DESCENSO

Resulta muy impactante advertir como alguien que actuaba como si fuera  todopoderoso, se convierte de golpe en otro humano más.

Las circunstancias de la vida, enfermedad, pérdida de riqueza o un escándalo, pueden ser suficientes para que veamos caer a estas personas del alto pedestal que ellas mismas se construyeron, alejándose de Dios.

Si en algún momento impresionaron por su poder, por su dominio de determinadas situaciones o incluso de países, cuando descienden casi nadie los sigue.

Pocas cosas hay más inmisericordes que Dv9oc13la caída de los poderosos, porque solamente son acompañados por su ego atribulado y por su orgullo venido a menos.

Los que antes eran obsecuentes se alejan lo más rápidamente posible, incluso sin tomarse el trabajo de disimular su actitud de traición.

Es en esos momentos cuando cobra especial significado el mandato de Jesús de amar al prójimo y más al enemigo o como en estos casos, a quienes perdieron su poder.

Por esto resulta patética la imagen de desconcierto que tienen estas personas, porque no entienden como una cuestión humana, los hizo caer del alto lugar en que se encontraban.

Reflexionemos sobre la vanidad, el orgullo, la prepotencia intolerante y la malsana alegría que puede provocar la caída de uno de estos personajes. Aunque sea difícil, debe prevalecer en nosotros el amor y la misericordia!

Job 9:4
Diego Acosta García

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FUERZAS

Causa mucha tristeza comprobar cómo hay hermanos que inician con entusiasmo su  colaboración en la Iglesia y poco a poco van perdiendo esa energía.

Lo más grave es que junto con la pérdida comienza a percibirse una apatía que es sumamente perjudicial, primero para ellos mismos y luego para quienes les tomaron como ejemplo.

En estos casos es importante preguntarse: Que sucedió ctrabajoon los hermanos? El trabajo en la Iglesia es singular, no es como todos los trabajos porque estamos sirviendo al Señor.

Por tanto todo lo que hacemos o lo que dejamos de hacer tiene una directa relación con Él. Distinto es cuando trabajamos para buscar notoriedad o para buscar reconocimiento.

Y queda otra explicación genérica más: Muchas veces trabajamos en la medida de nuestras propias fuerzas. Es decir: No confiamos en la dirección ni en la ayuda del Espíritu, solamente obramos con nuestro ímpetu.

En esta última situación la apatía sobreviene rápidamente porque nos agotamos, nos cansamos. Cuando ocurre esto? Cuando no vemos los frutos del trabajo y el reconocimiento  que esperábamos.

Si trabajamos para el Señor, el único reconocimiento que podemos esperar es el Él nos concederá. Así evitaremos el cansancio, el desánimo, la pérdida de interés. Con nuestras fuerzas, solamente nos serviremos a nosotros mismos!

Proverbios 9:12
Diego Acosta García
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CONFIRMACIÓN

Seguramente la mayoría de nosotros habrá pasado por momentos complejos, en la hora de  tomar decisiones y esperando hacerlo dentro del orden establecido por el Señor.

Ese tiempo de lucha entre las alternativas que se nos presentan es una prueba de la que saldremos con victoria, si es que somos capaces de confiar en la respuesta Divina.

Además de confiar debemos ser sabios y tener la necesaria paciencia para que ese tiempo no se convierta en un calvario o un pesperaermanente estado de ansiedad.

En eso consiste la prueba. En saber esperar y en saber que siempre la respuesta que esperamos será la mejor, mucho mejor que la que nuestra imaginación puede llegar a concebir.

Los humanos tenemos una vida breve y sin embargo nos empeñamos en hacerla todavía más corta por el afán y porque no somos capaces de entender cómo debemos afrontar determinadas situaciones.

Si no existieran las pruebas viviríamos en una placidez llena de conformismo, que serían las bases perfectas para vivir como el mundo quiere que vivamos. Lejos de Dios!

Aprendamos que en el tiempo de la espera hasta que nos llegue la confirmación que aguardamos, es el tiempo precioso que el Eterno nos prepara para hacernos mejores y para que lo busquemos en verdad.

Proverbios 15:23
Diego Acosta García

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ENCUBRIR

Miente quién encubre? No, pero no está diciendo toda la verdad. Estamos tratando de que otra persona no llegue a saber algo sobre lo que nosotros sí tenemos conocimiento.

Qué consecuencias puede tener el encubrimiento? Muchas y ninguna buena. Entre otras razones porque estamos defraudando la confianza de la persona con la que estamos hablando.

Además a quién ocultamos algo que sabemoencubridors, lo podemos inducir a que tome actitudes erradas a raíz de esa falta de conocimiento o de esa verdad restringida.

También puede tratarse de nuestra intención que un determinado hecho o una determinada circunstancia no sea conocida por las demás personas.

Estamos mintiendo?
Absolutamente no, pero no estamos honrando nuestra propia fidelidad, porque omitir lo que sabemos puede constituir también una forma de manipulación de los hechos.

Los hombres y mujeres que nos llamamos hijos de Dios de ninguna manera podemos caer en estas prácticas, porque deshonrando nuestra propia fidelidad estamos deshonrando todo aquello en lo que creemos.

Seamos fiables. Seamos previsibles. No actuemos como se obra en el mundo, donde todo vale, sea lo que sea. Si no somos fieles en lo poco, seremos fieles en lo mucho?

Alguien nos creerá cuando hablemos del Señor, si hemos sido capaces de omitir algo simplemente porque nos convenía o nos parecía bien? Encubrir es una omisión de la Verdad y seremos esclavos de esa decisión.

2 Samuel 14:17-18
Diego Acosta García
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COSTO

Muchas veces nos preguntamos: Que significa pagar costos por las decisiones personales? Precisamente este era el tema de una conversación entre varios jóvenes.

Las opiniones eran diversas y las conclusiones pocas, porque es difícil llegar a profundizar en un tema tan complejo y mucho más porque las variantes son múltiples.

Pero algo quedó más o menos claro. Para las nuevas generaciones que interpretan que todo les debe ser dado, simplemente porquepagar1 les gusta o lo precisan, el solo debatir la cuestión era un significativo punto de partida.

Cuando tuvimos oportunidad de opinar dijimos lo que pensábamos: Que todas las decisiones implican un costo, que obviamente no tiene porque ser dinerario.

Si nuestra intención es vivir como el mundo quiere, nos sometemos a sus leyes impiadosas e inmisericordes. Si nos decidimos a ser fieles a nuestras creencias, también pagaremos el costo asumiendo compromisos.

Esta es exactamente la situación de las personas que deciden afrontar la vida juntos, obviando la cuestión del matrimonio y viviendo según las reglas permisivas de la sociedad.

Se puede hacer? Desde luego que sí. Es bueno hacerlo? Desde luego que no. El costo que tiene, por ejemplo el matrimonio, es que hay que tomar conciencia que no es descartable, sino defendible con firmeza.

Jesús asumió su vida terrenal sabiendo el costo que tendría que afrontar en un determinado momento. Lo asumió en plenitud, perdonó a quienes le quitaron la vida y la ofreció por nuestra Salvación. Ese es el ejemplo!

Génesis 3:22-23
Diego Acosta García

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SILENCIO

Pocas cosas impactan tanto, como entrar de golpe en un tiempo de absoluto silencio. Nuestros oídos quedan sorprendidos y naturalmente nosotros más todavía.

Alguna vez leímos que a veces el silencio es aturdidor…y seguramente debe ser así. Esta es la situación absolutamente opuesta a la forma en que vivimos.

El ruido domina por completo nuestro sistema nervioso y nos hace perder objetividad sobre qué es bueno o es malo con relación a lo que podemos llegar a soportar.

Vivimos en una especie de escalada hacia silen1niveles más altos de ruido y esto con toda seguridad no es bueno ni para nuestro cuerpo ni para nuestra vida interior.

Por qué? Lo relacionado con el cuerpo es demasiado evidente y lo relacionado con nuestro interior, podríamos decir que el exceso de ruido, el aturdimiento nos aleja del Señor.

En qué sentido? A mayor volumen de ruido es más difícil que podamos escuchar el suave susurro del Espíritu cuando nos habla y estamos tan perturbados que finalmente no lo escuchamos.

Sería bueno que nos alejemos del ruido del mundo y tratemos de encontrar el silencio en el que podamos verdaderamente hablar con el Señor… y sobre todo que lo podamos escuchar.

El Shalom del que nos habló Jesús es un equilibrio total y solamente lo podremos encontrar en el silencio. No en el ruido que nos altera y nos perturba y nos aleja de Su Palabra.

Lamentaciones 3:25-26
Diego Acosta García

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ESPEJO

Un hermano publicó un dibujo en el que una persona se acerca a un mendigo y ve reflejada su propia imagen en un espejo que la persona que pedía se colocó delante.

Una idea excelente con un resultado sorprendente.
Por qué se vería reflejado en un espejo esa persona que se acercaba a ver a quién estaba pidiendo?espej

Es probable que esa persona estuviera en la situación de resolver si debería o no debería ayudar a ese hombre que estaba sentado en la vereda. Una situación muy parecida a la que nos hemos enfrentando muchas veces.

Escrutamos más que miramos los rostros de quienes demandan ayuda, como si pudiéramos conocer su intimidad y tratando de descubrir las razones por las que estaba pidiendo.

Tanto se ha dicho acerca de quienes han hecho de la mendicidad una forma de vivir, que estamos llenos de dudas acerca de si verdaderamente estamos frente a un profesional del pedido.

Ciertamente esta duda podría tener legitimidad en el mundo. Pero los creyentes no deberíamos tener esas dudas porque no depende de quién recibe la ayuda, sino del ánimo con la que se la entrega.

Cada vez que el Espíritu nos impulse a abrir nuestra mano, lo debemos hacer sin vacilar. La ayuda no está condicionada a nuestro juicio sino a la actitud de nuestro corazón. Así lo reclama el Señor!

1 Corintios 16:15-16
Diego Acosta García

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ESTACIONES

En la ciudad donde vivimos los primeros vientos frescos están anunciando el breve otoño que precede al riguroso invierno, con la nieve, la lluvia y las muy bajas temperaturas.

Pero, mientras tanto podemos disfrutar del maravilloso tiempo en que los árboles antes de perder sus hojas, las cambian de los colores verdes rutilantes a los rojizos y amarillos.otoño

Todo forma un espectáculo que nos revela la grandiosidad de la Creación ante sus más sencillas formas de vida. Lo mismo podrán decir quienes viven en los lugares de la primavera comienza a anunciarse con su colorido.

Semejante armonía puede provenir de un sencillo ruido, como se nos dice? No será que el Eterno creó todo con una armonía inimaginable para que los hombres podamos disfrutar todo el año de los frutos para comer?

Por qué hay invierno y hay verano? Por un simple capricho o por una Sabiduría ajena a la capacidad humana? No obstante habrá quienes sigan insistiendo en creer en teorías que nunca se comprobarán.

Todo el espectáculo de la naturaleza es un excelente instrumento para ejemplificar por qué creemos en Dios y por qué creemos que la Naturaleza lo representa en su Grandiosa complejidad.

Enseñemos a nuestros hijos como la Creación manifiesta la existencia del Eterno aún en sus más simples detalles. Miremos los árboles y ellos nos darán otra gran lección sobre el Señor!

Isaías 55:12
Diego Acosta García

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TIEMPO

El tiempo es uno de los conceptos más difíciles de comprender para los seres humanos. Seguramente porque quién lo estableció como una Gracia, es Eterno.

Los hombres nos debatimos frente a este concepto y nos cuesta entender lo corta que es nuestra vida, ya sea que se alargue pocos o muchos años, la falta de referencias es constante.

Cuando leemos en la Palabra de Dios sobre la Eternidadarena podemos imaginar lo que representa, pero la idea de algo que ni comienza ni termina, que no tiene un momento de inicio ni uno de final, se torna incomprensible.

Lo Eterno es exactamente lo opuesto a nuestra naturaleza, pues cumplimos el ciclo de una manera inexorable, sabiendo cuando comienza, pero nunca sabemos el momento del final.

Y precisamente en esta circunstancia radica la Gracia del Señor con relación a nuestro tiempo. Sería inimaginable el efecto que nos causaría el saber qué día, a qué hora, sería el momento de nuestro final como humanos.

Este conocimiento desbordaría por completo nuestro raciocinio y viviríamos condicionados por una certeza demasiado grande para nuestra mente y para nuestra propia naturaleza.

Por esta razón la Biblia nos indica que vivamos cada día, que vivamos día por día, utilizando lo mejor posible cada minuto, porque no sabemos cuándo será el último. Seamos sabios con nuestro tiempo!

Eclesiastés 3:11
Diego Acosta García

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ÉXITO

Un hermano de grandes talentos se convirtió en el más notorio miembro de la congregación por la magnitud de sus triunfos en el mundo. Pero a medida que ascendía, descendía en su relación con el Señor.

Alarmados buscamos la forma de hacerlo reflexionar, pero sus argumentos fueron escaconcretos: La Iglesia lo condicionaba con sus limitaciones y él precisaba estar libre.

Le explicamos que en la iglesia se enseñaba la sana doctrina y que las normas que asumíamos y acatábamos, eran las normas del Eterno. Él dijo entonces que sería creyente a su manera.

Un par de domingos después vino a despedirse, para anunciar que no volvería a la Iglesia. Llegó a decir que a veces se avergonzaba del barrio en el que estaba la Iglesia y lo pobre que era.

Fue un duro golpe y tratamos de que especialmente los jóvenes comprendieran los riesgos del éxito y que no estábamos obrando por envidia, sino por cuidar su relación con el Señor.

El que fue nuestro hermano sigue siendo un hombre muy exitoso y seguimos sus pasos a la distancia, a través de la notoriedad de sus logros.

Reflexionamos acerca de nuestra responsabilidad por su alejamiento y de los peligros que tiene la sociedad cuando nos encandila y dejamos de ver al Señor. Oramos por el hermano y porque no haya más casos como el suyo!

Proverbios 19:3
Diego Acosta García
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