flores5 septimomilenio

ENIGMA DARWIN

ANTIVIRUS

Veinte años después de haber escrito El origen de las especies, su autor reveló en varias cartas que su profunda creencia de que la naturaleza no  daba saltos, temblaba a la sombra de un evento extraordinario en la historia.
Este auténtico tormento para Charles Darwin , quedó expuesto en una misiva que le dirigió al botánico inglés Joseph Hooker, en el que abordaba el tema con tanta carga dramática, que marcó a generaciones de especialistas.
Le decía: Acabo de leer el ensayo de de John Ball, acerca de la flora de los Alpes europeos y añadía: hasta donde podemos juzgar, el rápido desarrollo de todas las plantas superiores en tiempos geológicos recientes es un abominable misterio.
Ese abominable misterio, no es alguna criatura monstruosa, sino el de las plantas con flores. La repentina aparición de plantas con flores era desconcertante para todos los que creen en cualquier forma de evolución, especialmente para los que creen en una evolución en extremo gradual.
Este grupo conocido como angiospermas surgió según Darwin, hace unos 130 millones de años y en ese tiempo logró diversificarse en 300 mil especies, convirtiéndose así en el más diverso del reino de las plantas.
Y el propio autor de la teoría advirtió que no iba a esconder el tema bajo la alfombra, que de verdad es algo que lo volvía loco. El problema de los orígenes y diversificación de las angiospermas no lo inquietaba, pero sí por ser la excepción más extrema.
Frente a esta situación, podría plantearse otra teoría, que era que las plantas con flores habían sido creadas milagrosamente, lo que equivalía aceptar la otra explicación del origen de la vida en la Tierra, es decir el Creacionismo.
Finalmente Darwin tenía razón en mostrar su preocupación frente a las flores, porque siendo sencillas y bellas como son, bastaron para destruir su teoría. Todo fue Creado y todo tiene un Autor: Dios.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

 

diego2

EL FRAUDE

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

En un culto de hace bastante tiempo ocurrió un episodio que viene a mi memoria repetidamente, no porque quiera volver al pasado, sino porque fue de una gran enseñanza.
Estábamos en el momento de orar por la ofrenda, todo era mecánico, frío y lo que siguió fue peor todavía. La mayoría de quienes participábamos del culto éramos conscientes que no teníamos dinero para dar, por lo que ese momento de pasar entre los presentes se tornó en algo penoso, por las actitudes que exhibíamos.
Fue en ese momento cuando el Espíritu me inquietó y determiné, quizás con alguna brusquedad, que se terminara esa parte del culto, porque resultaba vergonzoso no para Dios, a quién no tenemos la capacidad y la altura para ofender, sino por nosotros mismos.
Siguiendo lo que el Espíritu dispuso, cambié el mensaje que tenía para la congregación y hablé sobre el fraude. Al comienzo no alcancé a entender que significaba esa palabra que sería la clave para la predicación.
Y pausadamente fui recibiendo, junto con los hermanos, la enseñanza que el Eterno nos quería dar a propósito de lo que significa la ofrenda y como pretendemos engañar a quién nos ha dado todo, comenzando por la vida.
Por qué hubo esa frialdad, esa indiferencia en el momento de levantar la ofrenda?
Por qué la mayoría no tenía dinero para ofrecer?
O por lo que había en nuestros corazones?

El Espíritu nos reveló que había engaño en nuestro interior, básicamente porque nos escudábamos en la circunstancia de no tener medios para colocar en la ofrenda.

Pero, eso era verdad?
Así que lo único que podemos ofrecer a Dios es dinero?
Y nuestro tiempo, y nuestra misericordia, y nuestra compasión, y nuestro Amor por el prójimo no cuentan para nada?
Sencillamente se trata de que cada uno se guarda miserablemente todo lo que Dios nos ha dado y cerramos nuestro puño, ignorando que podemos dar mucho más de lo que nuestra mente puede imaginar.

Solamente con dar Amor al prójimo, ya tenemos algo que ofrecer al Señor!

Aquel culto fue inolvidable, fue inolvidable creo que para todos quienes participamos. Pero para mí fue un severo llamado de atención por intentar cometer el fraude de la pobreza, de la falta de fondos, para no abrir la mano con generosidad, como la abre cada día Dios con su Misericordia.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

wilkerson septimomilenio

EXAGERACIÓN…?

ANTIVIRUS

Vivimos en una época, en la que hay que evangelizar a los evangélicos! Esta frase habrá molestado a muchos hombres y mujeres que se llaman hijos de Dios.

Fue una de las tantas que pronunció el maestro David Wilkerson, que a lo largo de su vida aportó más definiciones severas que otros muchos hombres de la fe.

Esto de sentirse incómodo con algunas palabras fuertes, duras, nos debe llevar a un razonamiento personal, acerca de cómo está nuestra relación con el Eterno.

Generalmente en estas circunstancias se apela al enfriamiento del primer amor, pero es necesario ser más que sinceros, que en algunos casos no hubo ni siquiera ese amor.

Seguramente porque nos movemos por emociones, sentimientos y como se utiliza muy frecuentemente…por sensaciones, como si todo eso tuviera algo que ver con Jesús.

Abandonemos las sensaciones y busquemos la realidad, primero en nuestras vidas y luego como creyentes, como miembros de congregaciones que languidecen espiritualmente, aunque se diviertan y tengan cultos espectaculares.

Tenía mucha razón el maestro Wilkerson!

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

 

elie1 septimomilenio

ORAR

Hoy por la mañana recibí un mensaje de mi hija n°4 sobre orar. Por la tarde Dios me habló sobre una situación muy concreta: “Ora por esto’’ . Después miré Facebook, donde una amiga había escrito: “Cuando no sepas cómo ayudar a una persona, ora por ella’’ .
¿Por qué muchas veces nos es mucho más difícil orar como primera reacción ante algún problema, tristeza o aflicción?
Sufrimos, lloramos, nos indignamos y luchamos contra molinos de viento (como el Quijote) Sin embargo, tardamos en llevar y entregar la situación a Dios.
Nuestra primera reacción debería ser: “¡Señor, socorro! Pongo esto delante de ti’’ . O también: “¡Señor!, visita la vida de esta persona que aflige mi vida y mi corazón!’’ . O, incluso: “Señor, cuida de esta situación, envía a tus ángeles. Espíritu Santo, visita, cura, libera y consuela’’ . Sin embargo, no hacemos eso.
Somos egoístas y egocéntricos. Queremos ver nuestras “nimiedades’’ siendo atendidas, pero no queremos rendirnos y obedecer. Porque tendríamos que dejar las pequeñas cosas de lado.
Cuando era pequeña, oí varias veces una canción que decía:

En ferviente oración, trae tu corazón
A la presencia de Dios, para ser derramado
Aunque sólo fluirá lo que estás pidiendo
Cuando lo dejes en el altar
Cuando todo en las manos del Señor esté
Y todo tu ser Él controle
Sólo entonces verás que el Señor tiene poder
Cuando todo lo dejes en el altar
Maravillas de amor te hará el Señor
Atendiendo a la oración que acepta
Su inmenso poder vendrá a socorrerte
Cuando todo lo dejes en el altar

Cuando nuestra primera reacción sea clamar a Dios, podremos descubrir el secreto de vivir en paz.
¿Estás afligido, con problemas, con tristeza o enfermo? Sea cual sea tu problema hoy, llévalo delante del Padre. Él es el único que puede dar una solución real. Pero hazlo con sinceridad en el corazón, dejando, como dice la canción, que Él controle todo tu ser.

Filipenses 4: 6-7: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos»

Elié Ferreira

www.septimomilenio.com