar.

Esas cargas pueden ser los objetos más disímiles, desde ropa, utensilios y hasta cosas en desuso que quedaron desactualizadas por el avance de la tecnología o por el cambio de nuestras circuntancias personales.

Pero, si nos libráramos de estas cargas, nos daríamos cuenta de que todavía estamos soportando pesos. Y esos pesos no son otra cosa que nuestros hábitos, nuestras costumbres.

Nos aferramos a normas y valores que pudieron ser consideradas buenas en su momento, pero que al convertirnos en hombres y mujeres nuevos, son un obstáculo para nuestro crecimiento como creyentes.

Por esta razón nos pesan, nos agobian. Porque antes mirábamos al mundo desde una perspectiva y ahora lo tenemos que hacer con los ojos de Jesús y eso nos cuesta.

Es hora de quitar todo lo que ha quedado atrás con el hombre viejo o con la mujer vieja que fuimos. Es hora de tener leve el equipaje!

Mateo 11:30
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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