p6410

JUSTICIA


Por una tendencia natural, evitamos muchas veces leer en la Palabra de Dios, todos los pasajes en los que el Eterno es severo con Su Pueblo.

Caemos en la futilidad de pensar que si no leemos estos pasajes, no estamos obligados a recordar su existencia o a saber de las consecuencias que tienen determinadas actitudes.

El profeta Amós exhorta a Israel  para que oiga las lamentaciones que Jehová ha establecido a causa de que aborrecieron al reprensor que había sido enviado a las puertas de la ciudad.

También les advierte de las consecuencias por haber abominado del que hablaba lo recto y afligieron al justo e hicieron perder en los tribunales la causa de los pobres.

La exhortación de Amós al pueblo hebreo está dirigida a que aborrezcan el mal y amen el bien, para que Jehová tenga compasión para algún remanente.

Esta severidad por la perversión de la justicia, nos revela que el Eterno nunca tolerará que nadie aflija al justo ni tolerará el cohecho.

Por muy severo que nos resulte, esto es lo que está determinado para quienes corrompen la justicia y de manera especial hacen perder el juicio a los pobres.

Sin embargo, tenemos una oportunidad de rectificar y el profeta nos convoca a ello. Pero no olvidemos que Jehová no perdona a quienes se abandonan a las rebeliones y al pecado.

Amós 5:8
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

 

FUTILIDAD


Cuando ocurre algo verdaderamente importante en lo personal, es cuando nos detenemos a valorar lo que es trascendente y a diferenciarlo de lo que no lo es.

Para hacerlo terminamos utilizando una palabra, que por definición representa a lo que es inútil o de poca importancia. En la hora de la adversidad, es cuando más nos centramos en estos temas.

La pérdida irreparable de alguien muy cercano, puede ser el desencadenante de pensamientos, que de otra manera casi siempre  quedan a medio camino, entre la realidad cotidiana y la falta de tiempo.

Cuando nos toca una situación afligente es cuando reparamos el valor le estamos dando a todo lo que nos rodea y es cuando advertimos que vivimos rodeados de futilidad.

Descubrimos que lo que tiene valor es prescindente a la hora de dedicarle nuestro esfuerzo a las luchas del día, que son la mayoría de las veces luchas libradas por nuestra vanidad personal.

No advertimos que lo que es trascendente ocupa muy poco espacio en nuestra vida, descuidando la relación con nuestra esposa o nuestro esposo, con nuestros hijos. Olvidando a veces hasta al propio Dios.

Lo grave de la futilidad es que es muy buena compañera, callada, sumisa y madre de los momentos en los que no deseamos ver lo que hacemos, preocupados por el qué somos.

Luchemos contra la futilidad, porque es tan poca cosa, que por eso nos engaña, apartándonos de Dios.

Proverbios 14:24
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

p6403

VIEJITO


Un niño le preguntó a su padre: El abuelo siempre fue viejito?
No, el también fue niño como tu y como yo. Tú también serás dentro de algunos años, un viejito como el abuelo. Pero primero serás joven, luego te casarás y tendrás hijos y los hijos te darán nietos, como yo al abuelo.

Has comprendido?
Si, he comprendido. Dentro de algunos años cuando sea viejito, le hablaré de Jesús a mis nietos, como el abuelo hace conmigo.

Exactamente eso es hijo…Cuando lleguemos al tiempo de ser viejitos, nuestra gran tarea será enseñarles a nuestros nietos sobre Jesús y sobre lo que Él hizo por todos nosotros.

El diálogo prosiguió, pero lo importante ya estaba dicho. El niño había comprendido que el tiempo pasa para todos nosotros y de esta manera llegamos a ser viejitos.

Este proceso establecido por Dios para los hombres, es una gran oportunidad para primero, escuchar sobre Jesús, después para poner en práctica lo aprendido y finalmente, para enseñar a quienes nos seguirán.

La naturalidad con que asumamos este proceso, nos permitirá también seguir creciendo como creyentes. Desde la escuelita de los domingos, hasta los estudios que hagamos cuando mayores, todo nos llevará a Jesús.

El proceso vital establecido por Dios para los hombres se renueva constantemente. Y en ese proceso, cada uno de nosotros tiene un rol que cumplir. Como el abuelo con su nieto!

Salmos 92:12-14
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

p6380

RESULTADOS


La complejidad de nuestra naturaleza queda expuesta en cada una de nuestras reacciones, que se manifiestan incluso cuando se trata de nuestra relación con el Eterno.

Un ejemplo de esa complejidad es el de nuestra complacencia cuando nuestra vida transcurre sin sobresaltos y en medio de lo que podríamos llamar buenos resultados.

Nuestro humor es excelente y nuestra disposición hacia los demás altamente cooperante. Se podría afirmar que somos una especie de modelo de buenos creyentes.

Esta situación puede cambiar radicalmente cuando un día advertimos que los resultados que nos ponían tan alegres, han cambiado por otros que no esperábamos y que ya no son ni siquiera mediocres.

Entonces nos preguntamos: Que habremos hecho mal para que todo se esté convirtiendo en una especie de derrota diaria? Por qué tenemos la sensación de estar en una pendiente incontrolable?

Lo que antes era motivo de certeza ahora es motivo de dudas.

Este es el tiempo en el que el equilibrio, el Shalom del que nos habló Jesús, debería estar presente en nuestro ánimo. Equilibrio para afrontar los buenos tiempos y los buenos resultados y equilibrio para afrontar la adversidad.

Con qué facilidad nos olvidamos que el Señor es Soberano sobre todas las cosas!  Incluso sobre nuestra propia vida, sobre lo que llamamos éxito y lo que asumimos como fracaso.

1 Crónicas 16:11-12
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira
www.septimomilenio.com

p6357

SOMETEOS


En muchas ocasiones son difíciles de entender y mucho más de poner en práctica, algunos mandatos contenidos en la Biblia. Esencialmente porque se oponen a nuestra humana forma de razonar.

Una de ellas es la de someternos a los demás… estando en autoridad! Probablemente que haciendo un ejercicio intelectual sobre el tema, lo podamos llegar a comprender en su verdadera dimensión.

Aún así nos demandará un enorme esfuerzo ser capaces de llevar a los hechos este mandato de una significativa profundidad. Como hacemos para someternos?

Creemos que el principio fundamental del mandato expresado por Pablo, está dirigido a los creyentes que estén bajo la autoridad del Espíritu.

En esa condición podremos ser humildes hasta lo que nunca podíamos llegar a imaginar y sumisos, superando nuestra humana actitud a no pensar que somos iguales con quienes están sometidos a nuestra autoridad.

Tal vez nos aproximemos a esta realidad cuando recordemos que nadie es superior a nadie, porque todos somos iguales ante Dios, como lo establece el propio Pablo en su Carta a los Gálatas.

Si verdaderamente tenemos una actitud de profundo temor y temblor y reverencia ante la Grandeza del Eterno, entonces podremos sí podremos ser sumisos con los otros creyentes.

Ser sumiso en lo más profundo de nuestro corazón, nos acercará al Señor y nos hará mejores servidores! Por muy difícil que nos resulte aceptarlo y practicarlo!

Efesios 5:21
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

p6353

QUIETUD


Estábamos pensando que para nuestro gusto, era toda una contrariedad que en la ciudad donde vivìamos no hubiera nevado desde el comienzo del invierno. Eso era motivo de queja…

Nosotros mismos pensamos luego que tal vez en lugar de ser motivo de queja, deberíamos agradecer al Señor por mostrarnos un fenómeno que hacía años que no se producía.

Muchos antiguos pobladores de la ciudad, llevaban bastante tiempo sin verla sin nieve como está ocurriendo en estos días. Y nosotros en pocos años, tuvimos oportunidad de tener un invierno sin nieve.

En el acto nos vino a la mente la cuestión de conformarse. Y pensamos: Nos estamos conformando? No, estamos aceptando una situación que nos hubiera gustado que sea diferente.

Pero entendemos que por las circunstancias que el Señor ha querido que sean, este año en la ciudad no ha nevado, como ha ocurrido en inviernos anteriores.

Vino a nuestra memoria ese tiempo en el que pareciera que no pasa absolutamente nada. No hablamos de rutina, hablamos de la sucesión de días en los que parece que el tiempo se ha detenido.

Entonces nos revolvemos contra esa quietud, en lugar de tener una actitud de agradecimiento de poder tener un tiempo diferente, en medio de la vorágine en la que vivimos.

Demos gracias al Señor por todo. Por lo que nos gusta o nos disgusta, por lo que entendemos y por lo que no entendemos!

Romanos 14:5-6
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

Foto: Federico Acosta – http://efedeaphotos.wordpress.com/

www.septimomilenio.com

p6347

FALSEAR


Que desasosiego produce la persona que esconde la verdad cuando declara públicamente en un juicio o ante otras personas, permitiendo que sus inconfesables propósitos sean más importantes que cualquier otra cosa.

Podemos imaginarnos el corazón de quién habiendo jurado decir la verdad, la manipula, la niega o la tergiversa para sacar provecho de una mala acción.

Obrando de esta manera puede lograr ventajas personales, pero puede hasta acabar con la vida de quién ha sido sometido a este amargo procedimiento denunciado en la Palabra de Dios.

Cuando leemos en la Biblia acerca de estos casos, tendemos a creer que pertenecen al pasado y que no tienen mucho que ver con el tiempo en el que vivimos.

Sin embargo hoy falsea su testimonio el que declara y muchas veces acepta esta tergiversación el propio juez que debería administrar con sabiduría las leyes que juzgan las faltas de los hombres.

Pareciera que todo nos es posible y que nada de lo que hagamos tendrá su precio. Hasta llegamos a creer que nunca nadie se enterará de nuestro accionar.

Pero la equivocación es muy grande. Por todo pagaremos y nada permanecerá oculto!

Poner en juego la reputación de una persona o exponerla a ser condenado por nuestro falso testimonio, es tan grave que no nos libraremos de las consecuencias.

La Verdad siempre prevalecerá sobre la mentira y quienes la falseen serán siempre castigados!

Proverbios 25:18
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

p6310

VIENTO


El viento es uno de los fenómenos más notables de la naturaleza. Quizás lo más sorprendente sea que nunca lo veremos, pero siempre repararemos en su accionar.

A veces lo percibimos como una suave brisa que puede obrar como un alivio cuando soportamos altas temperaturas. En otras ocasiones puede ser también una brisa, pero que baja más la temperatura cuando hace frío.

También puede transformarse en una fuerza destructora, en la que los hombres parecemos juguetes ante la potencia de su fuerza que es capaz de destruir bienes y hasta vidas.

Así es el viento!

Tenemos plena conciencia que está, pero no lo podemos ver. Sabemos que está porque puede aliviarnos del calor o aumentarnos el frío que podamos tener. O ver su capacidad destructora…

El viento puede ser benefactor y en otros momentos puede ser como una advertencia, porque suele ser el principio de grandes tormentas.

No se parece el viento al Espíritu?

No lo podemos ver, pero sabemos de su presencia. Muchas veces su obrar es como un consuelo, como una ayuda benefactora que llega hasta nosotros para aliviarnos.

Cuando se convierte en el elemento que aumenta el frío del ambiente, es también como una advertencia de nuestra propia frialdad. Y cuando se convierte en viento recio, es el anuncio de que algo está por ocurrir.

Seamos sabios con el viento!

Salmos 104:2-4
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira
www.septimomilenio.com

 

p6303

SOLIDEZ

>
Tuvimos un maestro al que admirábamos porque suponíamos que la solidez que trasuntaba, era tan concreta que lo teníamos por un ejemplo a seguir.

La cuestión era llegar a saber: En qué consiste la solidez?  Como logramos  ser sólidos? Y lo más importante de todo: Sólidos en qué y para qué?

En la primera oportunidad que se presentó le comentamos al maestro acerca de esta cuestión y para nuestra sorpresa, se declaró completamente alejado de la imagen que  habíamos imaginado.

Nunca he sido un hombre sólido, ni de joven ni ahora que voy camino a ser un hombre muy mayor. Y entonces, por qué esa apariencia de solidez que podíamos apreciar?

Él respondió que eso que llamábamos solidez no era otra cosa que confianza en el Señor. Comentó que de joven había sido muy enfermo y además muy inseguro.

Cuando llegó el tiempo de formar una familia, siempre tuvo la necesidad de esperar que el Señor lo ayudara y lo fortaleciera, todos los días, porque grande era su incapacidad.

Tal vez por eso sea que quienes ven en mí solidez, tal vez deberían ver confianza, no en mis fuerzas, que son pocas, sino en mi fe en el Señor que por Gracia es mucha.

Recuerdo que entonces le dijimos: Oremos para que yo también pueda tener esa confianza que otros llamamos solidez!

Salmos 78:7
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

p6300

YOISMO


Si rastreamos hacia el pasado para buscar indicios que nos permitan comprender algunas situaciones de nuestro presente, nos podríamos encontrar conclusiones  inesperadas.

Una de ellas, es comprobar que una de las más viejas enfermedades del hombre tal vez sea el amor exagerado… por uno mismo. Es lo que en un complicado uso del idioma podríamos llamar: Yoismo.

Lo tendríamos que relacionar, en algunos casos,  con el orgullo por la sabiduría adquirida, a raíz de la diferencia intelectual que podríamos tener con relación al resto de las personas, a causa de ese conocimiento.

Esta circunstancia puede derivar en una confianza casi infinita… también en nosotros mismos. Siendo así obraremos con una arrogancia desproporcionada con la realidad.

Viviremos engañados sufriendo nuestro propio engaño, porque de tanto engañar seremos los primeros en caer en esa trampa. Creeremos que el mundo aceptará lo que decimos y lo que queremos hacer ver que somos.

En otras palabras: Podríamos decir que nadie puede ver nuestro interior y por eso podemos engañar, gracias a nuestra inteligencia y a nuestra capacidad.

Viviremos en una auto exaltación permanente, que tiene el peligro de magnificar el problema y de convertirlo no solo en una fantasía, sino en una manifestación del pecado del orgullo.

Nos olvidamos que Dios es Omnisciente y como Él nos ha creado, sabe cómo somos! Debemos recordarlo con temor y temblor!

Isaías 47:10
Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

www.septimomilenio.com