humos septimomilenio

HUMOS ALARMANTES

ANTIVIRUS

Una gran nube de humo del tamaño del continente europeo avanza sobre Siberia, proveniente del fuego que ha calcinado más de 4 millones de hectáreas en la taiga, en la región del Ártico.

Las altas temperaturas del mes de julio, con registros históricos, han provocado que se produzcan incendios en Siberia, Groenlandia y Alaska, con niveles nunca alcanzados. Lo mismo ha ocurrido en Europa, donde se han registrado más de 1.600 incendios que quemaron más de 30 hectáreas cada uno.

Una de las graves características de las grandes masas de humos, es que se elevan hasta alcanzar la estrastofera, superando los 23 kilómetros de altura y provocando el efecto de años sin inviernos como ocurrió en el siglo XIX en Europa, provocando grandes hambrunas por la falta de alimentos.

Este comportamiento es similar al producido por las grandes erupciones volcánicas que provocan que grandes cantidades de material sean liberados hacia las zonas altas de la atmósfera, generando graves alteraciones en el equilibrio del planeta.

Los expertos advierten que los incendios puedan provocar nuevos incendios, por cuanto contribuyen a aumentar las temperaturas que son propicias para el comienzo del fuego.

Se recuerda que el volcán Pinatubo, en Filipinas, en el pasado reciente, provocó con su erupción un descenso de medio grado en la temperatura global, como causa de las emanaciones que subieron a la atmósfera.

Estamos más que advertidos. Somos Mayordomos de nuestro planeta y nos será reclamado.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

DEVOTIONAL EN 2

THE DAY

DEVOTIONAL

Every year the same question arises: when was Jesus born?

 What is certain – according to an ancient convention of the Catholic Church – is that we celebrate his Glorious Birth in order to «christianise» the pagan celebration of the winter solstice.

Is it important to know the exact day? Not at all. This is for the simple reason that what is important is the fulfilment of the prophecy that in humble Bethlehem, the child who would change the history of mankind would be born.

All the rest is merely an unnecessary distraction from what is truly important. As always, we lose our way in a froth of fanciful speculation, thus losing sight of what is significant and relevant.

The Word was made Flesh and God left for us his message of salvation, which is the fundamental reason for His presence in the land promised to Abraham.

Jesus was born of His people and among His people, possibly on a day at the beginning of autumn in the Orient, the day which we celebrate with great joy this month.

Matthew 1: 20-21
But while he thought on these things, behold, the angel of the Lord appeared unto him in a dream, saying, Joseph, thou son of David, fear not to take unto thee Mary thy wife: for that which is conceived in her is of the Holy Ghost.

And she shall bring forth a son, and thou shalt call his name Jesus: for he shall save his people from their sins.

 Diego Acosta / Neide Ferreira

Traducción: Sthepen Down

www.septimomilenio.com

 

 

muro septimomilenio

EL MURO BERLINÉS

Blog del TIEMPO!

En plena guerra fría entre los dos grandes bloques en que se dividía el mundo, las autoridades de la Alemania comunista, decidieron levantar el muro que dividiría a Berlín de las otras tres zonas que estaban bajo la administración de los Aliados.

El muro fue levantado sorpresivamente y provocó que muchas familias quedaran a uno y otro lado del muro, que a lo largo de los años se cobró más de cien vidas.

Fueron las de las personas que buscaron la libertad perdida y se arriesgaron a las fuertes medidas de seguridad implementadas por los comunistas.

El muro tuvo una extensión de más de 155 kilómetros y aisló por completo a la Berlín oriental de la Occidental e incluso del territorio de la Alemania comunista.

Las autoridades denominaron la construcción como el Muro de Protección Antifascista, en tanto que en el resto del mundo se lo llamó el muro de la vergüenza.

Su caída en 1989, determinó el comienzo del fin del comunismo.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

 

diego2

COMPASIÓN

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

Después de muchos años sin escucharla ni utilizarla, inesperadamente un respetado pastor, mencionó la palabra compasión.
Fue muy grande mi sorpresa y también la necesidad de reflexionar sobre lo que había escuchado y su profundo significado, pues está estrechamente ligada al Ministerio Terrenal de Jesús.
Por qué me sorprendió tanto esta palabra?
Quizás porque sin advertirlo estamos perdiendo la sensibilidad frente a los hechos ante los que reaccionó el Hijo del Hombre y que ahora nos parecen lejanos. No porque dudemos de ellos, sino porque el corazón se está endureciendo como piedra.
En un sentido literal compasión significa sentimientos de pena y de ternura frente al prójimo y la identificación frente a los males, a pesares que está sufriendo.
Corresponde aclarar que cuando hablamos de sentimientos, estamos haciendo referencia a todo aquello que significa un orden superior, no a la vulgaridad con la que nos manifestamos y vivimos.
No estamos hablando de conmovernos hasta las lágrimas frente a un hecho o frente al sufrimiento de un ser humano. Estamos hablando de aquello que nos conmueve como hijos de Dios y que despierta el Amor y la Misericordia más profunda.
Si pensamos y miramos lo mismo que pensó y miró Jesús, tal vez comprenderemos por qué eligió estar junto a los marginados, a los despreciados por la sociedad.
Su mesa estuvo servida para los que verdaderamente sufrían y no encontraban respuesta en una sociedad dura y hostil, tal y como lo podemos advertir en nuestro tiempo.
Sentaríamos en nuestra mesa a los mismos con los que el Mesías compartió sus alimentos?
Difícilmente, porque nuestro corazón no está a la altura de poder identificarnos con quienes no reciben de la sociedad, otra cosa que no sea rechazo y condena.
En eso radica la cuestión. Jesús siendo Dios, no rechazó ni condenó a quienes eran los despreciables, porque tampoco lo hizo después ni ahora en nuestro tiempo.
La compasión es una actitud superior del corazón, ajena por completo a la sensiblería o a la oportunista mirada de quienes se sienten atraídos por tener una ocasión de ser vistos como hombres y mujeres con amor al prójimo.
La compasión es un bálsamo que se extiende sobre la vida y la realidad del prójimo, con la intensidad que se genera solamente en el corazón de Jesús. Busquemos ser sus imitadores para ser discípulos mejores.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com