VENDER EL ALMA


Cuando leemos la Biblia tenemos ocasión de comprobar cómo los humanos que nos precedieron, también hicieron cosas asombrosas, por lo que bien podemos decir que no hay nada nuevo bajo el sol.

Hace unos días se informó que una mujer había puesto en venta su alma. El drama que se esconde detrás de esta decisión, nos mueve a reflexionar y sobre todo a tratar de comprender a esa persona.

Es evidente que ninguno de nosotros puede afirmar que no tomaría determinadas actitudes ante situaciones difíciles, como pueden ser las pruebas que debemos afrontar a lo largo de nuestra vida.

Aún, sabiendo que tenemos la promesa de nuestro Creador de que siempre estará a nuestro lado. Sí teniendo esta certeza debemos superar la zozobra que nos producen las situaciones, pensemos una situación diferente.

Pensemos en una persona que no tiene a Dios en su vida, que está afrontando una grave situación personal, con su cuerpo herido y pensando en sus alternativas de futuro.

En ese proceso fue cuando decidió vender su alma por dos mil euros… Al parecer una cantidad suficiente para ella, aunque no sabemos cómo entregaría su alma al comprador.

Situaciones como ésta deben mover a misericordia, a no levantar el dedo acusador y sobre todo a tener comprensión por las personas, orando para que reciban el Consuelo y el Amor verdadero.

1 Crónicas 16:34
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: A 18 AÑOS DE UN BRUTAL ATENTADO EN ARGENTINA

Han pasado casi veinte años del tremendo atentado terrorista que conmovió a Buenos Aires y a todo el mundo: La voladura de la sede de la AMIA en la Capital argentina.

La AMIA – Asociación Mutual Israelita Argentina  – fue fundada en 1.894 y desde entonces cumple una relevante obra social con la participación de una de las comunidades judías más importantes de América.

El saldo fue tan sangriento como lo imaginaron quienes lo perpetraron: 85 muertos y más de 300 heridos. Todavía hoy se sigue investigando la responsabilidad del atentado y quienes fueron sus instigadores.

En ese clima de sospechas, la Entidad judía critica con severidad al gobierno argentino por sus relaciones con Irán, país al que se supone está vinculado con los hechos que se recuerdan.

Al margen de las circunstancias políticas que rodean el acto central de homenaje, hoy es un día para recordar a las víctimas y para no olvidar que sus ejecutores, aún siguen en libertad y sus instigadores, envueltos en las sombras de la política.

Es significativo recordar que en 1.992 se produjo otro atentado terrorista contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, en el que se lamentaron 29 muertos.

Fuentes: CLARIN – LA NACION – Argentina
Diego Acosta García

HASTA QUE LLEGUE LA NOCHE…

Hace unos días un señor mayor celebraba un nuevo aniversario y quienes lo rodeaban le pidieron una reflexión acerca de la cantidad de años que cumplía y sobre el futuro.

Probablemente se trataba de una forma de expresar la alegría de los suyos ante un momento tanto grato, pero lo que el hombre en cuestión respondió no era lo que se esperaba.

Es bueno saber que siempre hay una oportunidad para dejar de lado lo superficial y aún lo frívolo, para dejar mensajes que sean provechosos y no meras palabras.

Es evidente que de los mensajes frívolos y del palabrerío se ocupa el mundo y de que está llegando la hora de que lo que digamos tenga fundamento y sobre todo contenido espiritual.

El anciano que celebraba un nuevo cambio de dígitos en sus aniversarios, dijo que estaba muy contento por los años que Dios le había dado, pero que estaba más contento por los años que vendrían.

Ante la sorpresa de los suyos, agregó: Creo que en los años que vendrán podré hacer todo lo que no he hecho hasta ahora, porque siempre me puse límites.

El único que puede poner límites a nuestros hechos es el propio Dios y por tanto,  no tenemos excusas para ayudar a extender el Reino y para vivir como Él quiere que vivamos, antes que nos llegue la noche.

Juan 9:4
Diego Acosta García

UNA FRASE

Hace un tiempo leímos una frase que nos impactó porque pone de manifiesto la importancia que tienen en la vida de las personas, dos cuestiones de distinto significado.

La frase dice: Hazme llorar con la verdad, para que no me destruyas con la mentira. Toda una declaración de principios que se basa en la certeza del poder destructivo de la mentira.

En estos tiempos en lo que todo resulta relativo, todo es ambiguo y sin definición, apelar a cuestiones tan categóricas supone un llamado de atención sobre el que debemos reflexionar.

La Palabra de Dios tiene rotundas precisiones tanto sobre la Verdad como sobre la mentira. La Verdad es uno de los sostenes fundamentales de nuestra fe.

La mentira en cambio tiene como padre, precisamente al mayor enemigo de nuestra fe, por lo que el conflicto además de inevitable tendrá siempre un final definitivo.

Suponemos que el autor de esta frase no tiene necesariamente que se un creyente, pero sí se revela como una persona de principios que es necesario alentar y defender.

Debemos adoptar firmes posiciones tanto con relación a la Verdad como con relación a la mentira, porque representan el modelo de cómo tenemos que vivir y el modelo de cómo nos podemos apartar de nuestra fe.

Salmos 25:5
Diego Acosta García

EL DESAFÍO

Analizando los mensajes publicitarios que recibimos sistemáticamente, podremos advertir que constantemente se nos induce  a prepararnos para ser prósperos, triunfadores.

En esos reclamos pareciera que no hay espacios para quienes aspiran llevar una vida por caminos normales, como personas normales y sin grandes ambiciones o pretensiones.

Pareciera que la normalidad no es algo deseable y mucho menos el hecho de no aspirar a logros personales que nos proyecten por encima de la media de nuestras relaciones.

Se fomenta ese lado tan especial de nuestra personalidad, que es la necesidad de ser alguien, por encima incluso de nuestras propias posibilidades.

Se trata de que cambiemos nuestros valores por otros que si son compatibles con el éxito, la riqueza y también con la falta de escrúpulos para tomar decisiones.

La repetición de estos mensajes nos van guiando a pensar que tal vez esas personas que nos pueden capacitar en una determinada dirección, tengan razón y que somos nosotros los equivocados.

Es evidente que hay quienes conocen las debilidades humanas y las explotan sin ninguna clase de limitaciones, porque lo importante es ser diferentes, ser mejores, superiores.

No nos perdamos por esos atajos ocasionales, porque nos pueden llevar a situaciones inimaginables  y de la que es muy difícil apartarnos sin sufrir daños. Sigamos al Único Camino… el que nos lleva a la Verdad!

Salmos 39:6
Diego Acosta García

EL PEQUEÑO DRAMA

Un joven contaba el problema que estaba viviendo a ausa precisamente de sus pocos años, de su inexperiencia y del trato que recibía de los mayores.

Visto con la perspectiva de los años, el drama de nuestro joven era en realidad una situación por la que seguramente todos hemos pasado en algún momento de nuestra vida.

Precisamente por eso este joven recibía la indiferencia de la mayoría de quienes lo rodeaban, porque anteponían su conocimiento de la situación a la importancia que verdaderamente tenía.

Vino entonces palabra de Sabiduría para conversar con el joven, escucharlo con atención y descubrir que tras las apariencias del caso se encerraba una gran lección personal, porque la situación no era como pensábamos.

La soberbia con la que actuamos los mayores nos hace perder de vista que también nosotros fuimos jóvenes y que también tuvimos que enfrentar problemas que son propios de un determinado momento de la vida.

El joven advirtió que lo escuchábamos, comprendió que teníamos amor por él y que teníamos misericordia por la situación que estaba viviendo y se sintió reconfortado y nosotros, por el contrario, avergonzados.

Este caso nos fue un poderoso llamado de atención para que abandonemos la soberbia de creer que lo sabemos todo y el peligro de hacer a menos, a quienes a pesar de sus años nos pueden dar lecciones.

Proverbios 14:3
Diego Acosta García

LO SEDUCTOR…


Pareciera que los anuncios espectaculares son los que más apreciamos porque siempre estamos buscando cosas que nos impacten, que nos conmuevan.

Esto es inherente a nuestra condición de humanos por lo que los anuncios no solamente nos llaman la atención y nos seducen, sino que también contribuyen a desenfocarnos de lo importante.

Confundimos anuncios con certezas, previsiones con afirmaciones y entonces comenzamos a dudar de lo que no podemos ni debemos dudar que es el fundamento de nuestra fe.

Como nos podemos defender de esta clase de situaciones? Apelando a la única fuente de Sabiduría que tenemos a nuestro alcance: a la Palabra de Dios.

Si se nos dice que se ha encontrado el que podría ser el comienzo del Universo, nos dejamos ganar por la espectacularidad del anuncio y no somos capaces de analizar lo que escuchamos.

Lo cierto es que ni se ha descubierto el comienzo del Universo ni se descubrirá, sencillamente porque es la Creación de Dios y por tanto solamente sabemos y sabremos lo que Él quiera que sepamos.

No nos dejemos seducir por estos anuncios que siempre encierran condicionantes, declarados  o no. Ante lo espectacular antepongamos la Roca en la que debemos estar afirmados para vivir con la Verdad.

Salmos 31:3
Diego Acosta García

LA BUENA SUERTE O LA MALA SUERTE


Con frecuencia escuchamos a las personas con las que nos relacionamos, quejarse a propósito de una situación que seguramente es tan antigua como la vida misma.

Nos referimos a quienes hablan de la buena suerte o de la mala suerte, a quienes dicen que hay personas afortunadas o que hay quienes han nacido bajo malos augurios.

Contrastando los supuestos casos de buena o de mala suerte, pareciera que estas afirmaciones se basan en hechos concretos, por lo que el tema continúa vigente.

Pero: existe la buena suerte? Existe la mala suerte? Nos llama la atención lo poco que se enseña sobe esta cuestión, en aquellos lugares donde se supone que se nos deben aclarar estas grandes dudas.

Porque si se enseñara más sobre esta cuestión, con toda seguridad quienes nos llamamos hijos de Dios, no tendríamos ninguna duda para afirmar que este planteamiento no es válido desde la perspectiva espiritual.

Deberíamos de recordar que cada uno de nosotros ha sido creado con un propósito y que ese propósito es absolutamente único, como únicos somos en nuestra condición de joyas especiales de Dios.

Por tanto, lo que el mundo llama buena suerte o mala suerte, está completamente ajeno al plan de Dios para nuestras vidas. Lo importante, es que tenemos la promesa de la vida Eterna.

Proverbios 16:33
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: GRANDES INTERROGANTES PENDIENTES

Por considerarlo de interés, reproducimos el comentario relacionado con uno de los últimos acontecimientos científicos, publicado por el Dario ABC de España.

El Boson de Higgs tiene la misma utilidad práctica que tenía la electricidad el siglo XIX

El hallazgo del Bosón de Higgs cierra un capítulo de la Historia de la Ciencia a toda una serie de nuevos avances científicos. Sin embargo, los investigadores creen que muchas cuestiones seguirán envueltas en el misterio. He aquí algunas de las más importantes y que siguen trayendo de cabeza a los investigadores de todo el mundo.
1. Materia oscura
Toda la materia que conocemos, desde la terrestre a la de las más lejanas galaxias, responde al mismo tipo de estructura fundamental. Está constituída por átomos, que a su vez constan de partículas y que se unen para formar los distintos materiales que conocemos. Lo que distingue, por ejemplo, al hidrógeno del hierro es que el núcleo de un átomo del hidrógeno contiene un solo protón y un solo neutrón, mientras que un núcleo de hierro está formado por 58 protones y 58 neutrones. Cada número corresponde a un elemento diferente de la Tabla Periódica.
Sin embargo, desde hace ya más de una década sabemos que toda esa «materia ordinaria», de la que todos nosotros estamos hechos, sólo da cuenta de un 4% de la masa total del Universo. El restante 96%, aunque nos pese, sigue siendo un misterio. Pero los científicos han encontrado pruebas (indirectas) que indican la presencia de «otro tipo» de materia, una tan extraña que ni siquiera sabemos si está compuesta por átomos. A falta de más datos, la llamamos «materia oscura». Es por lo menos seis veces más abundante que la materia ordinaria y sólo sabemos de su existencia por los efectos gravitatorios que produce en la materia que sí podemos ver. La materia oscura añade, por lo menos, otro 23% a la masa total del Universo.
Los astrónomos creen que muchas galaxias, incluida la nuestra, están rodeadas por halos de materia oscura, lo que hace que las estrellas de las regiones exteriores de esas galaxias orbiten mucho más rápido de lo que lo harían teniendo en cuenta solo la materia que podemos ver. Andrómeda, por ejemplo, la galaxia más cercana a nuestra Vía Láctea (se encuentra a 2,5 millones de años luz) se dirige hacia nosotros a más de 320.000 km. por hora. Un movimiento que sólo puede deberse a la acción de la gravedad. Sólo que, para causar ese avance, nuestra galaxia debería ser diez veces mayor de lo que es.
2. Energía oscura
Sumando materia ordinaria (4%) y materia oscura (23%), seguimos teniendo sólo un 27% de la masa total del Universo. De qué está hecho, pues, el 73% restante? La respuesta es aún más misteriosa que la materia oscura del apartado anterior. Se trata, dicen los investigadores, de «energía oscura», cuyo descubrimiento data de 1998. Fue entonces cuando, después de un estudio de diez años sobre varias supernovas, los astrónomos se quedaron de piedra. Algunas de ellas estaban tan distantes que cuando su luz empezó a viajar hacia la Tierra el Universo apenas si tenía una fracción de su edad actual. El objetivo del estudio era medir si había fluctuaciones en la tasa de expansión del Universo, lo cual serviría para afinar los cálculos sobre su edad, estructura y destino final.
El resultado del estudio fue totalmente inesperado. Los científicos, en efecto, esperaban ver una ligera ralentización en la velocidad de expansión. En lugar de eso, hallaron justo lo contrario: en lugar de retrasarse, la expansión del Universo se estaba acelerando. La única explicación posible fue recurrir a una suerte de fuerza capaz de oponerse (y de vencer) a la gravedad.
Ese nuevo y misterioso ingrediente fue bautizado como «energía oscura» y muy pronto resultó evidente que esa energía se encontraba por todas partes, y que su acción «antigravitatoria» era mucho mayor que la fuerza de gravedad combinada de toda la materia, tanto de la ordinaria como de la oscura. De hecho, la energía oscura se considera responsable del 73% de la masa del Universo.
3. Antimateria
Además de la ordinaria y de la oscura hay, que se sepa, por lo menos otra clase de materia, y tan distinta de la ordinaria (de la cual estamos todos hechos) que es incompatible con ella. Se trata de la antimateria. La antimateria es, aparentemente, idéntica a la materia «normal». De hecho, no puede diferenciarse de ella a simple vista. Pero si un átomo de antimateria entra en contacto con otro de materia, ambos se aniquilan en una fuerte explosión de energía.
Si un hombre pusiera pie en un planeta hecho de antimateria, se desintegraría al instante. Los modernos laboratorios de física son capaces, desde hace algunos años, de «fabricar» átomos de antimateria. Algunas teorías postulan la existencia de galaxias enteras hechas de antimateria. Galaxias que, si alguna vez llegaran a entrar en contacto con la nuestra, provocarían un cataclismo cósmico como jamás se ha visto.
La cuestión es que, a pesar de que las teorías actuales predicen que el Big Bang habría tenido que dar lugar a la misma cantidad de materia que de antimateria, parece que todo cuanto nos rodea está hecho de materia «normal». Dónde está, pues, la antimateria que falta? Es posible, dicen algunos, que en el origen se generara un exceso de materia y que todo lo que vemos sea lo que queda después de que toda la materia y antimateria original se aniquilaran entre sí. Otros, sin embargo, piensan que muchas de las galaxias que podemos ver a través de nuestros telescopios podrían estar hechas de antimateria. ¿Quién tiene razón? Es pronto, muy pronto, para saberlo.
4. ¿Cuál será el destino del Universo?
El Universo, como demostró el astrónomo Edwin Hubble en 1929, se expande en razón de una constante que él mismo calculó. A cada minuto que pasa se hace más grande. Expansión que además, como hemos visto, se está acelerando en virtud de la «energía oscura». Eso significa que hace una hora el Universo era más pequeño, que hace un mes lo era aún más. Hace miles de millones de años, debió de existir un momento muy especial en que todo el Universo estuvo contenido en un punto microscópico, un punto que, de alguna manera, comenzó a expandirse y cuya expansión continúa en la actualidad.
La pregunta es: ¿Continuará para siempre este proceso de expansión? ¿O se detendrá alguna vez para dar inicio a una fase de contracción? El destino del Universo, como se sabe desde hace décadas, depende en gran medida de la cantidad de materia y de energía oscura que haya en él. Porque la materia es responsable de la fuerza de gravedad y la gravedad tiende a reunir la materia, es decir, se opone frontalmente a la fuerza de la expansión que pugna por separarla.
Más materia significa más gravedad, y la gravedad, si es lo suficientemente fuerte, es lo único que podría frenar el actual proceso de expansión y dar lugar a un periodo de contracción (Universo cerrado). Menos materia significaría menos gravedad, en cuyo caso la expansión continuaría eternamente, hasta que se apagara la última estrella en un Universo frío, oscuro y desolado (Universo abierto).
Pero si la cantidad de materia resultara ser la justa, entonces podríamos mantenernos en la línea intermedia entre estas dos soluciones (Universo plano). Lo que hay que hacer, resulta evidente, es calcular de una vez cuánta materia (y de qué clase) hay exactamente a nuestro alrededor.
5. ¿Existen otros Universos?
Hace apenas un siglo aún creíamos que la Tierra era el centro de todo lo que existe. Hoy, sin embargo, los espectaculares avances del conocimiento científico nos han exiliado a un apartado rincón de una galaxia que no tiene (aparte de nosotros mismos) nada de especial con respecto a las demás. Y puede que pronto tengamos que hacer lo propio con el concepto mismo de Universo. Universos cíclicos, Universos burbuja… existen varias descripciones matemáticas que sugieren que el nuestro no es el único Universo posible. No sólo eso, sino que podrían haber existido otros universos antes que el nuestro, y podría haber otros que nacieran después de que el que conocemos haya desaparecido.
Algunas teorías llegan incluso a sostener que, probablemente, existen otros universos contemporáneos, desarrollándose al mismo tiempo que el nuestro. El secreto de los universos paralelos se oculta, una vez más, en las condiciones que originaron el Big Bang. ¿Por qué motivo de la Gran Explosión habría tenido que surgir un sólo Universo? ¿Por qué no dos, o diez, o un número infinito de ellos? ¿No pudo haber en el origen múltiples burbujas y ser nuestra realidad en expansión sólo una de ellas?
6. ¿Qué había antes del Big Bang?
La mayoría de los científicos opinaría que es absurdo plantear la cuestión porque, entre otras cosas, con el Big Bang también surgió el tiempo, y «antes» es un concepto temporal que no puede aplicarse fuera del propio tiempo. Sin embargo, según ciertos cálculos, abordados en principio por un grupo reducido de «disidentes» sobre la posible existencia de «otros» universos, (cálculos que hoy empiezan a gozar de la aceptación general) la pregunta vuelve a encontrar sentido. Hay varias teorías sobre el «antes». La más extendida de ellas dice que nuestro universo podría estar «rebotando» sobre sí mismo, como una burbuja que se hincha y se deshincha, y que el Big Bang podría ser sólo el momento inicial de uno de esos rebotes.
Esta teoría implica la necesidad de que el Universo actual sea «cerrado», es decir, que la gravedad venza a la fuerza de expansión y provoque el comienzo de una etapa de contracción que vuelva a terminar en un punto, como el original, de infinita densidad. Algo que, por otra parte, parece no estar sucediendo. Según esta teoría, el nuestro sólo sería un ciclo más en medio de un número indeterminado de ciclos. Eso sí, un ciclo muy especial, en el que se han dado las condiciones precisas para que surjan unos seres (nosotros) capaces de preguntarse qué había antes del Big Bang.
7. ¿Hacia dónde va nuestra galaxia?
Como hemos visto, en el Universo todo se mueve, y no cabe duda de que, en términos generales, las galaxias se alejan las unas de las otras. Pero, dentro de este esquema existen otros movimientos, más concretos, provocados por otras fuerzas, probablemente gravitatorias, cuyo origen aún se desconoce. Nuestra galaxia, por ejemplo, junto a todas sus vecinas del Grupo Local de galaxias (unas veinte) se dirige a toda velocidad hacia el cúmulo de Virgo. No sería ésta la dirección lógica si siguiéramos, lisa y llanamente, las leyes de la expansión. ¿Qué nos atrae entonces hacia allí? ¿Qué misteriosa fuerza puede alterar el rumbo de todo un grupo de galaxias en el espacio?
Partamos desde el principio. Para calcular el movimiento del grupo de galaxias al que nosotros mismos pertenecemos, un observador situado en la Tierra debe tener en cuenta la superposición de varios movimientos «menores», como por ejemplo los 30 km/s de la Tierra en su órbita alrededor del Sol, los 230 km/s de todo el Sistema Solar alrededor del centro de nuestra propia galaxia o los 90 km/s a los que La Vía Láctea (nuestra galaxia) es atraída hacia su vecina más próxima, la galaxia de Andrómeda.
Descontados dichos movimientos, aún queda otro, de 600 km/s, de nuestra galaxia (y de todas sus compañeras del Grupo Local) hacia el Cúmulo de Virgo. Sin embargo, se ha comprobado que el Cúmulo de Virgo no puede ser responsable de todo este movimiento, ya que él mismo también se mueve en la misma dirección. Sea lo que sea lo que nos atrae, también atrae al cúmulo de Virgo. El siguiente candidato a «culpable», por el simple hecho de que está en la dirección hacia la que nos dirigimos, fue el supercúmulo Hidra-Centauro.
Pero cual no sería la sorpresa de los investigadores cuando descubrieron que también Hidra-Centauro (una agrupación de galaxias cientos de veces mayor que el cúmulo de Virgo) estaba aprisionado dentro de una atracción gravitatoria todavía mayor. Desconcertados, llamaron Gran Atractor al «monstruo» capaz de mover hacia sí mismo miles de galaxias como si fueran planetas alrededor del Sol. Sea lo que sea ese Gran Atractor, lo cierto es que todos, inevitablemente, nos dirigimos hacia allí.

HACIENDO MEMORIA…

Conocimos la historia de un hombre que sabiendo que estaba llegando al final de su vida,  se puso a pensar en todas las cosas que todavía no había hecho.

Luego de muchos años de luchas cotidianas, comprendió que a pesar de todo lo que había vivido, aún le restaban cosas por hacer, seguramente más importantes que todas las anteriorres.

Haciendo memoria advirtió que todos sus afanes se habían centrado en los logros personales, eso que los humanos llamamos éxito o la conquista de poder.

Abrumado por estas evidencias decidió que los últimos tiempos de su vida los dedicaría a hacer cosas que nunca había hecho, a brindar cosas que nunca había dado a los demás.

Y desde ese punto de partida comenzó a tener actos de amor hacia las personas que lo rodeaban, que se traducían en abrazos, palabras amables, actitudes amistosas.

Esta persona no era creyente, era un hombre que como casi todos los hombres había tenido que enfrentar las adversidades cotidianas con sus propias fuerzas, sus propias habilidades.

Solamente que en el final de su vida había comprendido que había un Ser superior que le reclamaba que brindara lo mejor que tenía, que era su amor por los demás. Y en eso encontró el verdadero gozo!

Romanos 5:5
Diego Acosta García