FRAGILIDAD
DEVOCIONAL
Escuché a una joven madre que explicaba el problema que tenía con sus convicciones, porque las percibía tan frágiles como algunas copas de cristal.
Y tenía razón!
Porque sus argumentos eran los mismos que el mundo proclama para que vivamos pendientes de la opinión de los demás, en ser mejor que el prójimo y en cualquier caso, que siempre debo ser yo el más importante.
El desasosiego que me produjo lo que escuchaba, me obligó a pensar sobre el problema y el verdadero fondo de la cuestión.
La joven había acertado en lo de la fragilidad, pero no en el sentido que yo lo interpreté. Al mundo no le importa que haya personas frágiles que se puedan romper.
Al mundo solo le importan los fuertes!
En cambio los débiles tenemos el refugio de la Roca en la que nos podemos apoyar en cualquier circunstancia. Porque así, siendo frágiles nos tornamos fuertes.
Deuteronomio 32:18
De la Roca que te creó te olvidaste;
te has olvidado de Dios tu Creador.
Deuteronômio 32:18
Esqueceste-te da Rocha que te gerou;
e em esquecimento puseste o Deus que te formou.
Diego Acosta / Neide Ferreira
EN ESTE DÍA. REMITIDOS
A quienes remitiereis los pecados,
les son remitidos;
y a quienes se los retuviereis,
les son retenidos.
Juan 20:23
LA CREACIÓN. FRUTOS (301)
Y ANTES DE ÁFRICA?
Blog del TIEMPO!
Durante muchos años quienes sostienen la teoría de la evolución, situaban el comienzo de la especie humana principalmente en lo que conocemos en la actualidad como Etiopía.
En estos días nuevos estudios revelan que la especie no solamente desde Etiopía, sino también de Argelia, ratificando que desde África comenzó la civilización.
Lo sorprendente de estos anuncios es que todos hablan de un comienzo, ignorando la cuestión fundamental: Cómo se inició la especie superior del planeta?
Fuimos Creados?
O somos productos de la evolución?
Esta cuestión no recibe ninguna respuesta y ni siquiera se insinúa como una alternativa. Simplemente se argumenta que la especie se inició en África.
No estamos en condiciones de argumentar nada a propósito de esta afirmación. Pero sí sabemos que fuimos Creados y no somos producto de ninguna otra forma de vida.
Es decir: NO somos productos de una evolución, sino somos hijos de la Creación del Dios Omnipotente.
Diego Acosta
EN ESTE DÍA. FE
Y les dijo:
¿Por qué estáis así amedrentados?
¿Cómo no tenéis fe?
Marcos 4:40
LA CREACIÓN. ESENCIAL (300)
MÚSICA. ODA A LA ALEGRÍA
SÍGUEME…!
CONGREGACIÓN
SÉPTIMOMILENIO
El mundo influye poderosamente para que la Majestad de Jesús, se diluya y quede como un personaje casi como de nuestra propia dimensión.
Es este un grandioso éxito de lo mundano, que ha ido quitando la trascendencia del Mensaje de Salvación, para dejar una imagen doliente en brazos de su madre, como si en esa circunstancia hubiera terminado toda su Obra.
Grandioso éxito y grandiosa mentira que contribuimos a agigantar, proponiendo un Evangelio cada vez más adaptado a los oídos de quienes solo quieren escuchar cosas gratas y agradables.
No es esta la situación de la Iglesia?
Pensemos, cuántas veces se predicó sobre el pecado en el 2018?
Solamente con esa respuesta tendremos ante nosotros lo que es nuestra vida espiritual y la de la congregación que nos contiene.
Somos el fiel reflejo de varias generaciones de creyentes que gozan con la espuma y se escandalizan con aquello que enseñó el Hijo del Hombre.
No condenó el Padre el pecado de quienes se amanceban con personas del mismo sexo?
No condenó el Padre la soberbia y lo ostentoso?
No condenó el Padre al dios mamon y a sus seguidores?
Entonces, por qué en el nombre de Jesús, no condenamos las mismas cosas?
Si realmente fuéramos hijos de Dios, tendríamos comportamientos dignos y no caeríamos en la indignidad de permitir que el mundo nos gobierne y nos conduzca a la decadencia espiritual.
Jesús no vino a la Tierra para ser un testigo indiferente del dolor y del pecado de la gente. Vino a traer solidaridad para con el que sufre y advertencia para con el que peca.
Si aceptamos esto, por qué obramos con tibieza disfrazada de misericordia y con tolerancia disfrazada de amor?
Debemos ser plenamente conscientes que cada día que pasa nos acercamos a los tiempos del fin. Tendremos el ánimo lleno de miedo o estaremos pletóricos de fe como verdaderos seguidores de Jesús?
Pensemos: que haríamos en el 2019, si Jesús nos dijera: Sígueme…? Dejaríamos todo e iríamos tras sus pasos o nos esconderíamos en nuestros miedos, nuestra comodidad o tras nuestra vergonzosa adhesión a lo mundano?
Hoy, simbólicamente Jesús nos reclama: Sígueme!
Diego Acosta
LA DEPRESIÓN -4-
Publicamos el último de cuatro comentarios.
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Mateo 11:28-30
Quizás, podamos poco a poco, recuperar objetivos interesantes para nuestras vidas y en lugar de sentirnos olvidados, relegados, inútiles de toda inutilidad, y entender, que podemos ser mucho más esenciales de lo que nunca nos podamos haber imaginado.
Hace un tiempo, conocimos por la televisión, a un señor muy mayor, que durante 30 años, si, 30 años! había concurrido todos los días, a un hospital a visitar a los enfermos.
Su experiencia, era muy conmovedora, porque podía citar casos y casos, en los que había sido muy importante, para personas que precisaban, solamente un poco de compañía un saludo amistoso, una pregunta oportuna o también una cálida sonrisa.
Todo eso fue precioso como testimonio. Pero, lo más importante para esta persona, transmitía de todo lo que le había pasado en los últimos 30 años, era la expresión que tenía en su rostro. Mirarlo era mucho más importante que escucharlo.
Su expresión, daba testimonio de lo maravilloso que había sido el resultado de invertir casi media vida, en visitar a los enfermos de un hospital.
Era un hombre rico? No.
Era un hombre preparado? No.
Era un hombre con talentos? No.
Era un hombre especial en algún sentido? No.
Era un hombre al que le sobraba el tiempo? No.
Era un ser extraordinario? No.
Si pensamos en todas las respuestas, apreciaremos que simplemente podíamos ver en la televisión, a un hombre que se había dado cuenta, que para darle un contenido a su vida, tenía que simplemente no hacer algo para él, sino para los demás. Ese simple cambio, fue fundamental.
Había modificado el centro de gravedad de su existencia, desde lo personal y muy íntimo, a volcar toda su voluntad de sentirse útil, sirviendo a los demás.
Y queda una pregunta que no nos hemos hecho todavía?
Ese señor, conocía la depresión?
Claro que la conocía, pero por lo que había visto en el hospital, con los enfermos, no porque en su vida fuera una realidad.
El, simplemente con su actitud de servir a los demás, había ayudado a salvar de la depresión a muchos hombres y mujeres, que estaban profundamente tristes, por verse atados a una cama, por haber perdido su salud.
Con este caso, podemos ilustrar perfectamente la idea, de lo que significa el perder el interés por una cosa, o lo que significa centrar el interés en otras cosas. Este pensamiento, es mucho más importante todavía, si se trata de convertir a las cosas en personas.
O lo que sería lo mismo que decir, que dejemos de pensar en nuestras circunstancias y centremos nuestra mirada, a nuestro alrededor, para poder apreciar cuánta necesidad hay, de un tiempo para escuchar o de un breve momento para sonreír.
OLVIDEMOS NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS Y PENSEMOS EN LAS NECESIDADES DE OTRAS PERSONAS. No pensemos en servirnos ni en ser servidos, SIRVAMOS A LOS DEMAS.
Y sobre todo, seamos sabios: no permitamos que ese perro llamado Depresión, nos vuelva a morder!
Diego Acosta

















