prueba

REACIOS

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La mayoría de nosotros somos notablemente reacios…a las pruebas!

Puedo afirmar que equivocadamente…reacios!

Es evidente que las pruebas cuando llegan son difíciles y muchas veces nos parece que será imposible superarlas o que nos dejarán serias consecuencias.

A pesar de todo, creo que las pruebas nos llegarán nos gusten o no, nos resulten indeseadas o no. Por tanto debemos asumir que el tiempo de la prueba, es absolutamente inevitable.

Por qué nos afligen tanto las pruebas?

Creo que la principal razón de la aflicción, no es otra cosa que la de no estar muy seguros de la confianza que tenemos en el Señor!

Si nuestra confianza fuera verdadera, llegarían las pruebas y estaríamos dispuestos a afrontarlas en la certeza que así como se presentan, así también terminarán.

Podremos comprobar por experiencia personal, que cuando el Eterno nos asegura que siempre estará a nuestro lado, es una Verdad absoluta.

Nos permitirá afrontar y superar cualquier prueba, porque nunca se nos exigirá más de lo que estamos en condiciones de soportar.

Nadie nos conoce más que el que nos Creado y solamente ÉL sabe la medida de nuestras fuerzas…y también la medida de nuestras debilidades.

Obremos como Job!

No debemos tener temor a las pruebas. Debemos tener temor por la flaqueza de nuestra confianza en el Supremo!

En la hora de la tribulación, debemos recordar que nuestra fortaleza no es la propia de los seres humanos, sino la Sobrenatural que proviene del propio Dios.

No seamos reacios a las pruebas…Busquemos siempre de estar afirmados en la Roca!

Job 23:10

Diego Acosta / Neide Ferreira

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ansioso

PREGUNTAS

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Más de una vez he escuchado este interrogante: Por qué Dios ha permitido que ocurra semejante cosa…?

Y más de una vez la respuesta se torna difícil de expresar, como no sea repitiendo aquello de que ÉL en su Soberanía lo puede todo, aunque no lo entendamos y aunque nos cueste aceptarlo.

Esta situación se torna particularmente difícil en algunos casos extremos, donde a la incomprensión se le suma el dolor desgarrador de una pérdida muy importante.

En estas ocasiones siempre he orado por Sabiduría para poder recibir la Palabra adecuada, que solamente llega cuando apelamos a la Obra del Espíritu en nuestras vidas.

Jeremías fue usado por Jehová, para explicar lo que había ocurrido con el Reino de Judá.

El profeta fue quién expresó con palabras aquello que podía hacer entender a los hombres la naturaleza de sus errores y la importancia de sus pecados.

Por esta razón, entre otras, debemos leer la Biblia con detenimiento y pidiendo siempre Revelación, para comprender no solo el pasaje sino la enseñanza que se desprende de cada versículo.

Podemos estar seguros entonces, que cuando deliberadamente nos apartamos del Señor, nos exponemos a la ruptura del Pacto que hicimos con ÉL.

Y si además en nuestra rebeldía nos atrevimos a servir a otros dioses o más específicamente al dios mammon, estaremos frente a la reacción del Eterno.

Y entonces lamentaremos, nuestra vocación por el pecado, nuestra propensión a la rebeldía y también la necedad suprema de abandonar al Todopoderoso.

Por eso hay preguntas que son difíciles de contestar, pero siempre hagamos Memoria, antes de intentarlo, de recordar cómo han sido nuestros hechos.

Jeremías 22:8-9

Diego Acosta / Neide Ferreira

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NO JURAR!

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Jesús enseñó una nueva forma der vivir a los hombres!

Por eso no representa una religión, sino todo lo contrario. Tenemos libertad para obrar según lo que estableció en su Ministerio Terrenal.

Si se nos ha concedido Libertad, por qué la habríamos de limitar con las ataduras de la religión?

Por qué la habríamos de disminuir con normas y conceptos de otros hombres?

Por eso nos mandó a no jurar!

Para que no caigamos en las falsas enseñanzas de quienes decían que había distintas formas de jurar, que estaban relacionadas con la magnitud de cada palabra empeñada.

Es decir los hombres buscaban condicionar las actitudes de otros hombres, hasta en una cuestión tan esencial como es la de dar fe de la propia palabra.

En aquellos tiempos convulsos en los que vivió Jesús, era necesario que quienes lo sucederían aprendieran que hay otra forma de vivir, una nueva forma de vivir.

Estaba condenando al pasado las enseñanzas de los hombres!

No estaba condenando la Ley que el Padre dio a Moisés!

Estaba condenando las normas que los propios hombres dictaron, aunque su cumplimiento fuera tan difícil, que ni los propios autores estaban en condiciones de lograrlo.

Pero esas normas humanas, eran las que condicionaban la libertad de las personas. Por eso Jesús abolió todos esos preceptos, para proporcionar mandamientos de obligado cumplimiento.

En el caso del juramento, se sustituyó por una nueva forma de obrar: Ser fieles a la palabra pronunciada, para que nadie pudiera dudar y pudiera exigir que se jurara acerca de lo dicho.

Este es el grandioso sentido que Jesús otorgó a los hombres, con relación al valor de su propia palabra.

Mateo 5:36-37

Diego Acosta / Neide Ferreira

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IGNORANCIA

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Hace algún tiempo me encontraba afanado en la búsqueda de algunas precisiones relacionadas con un determinado momento de la vida de Martin Lutero.

Mi afán llegó a convertirse en casi una obsesión, cuando un día vino a mí memoria el recuerdo de una frase que siempre me llamó la atención.

Explicaba la frase que un buen navegante, frente a una gran tormenta, nunca busca demostrar su sabiduría, sino su prudencia.

Me pregunté: Y que tiene que ver un navegante con Lutero?

En principio nada.

Pero en el fondo, si tenía muchísimo que ver para el momento que estaba viviendo. Yo era otra clase de navegante: La de aquellos que ante una gran tormenta, quieren mostrar que son sabios y corren el riesgo de naufragar.

A un hombre prudente, se le reducen considerablemente las posibilidades de hundir su embarcación, porque no correrá riesgos por la mera vanidad de exhibir sus conocimientos.

Seguí pensando y se me fueron aclarando las ideas con relación a mi propio comportamiento. Para que deseaba saber más sobre el iniciador de la Reforma?

Tuve que reconocer que esa búsqueda estaba basada en la íntima vanidad de demostrar mi conocimiento ante quienes tengo la certeza, saben menos que yo.

Tenía pensado dejar expuesta su ignorancia y exhibir mi sabiduría!

Pero la historia del navegante me hizo recapacitar y pedir perdón por mi vanidosa intención. Que pobreza de espíritu es demostrar sabiduría, ante quienes saben menos que uno!

Lo más penoso del caso, es que esa búsqueda, no contribuía en nada ni a edificar ni a edificarme. Era pura vanidad.

Y lo peor de todo: Esa pretendida búsqueda de sabiduría, me estaba colocando como ignorante, delante del Padre!

1 Corintios 3:18-20

Diego Acosta / Neide Ferreira

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SI OYERAS…

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Que tremendo resulta comprobar cómo muchas veces nos negamos a escuchar a Jehová!

Que tremendo que resulta ignorar sus llamados, sus advertencias!

Que tremendo resulta el corazón humano cuando se niega a ser humilde!

Un Salmo de Asaf, nos lleva a la dolorosa realidad de cuando nos rebelamos en contra del Creador y solo aceptamos nuestras razones.

Dejamos de pensar en nuestra pequeñez y nos atrevemos a enfrentar a nuestros enemigos, sin importar de cómo sean de grandes o perversos.

Nos vale nuestra propia fuerza, nuestra propia capacidad!

No somos capaces de reparar que ante cualquier enemigo somos más que débiles y somos condenados a la más cruel de las derrotas.

Acaso no sabemos cuántas cosas notables y maravillosas ha hecho Dios por los suyos?

Acaso no sabemos cuántos episodios han conmovido a los hombres por ser tan sorprendentes, que solamente la Voluntad Soberana los podría plantear?

Acaso no sabemos que solamente el Todopoderoso puede desafiar a la mente humana, para demostrarle su Amor sin límites?

Pero nada de eso somos capaces de advertir el día en que nos encerramos en nuestra propia cerrazón y no admitimos ni razones ni Memoria!

Ese día nos encaminamos no solo hacia una derrota penosa y segura, sino que nos encaminamos hacia el momento en que el Eterno aparte su Mano de nosotros.

Y entonces vendrá el lamento y el crujir de dientes!

Pero, ha sido nuestra decisión de no oír al Soberano lo que nos ha llevado a una situación de terribles consecuencias.

Hasta cuando seremos tan inútilmente soberbios?

Si Jehová solamente nos pide que lo escuchemos!

Salmo 81:8

Diego Acosta / Neide Ferreira

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senci

SENCILLEZ

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Explicar los conceptos complicados de manera sencilla, es uno de los grandiosos logros de la Palabra de Dios!

Esta cuestión vino a mis pensamientos cuando escuchaba una predicación de un joven pastor, que de manera sencilla estaba hablando de cuestiones tan complejas como las Primicias y el Diezmo.

Los ejemplos que incluyó en su mensaje fueron tan rotundos como evidentes, con lo que la claridad conceptual fue de una magnitud sorprendente.

Más notable resultó esta predicación, cuando pensé en quién era su autor y llegué a la conclusión, que la salud del futuro de la iglesia, es menos grave que lo que suponía.

Puede resultar arbitrario pensar de esta manera por un solo mensaje, pero lo que ocurre es que esas palabras fueron escuchadas por una mayoritaria congregación formada por hermanos muy jóvenes.

La coincidencia generalizada acerca de la comprensión que habían tenido sobre los conceptos transmitidos en el mensaje, resultó altamente tranquilizadora.

Pensando con más calma en lo sucedido en la Iglesia, llegué a otra conclusión: Qué importante es que abandonemos las prédicas que están más destinadas a nuestros propios oídos, que al crecimiento de las congregaciones.

La propensión al arte de hablar para escucharse, afecta seriamente la naturaleza del mensaje, porque escucharse produce un placer carnal que tiene conexión directa con la vanidad.

Recuperemos la sencillez de la prédica!

Recuperemos esa maravillosa lección que nos dejó Jesús de hablar de cosas tremendas, con palabras llanas y directas, sin intentar ningún ejercicio de oratoria complejo y hedonista.

Aprendamos la lección del Hijo del Hombre, cuando habló con sencillez y humildad!

2 Corintios 1:12

Diego Acosta / Neide Ferreira

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DISCU2

ESTÉRIL

DISCU2

Todo lo que no da frutos, lo vinculamos esencialmente con la mujer, que no puede concebir hijos. Por eso la llamamos estéril.

No dar frutos es una muestra de que nuestra fe no está en acción. Somos estériles!

Una fe sin frutos, es estéril!

Pero como llegamos a esta situación?

Como hay muchas respuestas, nos centraremos en una que ha sido frecuente preocupación en mi vida personal: La de las discusiones…estériles!

Un debate de ideas en la que nada resulta positivo, es una de las cosas más estériles a las que podamos dedicar nuestro tiempo.

Sabemos antes de comenzar que por mucho que aleguemos, que por mucho que nos preocupemos en tener los mejores argumentos, todo será en vano.

Quién habla con nosotros, es muy probable que se encuentre en la misma situación. Hablará porque debe hablar, pero sabe que por mucho que diga, todo será igual de vano.

Estas son las discusiones estériles!

Aquellas que nos hacen perder nuestro tiempo, agotan nuestra paciencia y nos llevan muchas veces a pensar, en cosas que no debemos sobre los demás.

Las discusiones son más peligrosas todavía, en el seno de las congregaciones, donde un cambio de ideas se puede transformar en una confrontación que dañe lo personal y también a la propia iglesia.

No debemos ser impulsores de ninguna discusión estéril!

No debemos alimentar nuestra vanidad personal, discutiendo por el solo placer de mostrar nuestra capacidad dialéctica o nuestros supuestos conocimientos.

El Señor nos ha dotado de talento, para edificar no para destruir. Cada vez que discutimos de manera estéril, estamos menguando nuestra fe y restando esfuerzos para el Reino.

Tito 3:8-10

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Dv29ap16

ALIENTO

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Quienes somos más débiles que otros, podemos encontrar el estímulo que nos falta en la Palabra de Dios.

Siempre resulta inspiradora de ejemplos importantes que son aplicables perfectamente en nuestras vidas, para dar los pasos que ansiamos y para servir mejor a Quién debemos servir.

Un notable ejemplo de lo que decimos es Pedro, que cuando defendió a los suyos de la acusación de estar borrachos, habló diciendo que no era la ingesta de vino lo que les afectaba sino la Gloriosa presencia del Espíritu.

Pedro asumió un papel inesperado para quienes lo conocían. Sabían de su confianza en el Señor, pero también sabían de sus flaquezas, como lo demostró cuando lo negó tres veces.

Pero la obra del Espíritu se cumplió íntegramente en su persona, renovando aquello que no era lo mejor y trayendo una nueva dimensión a su fe y a su manera de expresarla.

Tuvo a través del Espíritu, la visión perfecta de invocar a uno de los profetas, para que los judíos que lo escuchaban, tuvieran plena certeza de que estaba hablando de las cosas de Dios.

Hacer Memoria de Joel delante de los judíos era también un atrevimiento que muy pocos podían asumir, porque él siendo un humilde pescador de Galilea se convertía ahora en un defensor abnegado y valiente de Jesús.

Cuando leamos el primer discurso de Pedro, pensemos en nosotros mismos!

Pensemos en todo lo que podremos hacer si permitimos que el Espíritu que está en nosotros, nos Guíe y nos permita afrontar situaciones inimaginables.

La más importante de todas: Invocar la Salvación por el sacrificio de Jesús!

Predicar el Evangelio!

Hechos 2:21

Diego Acosta / Neide Ferreira

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DEDICACIÓN

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Hace poco quedé sorprendido con un pensamiento muy duro: Cuánto tiempo le dedico a mi relación con el Señor?

Es sorprendente que este tipo de planteamientos, puedan provenir de nuestro interior, sin que nadie mencione el tema ni haya referencias ajenas a mí.

Entonces por qué la pregunta: Cuanto tiempo le dedico a Dios?

La respuesta es bochornosamente lamentable: Muy poco!

O quizás más preciso sería decir: Poquísimo!

Y por qué ocurre esto?

Simplemente porque le damos siempre más valor aquello que nos resulta urgente y dejamos de ocuparnos de lo que verdaderamente es lo importante.

Esta tal vez sea la clave de mi comportamiento hacia el Eterno!

Siempre tenemos cosas que aparentemente resultan de inexcusable ejecución. Siempre hay cosas que si no las hacemos en el momento, pareciera que el mundo se podría derrumbar.

Pero no es cierto. No hay nada que sea de inexcusable realización ni tampoco el mundo se va a caer a pedazos. Esta es la justificación que me doy para estar alejado del Todopoderoso.

Es evidente que para obrar en relación a la Grandeza de Dios, nuestros comportamientos deben ser totalmente diferentes.

El Creador demanda nuestra atención todo el día y todos los días. Si ÉL fuera el centro de mi vida, dejaría de ocuparme de las urgencias que no son urgentes ni de los apremios que no son apremiantes.

Entonces y solo entonces, comenzaré a descubrir por mí mismo, aquellas cosas maravillosas de las que hablan los grandes hombres de la fe.

Si el mundo no se va a derrumbar por no hacer algo urgente, por qué no pienso que mi mundo si se puede derrumbar por mi falta de consideración hacia lo importante?

Deuteronomio 8:11

Diego Acosta / Neide Ferreira

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RELIGIOSO

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El cambio establecido por Jesús para la vida de los hombres es de tal magnitud, que muchas personas siguen sin comprenderlo.

El Hijo del Hombre estableció Su Iglesia, sobre la base de su presencia cuando dos o tres se congregaran en su nombre.

Sin intermediarios, sin ritos establecidos, sin normas que dominen lo sobrenatural y de esta manera los hombres y mujeres nuevos podemos participar de la nueva vida pagada con su sangre.

Pero, el corazón que obligatoriamente debe ser un corazón nuevo, en muchos hombres sigue siendo el corazón del hombre viejo.

Por esa razón hay una añoranza de las normas, de los ritos que dominaron la vida pasada y de esa iglesia antigua que prevalece sobre todo y sobre todos.

Jesús es nuestro Único Mediador, es el Único a través de quién podemos llegar hasta el Padre y por eso no existen privilegios, costumbres o tradiciones del pasado.

Jesús vino a cambiar el mundo, de una manera radical y con Autoridad, para abolir todo aquello que atenazaba a los hombres a las normas de los propios hombres.

Quienes deben asumir responsabilidades en la Iglesia de Jesús, deben servir y no ser servidos, como ÉL mismo lo declarara y lo estableciera. Y como ÉL lo hizo!

Por estas razones lo religioso forma parte del pasado, forma parte de cómo vivíamos antes de recibir un corazón nuevo, que es el Templo del Espíritu.

Oremos para que esta Libertad que nos fue dada, no la perdamos por la añoranza del pasado, por los privilegios perdidos o por las normas que nos beneficiaban.

Isaías 61:1

Diego Acosta / Neide Ferreira

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