EN ESTE DÍA…
El guarda los pies de sus santos,
mas los impíos perecen en tinieblas;
porque nadie será fuerte por su propia fuerza.
1 Samuel 2:9
El guarda los pies de sus santos,
mas los impíos perecen en tinieblas;
porque nadie será fuerte por su propia fuerza.
1 Samuel 2:9
Qué difícil es ser coherente con nuestras propias opiniones o decisiones. Un día confiamos y otro des-confiamos.
No es un juego de palabras, es simplemente una forma de actuar que tiene una raíz muy profunda: NO termino de confiar en el Señor!
Tal vez sea una situación parecida a la que vivió Pedro cuando caminó sobre las aguas. Mientras las circunstancias del tiempo no lo atemorizaron, confió.
Este ir y venir de una posición a la otra, me llena de desconcierto y también de incertidumbre, porque no termino de acreditar ni en mis propias decisiones.
He aprendido que orando primero y obrando después, muchos de estos problemas quedan eliminados, aunque mi propia falta de fe me lleve a hacer girar la rueda en un movimiento que parece no tener fin.
Me he prometido ser fiel y una vez tomada una decisión basada en lo que creo que el Eterno ha dispuesto, no volver a pensar en nada y seguir el rumbo indicado.
Confiar, no es des-confiar. Y lamentablemente, no es un juego de palabras!
Salmo 118:8
ES – Mejor es confiar en Jehová
Que confiar en el hombre.
PT – É melhor confiar no Senhorr
do que confiar no homem.
Diego Acosta / Neide Ferreira
www.septimomilenio.com
LA OTRA HISTORIA
El movimiento conocido como Valdenses es verdaderamente apasionante, porque sus orígenes podrían llegar hasta los tiempos de la iglesia primitiva.
Los historiadores argumentan que no hay bases sólidas que respalden esta afirmación, pero tampoco hay fundamentos que permitan rechazarla.
Lo concreto es que los Valdenses apoyados en las enseñanzas del Nuevo Testamento enfrentaron desde los tiempos más lejanos, a todo lo que representa la iglesia romana.
Como lógica consecuencia, fueron perseguidos por la inquisición, al punto que uno de los primeros documentos que hablan de estos creyentes, es precisamente un auto de fe que se fechó en Carcasonne, en el sur de Francia.
Podría decirse que ellos fueron una parte de los hombres que a lo largo de los tiempos, pueden ser considerados antecesores del Movimiento de la Reforma.
Aunque en el caso específico de los Valdenses, hay quienes afirman que no formaron parte de ni de la iglesia romana ni de la iglesia surgida a partir de los planteamientos de Martin Lutero.
Sin embargo desde hace algunos centenares de año, estos creyentes comenzaron a ser reconocidos como Reformistas y alejados de los principios sostenidos por la iglesia romana.
A pesar de que la iglesia católica, les pidió públicamente perdón por las persecuciones que debieron soportar en el pasado.
En un próximo comentario, sintetizaremos los fundamentos de las creencias de los Valdenses.
Diego Acosta
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones;
enaltecido seré en la tierra.
Salmos 46:10
Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Hebreos 4:15